El número de embarcaciones detenidas aumentó de enero a junio un 450% con respecto a 2004 La Benemérita ha rechazado este año a más de 200 pescadores con 'ilegales' Las pequeñas barcas que se acercan a faenar a aguas ceutíes, refugio de la inmigración asiática El tiempo de las grandes pateras de hasta 9,5 metros de eslora y 2,5 de manga (la más grande que se ha capturado hasta ahora en el Estrecho de Gibraltar) atestadas de inmigrantes subsaharianos parece haber pasado a la historia para las mafias de la inmigración. En constante mutación acosadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la última estratagema para hacer llegar inmigrantes indocumentados (en su mayoría de origen asiático, más fáciles de confundir físicamente con los oriundos) a Ceuta es la que protagonizan los pescadores marroquíes de Castillejos y Beliones
En marzo la Benemérita detuvo una patera en la bahía sur con 5 inmigrantes asiáticos a bordo que simulaban ser pescadores. Quienes se acercan a aguas ceutíes simulando que están faenando para dejar a los inmigrantes que transportan, generalmente entre uno y cinco de origen asiático.
La proliferación de este tipo de 'mini-pateras' es la que, según fuentes de la Guardia Civil, explica que mientras a nivel nacional el número de embarcaciones con inmigrantes indocumentados a bordo interceptadas cuando intentaban llegar a las costas españolas se ha reducido un 17%, en Ceuta haya crecido un 450% (entre enero y junio de 2004 se detuvo a 6, mientras que este año se han registrado 33 con 112 ocupantes) y en Melilla un 900% (1 en 2004 a 10). "Este año sólo hemos recibido una patera con un gran número de inmigrantes; el resto corresponde a las intervenciones realizadas por el Servicio Marítimo con pequeñas barcas pesqueras marroquíes", señalan desde la Guardia Civil, donde elevan hasta "más de 200" las operaciones realizadas en lo que va de año, y que no aparecen en las estadísticas oficiales, para obligar a regresar a aguas jurisdiccionales marroquíes a embarcaciones pesqueras del país vecino tras sospechar que alguno de los miembros de la que en teoría debía su tripulación no eran pescadores, sino inmigrantes indocumentados.
Estas cifras, que arrojan una media de más de un intento de entrada detectado al día, podrían elevarse considerablemente de aquí a octubre, ya que en la Benemérita elevan hasta una decena las intervenciones de este tipo que deben realizar cada jornada durante el verano. "Ahora mismo el control de las embarcaciones pesqueras marroquíes, incluso las más pequeñas, es una de las prioridades de nuestro Servicio Marítimo a pesar de la escasez de medios y personal que sigue sufriendo", aseguran fuentes de la Benemérita.
Los 'pescadores' ideales, hindúes y bangladeshíes
La entrada de las pequeñas barcas de los pescadores en el negocio del tráfico de personas en Ceuta ha obligado a las mafias de la inmigración a "reorganizar" las vías de llegada de los indocumentados a la ciudad autónoma. Fuentes de la Benemérita destinadas en el perímetro fronterizo detallan que durante los últimos meses "los inmigrantes de origen asiático, principalmente hindúes y bangladeshíes, han optado por aprovechar su parecido físico para intentar entrar a plena luz del día en territorio español como si fueran ciudadanos marroquíes, ya sea en barcos haciéndose pasar por pescadores [cuando el Servicio Marítimo de la Guardia Civil no logra cerciorarse de si las personas a bordo son o no 'ilegales' obliga a la embarcación a volver a aguas marroquíes] o a través del Tarajal en las grandes aglomeraciones de personas que se generan". Esta táctica parece ser la más fructífera, ya que el número de inmigrantes asiáticos en Ceuta ha crecido progresivamente durante los últimos meses hasta superar en número al de subsaharianos, que siempre había sido mayoritario, pero que ahora ven reducidas sus opciones a intentar burlar la vigilancia de la Guardia Civil en el perímetro durante la noche.
Los juzgados de Roquetas registraron este viernes una denuncia contra el teniente del cuartel y otros dos de los agentes imputados en la muerte de Juan Martínez Galdeano por un delito de tortura y detención ilegal contra un joven de 25 años por unos hechos ocurridos en junio de 2004. La denuncia, interpuesta por el abogado Francisco Ferre en nombre del denunciante, C.S.L., sostiene que el teniente al mando detuvo "ilegalmente" a su cliente cuando se encontraba en los servicios de un pub de Roquetas y, tras llevarlo a las dependencias de la Guardia Civil, le puso "una pistola en la cabeza".
La denuncia relata que el 19 de junio de 2004 agentes del puesto de Roquetas, entre ellos los denunciados, en un servicio contra la venta de drogas, accedieron a los lavabos de un pub donde estaba el joven, y uno de los guardias, "de paisano y sin identificarse", le requirió que le explicara por qué estaba allí. El joven se negó a contestar "para evitar problemas", por lo que lo identificaron y le conminaron a que sacara lo que llevaba en sus bolsillos, un trozo de hachís de aproximadamente un gramo -"para tres porros"- por ser "consumidor habitual" de esa sustancia y 90 euros cobrados por su trabajo de camarero en otro bar de Roquetas.
En la denuncia, el abogado precisa que, pese a que lo habitual hubiera sido identificar al joven "al objeto sólo y exclusivo de sancionar administrativamente", los agentes alargaron la retención del denunciante, para quien "empezó el calvario" puesto que la "ilegal retención" se convirtió en "detención ilegal". El joven accedió a salir a la puerta del pub, en cuyos servicios los agentes retuvieron a otra persona que se encontraba allí, y "se asustó por lo anormal de la situación", por lo que instó a sus conocidos que se hallaban a la entrada de la discoteca a que avisaran a sus padres o hermano, momento en el que un agente "agarró por los testículos" al denunciante, que fue traslado al cuartel. Preguntas ajenas a su retención
En las dependencias de la Guardia Civil, fue sometido a un interrogatorio "a todas luces ilegal, puesto que ni se hallaba detenido ni se le habían leído sus derechos", y que se basó en preguntas sobre "un conocido de Roquetas" y la vinculación sentimental del joven con la hija de éste, algo que "nada tenía que ver con lo ocurrido en el servicio del pub" y que C.S.L. desconocía, según consta en la denuncia.
Durante el interrogatorio, relata la denuncia, el teniente sacó una pistola y se la puso en la cabeza al joven, que sufrió "un frío terrible", mientras los demás agentes presentes "se mofaban" de él. Al desconocer el joven lo que le preguntaban, los agentes lo trasladaron de nuevo al pub, donde fue retenido para registrar su coche, traslado durante el cual recibió "pescozones" por parte de los guardias civiles que lo custodiaban.
Al llegar al vehículo, el joven vio a dos amigos, a los que llamó para que presenciasen el registro, si bien huyeron cuando un agente "se puso su mano en la pistola para amedrentarlos". "Como nada había que encontrar", registrar ni detener, agrega la denuncia, los agentes detuvieron al joven hasta las 12:00 horas del día siguiente -20 de junio-, cuando se personó el letrado, que tampoco fue informado, precisa, del motivo de su detención.
Según explicó el abogado a los periodistas, los agentes denunciaron al joven por un delito contra la salud pública por portar un gramo de hachís, "cuando eso es una infracción administrativa", precisó el letrado, que consideró no obstante que ese procedimiento acabará por archivarse.
"Persecución y acoso"
Tras la declaración judicial prestada por el joven con motivo de su detención, el teniente y otro agente iniciaron "una especie de persecución" y "acoso" contra el denunciante "como aviso de lo ocurrido", que culminó el 22 de septiembre de 2004 cuando, trabajando C.S.L. en la terraza de un bar, el teniente lo sometió "a un cacheo delante de los clientes y de su jefe, que inmediatamente lo cesó" en su empleo.
Con ésta son tres las denuncias conocidas contra el teniente del puesto de Roquetas después de que el ministro del Interior, José Antonio Alonso, informara el jueves de la existencia de otras dos, archivadas, de julio de 2004 y febrero de 2005 -esta última fue dada a conocer públicamente por los denunciantes-.
El abogado Francisco Ferre dijo que tiene conocimiento de al menos cinco casos relacionados con presuntos abusos del teniente y otros agentes del cuartel de Roquetas, entre los que citó el de un rumano que, de visita a unos familiares, fue "confundido con un terrorista" en el hotel donde se alojaba, incidente que acabó, según relató, con la presentación de una denuncia de los guardias civiles contra el extranjero por un delito de atentado a la autoridad.
