Blogia
noticias

estatal

El teniente golpeó repetidamente con dos porras al detenido tumbado en el suelo

Las cámaras del cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar
(Almería) grabaron el 24 de julio, a las 17.16, el momento en que el teniente
José Manuel R. golpeó con dos porras, una extensible y otra eléctrica, ambas no
reglamentarias, a Juan Martínez Galdeano, de 39 años, que falleció poco después.
Fuentes conocedoras de la investigación indicaron a EL PAÍS que en la imagen se
aprecia cómo el teniente golpeó al detenido por espacio de dos minutos, unas
diez veces, en diferentes partes del cuerpo, mientras éste, tumbado en el suelo
y sujeto por otros agentes, intentaba zafarse.
La Cadena SER adelantó ayer, parcialmente, la descripción del
vídeo grabado por las cámaras perimetrales del cuartel de Roquetas entre las
16.10.52 horas y las 18.09.59 del pasado 24 de julio.

El documento, realizado por la Unidad de Policía Judicial de
la Guardia Civil de Almería, explica secuencia a secuencia el contenido de las
grabaciones, pero no recoge el momento de la muerte de Martínez Galdeano pues,
"a las 17.17.56, el detenido desaparece del ángulo de visión de la cámara,
arrastrado por uno de los agentes hacia la parte izquierda trasera del
vehículo", al ser advertidos los guardias por otro compañero de que estaban
siendo grabados.

No obstante, fuentes conocedoras de la investigación indicaron
que, dos minutos antes, se aprecia cómo el detenido, que está esposado y en ropa
interior, se escapa del vehículo en que los agentes intentaban introducirlo para
trasladarlo a las dependencias de la Policía Municipal (con objeto de someterlo
a la prueba de alcoholemia) y se apoya en la parte delantera del mismo.

En este momento es reducido por cuatro guardias que lo tumban
en el suelo. Del interior del cuartel sale el teniente José Manuel R., vestido
de paisano, con una porra en cada mano. En la derecha lleva la porra extensible
y en la izquierda la eléctrica.

Según las mismas fuentes, en la grabación se aprecia cómo el
teniente propina al menos diez golpes en diferentes partes del cuerpo durante
unos dos minutos. Se ve también cómo Martínez se agita e intenta evitar los
golpes, pero el teniente le vuelve a golpear con la porra eléctrica mientras le
sujetan otros agentes.

"Fuerte forcejeo"
La grabación se inicia a las 16.15.28 por la cámara número 1.
"Se observa", dice el informe "la llegada de Juan Martínez Galdeano mirando en
varias ocasiones hacia atrás como en estado vigilante entrando en las
dependencias del cuartel. Se observa la camisa manchada a la altura del
abdomen".

La cámara recoge la llegada y posterior marcha de la pareja
con la que había discutido el agricultor. A las 16.33.08, "Juan intenta
marcharse haciendo caso omiso de las indicaciones del guardia más veterano para
que no lo haga". A las 16.33.50, se produce el primer forcejeo, cuando los
agentes que están fuera piden ayuda para "intentar reducirlo y poder meter a
Juan en las dependencias oficiales".

A las 16.35.30, se observa cómo uno de los agentes le entrega
al detenido "el pantalón que se desprendió en el forcejeo para que se lo ponga".
A las 16.40.06, "Juan entra en las dependencias por su propio pie, con el
pantalón en la mano, rodeado por el resto de agentes, junto con el jefe de la
unidad [el teniente]".

A las 17.10.01, "uno de los agentes se vuelve corriendo debido
a algo inesperado y a continuación varios agentes se movilizan rápido hacia el
lugar donde está el detenido". Es la cámara número 2 la que graba, a las
17.16.03, "un fuerte forcejeo entre los agentes y el detenido", en el que
inicialmente intervienen cuatro guardias. Ese es el momento en que presuntamente
el teniente golpea al detenido. Un minuto y 53 segundos después, el detenido es
arrastrado fuera del ángulo de visión de la cámara.

A partir de ese momento, las cámaras no recogen lo que sucede
en la zona donde está el detenido, hacia la que, a las 17.21.03, se dirigió un
motorista y, a las 17.42.14, se encamina un agente con unos guantes de látex. La
cámara número 2 recogió la llegada de una ambulancia a las 17.43.37, de la que
descendieron dos sanitarios que se dirigieron al lugar donde estaba el detenido.
La cámara número 3 rodó a las 18.09.54 el momento en que se marchó la ambulancia
"sin llevarse a ninguna persona".

ELPAIS.es
JORGE A. RODRÍGUEZ - Madrid

Vecinos exaltados intentan agredir a inmigrantes magrebíes al culparles del homicidio

Matan a un joven en Llutxent y un grupo de vecinos culpa e
intenta linchar a dos magrebíes

La confusión de los minutos posteriores al crimen desencadenó una
situación de elevada tensión. Un grupo de exaltados intentó linchar a dos
personas magrebíes que ocupaban una caseta desplegada en la explanada donde
ocurrieron los hechos.

El tenderete fue destruido por la acción de los más violentos,
aunque no llegaron a agredir a los dos inmigrantes por la rápida intervención de
los agentes y de miembros de la corporación municipal, tal y como señaló el
alcalde de Llutxent, José Miguel Aranda

Las autoridades ordenaron desalojar rápidamente el lugar, ya que,
según apuntó un vecino, “se estaba concentrando un grupo de gente ante el centro
de salud con la intención de subir para destruir las casetas”. La marcha de los
vendedores evitó males mayores por la confusión.

Un comunicado emitido por el Ayuntamiento lamentó “la muerte de
nuestro vecino José Luis H. R.” y expresó “la más profunda condolencia a su
familia”.

El escrito condenó “todos los actos de xenofobia y racismo que
sucedieron en la noche de Sant Domènec”. El alcalde también llamó a la calma de
la población porque, según manifestó, “las personas detenidas a consecuencia de
los hechos son valencianas y nada tienen que ver los inmigrantes que han sido
víctimas de brotes xenófobos”.

Tres psicólogos de la Generalitat se trasladaron hasta el domicilio
de la víctima para prestar asistencia a los familiares. Durante la mañana de
ayer, se celebró un pleno extraordinario para condenar los hechos y se decretó
tres días de luto. En la sesión se acordó suspender el festival internacional de
música clásica que se viene celebrando en esta población.

Condolencias a la familia
Salvador Górriz, alcalde de Nules, de donde son vecinos los
feriantes detenidos, se enteró de lo ocurrido por la tarde. “Lo triste es que
haya fallecido una persona, aunque los autores sean de Nules. Acompañamos en el
sentimiento a los vecinos de Llutxent. Jamás deberían de ocurrir este tipo de
hechos,”, lamentó.

“Desconozco qué hacían allí los presuntos autores. Lo normal es que
los vecinos de Nules estén aquí en estas fechas por las fiestas que hay en la
comarca. Por el momento sólo se ha hablado de ciertas presunciones, no sabemos
todavía si son naturales de Nules o si simplemente vivían aquí”, apostilló.

Las Provincias

Lesiones por todo el cuerpo

Un repaso a la autopsia del cadáver de Juan Martínez Galdeano
refleja la gran cantidad de lesiones que tenía el fallecido. Prácticamente en
todas las zonas de su cuerpo los dos forenses del Instituto de Medicina Legal de
Almería encontraron hematomas, equimosis (moratones) y erosiones.
En la cabeza aparecen hematomas en las cejas, pómulos,
mandíbula y frente, además de dos heridas en los labios, que indicarían
"traumatismos" directos de cierta intensidad. El fuerte golpe en la nariz podría
estar producido, según los médicos, al golpear la cabeza contra el suelo.

En el cuerpo, el principal signo de violencia es el esternón
roto, así como la luxación de una costilla. Pero tanto el tórax, como las cuatro
extremidades, se hallan llenas de hematomas y heridas, producidas con
probabilidad, según los forenses, por el empleo de porras, caída al suelo del
detenido y arrastre de su cuerpo.

Los médicos también aprecian un edema pulmonar e intensa
congestión en esa zona. En la región lumbar aparecen cuatro lesiones producidas
por "golpes con la base [del arma] de defensa".

"La causa de la muerte es una insuficiencia respiratoria o
cardiorrespiratoria aguda", subrayan. Datan el momento de la muerte:
"Aproximadamente, a las 17.44 del 24 de julio". Y concluyen: "Existe una
relación de causalidad entre el fallecimiento y la situación de detención del
sujeto".

