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Las bodas gays con extranjeros son válidas, según la Dirección General de los Registros

El matrimonio homosexual celebrado entre español y extranjero
o entre extranjeros residentes en España es válido aunque la legislación del
país del miembro extranjero de la pareja no permita o no reconozca la validez de
tales matrimonios, según la Dirección general de los Registros y del Notariado,
que publicó ayer una Resolución-Circular en en el Boletín Oficial del Estado.

El pasado 5 de julio, un juez de paz de Canet de Mar
(Barcelona) rechazó tramitar una solicitud de matrimonio entre dos hombres
porque uno de ellos era indio y la ley de su país no permite el matrimonio
homosexual. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña salió en defensa de
este juzgado dos días más tarde. La nota de prensa emitida por el tribunal
indicaba que el artículo 9.1 del Código civil "establece claramente" que , para
contraer matrimonio, "la ley personal correspondiente a las personas físicas es
la determinada por su nacionalidad. Esta ley regirá la capacidad y el estado
civil, los derechos y deberes de la familia y la sucesión por causa de muerte".
El tribunal razonaba que, si la ley personal de uno de los contrayentes no
permitía el matrimonio gay, no podían casarse válidamente.

La Dirección General de los Registros y del Notariado
contradice ahora esta interpretación de la ley. En la circular publicada ayer
señala que considerar que los matrimonios entre español y extranjero del mismo
sexo son nulos supondría atentar contra el principio de igualdad consagrado en
el artículo 14 de la Constitución Española.

Una decisión relevante
El texto afirma que los encargados del Registro Civil no deben
negar la posibilidad de contraer matrimonio en España a personas del mismo sexo
alegando que en el país del que son nacionales el matrimonio no produciría
efectos. El registro indica que, en todo caso, "son las autoridades extranjeras
las que deben decidir si el matrimonio contraído en España entre personas del
mismo sexo surte efecto" en su país o no, pero en España el matrimonio es
válido. El criterio que publicó ayer la Dirección General del los Registros y
del Notariado es relevante porque todas las decisiones que adopten los jueces
encargados del Registro Civil son recurribles ante este órgano administrativo.

La circular señala también que los matrimonios entre personas
del mismo sexo podrán celebrarse en el extranjero, ante autoridades consulares
españolas. En este caso, para que el matrimonio sea válido deberán cumplirse los
tres siguientes requisitos:

- Al menos uno de los contrayentes ha de ser nacional español.

-Al menos uno de los contrayentes debe tener su domicilio en
la demarcación consular correspondiente.

-El estado en el que esté el Consulado español no debe
oponerse a que las autoridades consulares celebren matrimonios en su territorio.

ELPAIS.es
M. C. B. - Madrid

2 Agosto 1980 un atentado fascista en la estación de Bolonia(Italia) causo la muerte de 85 personas

Han pasado 25 años y los autores materiales se encuentran en
prisión desde hace tiempo, pero nadie sabe exactamente cuántos secretos quedan
aún por desvelar. Aquel 2 de agosto de 1980, los trenes y andenes de la estación
de Bolonia rebosaban de italianos que empezaban sus vacaciones. Una maleta en la
sala de espera explotó a las 10 y 25 minutos. Una parte del edificio voló por
los aires. Hubo 85 muertos y 200 heridos: la peor masacre causada por el
terrorismo italiano.
Dos fascistas cumplen cadena perpetua por aquel atentado:
Valerio Fioravanti y Francesca Mambro, autores materiales. Luigi Ciavardini, que
en 1980 tenía 17 años, fue condenado a 30 de prisión. Francesco Pazienza,
intrigante personaje vinculado a los servicios secretos, fue condenado a 10 años
por "calumnia grave", y Licio Gelli, fundador de la logia masónica P-2 que en
esos años gobernaba Italia de forma oculta, recibió la misma pena por intoxicar
la investigación. Algunos jefes del contraespionaje fueron apartados del cargo.
"Traicionaron de manera desconcertante su uniforme y su
misión", señaló Libero Mancuso, el fiscal que en la época dirigía las
investigaciones. Desde entonces se han celebrado ocho procesos. Sin embargo, el
secreto de Estado impide conocer toda la verdad y ayer, cuando, como cada año
desde entonces, miles de personas se reunieron en la estación de Bolonia para
"no olvidar", volaron de nuevo los abucheos contra los representantes del
Gobierno.