Según dijo, a mediados del pasado mayo se celebró juicio en los juzgados de Roquetas por la denuncia interpuesta por los agentes contra el rumano, que según el letrado no llegó a denunciar los hechos ocurridos en el hotel de Roquetas, "y acabó como siempre, la palabra de ellos -los guardias civiles- es palabra de santo". El letrado sostuvo que en los casos que dice conocer "siempre intervienen los mismos" agentes del puesto de Roquetas.
Miembros de Salvamento Marítimo, dependiente del Ministerio de Fomento, consiguieron ayer rescatar de las frías aguas del Estrecho de Gibraltar a tres inmigrantes marroquíes que a bordo de una canoa pretendían alcanzar las costas de Tarifa. Los hechos sucedieron sobre las 8.45 horas del día de ayer cuando la embarcación Salvamar Alkaid recibía las indicaciones del centro zonal de control marítimo del Estrecho (Tarifa-Tráfico) para que interceptara una embarcación con inmigrantes, alertando de sus frágiles características que dificultaban el rescate de las personas que viajaban a bordo.
Los tres inmigrantes -de 27, 29 y 34 años de edad- fueron previamente avistados por el pesquero Ilusión Lardada, que se encontraba faenando y que cuando comprobó que se trataba de una canoa, optó por no intentar el rescate, sino comunicar la posición a Tarifa-Tráfico.
Cuando la embarcación de rescate logró avistar a los inmigrantes, a unas seis millas y media al sur de la isla tarifeña, comprobaron cómo tres varones mayores de edad se encontraban aferrados a una tabla de unos tres metros y medio de eslora y uno de ellos "intentaba" remar con un pequeño remo. Remolcaban además un pequeño flotador para garantizar así una mayor flotabilidad en caso de dificultad, además de transportar su "equipaje". Los inmigrantes habían fabricado una quilla con tablero marino y la habían adherido a la tabla con pegamento.
Los efectivos lograron rescatar a los tres inmigrantes y conducirlos al puerto tarifeño donde les esperaban la Guardia Civil y los voluntarios de Cruz Roja, quienes les dispensaron las primeras atenciones. Según un facultativo de Cruz Roja, los tres presentaban claros indicios de hipotermia, consecuencia de pasar muchas horas en el agua bajo unas condiciones extremas. Los clandestinos no precisaron ser hospitalizados después de que la Cruz Roja lograra su recuperación en las dependencias portuarias, por lo que posteriormente fueron puestos a disposición de la Guardia Civil y conducidos hasta el centro de atención en la isla de Las Palomas.
Las últimas iniciativas programadas por la Ciudad Autónoma no contentaron a la oposición, de ahí que el secretario de Juventudes Socialistas, Amin Azmani, calificara de «suspenso a la Organización de la Gran Movida y ejemplar insulto la gala de Miss y Mister Melilla».
Azmani, tras las declaraciones de la viceconsejera de Festejos, Carmina San Martín, sobre el uso de las escaleras que utilizan los inmigrantes para cruzar la frontera en el decorado de la gala de Miss y Mister Melilla, le exige que «aclare esto públicamente, porque sería muy denigrante que para organizar un acto de ocio se utilice el sufrimiento de personas que con estas escaleras pretendían alcanzar una mejor calidad de vida».
La Gran Movida
Por otra parte, Azmani aseguró ayer que se cometieron errores fundamentales en la Gran Movida. Uno relacionado con la falta de un «servicio de vigilancia y atención sanitaria que velara por los concursantes».
En segundo lugar, Azmani considera «patético y ridículo» que el jurado estuviera compuesto sólo por miembros del equipo de Gobierno y por uno de sus asesores, lo que se traduce, a su parecer, en que no fue «representativo para los melillenses», porque no contó con la participación de la oposición.
En tercer lugar, el representantes de Juventudes Socialistas se quejó de que la Viceconsejería no haya contado con las entidades que aglutinan a este sector de población para diseñar las pruebas, cuando «tenemos propuestas interesantes para hacer de de la Gran Movida un auténtico escenario de participación abierta a todos los jóvenes».
El Gobierno ha decidido que 88 de los 135 inmigrantes que llegaron el pasado viernes a Algeciras, hacinados en la bodega del pesquero 'Menavva I', abandonen cuanto antes las dependencias policiales de Era de las Torres y sean trasladados a centros de internamiento para extranjeros hasta que sean repatriados a sus países de origen. Estos 88 inmigrantes, según comentaron ayer desde la subdelegación del Gobierno en Cádiz, son los que, tras ser sometidos a controles médicos por parte de la Cruz Roja y de personal de Sanidad Exterior, no presentan enfermedades, una circunstancia que sí afecta a otros 37, que padecen la sarna, y a seis, que contrajeron la malaria.
Todos ellos continuarán en Algeciras por un periodo que no ha sido precisado y que dependerá fundamentalmente de su estado de salud. Los enfermos evolucionan favorablemente, aseguraron las fuentes consultadas por este periódico.
El martes se habló de un séptimo caso de malaria, un inmigrante que fue trasladado al hospital Punta Europa, donde están los otros seis enfermos. Sin embargo, ayer se supo que lo único que sufre es un enfriamiento con procedimiento neumónico asociado.
Las fuentes gubernamentales no pudieron especificar ni cuándo se efectuarán los traslados ni cuál será su destino. Sí resaltaron que podrían ser llevados no sólo al centro de internamiento de La Piñera, sino también a la isla de Las Palomas, en Tarifa, o a puntos más alejados como Málaga, Sevilla o incluso Valencia.
Los inmigrantes, de los que se sospecha que pueden ser de India o Bangladesh, siguen sin ser identificados oficialmente. Aunque la dirección general de Migraciones solicitó la visita de diplomáticos de los dos países mencionados para certificar los datos, éstos todavía no han llegado. Quienes ocupaban las bodegas del barco, viajando en condiciones higiénicas deplorables, tienen una identificación provisional -un número, en realidad- y una fotografía como únicas señas de identidad. No obstante, las referidas fuentes gubernamentales indicaron que ese proceso de identificación definitiva podrá realizarse en sus nuevos destinos sin problemas.
Los inmigrantes, en un plazo máximo de un mes, abandonarán suelo español. Interior puede utilizar dos procedimientos para eso: el que se emplearía en cualquier otro rescate de extranjeros en alta mar -que sería el más correcto, hablando en términos burocráticos, porque fue así como llegaron a España- o el habitual en los casos de indocumentados.
La salida de inmigrantes de Era de las Torres puede servir, además, para acallar las críticas que se han venido escuchando en los últimos días, realizadas fundamentalmente por los agentes de la Policía Nacional y los guardias civiles que han estado en contacto con el pasaje y la tripulación, respectivamente, del 'Menavaa 1'.
En ese sentido, ayer trascendió otra queja: los indocumentados no fueron atendidos por personal de Sanidad Exterior hasta el martes por la noche. En los cuatro días anteriores, sólo han estado al cargo de ellos componentes de la Cruz Roja, con medios bastante escasos, y en ningún caso por personal del Servicio Andaluz de Salud.
Fuentes del SAS indicaron ayer al respecto que se han cumplido con los protocolos de actuación en este tipo de casos, que establece que las competencias corresponden a Sanidad Exterior y a Cruz Roja. "Nosotros acudimos el viernes al puerto, donde se envió al servicio de emergencias 061, y también nos hemos hecho cargo de los casos que nos han derivado al hospital", indicó una portavoz.
Los responsables del cuartel de Roquetas ocultaron el vídeo donde se ve cómo el teniente José Manuel R. golpea con dos porras prohibidas al detenido Juan Martínez Galdeano. Las imágenes, de "gran crudeza", en palabras del jefe de la Comandancia de Almería, no fueron incluidas en el primer visionado de las cintas, el mismo día 24. Se descubrieron 24 horas después, según consta en la información reservada de la Guardia Civil, a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Ello provocó el cese inmediato del teniente, para evitar que obstaculizara la investigación. A última hora del 24 de julio, pocas horas después de la muerte de Juan Martínez Galdeano, el comandante J. H. M., instructor de la información reservada de la Guardia Civil, el alférez de la Unidad de Policía Judicial y el teniente José Manuel R. visionaron en el cuartel de Roquetas de Mar (Almería) las imágenes captadas esa misma tarde por las cámaras de vigilancia exterior.