ELPAIS.es

Una paliza fuera del alcance de las cámaras

"Había algo ilegal, algo raro" en aquella escena. Desde la
cafetería situada frente al cuartel de la Guardia Civil de Roquetas del Mal
(Almería), siete clientes y una camarera observaban como "cada vez salían más
agentes" del edificio para unirse a la brutal paliza que estaban propinando a un
individuo que les había "empujado y agredido". "Iba a matar a ese hombre",
cuenta la camarera, pero nadie intervino "porque era la Guardia Civil". Tres
cámaras del cuartel grabaron parte de lo que allí sucedió, pero no los golpes,
porque un agente, señalando con el dedo una de ellas, indicó a sus compañeros
que se llevaran a la víctima fuera de su alcance.
"Con un poco de miedo".

La camarera, que ha contado lo que vio sin revelar su nombre a
la agencia de noticias Efe "para ayudar a la familia" y pese a que le da "un
poco de miedo", explica que el 24 de julio, poco después de las cuatro de la
tarde, vio como un hombre "fuerte" "empujaba y agredía a los agentes". Ese
hombre era Juan Martínez Galdeano, que murió a las 17.50 después de que cuatro
guardias civiles lo tirasen al suelo y cayera sobre su pecho, para reducirlo a
las puertas del cuartel, según la versión oficial del instituto armado. La juez
Estefanía López, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1
de la localidad, ha citado como imputados a los nueve agentes que participaron o
estaban presentes en el momento de la muerte.

Perseguido tras el accidente.

Martínez Galdeano, de 29 años, llegó al cuartel a las 16.30,
muy excitado, según dijo porque llevaba consumiendo drogas varias horas. Contó a
los guardias que había tenido un accidente de tráfico en el casco urbano de la
ciudad (que tiene 28.000 habitantes, aunque en verano su población casi se
triplica) con un grupo de gitanos, y que éstos le perseguían; en efecto, poco
después aparecieron dos coches con varios supuestos implicados en el accidente,
pero la Guardia Civil les conminó a marcharse. Luego los agentes le indicaron
que iban a llevarle a las dependencias de la Policía Local para hacerle una
prueba de alcoholemia.

La versión oficial de los hechos.

Fue entonces cuando, según la versión oficial, Martínez trató
de huir, agredió a los agentes ("era un hombre de gran corpulencia, de 1,90 de
estatura y unos 100 kilos de peso", según las fuentes consultadas por EL PAÍS).
A las 17.15, arrestado por "atentado y resistencia a la autoridad", fue
conducido esposado al exterior del edificio para meterle en un coche y llevarle
ante la Policía Local. La versión oficial indica que el agricultor se zafó
mientras un agente abría la puerta, derribó a dos guardias civiles y trató de
huir de nuevo. Los funcionarios pidieron ayuda a sus compañeros; cuatro lograron
derribarle de espaldas, y según la versión oficial ése pudo ser el momento de la
muerte, cuando uno de los guardias cayó con la rodilla sobre el pecho del
agricultor, le rompió posiblemente el esternón y comenzó a ahogarse.

"Muchos agentes frente a uno solo".

El relato de la camarera confirma el intento de agresión de
Martínez Galdeano y cómo los agentes respondieron, según ella "con patadas y
puñetazos". Fueron "muchos agentes frente a uno solo, porque cada vez salían
más, por lo que acabaron ganando", añade; "no todos los agentes pegaban, pero sí
la mayoría, que propinaba patadas y puñetazos, aunque no pude ver en qué parte
del cuerpo porque estaba tirado en el suelo". Mientras, en el bar, "nadie hizo
un gesto para que parasen hasta el final, cuando se llevaron las manos a la
cabeza como diciendo '¡Dios mío! ¿Qué ha pasado?'". Según su relato, fueron 40
minutos de paliza, a los que siguieron otros 20 de maniobras de reanimación
infructuosas.

Tres cámaras como testigos.

La actuación en el exterior del acuartelamiento ha quedado
grabada en las cámaras de vídeo que vigilan el perímetro del acuartelamiento de
Roquetas. La Cadena Ser ha tenido acceso a la trascripción de lo que en ellas se
ve, un documento puesto ya en manos del juzgado, aunque en un primer momento la
Guardia Civil anunció que lo había hecho sin que fuera así. La grabación recoge
los hechos entre las 16.10 y las 18.20; dos de las cámaras estaban en el patio
del cuartel, y la otra justo en la puerta de entrada.

Sin pantalones tras el forcejeo.

En las imágenes se observa como llega Martínez Galdeano, "con
la camisa manchada a la altura del abdomen". Entre las 16.15 y las 16.35 se
registra un forcejeo entre el agricultor y una pareja de agentes, que "intentan
meterlo en las dependencias oficiales"; en el curso de esa pelea la víctima
pierde sus pantalones. A las 16.38 aparece el "jefe de la unidad", el teniente
José Manuel R., vestido de paisano.

Fuera del alcance de la cámara.

La cámara ubicada en la puerta de acceso de los vehículos
oficiales empieza a grabar a las 17.09. Dos minutos después capta "el fuerte
forcejeo" de los guardias civiles al tratar de meter en el coche al agricultor,
y cómo éste se desploma. A las 17.17, uno de los "agentes arrastra al detenido
hacia la parte izquierda trasera del vehículo, fuera del ángulo de visión de la
cámara". Poco antes, "el guardia más veterano indica al resto la ubicación de la
cámara que les está grabando". A las 17.42, 25 minutos después de salirse del
ángulo de grabación, un agente sale del recinto con guantes de plástico en las
manos y vuelve a entrar en el cuartel. La tercera cámara recoge la llegada un
minuto después de la ambulancia, 45 minutos en llegar después de la paliza. A
las 18.04 llega una UVI, que se retira cinco minutos después sin llevarse ningún
herido. Para entonces Martínez Galdeano ya estaba muerto.

Medios "racionales y necesarios".

Tres de los nueve agentes imputados han explicado hoy a la
juez que se emplearon medios "necesarios y racionales" para reducir a Martínez
Galdeano, según ha dicho su abogado, Gustavo Arduán. "La mayoría de los miembros
[de la Guardia Civil] que intervinieron usaron exclusivamente sus manos y la
fuerza física de su cuerpo para tratar de reducir e inmovilizar" al fallecido,
ha añadido Gustavo Arduán. El abogado de la acusación, José Ramón Cantalejo,
afirma que se "autoexculparon" y dieron una versión sobre la "intervención
directa" sin acusarse unos a otros.

ELPAIS.es

La Guardia Civil intercepta en aguas del Estrecho un barco con al menos 145 inmigrantes

La Guardia Civil ha interceptado esta noche en aguas del
Estrecho un barco con al menos 145 inmigrantes indocumentados a bordo. Al
parecer, se trata de un pesquero de unos 30 metros de eslora en el que podrían
haber embarcado inmigrantes de origen indio en un puerto de Mauritania.
En estos momentos, la Guardia Civil está remolcando la
embarcación al puerto de Algeciras (Cádiz), donde llegará en torno a las 22.00.
Efectivos de la Guardia Civil y la Cruz Roja han montado un dispositivo de ayuda
en el puerto gaditano para atender a los inmigrantes, cuyo estado se desconoce.

ELPAIS.es
CÁNDIDO ROMAREDA / ELPAIS.es - Algeciras (Cádiz)

El olvido del caso Almería : En 1981 fueron asesinados Luis Montero, Luis Cobo y Juan Mañas

Roquetas de Mar ya fue protagonista en 1981. Allí detuvo la
Guardia Civil, el 10 de mayo, a Luis Montero, Luis Cobo y Juan Mañas, cuando
viajaban en coche desde Santander. En época de plena actividad de ETA, un vecino
les confundió con etarras. Hacía dos meses del 23-F y tres días del asesinato
del general Valenzuela. El día después de la detención de los jóvenes,
aparecieron sus cadáveres. Habían sido torturados en un cuartel almeriense
abandonado. Los habían despedazado y metido en un coche, al que habían prendido
fuego. Años después, el Supremo condenó al teniente coronel Castillo Quero,
promotor del linchamiento, a 24 años de cárcel. Pero testimonios posteriores
indicaron que no se había juzgado a todos los responsables.

El Periódico de Aragón

Decenas de vecinos exigen justicia tras el entierro del agricultor de Roquetas

Juan Martínez Galdeano, el agricultor fallecido el pasado 24
de julio en el cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar, ha sido enterrado
esta mañana en un cementerio de esa localidad almeriense. El entierro ha
culminado con abucheos al Instituto Armado a las puertas del cuartel y con
peticiones de "justicia" ante el Juzgado de Instrucción número 1 que instruye el
caso.
Varias decenas de vecinos que regresaban del cementerio de San
Jerónimo, donde descansan ya los restos del agricultor, se concentraron en la
plaza del Ayuntamiento, donde mantuvieron cinco minutos de silencio y desde
donde se dirigieron a las puertas del cuartel de la Guardia Civil. Allí, los
manifestantes profirieron gritos de "canallas", "criminales", "asesinos" y
"perros" contra los agentes del Instituto Armado, a quienes culpan de haber
tratado a Juan Martínez "como a un perro", a pesar de ser "una persona
trabajadora e inocente", según un portavoz de los concentrados.