Cazar a Gadafi
"El espanto y la indignación permanecen vivos en la
consciencia civil de los italianos", escribió ayer a la ciudad el presidente de
la República, Carlo Azeglio Ciampi. Durante la manifestación, que recorre el
centro de Bolonia y termina con el pitido de una locomotora en la estación, la
gente guardaba silencio. "Es nuestro rito colectivo, que celebramos para
reforzar nuestra identidad", leyó Sergio Cofferati, el alcalde progresista de
Bolonia, quien citó las recientes masacres del terrorismo internacional, desde
Nueva York hasta Sharm el Sheij pasando por Atocha.
La mayor duda que los distintos sumarios guardan en sus
páginas se refiere a que la masacre debía servir para "distraer" a la opinión
pública de otra, ocurrida dos meses antes. Un avión DC-9 de la compañía Itavia
con 81 personas a bordo cayó a la altura de la isla de Ustica, al sur de
Nápoles; ningún proceso ha logrado esclarecer las causas del accidente.
Desde entonces, los magistrados han denunciado numerosas
intoxicaciones, como la reescritura del diario de a bordo de un portaviones de
EEUU y la manipulación y desaparición de las cintas de los radares militares de
media Italia. Según la reconstrucción judicial, no probada del todo, aquella
noche del 26 de junio de 1980, en el cielo del mar Tirreno y en coincidencia con
unas maniobras militares, se desarrolló una batalla para abatir --sin éxito-- el
avión del líder libio, Muamar Gadafi. Un caza se escondió en la señal radar del
DC-9 y los misiles dirigidos contra el primero habrían abatido el segundo.
Bolonia debía sepultar la verdad.

El Periódico
ROSSEND DOMÈNECH
ROMA

Justicia asegura que los gays extranjeros pueden casarse

La Dirección General de los Registros y del Notariado,
adscrita al Ministerio de Justicia, ha remitido una circular a los jueces
encargados de los registros civiles municipales y consulares de España en la que
reafirma la validez de los matrimonios gays entre español y extranjero, o entre
extranjeros residentes en España.
Según la circular, con fecha del 29 de junio, "el matrimonio
celebrado entre español y extranjero o entre extranjeros residentes en España
del mismo sexo será válido, por aplicación de la ley material española, aunque
la legislación nacional del extranjero no permita o no reconozca la validez de
tales matrimonios".
El problema surgió ya el primer día después de aprobarse las
bodas gays en España, cuando un juez de paz de Canet del Mar (Maresme) frenó el
matrimonio entre un español y un indio, por ser el último natural de un país
donde no se permiten los matrimonios entre personas del mismo sexo. Sin embargo,
también ha habido jueces que no tuvieron reparos legales a la hora de casar a
extranjeros, como ocurrió en Mollet del Vallès, donde la semana pasada se
celebró la primera boda entre dos mujeres, una española y una argentina.

CRÍTICAS AL PP
La circular recuerda que la aplicación de una ley extranjera
que prohíba los matrimonios gays "puede y debe ser rechazada cuando se produzca
una vulneración de los principios esenciales, básicos e irrenunciables del
derecho español". La resolución también expresa que el encargado del Registro
Civil "no debe operar como guardián del sistema legal extranjero".
La directora general del Registro Civil, Pilar Blanco-Morales,
que participó ayer en la universidad de verano de Santander, acusó al Partido
Popular de "escudarse detrás de los jueces" que han paralizado la tramitación de
bodas entre personas del mismo sexo y han planteado una cuestión de
inconstitucional a la ley que permite este tipo de uniones. En los últimos días
dos jueces han frenado estas bodas por considerar que atentan contra la
Constitución.