"No se observa ningún hecho relevante pues, según se les indica, los momentos en que el detenido fue reducido quedaban en una zona oculta a la cámara", escribió el comandante.
Todo lo que pudieron ver es cómo varios guardias corrían hacia el lugar donde estaba el mástil, lo que "infunde a presuponer que se estaba produciendo un altercado" en esa zona, según el informe, y "cómo se zarandea un vehículo", de lo que podía deducirse que alguien lo empujaba.
El teniente fue explicando al comandante el significado de esas imágenes, que, por sí mismas, resultaban incomprensibles. La escena del mástil correspondía al momento en que el detenido se agarró al mismo, antes de su detención, y la del coche, a los minutos previos a su muerte, cuando intentaron introducirlo en un vehículo para llevarlo al cuartel de la Policía Local y hacerle la prueba de alcoholemia.
El comandante preguntó expresamente al teniente por las armas utilizadas para reducir al detenido y éste respondió que "sólo se empleó la fuerza física, defensas de goma (reglamentarias) e incluso spray (de dotación)".
"Fuerza mínima necesaria" En el informe remitido a la Comandancia de la Guardia Civil de Almería, el día 25 por la mañana, el responsable del cuartel de Roquetas hizo constar lo siguiente: "Dada la gran resistencia mostrada por esta persona [Juan Martínez Galdeano], es necesario el empleo de la fuerza mínima necesaria para reducirlo".
Antes de abandonar Roquetas, el domingo por la noche, el comandante ordenó al agente "rescatar todas las imágenes del disco duro [donde se guardaban las grabaciones de las cámaras exteriores del cuartel], pues las mismas pueden ser de gran interés junto al atestado policial".
El lunes por la tarde, el alférez responsable de la Unidad de Policía Judicial telefoneó al comandante para comunicarle que "mientras un miembro del GATI [Grupo de Análisis de Tratamiento de la Información, expertos en informática] rescataba imágenes del circuito cerrado de TV se ha observado una imagen no vista el día anterior, en la que se observa al detenido en el segundo altercado provocado por éste, al introducirlo en el vehículo".
En esta ocasión, el DVD no se visionó en el cuartel, sino en la Comandancia de Almería, en presencia del teniente coronel jefe de la misma, Antonio Barragán.
"Visionadas de nuevo las cintas", escribió éste, "se observa cómo el detenido, esposado, al ser trasladado al vehículo oficial para ser conducido a los arrestos municipales, está siendo reducido por cuatro guardias en el suelo del patio, tras haber sufrido los guardias una agresión [...] aparece de paisano el teniente, quien provisto de una defensa [extensible] en una mano y en la otra una defensa eléctrica comienza a reducir al detenido con golpes y descargas, al tiempo que el detenido propina patadas y movimientos bruscos del cuerpo. Tras varios minutos de forcejeo se observa cómo es arrastrado fuera de la visión de la cámara, permaneciendo en el patio hasta que se presenta el personal sanitario, unos 20 minutos después".
El informe incluye una descripción detallada de la secuencia, que se reproduce íntegramente en esta misma página. Incluso un teniente coronel de la Guardia Civil, como el jefe de la Comandancia de Almería, alude a "la crudeza de las imágenes" como una de las causas del cese fulminante del teniente.
Pero lo más importante fue descubrir el uso de dos porras no reglamentarias, una "circunstancia que no fue referida por el teniente al comandante [instructor de la información reservada] ni al alférez [de Policía Judicial]".
Aun advirtiendo que todavía no podía "determinar si el empleo de la esa fuerza fue causante del fallecimiento", el teniente coronel decidió relevar al teniente como jefe del puesto de Roquetas y adscribirlo en comisión de servicio a la Comandancia de Almería, "a fin de que no entorpezca la investigación de los hechos".
ELPAIS.es MIGUEL GONZÁLEZ / JORGE A. RODRÍGUEZ - Madrid
Un informe forense encargado por la juez del caso Roquetas tras la primera autopsia al cuerpo de Juan Martínez Galdeano revela que la fractura "en vida" del esternón del agricultor es "compatible" con su muerte por asfixia y, por tanto, pudo ser causa directa del fallecimiento. Según fuentes de la investigación, se considera casi "imposible" que dicha rotura se produjera durante las maniobras de resucitación de Martínez que los guardias y un equipo sanitario le hicieron ante el cuartel. Además, toxicología ha confirmado que el fallecido había consumido drogas, siempre según las citadas fuentes. El primer informe forense, concluido el 29 de julio pasado, ya sugería que la fractura del esternón, posiblemente por la caída de varios guardias sobre el pecho del agricultor, como una posible "concausa" de la muerte de Juan Martínez. Sin embargo, los médicos que examinaron el cadáver en el Instituto de Medicina Legal de Almería prefirieron no pronunciarse definitivamente hasta no obtener nuevas pruebas.
Para ello, fueron remitidas muestras del cadáver al Instituto Nacional de Toxicología de Sevilla y al servicio de Criminalística del Instituto Anatómico Forense, en Madrid. Entre esas muestras se enviaron algunas de sangre, así como un "fragmento del hueso esternal con el fin de determinar análisis morfológico, mecanismo de producción, data de la fractura y vitalidad o no de ésta", es decir, si la rotura se produjo con Martínez aún vivo.
El nuevo estudio determina que la fractura se produjo "en vida" y que, en ningún caso, se produjo como consecuencia de las maniobras de resucitación manual cardiopulmonar. Es decir, que dicho hueso no se rompió a causa de los masajes y golpes sobre el pecho del agricultor que los sanitarios que acudieron al cuartel le aplicaron a Martínez, al que encontraron ya sin respiración.
"Fuerza desmesurada" La posibilidad de que se produjera la fractura transversal del esternón por las maniobras de reanimación se descarta porque "llevaría implícita la aplicación de una fuerza desmesurada" y la rotura tiene "características vitales", lo que significa, como se ha dicho, que se produjo en vida.
El informe, que ha sido remitido a los juzgados de Roquetas de Mar, refuerza la tesis de los forenses, para los que la fractura se pudo producir así: "El mecanismo más probable de producción de esa fractura es ejerciendo una fuerte contusión sobre el pecho o espalda (...). Ejemplos sobre este mecanismo serían apoyarse bruscamente (sentarse o colocar la rodilla) uno o varios sujetos en la espalda de la víctima, estando ésta boca abajo o estando la víctima de pie, traccionar fuertemente los brazos o empujarlo estando apoyada la zona esternal sobre una superficie dura esquinada".
Los agentes que han declarado ante el juez han reconocido que tuvieron que "reducir" e "inmovilizar" a Martínez en el suelo, al que mantuvieron así durante unos 20 minutos, momento en que dejó de moverse. Uno de los guardias incluso ha admitido que le mantuvo contra el suelo presionándole con el pie el omóplato. Cuatro miembros del cuartel participaron en esta inmovilización. "Una vez que está en el suelo inmovilizado, observan [los guardias] que no se agita, comprobando que no respira", se lee en los informes de las pesquisas.
El nuevo informe no se pronuncia sobre si la fractura fue la causa única y directa de la muerte, pero sentencia que dicha rotura "es compatible" como causa del fallecimiento de Martínez Galdeano. Oficialmente, la causa inmediata de la muerte fue "insuficiencia respiratoria o cardiorrespiratoria aguda (síndrome asfixiático general)".
Las fuentes consultadas aseguran que la fractura del esternón, así como "la luxación de la tercera costilla de ambos lados en su unión con el esternón" que también presentaba el cuerpo, pueden generar "un cuadro asfixiático general", que se vería agravado "sobre todo" por la situación "de inmovilización y el estrés causado por la detención, los golpes o el consumo de drogas, o todas ellas a la vez".
Había tomado drogas Además, el informe de toxicología concluye que Juan Martínez Galdeano había consumido drogas, según las fuentes consultadas, que indicaron que se trataba de cocaína y hachís. El propio agricultor, de 1,86 metros de altura y 107,5 kilos de peso, dijo al llegar al cuartel, a eso de las 16.30 del 24 de julio, que había ingerido drogas, y entre sus antecedentes clínicos figuraba "consumo de drogas de abuso".
El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Almería, Juan Manuel Oña, afirmó ayer durante una entrevista en la cadena SER que los resultados de las pruebas toxicológicas y criminológicas encargadas para aclarar la muerte del agricultor "pueden modificar la decisión del juez" de dejar en libertad con cargos a los guardias implicados en el caso. El fiscal no quiso hacer más precisiones.