Desde las dependencias de la Guardia Civil, un grupo más
reducido de personas se trasladó al edificio de los juzgados, donde pidieron a
gritos "la verdad", mientras exigían "justicia" para que los presuntos
responsables de la muerte del agricultor "no anden sueltos por ahí".

Previamente, en el camposanto se vivieron escenas de dolor
cuando el cuerpo de Juan Martínez era sepultado y su viuda, de origen marroquí,
tenía que ser atendida al sufrir un desvanecimiento. Durante la misa funeral, el
párroco de la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, Pedro Pérez, que ofició la
ceremonia, destacó el suceso "imprevisible" que ha acabado con la "muerte
inesperada" de este vecino del barrio de las 200 Viviendas, y consoló a "esposa,
padres, hermanos y demás familiares del difunto". "En la vida hay momentos
tristes y dolorosos, horas en las que el corazón llora, como éste que está
viviendo la familia de Juan", comentó el sacerdote durante la homilía.

El cura añadió que "es muy difícil y, en estos momentos, es
más difícil hablar a una familia que llora la muerte de un hijo" que ha pasado
sólo "39 años entre nosotros". "Hace diez días dejaba este mundo en
circunstancias realmente dolorosas", dijo, al tiempo que confió en que "su vida
no haya acabado para siempre" porque "más allá de la vida corporal hay una vida
verdadera". La eucaristía ha contado con la asistencia del presidente de la
Asociación de Jóvenes Agricultores de Almería (Asaja), Francisco Vargas, y de
representantes de formaciones políticas como el edil socialista Federico del
Águila y el senador del PSOE por Almería José Miguel Peña.

ELPAIS.es
EFE - Almería

El agricultor de Roquetas murió tras ser reducido violentamente por cuatro agentes

El agricultor Juan Martínez Galdeano falleció a las 17.50 del
24 de julio minutos después de que cuatro guardias civiles lo tirasen al suelo y
cayeran sobre su pecho para reducirlo a las puertas del cuartel de Roquetas de
Mar (Almería), según la primera versión oficial de la Guardia Civil. Fue
entonces cuando Martínez, que estaba esposado, empezó a sentir síntomas de
asfixia. La juez tomó ayer declaración a tres de los nueve agentes que han sido
citados como imputados, quienes han declarado que emplearon "la violencia
proporcional a las circunstancias".
Martínez llegó al puesto de Roquetas de Mar a las 16.30 del 24
de julio muy excitado. Les contó a los guardias que había tenido un incidente de
tráfico en el casco urbano de la localidad (con una población de 28.000
habitantes, que casi se triplica en verano) con un grupo de personas de etnia
gitana. Según fuentes oficiales de la Guardia Civil, Martínez, de 39 años, dijo
que sus perseguidores le querían matar y que su excitación se debía a que "había
consumido drogas desde el día anterior".

Minutos después llegaron al cuartel dos coches con varios de
los supuestos implicados en el altercado de tráfico. Martínez se quedó en el
interior de las dependencias, mientras los agentes conminaban a los
perseguidores a marcharse y a que presentaran denuncia ante la Policía Local, al
tratarse de un asunto circulatorio ocurrido en el interior del casco urbano. De
regreso, Martínez fue informado de que iba a ser llevado hasta las dependencias
de los agentes urbanos para ser sometido a una prueba de alcoholemia.

Según la citada versión, en ese momento el agricultor intentó
huir y mostró una actitud muy agresiva. Los guardias de servicio, incluido el
teniente que estaba al mando (José Manuel R.), lo redujeron y lo ataron de pies
y manos. "Era un hombre de gran corpulencia, de 1,90 de estatura y unos 100
kilos de peso", según las fuentes consultadas. Fue en ese momento cuando,
supuestamente, el teniente lo golpeó en varias ocasiones con una porra
eléctrica, que no es ilegal pero no forma parte de la dotación de defensas del
instituto armado desde 1991 y, por lo tanto, no es reglamentaria.

Sobre el pecho
El agricultor pasó a estar detenido bajo la acusación de
"atentado y resistencia a la autoridad". Poco antes de las 17.15, Martínez fue
conducido esposado al exterior del acuartelamiento por tres agentes que
pretendían introducirlo en un vehículo oficial para conducirlo a la Policía
Municipal. La versión oficial explica que mientras un guardia abría la puerta,
el agricultor se zafó, derribó a dos agentes e intentó huir. Los funcionarios
pidieron ayuda y acudieron dos compañeros más de los nueve que en ese momento
estaban en el puesto de Roquetas (la plantilla media de este acuartelamiento es
de 60 miembros del instituto armado).

Los cuatro funcionarios lo derribaron al suelo. Martínez cayó
de espaldas y sobre él se precipitaron los agentes. Los investigadores del
asunto sospechan que fue en ese momento, posiblemente debido a que uno de los
guardias cayó con la rodilla sobre el pecho del agricultor, cuando se produjo la
fractura del esternón de éste. De hecho, fue en ese instante en el que, según
esta versión, el detenido comenzó a sentir síntomas de asfixia.

Los informes del puesto de Roquetas de Mar aseguran que los
agentes llamaron entonces al centro de salud de la localidad y al 061 hasta en
cuatro ocasiones para pedir asistencia médica. Pero, indican, en ese momento no
había ambulancias disponibles, por lo que un agente fue a buscar a un médico en
un vehículo oficial. Finalmente, llegó la asistencia que, tras intentar reanimar
a Martínez, sólo pudo certificar, a las 17.50, el fallecimiento por parada
cardiorrespiratoria. Cuatro agentes fueron atendidos de mordeduras, fracturas de
dedos y otros traumatismos.

Toda la actuación en el exterior del acuartelamiento ha
quedado grabada en las cámaras de vídeo que vigilan el perímetro del
acuartelamiento de Roquetas. Su visionado corroborará o desmentirá esta versión.
La juez Estefanía López, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción
número 1 de la localidad, ha citado como imputados a los nueve agentes que
participaron o estaban presentes en el momento de la muerte en el
acuartelamiento; entre ellos, el teniente, quien ha sido apartado del servicio y
al que se le ha abierto una investigación interna.

Ayer ya declararon tres de los agentes, quienes según su
abogado, Gustavo Arduán, utilizaron contra el detenido "una violencia
proporcional a las circunstancias" y que "no hubo agresividad activa". La
autopsia al cadáver no ha establecido las causas exactas de la muerte, aunque sí
refleja que el fallecimiento estuvo relacionado con la detención.

Según Arduán, la autopsia ni ha determinado que hubo agresión
ni que el fallecimiento fuera directamente provocado por la actuación de los
agentes. "Hay otras concausas", aseguró. Por el contrario, el abogado de la
familia del fallecido, José Ramón Cantalejo, sostiene que hubo "una
extralimitación de la Guardia Civil" y que la autopsia revela "que la muerte se
debió a la paliza que le pegaron, porque el cuerpo presenta golpes en todos los
miembros y es un verdadero recital de lesiones".

El fallecido, casado y con un hijo, será enterrado hoy en
Roquetas de Mar, once días después del fallecimiento.

ELPAIS.es
JORGE A. RODRÍGUEZ / MARÍA JOSÉ LÓPEZ DÍAZ - Madrid / Almería

El teniente expedientado fue objeto de una denuncia por malos tratos en febrero

El teniente de la Guardia Civil de Roquetas de Mar (Almería)
que ha sido suspendido de forma cautelar por parte de la Dirección General de la
Guardia Civil por el fallecimiento de un hombre en el cuartel de esta localidad
fue objeto, en febrero, de una denuncia por maltrato. La denuncia la interpuso
Juan Manuel San Martín, padre de Juan Antonio San Martín (21 años). El juzgado
no ha tramitado ni una sola diligencia, según los denunciantes. La acusación del
caso del agricultor fallecido el 24 de julio utilizará la denuncia de San Martín
como prueba "para pedir responsabilidades a la justicia".
Juan Manuel San Martín interpuso una denuncia por maltrato en
el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de El Ejido (Almería)
contra el teniente de la Guardia Civil de Roquetas José Manuel R. el 25 de
febrero pasado. "Fui a El Ejido porque en el juzgado de Roquetas lo mangonea
todo el teniente. Pero no se ha hecho ni una sola diligencia desde febrero",
explica Juan Manuel. En la denuncia se deja constancia de que su hijo "fue
detenido y maltratado por el teniente de la Guardia Civil de Roquetas de Mar" y
que, estando esposado, "le pegaron todo lo que quisieron".