"DELEZNABLE"
Para Blanco-Morales, la conducta de estos jueces, es
"deleznable, rechazable y profundamente antidemocrática", además de suponer "un
fraude de ley". A su juicio, estos dos jueces, de Las Palmas y Alicante, "están
utilizando el Derecho con fines ideológicos" y detrás de ellos se encuentra el
PP "para evitar plantear, si quisiera, a través de 50 diputados o 50 senadores,
un recurso de inconstitucionalidad", dijo la directora del Registro Civil en
Santander.
"Los jueces del Registro Civil son funcionarios bajo mi
dependencia --añadió Blanco-Morales--. Por lo tanto, no desempeñan una función
jurisdiccional y no están facultados para presentar ante el Tribunal
Constitucional una cuestión de inconstitucionalidad".

El Periódico
AGENCIAS / JUAN RUIZ
MADRID / SANTANDER

Comienza la repatriación de los 135 inmigrantes interceptados en el Estrecho

La secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, anunció ayer
que «se están poniendo todos los medios» para repatriar en breve a los 135
inmigrantes interceptados el jueves en un barco en el Estrecho, e informó de que
de enero a julio de 2005 se ha reducido en un 22 por ciento la llegada de
ilegales en patera. Rumí expresó su «satisfacción» porque los protocolos de
atención humanitaria a los interceptados han funcionado bien; «el dispositivo
estaba preparado para cuando llegara el barco», añadió.

Por su parte, el delegado del Gobierno, Juan José López Garzón,
destacó ayer que el pesquero que arribó la noche del jueves a Algeciras con
inmigrantes indocumentados, no tenía como destino España y que las
investigaciones preliminares no apuntan a un cambio de tendencias en la
inmigración en esta zona.

En esta línea se expresó también Rumí, al señalar: «la investigación
está en marcha, y con toda precaución pudiera ser que el destino del barco no
fuera España, pero en todo caso, nos encontramos ante una técnica recurrente que
utilizan las mafias, no es el primer barco que llega».

Rumí señaló que los inmigrantes son hindúes, y no hay ni mujeres ni
niños entre ellos, y agregó que se les ha instalado en el centro de acogida de
Las Palomas, Rumí remarcó: «se están poniendo todos los medios para hacer
efectivas las repatriaciones". «A los inmigrantes clandestinos se les atiende, y
en este caso solo tres o cuatro han necesitado asistencia sanitaria, y una vez
hecho esto, se les aplica el reglamento de la ley de extranjería para proceder a
la repatriación», manifestó.fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Cádiz.

Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno trece de los
inmigrantes declararon ser de Bangladesh y el resto de India, el capitán es
senegalés y los ocho tripulantes, de Sierra Leona y Mauritania. Los nueve
tripulantes del barco están detenidos en la Comandancia de la Guardia Civil de
Algeciras para prestar declaración, un trámite que podría prolongarse debido a
la necesidad de utilizar intérpretes.

Comportamiento

Los 135 inmigrantes se encuentran bien de salud y se comportaron
correctamente en todo momento, según informaron fuentes del Servicio de
Emergencias de Andalucía. Pese a ello, las fuentes precisaron que 'cinco o seis'
de los indocumentados presentaban síntomas de mareo y fueron atendidos en los
dos hospitales de campaña instalados por la Cruz Roja en el mismo puerto.
Incluso, uno de estos inmigrantes tuvo que ser trasladado en ambulancia hasta el
Hospital Punta Europa de esa localidad, donde fue sometido a una revisión.

Los nueve tripulantes del pesquero, de origen subsahariano,
permanecían detenidos en Algeciras para pasar a disposición judicial El barco,
'Menavaal', procedente de Mauritania, fue localizado sobre las 19.00 horas del
jueves por Salvamento Marítimo y la Guardia Civil, que se pusieron en alerta
tras detectar que la embarcación navegaba rumbo al Mediterráneo con dificultad y
lentitud y su tripulación no contestaba a las llamadas por radio de Tarifa
Tráfico.

Sur Digital

Un kebab en cada esquina

Quizá se venden ya tantos kebabs como hamburguesas en la ciudad. Al
parecer, lo de la globalización no sólo afecta a los bolsillos, sino también a
los estómagos. De forma silenciosa y en apenas un par de años, decenas de estos
restaurantes de comida rápida se han hecho un hueco en el paladar de los
valencianos.