Varios agentes de la Guardia Civil detuvieron ayer a L. A. F. por enarbolar una pistola de fogueo para defender a familiares de guardias de las imprecaciones y zarandeos de algunos vecinos concentrados ante la puerta de los juzgados de Roquetas de Mar para apoyar a la familia de Juan Martínez Galdeano.
El hombre pasará hoy a disposición judicial, según informó ayer la Guardia Civil. Tanto algunos parientes de guardias como algún agente aseguraron que se trata de un vecino que carece de relación profesional o familiar con los integrantes del cuartel almeriense.
Los allegados de Juan Martínez Galdeano han acudido a la puerta del juzgado cada vez que alguno de los imputados por su muerte tenía que declarar. La expectación ante la citación del teniente José Manuel R. incrementó ayer el número de curiosos hasta el centenar. Las familias de algunos guardias, implicados o no en el suceso, también decidieron ayer movilizarse en protesta por los llamados juicios paralelos. Y lo hicieron en el mismo lugar.
Pasaban pocos minutos de las 15.00 cuando cinco mujeres desplegaron pancartas individuales ante la plaza con tres lemas: "Viva la Guardia Civil", "No hay derecho a sentenciaros antes de juzgaros" y "Ánimo, tenéis la conciencia tranquila". Después llegaron otra decena de personas y se colocaron detrás de las pancartas en silencio. Pero el silencio duró poco en la plaza. Los vecinos que se concentran en apoyo a la familia de Juan Martínez comenzaron a gritarles y algunos, más exaltados, increparon de forma intimidatoria a las mujeres, que exigían su derecho a manifestarse "pacíficamente".
Asistencia médica En poco tiempo, algunas personas se abalanzaron sobre ellas para arrebatarles las pancartas y romperlas. En el forcejeo y en la resistencia, dos mujeres sufrieron lesiones en las manos. Una de ellas, María José, esposa de un sargento no imputado en el caso, recibió asistencia médica en el centro de salud. "Con estas agresiones se demuestra el tipo de personas que son, se están echando tierra encima ellos mismos", dijo tras el incidente. "No hay derecho a que a nuestros hijos los rechacen como hijos de asesinos", censuró.
En el tumulto fue cuando L. A. F., que ya se había paseado ante los familiares de guardias con el arma en el bolsillo, sacó la pistola, lo que provocó la intervención inmediata de varios agentes vestidos de paisano para controlar el arma y detener al hombre. Los allegados a la víctima consideraron una "provocación" la protesta simbólica en apoyo de los guardias, mientras que las familias de éstos reclaman su derecho a defender su inocencia.
El ex presidente del Centro Cultural Islámico de Valencia Ridha el Barouni está preparando junto a su abogado un recurso contra la decisión del Consejo de Ministros de retirarle el estatuto de refugiado.
Esta resolución fue emitida el pasado 21 de julio, a partir de un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que vincula a El Barouni con redes terroristas internacionales en Sudán.
Además, El Barouni, natural de Túnez, pertenecía a An-Nahda, una organización tunecina que aparece en la lista de organizaciones terroristas internacionales ligadas al terrorismo de Al Qaida.
Partido ilegalizado El ex responsable del centro islámico asegura que An-Nahda es un partido político que tuvo representación parlamentaria en su país, aunque posteriormente fue ilegalizado por el Gobierno de Túnez.
Ese fue el motivo por el que, según relató El Barouni a LAS PROVINCIAS, vino como refugiado a España en el año 1988.
A finales de julio recibí la decisión administrativa de la retirada del estatuto de refugiado, expresó el tunecino. El Barouni añadió: Tengo hasta finales de agosto para recurrirlo. Lo haré ante la Comisión Interministerial de Asilo y Refugio y ante el Tribunal Supremo.
Permiso de residencia De momento no he recibido la notificación de la orden que me da 15 días para salir del país. Si al final me quitan mi condición de asilado, intentaré legalizar mi situación por otro lado, obteniendo el permiso de residencia dentro de los supuestos de la Ley de Extranjería, explicó El Barouni.
No obstante, fuentes conocedoras del caso explicaron que, si son ciertos los supuestos vínculos terroristas, el tunecino difícilmente logrará el permiso de residencia en España.
Ridha manifestó que, si acaba siendo es expulsado del país, no le pueden deportar a cualquier lugar. Me tienen que enviar a un país en el que me acepten, donde se respeten los derechos humanos y en el que mi vida no corra peligro.
Según expresó El Barouni, a Túnez no me pueden devolver porque allí estoy perseguido por el Gobierno. Aún así, confío en la justicia para conservar el estatuto de refugiado, ya que no tengo ninguna vinculación con el terrorismo. Desde el Centro Cultural Islámico de Valencia defienden la inocencia de Ridha. Realizó una gestión muy buena durante el periodo que fue presidente. Trabajó siempre en favor del diálogo y de la interreligiosidad, manifestó la vicepresidenta de la asociación.
Diplomáticos de India y Bangladesh vendrán a Algecira a identificar a los inmigrantes que se hacinaban en el barco 'Menavaa 1' para tratar de agilizar los trámites de expulsión, si es que procede, pero sobre todo para acabar con una situación angustiosa: desde que llegaron, los indocumentados no han dicho ni una sola palabra. No hablan inglés ni francés, y mucho menos castellano, así que no han entendido nada de lo que les han dicho en la comisaría ni en la comandancia de la Guardia Civil. Los abogados tampoco han podido hacer nada con ellos hasta ahora. La situación es tal, que por ahora se ha optado por darles a cada uno un número, de forma que ahora son el inmigrante número 1, el número 2, y así sucesivamente hasta llegar al número 135.
El sábado, el Ministerio de Exteriores se puso en contacto con representantes diplomáticos de India y Bangladesh, a quienies pidieron que se trasladaran a Algeciras para este trámite no tan burocrático. De lo que se trata, además, es de determinar si son de esos dos países, porque es algo que se ha dado por hecho -como también que algunos nacieron en Pakistán- pero no se ha podido confirmar. Carecen de cualquier tipo de documentación y es bastante fácil que un occidental se confunda con un mero vistazo y les 'otorgue' una nacionalidad que en realidad no tienen.
También existe la posibilidad, apuntaron fuentes consultadas por este periódico, de que algún inmigrante esté tentado de inventarse otra nacionalidad para no ser deportado a su país, por miedo a alguna represalia de sus gobiernos. Por razones obvias, los diplomáticos de esos países serán más difíciles de engañar.
Los inmigrantes irregulares que lleven viviendo dos años en España y hayan trabajado durante al menos uno podrán regularizar su situación a partir del lunes por la vía del arraigo laboral. Para ello, al margen de otros requisitos, deberán presentar una denuncia en contra del empresario que les emplea ilegalmente. También a partir del lunes los inspectores podrán levantar actas de infracción contra los empresarios denunciados por emplear a inmigrantes sin papeles, informó ayer el director general de la Inspección de Trabajo, Raimundo Aragón. Añadió que con esta vía se podrá dar papeles a algunos de los 120.000 inmigrantes que no los lograron en la última regularización. El proceso a seguir a partir del lunes se inicia con el levantamiento del acta de infracción al empresario denunciado, que es enviada por la inspección a la autoridad gubernativa, a quien compete conceder o no la autorización para que se dé de alta en la Seguridad Social al inmigrante con efecto retroactivo.
NÓMINA COMO PRUEBA Aragón mostró su confianza en que los trabajadores cuenten con pruebas suficientes, después de un año en una actividad laboral, para combatir potenciales falsos testimonios de empresarios que nieguen conocer a sus denunciantes. Como ejemplo citó la percepción regular de un salario.
Los 'sin papeles' pueden pedir ya la regularización por arraigo laboral
La figura de la regularización de inmigrantes irregulares por arraigo laboral volvió a entrar en vigor ayer. Podrán solicitarla todos los que demuestren que llevan más de dos años en España y uno, al menos, trabajando. Esta vía, prevista en el reglamento de la Ley de Extranjería aprobado por el Gobierno el pasado mes de diciembre, había dejado de aplicarse desde el pasado 7 de febrero, cuando se inició el procedimiento extraordinario de normalización concluido el pasado 7 de mayo.