El 24 de febrero, el joven San Martín conducía su vehículo por
la carretera de Alicún, de Roquetas de Mar, cuando un vehículo de la Guardia
Civil se puso tras él con la sirena encendida. "Ni siquiera me dio la señal de
alto. Me siguió sin más y al pasar la rotonda me encuentro que me está apuntando
con la pistola", explica el joven. Cuando paró, el teniente, según cuenta, le
sacó del coche, le empezó a golpear y le puso los grilletes. Fue entonces cuando
uno de ellos gritó: "Tíralo a la carretera y que le atropelle un coche". Según
explican Juan Antonio y su padre, la presencia de varios testigos impidió a los
agentes actuar en este sentido. "No lo mataron porque había testigos; si no, lo
habrían hecho. Contamos con esos mismos testigos cuando se celebre el juicio
algún día", asegura Juan Manuel.

"Allí mismo me pegaron una buena manta. Mi novia se asustó y
el otro que iba con él la cogió y le tiró del pelo. Me subieron esposado al
coche y me llevaron a un cañizo para pegarme más antes de llevarme a la Policía
Local", narra Juan Antonio. El joven asegura que el teniente le seguía "pegando
cates" mientras hacía la prueba de la alcoholemia delante de los policía
locales. "En la misma policía me pegó con la porra en las costillas y yo ya no
pude aguantar más y le di un cabezazo", reconoce. Juan Antonio San Martín, que
exigió que le hicieran pruebas toxicológicas en el Hospital del Poniente, pasó
tres días en el calabozo con palizas intermitentes a cuenta siempre del
teniente, según relata. "En un cuarto que tienen en el cuartel el teniente me
llegó a sacar la pistola y me la puso en la cabeza y en mis genitales. Era sólo
él. Todos los demás guardias civiles me trataron muy bien. Me animaban y me
daban cigarrillos", describe.

La intervención de un guardia civil subordinado al teniente
evitó que Juan Antonio recibiera una nueva paliza al tercer día de arresto: "Era
un guardia civil jovencillo, pero el más valiente de todos, porque le dijo: 'Mi
teniente, como le toque otra vez le denuncio'. Y entonces fue cuando me amenazó
de muerte con estas palabras: 'Sé dónde vives y te voy a encontrar. Si no voy yo
mandaré a dos tíos para que te encuentren en una zanja". Este hecho también
consta en la denuncia interpuesta en el juzgado ejidense.

Juan Antonio San Martín cuenta con partes médicos del hospital
-exigió ir al centro médico después de cada paliza- así como análisis
toxicológicos que dieron negativo. "A mí me puso en el expediente que iba
conduciendo en zigzag, esquivando coches y con maniobras bruscas, que portaba
una navaja y que llevaba una bolsa de coca. Todo falso, por eso exigí que me
hicieran pruebas", explica. El joven se lamenta de que también fuera el teniente
del cuartel de Roquetas el que hiciera la declaración a su novia. Además, el
padre no pudo ver a su hijo hasta el día siguiente al arresto. "Fui a la policía
municipal y no me lo dejaron ver. Al día siguiente, cuando amenacé con ir al
juzgado de guardia, me dejaron verlo dos minutos. Le pedí que se bajara los
pantalones y se quitara la camisa y estaba lleno de moratones", dice el
progenitor. Juan Antonio salió al tercer día tras la llamada de su abogado.

La familia San Martín también denuncia que el teniente
patrulla en sus guardias sin la identificación correspondiente a su rango y bajo
un seudónimo. "Se hace llamar Sebastián y lleva uniforme raso, sin las dos
estrellas que indican que es teniente", remachan.

ELPAIS.es
M. J. LÓPEZ DÍAZ - Almería

La AVT calificó a Marruecos de enemigo y pidió controlar a los árabes en un escrito al juez

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) calificó a
Marruecos de "país enemigo" y pidió, en una querella en marzo de 2004, el
control "de individuos de raza árabe", tal como figura en el sumario del 11-M.
Éste es uno de los motivos alegados por la Asociación 11-M. Afectados de
Terrorismo en su recurso al auto del juez de la Audiencia Nacional Juan del
Olmo, en el que el magistrado que instruye el caso de los atentados de Madrid
indicaba que si la asociación de Pilar Manjón quería personarse como acusación
popular debía hacerlo bajo la representación legal y dirección jurídica de la
AVT.
En ese auto, dictado el 26 de julio, el magistrado aludía a
"una convergencia de intereses de todas las asociaciones personadas". La
asociación presidida por Pilar Manjón, en el recurso de apelación, al que ha
tenido acceso EL PAÍS, y que fue enviado el pasado viernes al juez, considera
por el contrario que existe una "pública y notoria divergencia" en sus
planteamientos respecto al proceso, que considera "inasumibles", y subraya una
incompatibilidad "absoluta y radical" entre los intereses procesales y los
puntos de vista de ambas asociaciones. Para justificar que "no existe ni la más
mínima sintonía ni puntos de vista en común", los abogados de la Asociación 11-M
hacen referencia en su escrito a "la única actuación procesal" de la asociación
de Alcaraz en el caso de la que tienen constancia, y que está incluida en el
sumario de los atentados de los trenes.

Se trata de una querella presentada el 12 de marzo de 2004, y
rechazada por el juez del Olmo a finales de ese mismo mes, en la que la AVT pide
la responsabilidad en los hechos de dirigentes de la organización terrorista ETA
que se encontraban en prisión desde hace varios años, así como la
responsabilidad "de quienes se amparan bajo las siglas de KAS y ETA con todo su
entramado, asociaciones políticas, juveniles, sindicales, gestoras de familiares
de presos ilegales y organizaciones afines".

La asociación de Manjón también se refiere a la ampliación de
esta querella, el 23 de marzo de 2004. En ésta, la asociación de Alcaraz se
refiere a "países de religión musulmana y enemigos del orbe cristiano" o
"elementos marroquíes conceptuados siempre como enemigos de nuestra nación en
todos los aspectos". Otras medidas que la AVT reclamaba son "la inmediata
clausura de la mezquita de la M-30 , previa entrada y registro a cualquier hora
del día y de la noche" y "la entrada y registro de todos aquellos locales que se
denominen mezquitas o centros culturales islámicos".

Estricta vigilancia

Pero también se requería "el listado de todos aquellos
individuos de raza árabe que legalmente hayan entrado en nuestro país, así como
todos aquellos que hayan sido controlados como inmigrantes ilegales al acceder a
nuestras costas desde un país enemigo como es Marruecos", y, por último, el
control "de cualquier ciudadano marroquí en su entrada o salida, dando cuenta de
ello a la Audiencia Nacional".

En su recurso, la Asociación 11-M considera estas posturas
"radicalmente incompatibles" con sus ideas y advierte de los problemas que
originarían estas posturas divergentes, de acudir de forma conjunta, a la hora
de plantear recursos, valorar figuras como cómplices o encubridores, etc.

Manjón, que indicó ayer que acudirán a todas las instancias
judiciales para que su recurso prospere, recalcó que la intención de sus
asociados es conocer la verdad, saber qué pasó, quiénes son los culpables. "No
queremos cerrar mezquitas ni que se siga intentado inculpar a ETA. El juez del
Olmo no ha encontrado ni un solo vínculo de la banda con los atentados", agregó
Manjón, que recordó también que muchos de sus asociados son musulmanes. Y zanjó:
"No tenemos nada que ver con los planteamientos de la AVT. No vamos a jugar
banderas partidarias, porque estamos hablando de que no tenemos con nosotros a
192 personas. Eso es lo que nos toca defender con una voz propia".

Los abogados de la Asociación 11-M también alegan que si en su
día se constituyó una asociación específica y de carácter mayoritario "era
porque ni los planteamientos éticos y jurídicos eran coincidentes con ninguna de
las asociaciones existentes". La asociación de Manjón recuerda además que las
posturas radicalmente diferentes mantenidas respecto a instituciones del Estado
y "las posturas abiertamente enfrentadas" respecto a la Comisión del 11-M hacen
imposible la personación bajo la representación legal de la AVT.

El recurso concluye que, de no atenderse su demanda, decenas o
centenares de sus asociados "al no verse representados por la AVT, pueden acabar
personándose de forma individual pudiendo provocar un auténtico y real colapso
del procedimiento".

Preguntado por el recurso, Alcaraz indicó: "No voy a entrar a
hacer valoraciones". En su opinión, es la Audiencia, "que siempre ha actuado así
-agrupando las distintas peticiones de acusación popular en una-, quien debe
decidir si es esto es posible en este proceso". Sin embargo, en declaraciones a
Servimedia manifestó que "acusación popular sólo hay una" y que ésta corresponde
a la AVT.

ELPAIS.es
E. GRANDA - Madrid

Suspendidos los nueve guardias civiles implicados en la muerte de un detenido en Roquetas

El Gobierno ha tomado hoy varias medidas para hacer frene al
escándalo desencadenado por la muerte de un detenido en el cuartel de la Guardia
Civil de Roquetas del Mar (Almería). El teniente J. M. R., que se encontraba al
mando en el momento de los hechos, ha sido suspendido de empleo durante seis
meses, al igual que los otros ocho agentes imputados por el juez. A todos ellos
se les ha abierto expediente. El ministro de Interior, José Antonio Alonso,
comparecerá el 17 de agosto ante el Congreso para dar a conocer los resultados
de la investigación sobre este suceso.
El agricultor Juan Martínez Galdeano, de 39 años, falleció el
24 de julio después de que cuatro agentes le redujeran por la fuerza (le tiraron
al suelo y cayeron sobre su pecho) a las puertas del puesto del instituto armado
de esa localidad almeriense (con 28.000 habitantes), según la versión de la
Guardia Civil. La autopsia relacionó de forma directa la muerte de Galdeano, que
acudió al cuartel tras sufrir un incidente de tráfico, con su detención, y
detalló marcas en su cuerpo que parecían fruto de haber recibido una paliza.

En un primer momento el Gobierno consideró que el cargo
político que debía explicar en el Congreso estos hechos debía ser el secretario
de Estado de Seguridad, Antonio Camacho. Sin embargo, las conversaciones
telefónicas mantenidas hoy por el presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez
Zapatero (de vacaciones en Lanzarote), y los ministros de Defensa, José Bono, e
Interior, José Antonio Alonso, han terminado con la decisión de que sea éste
último el que acuda a la Comisión de Interior de la Cámara Baja el próximo 17 de
agosto.

Además, Defensa e Interior han acordado suspender a los
agentes implicados (el teniente, siete números y un alumno de la Guardia Civil)
supuestamente en la muerte de Galdeano, en un intento de actuar "con la máxima
firmeza y el máximo rigor" para "corregir conductas inaceptables en un Estado de
Derecho", según han informado fuentes oficiales a la agencia de noticias Efe.

Es Defensa el departamento competente para imponer estas
sanciones (debido a la naturaleza militar del instituto armado), aunque el
pasado 26 de julio Interior suspendió "de manera fulminante" al teniente
(entonces, por tres meses) y le abrió un expediente por usar dos armas no
reglamentarias para reducir al detenido. De esta forma, el militar acumula dos
expedientes. Además, en estos momentos hay dos investigaciones abiertas, una
interna y otra judicial (en Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1
de Roquetas, al cargo de Estefanía López); si la juez decidiera procesar al
teniente, se paralizaría el trámite administrativo.

ELPAIS.es
ELPAIS.es / AGENCIAS - Madrid / Roquetas de Mar

Desciende el número de pateras y cambia el perfil de los ocupantes

Los inmigrantes interceptados cuando intentaban alcanzar las
costas españolas en patera disminuyeron un 17% en el primer semestre del año en
relación con el mismo periodo de 2004. Una tendencia a la baja que se viene
dando desde principios del año pasado, durante el cual el número de extranjeros
detenidos cayó un 18%. El perfil de los ocupantes de estas embarcaciones ha
variado. Llegan más mujeres y más menores. En lo que va de año han arribado a
Cádiz 34 bebés.
En los seis primeros meses del año, un total de 4.532
extranjeros fueron detenidos cuando intentaban alcanzar llegar a las costas
españolas en estas embarcaciones. De ellos, 1.721 fueron arrestados en las Islas
Canarias y 2.811 en la zona del Estrecho. El año anterior habían se habían
contabilizado un total de 5.481.

Respecto a las zonas a las que llegan los extranjeros, los
últimos datos facilitados por la Secretaría de Estado de Inmigración y
Emigración indican que mientras el número de inmigrantes interceptados en
Canarias desciende un 46%, en el Estrecho aumenta un 24%. El descenso del 17%
del número de inmigrantes interceptados en el primer semestre esconde también un
dato llamativo: la evolución en los últimos tiempos del perfil de los ocupantes
de las barquillas. Mujeres, muchas veces en avanzado estado de gestación,
menores y bebés, comienzan a ser una constante en este penoso método para llegar
a España en busca de un futuro mejor.

Otros datos, en este caso facilitados por la Comisaría General
de Extranjería, indican una avalancha de menores marroquíes no acompañados
llegados en barquillas. En los seis primeros meses del año ya han salido del
país vecino más extranjeros de menos de 18 años que en todo 2004. Un 123% más,
hasta alcanzar los 365.

Una situación que ha colapsado los centros asistenciales de
varias comunidades autónomas. El motivo de esta avalancha es que los menores, al
contrario que los adultos, que son devueltos a Marruecos en 24 horas, están
protegidos por una legislación nacional e internacional. Con esta legislación,
los menores no acompañados son tutelados por la comunidad autónoma de acogida,
en cuyos centros viven hasta que cumplen la mayoría de edad y obtienen el
permiso de residencia, o bien hasta que las autoridades localizan a sus
familiares y proceden a su repatriación.

Actualmente hay unos 9.150 menores no acompañados que viven en
España bajo la tutela del Estado y de estos, unos 4.100 son marroquíes. Las
redes mafiosas de tráfico de seres humanos, conocedoras de esta legislación,
ofrecen a las familias el traslado de los menores con la seguridad de que es
casi imposible que sean devueltos a su país.

También se ha detectado un aumento del número de bebés. Sólo
en las costas de Cádiz, en lo que va de año, han sido interceptados 34 lactantes
(incluidos los 10 llegados ayer), según informa Efe citando fuentes de Cruz
Roja.

La mayoría de las mujeres que llegan a la costa gaditana con
sus pequeños proceden del África subsahariana. Uno de los episodios más trágicos
se vivió el pasado abril, cuando un bebé fallecía en los brazos de su madre
durante el trayecto en patera.

Una vez que llegan a suelo gaditano, las madres y sus hijos
son trasladados al Centro de Atención de Inmigrantes de Tarifa, dependiente de
la parroquia de San Mateo de este municipio, donde se les proporciona ropa y
comida hasta que tramitan su documentación.

ELPAIS.es

Una decena de bebés llega a la costa de Tarifa a bordo de una patera

El tráfico clandestino de seres humanos en el Estrecho resulta
cada vez más desgarrador. La Guardia Civil interceptó el lunes una embarcación
en la que viajaban 20 adultos y 10 bebés subsaharianos, que desembarcaron en una
playa de Tarifa (Cádiz) pasadas las diez de la noche. Sólo una mujer embarazada
de ocho meses necesitó atención médica especializada. Los pequeños y sus madres
permanecen al cuidado de una ONG. En lo que va de año, Cruz Roja ha atendido en
Cádiz a 34 niños lactantes (de menos de 24 meses) llegados en patera. Uno de
ellos falleció en brazos de su madre en abril.
Hace años que por el Estrecho ya no cruzan propiamente
pateras, sino embarcaciones más rápidas y flexibles para navegar de orilla a
orilla. Pero también ha cambiado el perfil de sus ocupantes. Si antes sólo
viajaban adultos varones, al principio marroquíes, en los últimos tiempos ha
crecido la cifra de mujeres, menores no acompañados y bebés, casi todos
originarios de países de la llamada África subsahariana.

La barca interceptada el lunes por la Guardia Civil frente al
litoral de Tarifa (Cádiz) transportaba 3 hombres, 17 mujeres (dos de ellas
embarazadas) y 10 bebés, de entre 2 y 24 meses, que recibieron atención
sanitaria de la Cruz Roja al llegar a tierra. Una de las ocupantes de la patera
fue localizada posteriormente a 150 metros del lugar del desembarco.

Ninguno de los inmigrantes presentaba dolencias graves, según
el responsable de los equipos de respuesta inmediata de Cruz Roja en Cádiz,
Manuel Fénix, que les asistió en la playa Jabonera de Bolonia, donde desembarcó
el grupo.

Sólo una de las mujeres, embarazada de ocho meses, fue
trasladada al hospital Punta Europa de Algeciras debido a los mareos y a los
síntomas de hipotermia que presentaba, aunque recibió el alta a primera hora de
la mañana de ayer.