Los 120.000 sin papeles que el Gobierno calcula que se quedaron fuera de dicha normalización podrán ahora optar a la regularización siempre que, además de cumplir con esos plazos, no tengan antecedentes penales ni en España ni en su país de origen. Para poder solicitarla, los sin papeles deberán presentar bien una resolución judicial o bien un acta de la Inspección de Trabajo que acredite la relación laboral. Los mismos inmigrantes deberán pues denunciar a los empresarios que los emplean ante los inspectores, aunque éstos podrán actuar también de oficio.
La Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes (ATIME) y la Asociación Hispano Ecuatoriana Rumiñahui reiteraron el apoyo a esta medida que ya habían expresado al respaldar la aprobación del reglamento. Mustafá El M'Rabet, presidente de ATIME, precisó que la medida deberá aplicarse con "mucha flexibilidad", por lo difícil que resulta demostrar la relación laboral, y Raúl Jiménez, portavoz de Rumiñahui, recalcó que su efectividad dependerá del buen funcionamiento de la inspección de trabajo.
Falta de documentos UGT y CC OO valoraron positivamente la medida, aunque se mostraron escépticos sobre su eficacia real. "Cualquier sindicalista sabe que es muy difícil demostrar vínculos laborales en la economía sumergida, por falta de documentos y por la alta temporalidad", afirmó Carles Bertrán, coordinador del Centro de Información para Trabajadores Extranjeros de CC OO en Cataluña.
Raimundo Aragón, Director General de Inspección de Trabajo, había reconocido que no siempre "va a ser fácil verificar esa relación laboral", aunque añadió que cree que "va a haber inspectores que sí se van a lanzar", según declaró durante un seminario celebrado la semana pasada en los cursos de verano de El Escorial. De las 247.202 actuaciones desplegadas durante el primer semestre de 2005 por los inspectores laborales, más de un 20%, 4.059, estuvieron relacionadas con trabajadores extranjeros.
Por otra parte, un marroquí fue detenido ayer en Ceuta cuando intentaba colarse en un buque de pasajeros con dirección a Algeciras, indocumentado, con una bici y vestido de ciclista. Un compatriota suyo que lo acompañaba, con permiso de residencia en España, fue también arrestado por un presunto delito contra la libertad de los ciudadanos extranjeros, informó Efe.
El matrimonio homosexual celebrado entre español y extranjero o entre extranjeros residentes en España es válido aunque la legislación del país del miembro extranjero de la pareja no permita o no reconozca la validez de tales matrimonios, según la Dirección general de los Registros y del Notariado, que publicó ayer una Resolución-Circular en en el Boletín Oficial del Estado.
El pasado 5 de julio, un juez de paz de Canet de Mar (Barcelona) rechazó tramitar una solicitud de matrimonio entre dos hombres porque uno de ellos era indio y la ley de su país no permite el matrimonio homosexual. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña salió en defensa de este juzgado dos días más tarde. La nota de prensa emitida por el tribunal indicaba que el artículo 9.1 del Código civil "establece claramente" que , para contraer matrimonio, "la ley personal correspondiente a las personas físicas es la determinada por su nacionalidad. Esta ley regirá la capacidad y el estado civil, los derechos y deberes de la familia y la sucesión por causa de muerte". El tribunal razonaba que, si la ley personal de uno de los contrayentes no permitía el matrimonio gay, no podían casarse válidamente.
La Dirección General de los Registros y del Notariado contradice ahora esta interpretación de la ley. En la circular publicada ayer señala que considerar que los matrimonios entre español y extranjero del mismo sexo son nulos supondría atentar contra el principio de igualdad consagrado en el artículo 14 de la Constitución Española.
Una decisión relevante El texto afirma que los encargados del Registro Civil no deben negar la posibilidad de contraer matrimonio en España a personas del mismo sexo alegando que en el país del que son nacionales el matrimonio no produciría efectos. El registro indica que, en todo caso, "son las autoridades extranjeras las que deben decidir si el matrimonio contraído en España entre personas del mismo sexo surte efecto" en su país o no, pero en España el matrimonio es válido. El criterio que publicó ayer la Dirección General del los Registros y del Notariado es relevante porque todas las decisiones que adopten los jueces encargados del Registro Civil son recurribles ante este órgano administrativo.
La circular señala también que los matrimonios entre personas del mismo sexo podrán celebrarse en el extranjero, ante autoridades consulares españolas. En este caso, para que el matrimonio sea válido deberán cumplirse los tres siguientes requisitos:
- Al menos uno de los contrayentes ha de ser nacional español.
-Al menos uno de los contrayentes debe tener su domicilio en la demarcación consular correspondiente.
-El estado en el que esté el Consulado español no debe oponerse a que las autoridades consulares celebren matrimonios en su territorio.
La Dirección General de los Registros y del Notariado, adscrita al Ministerio de Justicia, ha remitido una circular a los jueces encargados de los registros civiles municipales y consulares de España en la que reafirma la validez de los matrimonios gays entre español y extranjero, o entre extranjeros residentes en España. Según la circular, con fecha del 29 de junio, "el matrimonio celebrado entre español y extranjero o entre extranjeros residentes en España del mismo sexo será válido, por aplicación de la ley material española, aunque la legislación nacional del extranjero no permita o no reconozca la validez de tales matrimonios". El problema surgió ya el primer día después de aprobarse las bodas gays en España, cuando un juez de paz de Canet del Mar (Maresme) frenó el matrimonio entre un español y un indio, por ser el último natural de un país donde no se permiten los matrimonios entre personas del mismo sexo. Sin embargo, también ha habido jueces que no tuvieron reparos legales a la hora de casar a extranjeros, como ocurrió en Mollet del Vallès, donde la semana pasada se celebró la primera boda entre dos mujeres, una española y una argentina.
CRÍTICAS AL PP La circular recuerda que la aplicación de una ley extranjera que prohíba los matrimonios gays "puede y debe ser rechazada cuando se produzca una vulneración de los principios esenciales, básicos e irrenunciables del derecho español". La resolución también expresa que el encargado del Registro Civil "no debe operar como guardián del sistema legal extranjero". La directora general del Registro Civil, Pilar Blanco-Morales, que participó ayer en la universidad de verano de Santander, acusó al Partido Popular de "escudarse detrás de los jueces" que han paralizado la tramitación de bodas entre personas del mismo sexo y han planteado una cuestión de inconstitucional a la ley que permite este tipo de uniones. En los últimos días dos jueces han frenado estas bodas por considerar que atentan contra la Constitución.
"DELEZNABLE" Para Blanco-Morales, la conducta de estos jueces, es "deleznable, rechazable y profundamente antidemocrática", además de suponer "un fraude de ley". A su juicio, estos dos jueces, de Las Palmas y Alicante, "están utilizando el Derecho con fines ideológicos" y detrás de ellos se encuentra el PP "para evitar plantear, si quisiera, a través de 50 diputados o 50 senadores, un recurso de inconstitucionalidad", dijo la directora del Registro Civil en Santander. "Los jueces del Registro Civil son funcionarios bajo mi dependencia --añadió Blanco-Morales--. Por lo tanto, no desempeñan una función jurisdiccional y no están facultados para presentar ante el Tribunal Constitucional una cuestión de inconstitucionalidad".
El Periódico AGENCIAS / JUAN RUIZ MADRID / SANTANDER
La secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, anunció ayer que «se están poniendo todos los medios» para repatriar en breve a los 135 inmigrantes interceptados el jueves en un barco en el Estrecho, e informó de que de enero a julio de 2005 se ha reducido en un 22 por ciento la llegada de ilegales en patera. Rumí expresó su «satisfacción» porque los protocolos de atención humanitaria a los interceptados han funcionado bien; «el dispositivo estaba preparado para cuando llegara el barco», añadió.
Por su parte, el delegado del Gobierno, Juan José López Garzón, destacó ayer que el pesquero que arribó la noche del jueves a Algeciras con inmigrantes indocumentados, no tenía como destino España y que las investigaciones preliminares no apuntan a un cambio de tendencias en la inmigración en esta zona.
En esta línea se expresó también Rumí, al señalar: «la investigación está en marcha, y con toda precaución pudiera ser que el destino del barco no fuera España, pero en todo caso, nos encontramos ante una técnica recurrente que utilizan las mafias, no es el primer barco que llega».
Rumí señaló que los inmigrantes son hindúes, y no hay ni mujeres ni niños entre ellos, y agregó que se les ha instalado en el centro de acogida de Las Palomas, Rumí remarcó: «se están poniendo todos los medios para hacer efectivas las repatriaciones". «A los inmigrantes clandestinos se les atiende, y en este caso solo tres o cuatro han necesitado asistencia sanitaria, y una vez hecho esto, se les aplica el reglamento de la ley de extranjería para proceder a la repatriación», manifestó.fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz.
Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno trece de los inmigrantes declararon ser de Bangladesh y el resto de India, el capitán es senegalés y los ocho tripulantes, de Sierra Leona y Mauritania. Los nueve tripulantes del barco están detenidos en la Comandancia de la Guardia Civil de Algeciras para prestar declaración, un trámite que podría prolongarse debido a la necesidad de utilizar intérpretes.
Comportamiento
Los 135 inmigrantes se encuentran bien de salud y se comportaron correctamente en todo momento, según informaron fuentes del Servicio de Emergencias de Andalucía. Pese a ello, las fuentes precisaron que 'cinco o seis' de los indocumentados presentaban síntomas de mareo y fueron atendidos en los dos hospitales de campaña instalados por la Cruz Roja en el mismo puerto. Incluso, uno de estos inmigrantes tuvo que ser trasladado en ambulancia hasta el Hospital Punta Europa de esa localidad, donde fue sometido a una revisión.
Los nueve tripulantes del pesquero, de origen subsahariano, permanecían detenidos en Algeciras para pasar a disposición judicial El barco, 'Menavaal', procedente de Mauritania, fue localizado sobre las 19.00 horas del jueves por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil, que se pusieron en alerta tras detectar que la embarcación navegaba rumbo al Mediterráneo con dificultad y lentitud y su tripulación no contestaba a las llamadas por radio de Tarifa Tráfico.
Quizá se venden ya tantos kebabs como hamburguesas en la ciudad. Al parecer, lo de la globalización no sólo afecta a los bolsillos, sino también a los estómagos. De forma silenciosa y en apenas un par de años, decenas de estos restaurantes de comida rápida se han hecho un hueco en el paladar de los valencianos.
Muchos todavía se preguntan qué es realmente lo que gira en el torno de los restaurantes. Pues se trata de carne asada de cordero, pollo o vaca. Esto se corta en tiras que se introducen en un pan especial. Ahí se añaden verduras, vegetales y salsas. No existe una receta fija. El éxito de estos bocadillos radica en la multitud de posibilidades para prepararlos. Además, en unos minutos, se dispone de un kebab listo para llevárselo a la boca.
En la actualidad, Ventura Montalbán, responsable de inmigración de CC. OO., calcula que existen unos 70 establecimientos de este tipo en la ciudad que suponen una buena oportunidad de negocio para los inmigrantes. Muchos de los dueños son paquistaníes, añade el portavoz de la entidad.
Y, como ejemplo, Mohamed. Regenta uno de los locales en la avenida Gaspar Aguilar desde hace 4 meses y cuenta que ahora los españoles ya se están animando más, antes casi todos los que venían eran compatriotas. Tres palabras resumen la clave del éxito: Bueno, barato y rápido. Ya piensa en abrir otro negocio. Lo del kebab es una moda que poco le falta para convertirse en epidemia.
El mercado, al parecer, todavía no ha encontrado su techo. La demanda de información para nuevos locales no se detiene. Según Virgilio Suárez, administrador único del mayorista Master kebab, recibimos numerosas peticiones de información de la Comunidad.
Sin variedad Rami, propietario del restaurante egipcio Cook Door, también cocina el clásico kebab, pero se defiende ante la expansión de los locales de comida rápida que no ofrecen variedad. Él abrió en 2002, cuando la vorágine no había comenzado y apenas existían restaurantes de este tipo. Fue en 2004 cuando los pakistaníes empezaron a meterse en el negocio. A pesar de la expansión, Rami apunta que todavía hay muchos valencianos que desconocen exactamente qué es un kebab.
¿Qué piensan los valencianos de este producto original de Turquía? Quique, Esther, Antonio y Mari Carmen comparten mesa en el establecimiento de un centro comercial.
El primero dice que su pasión por esta comida es una cuestión más de sabor que de dinero y también añade la rapidez. En cambio, su pareja, Esther, valora el precio. A partir de unos 3 euros, puedes tener uno de estos bocadillos sobre la mesa.
Antonio dice que este producto es algo relativamente nuevo y está bien de precio. Y Mari Carmen añade a las razones anteriores: Me fío más de esto que de las hamburguesas y, además, puedes elegir los ingredientes a tu gusto.
Una multitud se congregó el 26 de enero de 1977 ante el Palacio de Justicia de Madrid, donde se inició el cortejo fúnebre de varias de las víctimas del atentado de dos días antes contra los abogados laboralistas de Atocha. (EL PAÍS)
En aquellos tiempos turbios y extremadamente inciertos se pensaba (y yo todavía lo sigo creyendo) que los detenidos no eran más que la punta del iceberg
Cuánto miedo hemos pasado en la Transición. Terror, pánico y negra incertidumbre. Los fascistas apaleaban a la gente por las calles
El 30 de octubre de 1978, 15 días después de publicar los reportajes, una bomba estalló en El PAÍS y mató a un compañero y mutiló a otro
Lo que se conoce como la matanza de Atocha es el asalto criminal que tres pistoleros de extrema derecha hicieron a un bufete de abogados de la madrileña calle de Atocha. Era un despacho laboralista de CC OO, un lugar conocidísimo en el que un puñado de jóvenes letrados se dejaban la vida y la salud, trabajando durante horarios inhumanos y recibiendo a cambio un paupérrimo sueldo mensual de 30.000 pesetas por cabeza. Hoy sería muy difícil encontrar una entrega semejante a un ideal común, pero la España de entonces, en el principio de la Transición, era una sociedad enardecida y entusiasta. Ese generoso entusiasmo hizo que aquel 24 de enero de 1977 los laboralistas de Atocha se encontraran todavía a las diez de la noche en el despacho, a punto de empezar la última reunión del largo día y masticando un bocadillo apresurado porque no tenían ni tiempo para comer. Fue entonces cuando los pistoleros llamaron a la puerta. Reunieron en una habitación a las nueve personas que quedaban en el piso y las ametrallaron fríamente. Murieron cinco: Francisco Javier Sauquillo, Luis Javier Benavides, Serafín Holgado y Enrique Valdevira, abogados, y Ángel Rodríguez, el conserje. Sobrevivieron cuatro, tan espantosamente heridos que los asesinos les dieron por muertos: los también laboralistas Dolores González, Miguel Saravia, Alejandro Ruiz y Luis Ramos.
Veinte meses después, cuando estaba por empezar el juicio, decidí realizar una reconstrucción novelada del caso. El reportaje constaba de tres capítulos, que se publicaron en días consecutivos. En el primero exponía la vida, los pensamientos y el ambiente de los asesinos, de los tres ejecutores, Fernando Lerdo de Tejada, Carlos García Juliá y José Fernández Cerrá, y del supuesto inductor, Francisco Albadalejo, los cuatro en prisión. En el segundo hacía lo mismo con los abogados y describía el crimen. En el tercero exponía las muchas contradicciones que había en el caso y apuntaba las sospechas que todos teníamos. Porque en aquellos tiempos turbios y extremadamente inciertos se pensaba (y yo todavía lo sigo creyendo) que los detenidos no eran más que la punta del iceberg, y que los verdaderos inductores estaban impunes y en la sombra.
Tengo el convencimiento de que en un trabajo periodístico jamás se debe poner un solo dato inventado, por nimio que sea. De manera que, si yo reconstruía un encuentro de los fascistas en la cafetería Denver y decía que Albadalejo se tomaba su segunda copa de Magno, por ejemplo, era porque previamente alguien me había contado ese anecdótico detalle. De manera que el reportaje supuso un esfuerzo de investigación, un enorme trabajo que además resultó muy desagradable porque, por un lado, tuve que hablar con los colegas del despacho laboralista y con los supervivientes, que por entonces todavía tenían graves secuelas físicas (algunos las siguen teniendo aún hoy) y que desde luego seguían traumatizados, y les obligué a revivir todo ese horror. Fueron unas conversaciones angustiosas y, de hecho, no todos los supervivientes quisieron o pudieron hablar conmigo.