El resto de los inmigrantes, incluidos los 10 bebés, sus
madres y una segunda embarazada de pocos meses, no requirieron atención médica
especial. "Todos vienen en buen estado, aunque algunos tenían malestar general y
desnutrición", aseguró Fénix, que se sorprendió al observar cómo jugaban algunos
niños tras el desembarco. "Desde luego, ellos están ajenos al peligro de cruzar
el Estrecho", comentó.

Las 10 mujeres y sus bebés fueron trasladados a una casa
tutelada por una ONG, según informó la Consejería de Igualdad y Bienestar
Social. La expedición clandestina, a bordo de una lancha neumática semirrígida
de unos siete metros de eslora, fue avistada cerca de la playa Jabonera a las
22.17 por un navegante que alertó a la Guardia Civil.

El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón,
explicó que el procedimiento administrativo que se sigue en estos casos será
similar al de cualquier inmigrante procedente de países con los que España
carece de acuerdo de repatriación: "Se les comunica la orden de expulsión y
saben que desde ese momento permanecen en un país del que tienen que salir". En
la práctica se convierten en inmigrantes que engrosan la bolsa de irregulares.

López Garzón descartó que la presencia de bebés, que ha
aumentado en los últimos años, obedezca a una estrategia diseñada por las mafias
que controlan el tráfico de inmigrantes entre Marruecos y España.

El defensor del pueblo andaluz, José Chamizo, calificó de
"escandaloso" que "el tráfico de seres humanos derive cada día más en niños".
Chamizo agregó que las autoridades marroquíes pueden realizar "más control" para
evitar la salida de embarcaciones.

Por otra parte, la Guardia Civil interceptó ayer, a las 8.00,
una patera con 24 inmigrantes a 20 millas al sur de rambla Guarea en
Gualchos-Castell de Ferro (Granada), informa Efe. A bordo de la embarcación,
interceptada por el SIVE (Servicio Integral de Vigilancia del Estrecho), iban
adultos marroquíes, que permanecerán en un centro de acogida del puerto de
Motril hasta su repatriación. Dos de lo inmigrantes recibieron asistencia médica
por heridas de escasa gravedad.

En lo que va de año la Guardia Civil ha interceptado frente a
la costa de Granada 1.500 extranjeros. La puesta en marcha del SIVE ha ayudado a
incrementar la cifra de embarcaciones localizadas.

ELPAIS.es
TEREIXA CONSTENLA - Tarifa

Tres de los nueve guardias civiles imputados por la muerte de un detenido declaran ante el juez

Pasadas las 13.00 horas han comenzado a declarar en el juzgado
de Instrucción número 1 de Roquetas de Mar (Almería) tres de los nueve guardias
civiles imputados por la muerte, el pasado 24 de julio, de Juan Martínez
Galdeano, a quien el teniente J.M.R propinó una brutal paliza en un cuartel de
esa localidad cuando estaba detenido. El Ministerio del Interior ha suspendido
tres meses de su cargo al teniente. Según el abogado de la familia de la
víctima, el agente fue denunciado en febrero pasado por unos hechos similares
aunque sin resultado de muerte.
El próximo viernes prestarán declaración otros tres imputados,
entre ellos J.M.R, y el próximo lunes el resto. El teniente utilizó dos porras,
una eléctrica y otra extensible, ninguna de las cuales son reglamentarias, para
propinar la mortal paliza al fallecido. Por ello, el Ministerio del Interior ha
abierto un expediente disciplinario al agente por los métodos utilizados.

Juan Martínez Galdeano, agricultor de 39 años, casado y con un
hijo de 19, fue detenido y trasladado al cuartel tras una discusión sobre un
accidente de tráfico en el que presuntamente estuvo implicado. Según la Guardia
Civil, el hombre murió a consecuencia de un paro cardiaco. De acuerdo con esta
versión, la víctima había estado ingiriendo una droga no especificada desde el
día anterior al accidente, y reaccionó de forma violenta contra los agentes en
el lugar del siniestro, por lo que fue reducido y detenido; una vez en el
cuartel, volvió a alterarse y terminó muriendo de un paro cardiaco durante un
forcejeo con agentes, algunos de los cuales resultaron heridos con mordeduras,
fracturas en los dedos y erosiones. La familia de Juan Martínez Galdeano ha
interpuesto una denuncia por "lesiones con resultado de muerte" y por el "trato
degradante" que recibió la víctima.

Causa de la muerte

La autopsia al cuerpo sin vida de Martínez Galdeano concluye
que "la causa inmediata de la muerte es una insuficiencia respiratoria o
cardiorrespiratoria aguda -síndrome asfíctico general-", pero asegura que
"existe una relación de causalidad entre el fallecimiento y la situación de
detención del sujeto". El informe médico, hecho público por el abogado de la
familia, José Ramón Cantalejo, añade que el hombre pudo morir por la presión
recibida al ser sujetado de pies y manos con la espalda contra el suelo.

"No se descarta que una inmovilización del sujeto, con las
manos y pies fuertemente asidos y traccionados, presionando la espalda contra el
suelo y apoyándose encima puedan ser el precipitante final por restricción de
movimientos en la caja torácica y anoxia consecuente del cuadro asfíctico
observado", dice el informe, que no obstante precisa que "deben considerarse
otras concausas que en mayor o menor medida pueden haber estado presentes".

Las otras causas que pudieron concurrir en esta muerte están
siendo "sometidas a estudio". Sin embargo, el informe cita un cuadro de lesiones
que incluye "numerosos infiltrados hemorrágicos que indican golpes de cierta
intensidad", y añade que en la cara "son evidentes numerosos golpes, apareciendo
hematomas externos bien visibles sobre la frente, el pómulo y el ojo derecho".
La autopsia señala también que el fallecido fue sujetado con fuerza por el
cuello, aunque sin provocarle asfixia; fue golpeado en el pecho o la espalda y
en la boca; recibió entre tres o cinco golpes con una porra en el tórax y ocho
más en la zona lumbar; y fue arrastrado por el suelo y lanzado contra el suelo
boca abajo.

José Ramón Cantalejo ha señalado que la autopsia da la razón a
la familia, y ha calificado de "salvajada" la paliza que recibió la víctima,
que, según ha dicho, "estaba atada de pies y manos, tenía atados los tobillos y
porrazos hasta en los pies". Cantalejo ha contado también, en declaraciones a la
Cadena SER, que el teniente expedientado había sido objeto de una denuncia
anterior. La denuncia fue presentada el pasado 25 de febrero en un juzgado de El
Egido por un hombre que acusó al teniente de pegar fuertemente a su hijo
mientras estaba detenido.

ELPAIS.es
ELPAIS.es /AGENCIAS - Madrid / Almería

El Gobierno calcula que quedan 120.000 extranjeros en situ ación irregular

La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo
Rumí, apuntó ayer que el Gobierno calcula que en España quedan 120.000
extranjeros en situación irregular tras el plan de regularización del Ejecutivo.
Rumí anunció la puesta en marcha de un plan estratégico para la integración, que
atenderá también la situación de la inmigración cualificada, y avanzó que el
Gobierno creará un observatorio contra el racismo y la xenofobia a partir de
septiembre. También recordó que el presupuesto para políticas de inmigración
asciende este año a 128 millones de euros, frente a los 7,5 millones del
ejercicio anterior.

La secretaria de Estado insistió en que después del esfuerzo
realizado por el Gobierno en el proceso de regularización de inmigrantes "es
hora de políticas de integración". Rumí, que participó en el curso Inmigración,
fronteras para la integración, organizado por la Universidad Complutense de
Madrid, aseguró que tras el proceso de regularización que se desarrolló entre el
7 de febrero y el 7 de mayo pasados han quedado cerca de 120.000 inmigrantes en
situación irregular. Una cifra que el Ejecutivo compara a la que existe en otros
países de la Unión Europea como Francia o Italia.

Para los que no han podido aprovechar el proceso de
regularización, Rumí explicó que sólo podrán atenerse a lo que dicta el
Reglamento sobre la contratación en sus países de origen o acogerse al concepto
de "arraigo social" contemplado en el Reglamento mediante la ley de acogida.

Respecto a la creación, el próximo otoño, de un plan
estratégico de integración avanzó que éste contemplará programas de acogida,
educación, empleo, igualdad de trato y sensibilización para los inmigrantes. El
proyecto contempla un procedimiento administrativo para integrar a los
extranjeros de alta cualificación para que se puedan quedar en España "en tiempo
y forma", aseguró Rumí. También comentó que el observatorio contra el racismo y
la xenofobia trabajará de manera preventiva "para abortar cualquier síntoma de
racismo". Además, anunció, se creará un mapa de riesgos para actuar con tiempo y
evitar que se produzcan este tipo de situaciones.

Rumí calificó de "fracaso" las políticas de integración del
anterior Gobierno del PP. Este año, indicó, el presupuesto para políticas de
integración asciende a 128 millones de euros, frente a los cerca de 7,5 millones
invertidos el año anterior, apuntó. Rumí precisó que tras el proceso de
regularización, con más de 550.000 resoluciones positivas, ya se han afiliado a
la Seguridad Social cerca de 360.000 extranjeros.

El 'efecto parabólica'
Por su parte, el embajador de España en Marruecos, Luis
Planas, señaló que en España viven cerca de 530.000 inmigrantes marroquíes,
según su estimación. Planas señaló que muchos llegan por "el efecto parabólica",
en referencia al medio por el que la información llega a Marruecos a través de
la televisión, donde descubren la diferencia del nivel de renta.

El embajador, anunció la colaboración entre España y Marruecos
para crear albergues o "centros de acogida" de menores marroquíes para "lograr
un retorno familiar y una integración responsable". Y apuntó un cambio "radical"
entre las relaciones de cooperación entre España y Marruecos en materia de
inmigración, lo que se ha reflejado en un descenso del 17% en la llegada de
inmigrantes en pateras en lo que va de año.

ELPAIS.es
J. SÉRVULO GONZÁLEZ - San Lorenzo de El Escorial

José Ejea prisionero de Mauthausen:" Fue un verdadero infierno que muchos compañeros no pudieron soportar"

Hace 60 años se produjo la liberación de los prisioneros del
campo de concentración de Mauthausen. Entre los liberados se encontraban varios
españoles, uno de ellos era José Ejea Pujante. Es miembro de la Amical
Mauthausen y estuvo el paso mes de mayo en el homenaje del 60 aniversario del
campo de concentración.

--Antes de ser apresado por los alemanes luchó en la Guerra
Civil española. Usted nació en 1921, por lo que pertenecía a la quinta del
biberón, ¿cómo lo recuerda?

--Cuando comenzó la guerra quise alistarme, pero mi padre no
me dejó. Luego me reclutaron en el 38 y estuve luchando en el frente
republicano, era muy joven pero estaba comprometido con mis ideales.

--Luego se exilió a Francia, ¿fue allí cuando lo apresaron los
soldados alemanes?

--Sí. Los españoles que nos exiliamos dejamos un conflicto
para entrar en otro, la Segunda Guerra Mundial. Yo estaba trabajando para el
ejército francés cuando nos cogieron a mí y a otros dos españoles más. Pero un
soldado alemán no tenía nada que ver con un fanático de las SS, los primeros nos
trataban como prisioneros de guerra, pero los nazis nos maltrataron
salvajemente.

--¿Cuando llegó al campo de concentración de Mauthausen?

--Fue el 27 de enero de 1941. Antes, estuve en un campo de
prisioneros y un día nos metieron en un tren y nos llevaron a Mauthausen. Nos
trasladaron en un vagón donde íbamos más del doble de la capacidad que tenía, no
podíamos ni agacharnos.

--¿Cual fue la peor vivencia?

--La muerte de mi padre, estaba en el campo de concentración
conmigo, no resistió. Murió en las Navidades de 1942. Pero en general todo el
tiempo que estuve allí dentro fue un verdadero infierno que muchos compañeros no
pudieron soportar.

--¿Cómo recuerda su vuelta a España en 1948?

--Volví con la dictadura de Franco. No tenía papeles, era un
prófugo. Fue muy duro, tenía que esquivar a la policía, no podía abrir la boca.
Tuve que sacrificar parte de mi vida hasta que murió el dictador.

--¿Se llega a superar el vivir en un campo de concentración?

--Estar en un campo de concentración nazi no se puede olvidar
nunca. Ahora, lloro como un niño cada vez que veo en televisión que se maltrata
a alguien o al comprobar las ínfimas condiciones que viven en algunos países.

--¿Cree que la gente joven se ha olvidado de estos episodios
de la historia?

--Un poco. Y les diría que se comprometiesen más con la vida
política del país. No puedo soportar cuando les oigo decir yo paso de política .
No se dan cuenta que España no está bien políticamente, y que son ellos, los
jóvenes, los encargados de hacer cambiar la política del país.

El Periódico de Aragón.
DAVINIA LUMBRERAS 01/08/2005

Continuan los intentos nazis en Jumilla (Murcia) por atacar a la población inmigrante

Agentes de la Guardia Civil de Jumilla realizaron la noche del
viernes 40 denuncias por diferentes motivos y se incautaron de 18 bates de
béisbol y siete navajas de grandes dimensiones.
Además, las fuerzas de seguridad detuvieron la tarde de ayer a
un joven de 24 años como presunto autor de un delito de desorden público en los
incidentes ocurridos en las puertas del ayuntamiento jumillano el pasado 19 de
julio durante la visita del delegado del Gobierno. Según fuentes policiales, el
joven es vecino de Jumilla y arrastra antecedentes por tráfico y consumo de
drogras. Esta persona es el octavo detenido por los incidentes del 19-J.

La amenaza de un estallido de violencia continúa latente. 40
guardias civiles del G.R.S. número 1 de Madrid, además de cuatro patrullas Lince
de la comandancia de Murcia, junto a los agentes del puesto de Jumilla,
patrullan las calles de la ciudad. Los efectivos de los cuerpos de seguridad
realizan diferentes controles y registros con el fin de evitar que se produzcan
peleas y reyertas entre jóvenes españoles e inmigrantes. La noche de ayer se
incorporó a este despliegue de medios, un perro antidroga de la Guardia Civil,
con el fin también de perseguir el tráfico de drogas al menudeo que tiene lugar
en la ciudad del Altiplano.

Importante desalojo
En otro orden de cosas, agentes de la Guardia Civil de Jumilla
procedieron el viernes al desalojo de una nave donde se refugiaban 50
inmigrantes y donde ya habían ocurrido diferentes peleas y altercados. el
desalojo se produjo a consecuencia de una orden judicial dictaminada tras la
pertinente denuncia realizada en su día por los propietarios de la nave,
conocida en Jumilla como 'naves de Pergan'. El lugar cuenta en la actualidad con
vigilancia las 24 horas del día.

El Faro de Murcia

La Guardia Civil rescata el cadáver de un inmigrante hindú en la Boca del León

La Guardia Civil rescató al mediodía de ayer el cadáver de un
joven hindú que se había ahogado en uno de los acantilados de Melilla La Vieja,
concretamente en las proximidades de la Boca del León, y que llevaba
desaparecido desde principios de la semana pasada.

Según explicaron fuentes de la Delegación del Gobierno, la
Sección Fiscal del Muelle de la Guardia Civil recibió una comunicación del
avistamiento de un cadáver flotando sobre el mar, motivo por el que varias
unidades del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) del Instituto
Armado se desplazaron al lugar con una embarcación tipo zodiac.

El rescate entrañó algunas dificultades, según comentó uno de
los testigos presenciales que se congregaron en la muralla del Pueblo para
observar el trabajo de la Guardia Civil en la recuperación del cadáver. Al
parecer, el cuerpo pesaba bastante al haber estado varios días a la deriva, por
lo que los agentes no pudieron subirlo a la embarcación y optaron por remolcarlo
hasta las instalaciones portuarias.

Patera con seis inmigrantes
Un ciudadano hindú, que denunció la desaparición de su
compatriota el pasado 28 de junio, fue el encargado de reconocer el cadáver al
haber sido los dos ocupantes de una patera en la que llegaron a la zona española
y que no consiguió alcanzar la costa.

Este inmigrante relató que en la embarcación viajaban ocho
ciudadanos hindúes y dos marroquíes que la patroneaban. Sin embargo, cuando
apenas quedaban 50 metros para llegar a la costa, los marroquíes obligaron a los
hindúes a abandonar la patera y alcanzar la costa a nado, por lo que llegaron a
tierra siete de los ocho inmigrantes.

A través de un comunicado de prensa, la Delegación del
Gobierno apuntó que los GEAS de la Comandancia de Melilla hicieron un
reconocimiento de la zona a la que llegó la patera con los inmigrantes, si bien
este rastreo finalizó sin ningún resultado positivo.