Pero es que además, para reconstruir la vida de los asesinos, tuve que conectar con los círculos de extrema derecha de la época. Recuerdo el mucho miedo que pasé, la enorme congoja. Como remate, conseguí entrevistar a los asesinos en la cárcel. Dado que el juicio estaba pendiente, no podíamos hablar de la matanza, protegida por el secreto del sumario. Pero de todas formas me interesaba hablar con ellos; yo quería conocerles, quería comprender, por ejemplo, qué podía llevar a un chico de veinte años como Carlos García Juliá, un rubio de ojos azules de aspecto simplón y normalísimo, a cometer un acto tan atroz. De hecho, al parecer fue él quien comenzó la masacre. "¡Pero si yo soy incapaz de matar una mosca!", me dijo Juliá con gesto desconcertado. Y creo que con ello no estaba intentando negar la autoría, que estaba fuera de toda duda, sino evidenciando su confusión y su enajenación. El fanatismo funciona así: deshumaniza al enemigo y convierte a las personas en menos que moscas.
Las horas que pasé en la cárcel fueron amargas. Tuve que conversar con ellos aparentando normalidad, cuando dentro de mí sentía deseos de chillar. Porque yo conocía a los abogados de Atocha, y porque aquella matanza fue un verdadero trauma para todos. Cuánto miedo hemos pasado en la Transición. Terror pánico y negra incertidumbre. Los fascistas apaleaban a la gente por las calles, EL PAÍS era desalojado día sí y día no por amenaza de bomba, muchos periodistas (y sindicalistas, y feministas, y líderes sociales) recibíamos anónimos amenazantes, el ruido de sables de los golpistas adquiría en ocasiones dimensiones de estruendo y circulaban por doquier listas negras de actores, periodistas, cantantes y demás gentes de izquierdas que supuestamente serían los primeros en ser ejecutados cuando se levantara en armas el facherío. De modo que cuando sucedió lo de Atocha, todos creímos que el momento de la muerte había llegado, que ésa era la noche de los cuchillos largos. En fin, recuerdo que salí de hablar con los asesinos y se abatió sobre mí el peor dolor de cabeza que jamás he tenido. Era la tensión, que cobraba su precio.
También los abogados habían recibido serias amenazas. Estaban asustados, pero siguieron con su trabajo, y eso les hace heroicos, porque la heroicidad consiste en sobreponerse al miedo razonable. Hasta que llegaron los matones. Cayeron unos encima de otros entre temblores de agonía y, cuando los asesinos se marcharon, los supervivientes salieron de debajo de los cadáveres de sus compañeros y se arrastraron en medio de un silencio fantasmal, embadurnados de sangre propia y ajena, hasta reunirse junto a la puerta, asombrados de seguir respirando pese a las terribles heridas, la cara de Lola reventada por una bala, el pecho de Alejandro agujereado, el vientre de Miguel hecho un destrozo.
Polémica He dicho que este fue el reportaje que más disgustos me trajo. Su publicación suscitó una enorme polémica y hubo mucha gente, incluso muchos amigos, que lo criticaron acerbamente. Ahora he vuelto a leerlo y no me parece insensato. Incluso diría que los dos primeros capítulos podrían estar, a mi juicio, entre mis mejores trabajos. Pero lo hice demasiado pronto, demasiado cerca de la matanza, y mi esfuerzo por entender los mecanismos del fanatismo, por meterme también en la cabeza de los asesinos, irritó a aquellas personas que, muy comprensiblemente, sólo ansiaban insultarles y verles como monstruos. Sí, desde luego eran monstruosos, pero ¿cómo llega uno a ser así? Sólo entendiendo ese proceso podemos intentar evitarlo, pensaba yo. Pero eran tiempos demasiado álgidos, demasiado turbulentos para disquisiciones semejantes: el 30 de octubre de 1978, dos semanas después de la publicación de los reportajes, una bomba estalló en El PAÍS y mató a un compañero, apenas un muchacho, y mutiló gravemente a otro. Sí, eran tiempos de sangre y de hierro. Esta España de hoy, tan diferente, se ha construido así, con el sacrificio de callados héroes civiles, como nuestros colegas de EL PAÍS o los abogados laboralistas de Atocha.
Uno de cada seis habitantes de la capital es inmigrante. Según datos avanzados ayer por el Ayuntamiento de Madrid, los extranjeros suman ya 513.194 personas, lo que supone el 15,9% de la población de la ciudad. Los distritos que albergan más extranjeros son Centro, Tetuán y Carabanchel. En el extremo opuesto están Barajas, Vicálvaro y Retiro. Los ecuatorianos son los más numerosos: hay 128.300. La capital alberga ya a más de la mitad de los extranjeros residentes en la Comunidad. Son el 59% del total de los que viven en toda la Comunidad, según el Consistorio.
La distribución por la ciudad de estos inmigrantes no es homogénea. Pero siguen la misma tendencia que el resto de la población. Es decir, a mayor concentración de población en un distrito, más inmigrantes.
Centro, Tetuán, Carabanchel, Latina, Puente de Vallecas y Ciudad Lineal son los distritos donde residen más extranjeros. Y el porcentaje de inmigrantes que vive en ellos, un 48%, es superior al de la población española (40%).
El distrito de Carabanchel se ha convertido en el que mayor número de residentes extranjeros tiene, por encima del de Centro, que hasta ahora era el que tenía más inmigrantes. El Ayuntamiento atribuye esta circunstancia al menor crecimiento demográfico de este último distrito desde 2004. Centro mantiene el mayor porcentaje de inmigrantes, con un 30% de su población.
El barrio con más población inmigrante es San Cristóbal de los Ángeles, en Villaverde. Allí, casi cuatro de cada diez habitantes nació en el extranjero. Embajadores y Sol, en el distrito de Centro, le siguen en la lista.
Menos en Barajas Como sucede con los más poblados pero al revés, los distritos con menos ciudadanos también presentan menor número de extranjeros. La lista la forman Barajas, Vicálvaro, Villa de Vallecas, Moratalaz, Retiro y Moncloa-Aravaca. Estos seis distritos reúnen el 16% de la población de la capital. Sin embargo, el porcentaje de inmigrantes baja hasta el 12%. Por barrios, El Pardo (Fuencarral) y Cuatro Vientos (Latina) presentan una población extranjera de sólo un 2,4% y un 2,8%, respectivamente.
Por nacionalidades, los ecuatorianos son los más numerosos. Uno de cada cuatro inmigrantes en la capital nació en este país, lo que convierte a Madrid en la quinta ciudad del mundo con más ecuatorianos (128.300), tal y como afirmó la presidenta regional, Esperanza Aguirre, durante su reciente visita oficial a este país.
La segunda nacionalidad extranjera por número es la colombiana y, después, la rumana, aunque el Consistorio no facilitó cifras de cuántos habitan en la capital.
Los inmigrantes "tienen, por lo general, menores ingresos que la población autóctona y una gran voluntad de ahorro", según el Ayuntamiento. Sólo el 36% de los hogares inmigrantes tiene un automóvil, por lo que "dependen más del transporte público".
La asociación Movimiento contra la Intolerancia condenó ayer, a través de su portavoz en Valencia, Ángel Galán, los brotes de xenofobia que se produjeron el jueves en Llutxent tras la agresión mortal al joven del municipio cuando.
Resulta insólito que por un mero rumor se desencadenen este tipo de actos racistas y xenófobos, indicó Galán. Es un algo condenable que precisa de la ayuda de toda la sociedad para ser solucionado. Galán advirtió además que en el último informe del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia se recoge que en España ha aumentado el porcentaje de personas que rechazan a los inmigrantes africanos hasta el 32% de la población.
Comisiones Obreras abogó en una rueda de prensa por favorecer la integración de los inmigrantes más allá del plano laboral para evitar sucesos como el de LLutxent.
Desde hace más de 25 años, Carme Puig Antich trabaja como enfermera en el Hospital Clínico de Barcelona. Pero hoy no acude al sanatorio para trabajar. En el hospital se ruedan unas escenas de Salvador, la película dirigida por Manuel Huerga sobre la intensa vida y trágica muerte de su hermano, el anarquista catalán Salvador Puig Antich, ajusticiado a garrote vil en 1974. Y Carme ha ido al hospital para visitar el rodaje, que la enfrenta con unos momentos muy íntimos de su vida, grabados a fuego en su memoria, como lo están en la de sus hermanas, Imma, Montse y Merçona.
Muchos de sus compañeros conocen la historia de su familia. Y la dirección del centro ha hecho circular un mail interno para avisar al personal de las sesiones de rodaje. Curiosamente, en el mensaje hay un error: dice que Salvador murió aquí, cuando en realidad sólo estuvo ingresado en el Clínico durante unos pocos días, previos a su ingreso en la cárcel Modelo de Barcelona. Fue trasladado al hospital tras su detención, en septiembre de 1973, producida tras un confuso tiroteo en el que resultó gravemente herido y en el cual falleció un inspector de policía (Francisco Anguas). En enero del 74, un consejo de guerra -"Fue una farsa. Los militares se dormían durante el juicio", recuerda Carme- le condenó a muerte, acusado del asesinato del policía. El esperado indulto jamás llegó y el 2 de marzo fue ajusticiado.
El desconocimiento actual sobre un acontecimiento que sacudió a la sociedad de la época y la posibilidad de que la película pese favorablemente en su petición de que el caso sea revisado, son las dos grandes razones que han convencido a las hermanas Puig Antich a autorizar la realización del filme. "A Salvador no le hubiera gustado que se hiciera todo esto. Él siempre decía que no quería ser un mártir, y ésta es una guerra que las hermanas llevamos por dentro", afirma Carme.
Quienes la conocen bien dicen de ella que se parece mucho a Salvador. La fortaleza de su carácter, su optimismo, su rebeldía y su obstinación en la lucha son cualidades análogas en los dos hermanos. "Yo era muy amiga de Salvador. Mientras estuvo en la cárcel mantuvimos una correspondencia preciosa". Todas las hermanas resistieron "unidas como una piña" el violento envite que la vida puso en su camino.
Carme es pura vitalidad y energía, pero también un manantial de sentimientos. Por eso no puede evitar las lágrimas cuando, en uno de los pasillos del hospital, conoce a la actriz que la interpreta en la pantalla, Carlota Olcina, y a Olalla Escribano, que encarna a su hermana Imma. "Me recuerda mucho a mí", confiesa, superado el primer impacto. "Cuando me dijeron que Carlota era la actriz escogida para el papel me puse muy contenta porque creo que ambas tenemos el mismo nervio. Además, de joven yo también era morena".
Esta tarde, Olcina y Escribano ruedan la escena en la que las hermanas de Puig Antich acuden al hospital para obtener noticias del estado de Salvador. Se habían enterado de sus heridas y detención de forma casual, al verlo en la portada de El Caso al pasar por un quiosco. "Nadie nos informaba oficialmente de nada".
Tiene vivísimo el recuerdo de la visita, infructuosa porque su hermano era custodiado por "un montón de grises" que les impidieron el paso. "Nosotras empezamos a gritar: '¡Salvador, Salva!', para que supiera que estábamos allí". En el primer ensayo de la escena, cuando Olcina y Escribano gritan justamente eso, "¡Salvador, Salva!", parece que Carme va a derrumbarse. Huerga, consciente de lo delicado del momento, le tapa los ojos de forma cariñosa.
Carme contesta sin titubear que, por supuesto, está dispuesta a ver la película en cuanto se estrene. Pero sus hermanas no lo tienen tan claro. "Creen que no serán capaces de soportarlo". Tampoco tienen previsto visitar el rodaje. Carme cuenta que, una vez iniciada la filmación, las Puig Antich no tienen ningún interés en arrebatar notoriedad al equipo de la película. "Me han pedido si quiero aparecer en el making off pero les he dicho que no. Ahora ya es cosa de los actores", asegura.
Pero mientras dura la visita, y aunque está preocupada por no molestar, no quiere desaprovechar un momento para interesarse por todos los detalles del proceso. Alguien del equipo le permite colarse en el camerino en el que Daniel Brühl, el actor que interpreta a su hermano, se somete a una larga sesión de maquillaje. Hoy la maquilladora tiene trabajo extra porque debe caracterizar al actor con los impactos de bala y heridas en la cabeza con los que Salvador ingresó en el hospital tras el tiroteo que acabó con su detención. También debe simular las lesiones del policía (al que da vida Carlos Fuentes). Carme ya conoce a Daniel, pero su nuevo encuentro es casi tan emocionante como el primero. "Cuando le vi por primera vez sentí taquicardia. Creo que tiene la misma mirada que mi hermano". Carme asiste, admirada pero sin aprensión, al proceso que transformará el rostro del intérprete, le abraza y él le planta dos besos, sin temer por los daños colaterales en su maquillaje.
El segundo largometraje de Manuel Huerga
Salvador es el segundo largometraje del realizador Manuel Huerga, que debutó en el género en 1995 con Antártida, protagonizado por Ariadna Gil y Carlos Fuentes. La película es una producción de Mediapro, cuenta con un guión de Lluís Arcarazo, música original de Lluís Llach y un amplísimo reparto. Nada menos que 85 actores con papel (además de gran cantidad de figurantes) toman parte en la historia, cuyo rodaje se prolongará 13 semanas. Además de Daniel Brühl, Carlota Olcina, Olalla Escribano y Carlos Fuentes, en el extenso plantel de intérpretes destacan Tristán Ulloa (como el abogado Oriol Arau), Leonardo Sbaraglia (el carcelero Jesús Irurre), Celso Burgallo (el padre del anarquista), Leonor Watling e Ingrid Rubio (los dos grandes amores de Salvador) y los policías Joaquim Climent y Antonio Dechent. Huerga se ha embarcado en el proyecto lleno de ilusión porque le encanta el medio, pero sobre todo porque la película aborda "un temazo", un suceso que vivió intensamente en su día y que, según ha explicado, en cierto modo despertó su conciencia política. En cuanto tuvo conocimiento de la voluntad de Jaume Roures (Mediapro) de producir la película, se ofreció a dirigirla. La intención de Huerga es destacar el carácter universal del personaje y evitar retratarle como un santo o un mártir. En el filme se recrea el contexto social del momento y los múltiples ámbitos que compusieron la vida de Salvador: la militancia en el MIL (Movimiento Ibérico de Liberación), su universo familiar, su amor por la música y por las mujeres. Huerga está realizando un cuidadoso trabajo con la imagen en busca de un código visual moderno, alejado del documentalismo y el hiperrealismo. A su lado, el actor y director teatral Manel Dueso se ocupa de la dirección de actores, una figura insólita en el cine español pero común en otros países.
El pesquero interceptado anoche por la Guardia Civil en aguas del Estrecho llevaba a bordo 140 inmigrantes indocumentados de origen indio y pakistaní. La embarcación, tripulada por nueve hombres de origen subsahariano, fue remolcada hasta el puerto de Algeciras, donde han sido instalados dos hospitales de campaña para atender a los inmigrantes. El pesquero interceptado anoche por la Guardia Civil en aguas del Estrecho llevaba a bordo 140 inmigrantes indocumentados de origen indio y pakistaní. La embarcación, tripulada por nueve hombres de origen subsahariano, fue remolcada hasta el puerto de Algeciras, donde han sido instalados dos hospitales de campaña para atender a los inmigrantes. El barco, que había partido de Mauritania, navegaba a la deriva y con apenas combustible.
El buque, que pretendía conducir ilegalmente a los inmigrantes a España, infundió sospechas porque cuando fue localizado, en una zona del Estrecho entre Ceuta y Algeciras, navegaba rumbo al Mediterráneo con dificultad y mucha lentitud y su tripulación no contestaba a las llamadas por radio de Tarifa Tráfico. Según fuentes de la Guarida Civil, cuando la patrullera llegó hasta donde estaba el barco, los tripulantes les comunicaron que había 140 inmigrantes en la bodega y que tenían problemas en el motor y falta de combustible.
Embarcaciones de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil remolcaron al pesquero Menavaal 1 y con matrícula 5772INDB, hasta el puerto de Algeciras, donde llegó hacia las 23.30 horas. En un principio la embarcación iba a ser remolcada a Ceuta, pero finalmente se decidió trasladarlo a Algeciras por ser más seguro debido al fuerte viento de levante que sopla en el Estrecho.
En el puerto de Algeciras habían sido instalados dos hospitales de campaña para atender a los inmigrantes, y a pesar de que ninguno presentaba en principio problemas serios de salud, tres de ellos tuvieron que ser atendidos por los médicos por presentar síntomas de deshidratación y un poco de fiebre, si bien en principio no se barajó la posibilidad de trasladar a ninguno de ellos al hospital.
Los nueve tripulantes de origen subsahariano del Menavaal han sido detenidos, y se espera que en las próximas horas se proceda al traslado de los inmigrantes, cuyo número, 140, es aún provisional, a la isla Las Palomas, en Tarifa.
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