La Boca del León fue el escenario de la recuperación del
cadáver

Melilla Hoy
Por : Paqui Sánchez T

ERC pregunta por el trato a los inmigrantes en el intento de éstos de entrar en Melilla

ERC pedirá la comparecencia de los ministros de Interior y
Defensa para que expliquen los pormenores de la operación llevada a cabo por la
Guardia Civil durante la madrugada del 23 de junio, cuando hubo un intento
masivo de entrada de inmigrantes por la frontera melillense

Los republicanos Rosa María Bonás y Joan Tardá
durante su comparecencia ante los medios.
Eder barandiaran mELILLA

El grupo parlamentario de Ezquerra Republicana de Catalunya
(ERC) pedirá la comparecencia de los ministros de Interior y Defensa para
explicar lo sucedido durante la madrugada del 23 de junio, cuando un grupo muy
numeroso de subsaharianos trataron de entrar en territorio español a través de
la frontera de Melilla, tal y como explicaron ayer a los medios los
parlamentarios de esta formación, Joan Tardá y Rosa María Bonás, que han estado
visitando la zona.
"Hay indicios de que hubo uso de fuerza desproporcionada por
parte de la Guardia Civil y de la Legión", señaló Bonas, que afirmó contar con
fotografías en las que se ve a inmigrantes con roturas de brazos y piernas.

La catalana explicó que su formación desea la comparecencia de
los responsables de Interior y Defensa "para que expliquen los hechos y si hay
que esclarecer responsabilidades por una mala actuación de la Guardia Civil, de
la Legión o de ambos".

Los miembros de ERC se mostraron a favor de que el Instituto
Armado proteja las fronteras, "pero siempre dentro del marco de la ley y del
estado de derecho" y pusieron de manifiesto que "lo que no se puede hacer es el
abuso de la fuerza y el maltrato de las personas".

Entre las preguntas, que ya están presentadas en el Congreso y
que deberán ser respondidas durante este mes, consta la de si "estaba
debidamente autorizada" la utilización de una "unidad militar de la Legión" para
repeler el intento masivo de entrada en territorio nacional, si el Gobierno
"tiene conocimiento de que se sobornó a fuerzas auxiliares marroquíes para
expulsar a los heridos en lugar de trasladarlos a hospitales", o si el Gobierno
conoce "si esta práctica de sobornos es habitual en la expulsión de los
inmigrantes de Melilla", entre otras. Las comparecencias de ambos ministros se
producirán cuando se reanuden las sesiones del congreso, en el mes de
septiembre.

Guerra del Rif
En otro orden de cosas, los republicanos presentarán en el
Congreso una proposición no de ley para que se estudie y clarifique si se usó
material químico contra la población civil por parte del ejército español
durante la guerra del Rif. "Era obligado conocer in situ el escenario geográfico
y entrar en contacto con las entidades y asociaciones rifeñas que desde hace
años reivindican su memoria y el reconocimiento de su holocausto", justificó
Tardá.

El independentista, que relató que han visitado a una
treintena de entidades de Anual y Nador, espera que en Madrid "se entienda que
nuestra demanda no es una excentricidad, sino que responde a un discurso
político de recuperación de la memoria" y para ello aseguró que esperan poder ir
acompañados de "colectivos y personas rifeñas".

En palabras de Tardá la proposición no de ley pretende "el
reconocimiento de las responsabilidades ante el uso de armamento prohibido en la
década de los veinte" y aseguró que "el Estado español debe reconocer sus
responsabilidades". Con ello, ERC pretende "dar todas las facilidades, para que
triunfe la verdad y eso significa que los archivos se abran a los
investigadores" para conocer "exactamente la magnitud" del caso.

El diputado independentista afirmó que, "si es el caso, el
Estado Español deberá plantearse de qué manera se recupera y se restituyen los
honores" de los rifeños, así como los posibles daños ocasionados ya sea a través
de cauces "de carácter económico" o bien "en forma de cooperación sanitaria", ya
que, según el catalán, diversos estudios "van confirmando" la relación causa
efecto entre las enfermedades cancerígenas en algunas zonas del Rif y el "uso
masivo de armas químicas" en determinadas zonas.

Tardáa aseguró que existe una "una relación histórica de
solidaridad entre el independentismo catalán y las aspiraciones de la nación
amazigh. Por ello, insistió en que "sin ningún complejo afirmamos que para
nosotros es un orgullo poder ayudar y contribuir a la reivindicación de la
memoria del pueblo rifeño".

El Faro de Melilla

El número de menores sin papeles acogidos por la Junta de Andalucia sube un 120%

Durante el primer semestre de este año se registraron un total de 871 nuevos ingresos de menores inmigrantes en los centros de protección de la comunidad andaluza que, sumados a los 486 que se encontraban en estos centros al inicio de 2005, supone que se ha atendido a un total de 1.357 menores extranjeros no acompañados entre el 1 de enero y el 30 de junio. De esta forma, se ha producido un incremento del 123 por ciento en el número de ingresos, 481 más que en el mismo periodo de 2004, y del 108 por ciento en el de las atenciones, 706 más que el año pasado.
La realización de las correspondientes pruebas
radiológicas ejecutadas a los 58 presuntos menores extranjeros no acompañados
que llegaron ayer a las costas de Granada y Almería determinó que sólo son
realmente menores de edad 48 de ellos, de los que 38 fueron localizados en la
provincia granadina y diez en la almeriense. Estos inmigrantes han sido
realojados en diferentes centros de la comunidad autónoma. De este modo, 13
permanecen en Granada, 19 han sido trasladados a la provincia de Cádiz (seis de
ellos niñas) , cuatro a Huelva, dos a Jaén, siete a Málaga (dos de ellos niñas)
y tres a Sevilla.

El departamento coordinado por Micaela Navarro ha
venido contando con 18 centros especialmente capacitados para atender a los
menores extranjeros no acompañados, en los cuales se cuenta con 302 plazas.
Estos medios, sin embargo, no están destinados exclusivamente a extranjeros, ya
que, como el resto de los dispositivos de la red de protección, pueden acoger a
menores nacionales y foráneos. Asimismo, los mencionados núcleos disponen de
recursos personales -mediadores interculturales y especialistas de cocina, entre
otros- y técnicos -como formación especializada en menores extranjeros no
acompañados o interculturalidad e integración-.

La Junta indicó que a consecuencia de la
"saturación" de los recursos que ha ocasionado esta "nueva llegada masiva de
menores" inmigrantes, se ha visto obligada a activar el plan de emergencia
creado recientemente para responder a este tipo de situaciones.

El proyecto consiste, fundamentalmente, en la
puesta a disposición de estos menores del resto de los recursos residenciales
del sistema de protección. Se unen así a los 18 centros mencionados otros once
más, lo que supone un total de 29 con 540 plazas.

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de
Andalucía (TSJA), Augusto Méndez de Lugo, planteó ayer la necesidad de que
Marruecos mantenga un "compromiso serio" para paliar la "calamitosa" situación
de los menores llegados a las costas andaluzas de manera irregular.

Méndez de Lugo hizo estas declaraciones tras
reunirse con el presidente andaluz, Manuel Chaves, en alusión a la decisión de
la Junta de activar un plan de emergencia para atender al medio centenar de
menores que llegaron a las costas andaluzas en tres pateras en las que viajaban
170 inmigrantes, que fueron atendidos en Almería y Granada.

Según aseguró, es "básico" que España y Marruecos
alcancen un "protocolo serio" y que el país vecino se comprometa "de alguna
manera" con la situación de estos menores y que acepte su tutela hasta que se
encuentren a sus familias, para que "no tengamos que acogerlos nosotros" en
centros en donde ni siquiera estos jóvenes "están extremadamente a su gusto".

Asimismo, añadió que pueden ser un "canal de
delincuencia" y recordó que las mafias "tienen mucho que decir en esto" porque
en ocasiones anima a las familias a que sus hijos se trasladen a España. "Me
gustaría un compromiso serio de Marruecos para paliar la desastrosa y calamitosa
situación" de estos menores llegados a las costas en pateras, como el caso de
los interceptados en la costa granadina", indicó .

El presidente del alto tribunal andaluz analizó
con el presidente de la Junta, por otra parte, otros temas de actualidad como el
relativo a los efectos de la futura reforma del Estatuto de Autonomía de
Andalucía en materia de justicia.

Por otra parte, las principales rutas -nueve en
total- que utilizan los inmigrantes subsaharianos para ir a las costas del
Sáhara antes de embarcarse en pateras hacia las Islas Canarias, confluyen todas
ellas en la capital administrativa, El Aaiún. Desde Senegal parte una que cruza
Mauritania. Desde la vecina Mali surgen tres vías que pasan por Mauritania,
Argelia y Marruecos. Por último, desde Nigeria salen el resto: la primera cruza
Mali y Mauritania, la segunda es vía Níger, la tercera a través de Argelia y,
finalmente, las dos últimas entran por Marruecos.

Europa Sur
R. MONTERO / AGENCIAS
sevilla.