Muchos todavía se preguntan qué es realmente lo que gira en el torno
de los restaurantes. Pues se trata de carne asada de cordero, pollo o vaca. Esto
se corta en tiras que se introducen en un pan especial. Ahí se añaden verduras,
vegetales y salsas. No existe una receta fija. El éxito de estos bocadillos
radica en la multitud de posibilidades para prepararlos. Además, en unos
minutos, se dispone de un kebab listo para llevárselo a la boca.

En la actualidad, Ventura Montalbán, responsable de inmigración de
CC. OO., calcula que existen unos 70 establecimientos de este tipo en la ciudad
“que suponen una buena oportunidad de negocio para los inmigrantes”. “Muchos de
los dueños son paquistaníes”, añade el portavoz de la entidad.

Y, como ejemplo, Mohamed. Regenta uno de los locales en la avenida
Gaspar Aguilar desde hace 4 meses y cuenta que ahora “los españoles ya se están
animando más, antes casi todos los que venían eran compatriotas”. Tres palabras
resumen la clave del éxito: “Bueno, barato y rápido”. Ya piensa en abrir otro
negocio. Lo del kebab es una moda que poco le falta para convertirse en
epidemia.

El mercado, al parecer, todavía no ha encontrado su techo. La
demanda de información para nuevos locales no se detiene. Según Virgilio Suárez,
administrador único del mayorista Master kebab, “recibimos numerosas peticiones
de información de la Comunidad”.

“Sin variedad”
Rami, propietario del restaurante egipcio Cook Door, también cocina
el clásico kebab, pero se defiende ante la expansión de los locales de comida
rápida que no ofrecen “variedad”. Él abrió en 2002, cuando la vorágine no había
comenzado y apenas existían restaurantes de este tipo. “Fue en 2004 cuando los
pakistaníes empezaron a meterse en el negocio”. A pesar de la expansión, Rami
apunta que todavía hay muchos valencianos que desconocen exactamente qué es un
kebab.

¿Qué piensan los valencianos de este producto original de Turquía?
Quique, Esther, Antonio y Mari Carmen comparten mesa en el establecimiento de un
centro comercial.

El primero dice que su pasión por esta comida es una cuestión “más
de sabor que de dinero” y también añade la rapidez. En cambio, su pareja,
Esther, valora el precio. A partir de unos 3 euros, puedes tener uno de estos
bocadillos sobre la mesa.

Antonio dice que este producto es algo “relativamente nuevo y está
bien de precio”. Y Mari Carmen añade a las razones anteriores: “Me fío más de
esto que de las hamburguesas y, además, puedes elegir los ingredientes a tu
gusto”.

Las Provincias

La matanza de Atocha

Una multitud se congregó el 26 de enero de 1977
ante el Palacio de Justicia de Madrid, donde se inició el cortejo fúnebre de
varias de las víctimas del atentado de dos días antes contra los abogados
laboralistas de Atocha. (EL PAÍS)

En aquellos tiempos turbios y extremadamente
inciertos se pensaba (y yo todavía lo sigo creyendo) que los detenidos no eran
más que la punta del iceberg


Cuánto miedo hemos pasado en la Transición. Terror,
pánico y negra incertidumbre. Los fascistas apaleaban a la gente por las calles


El 30 de octubre de 1978, 15 días después de
publicar los reportajes, una bomba estalló en El PAÍS y mató a un compañero y
mutiló a otro

Lo que se conoce como la matanza de Atocha es el asalto
criminal que tres pistoleros de extrema derecha hicieron a un bufete de abogados
de la madrileña calle de Atocha. Era un despacho laboralista de CC OO, un lugar
conocidísimo en el que un puñado de jóvenes letrados se dejaban la vida y la
salud, trabajando durante horarios inhumanos y recibiendo a cambio un paupérrimo
sueldo mensual de 30.000 pesetas por cabeza. Hoy sería muy difícil encontrar una
entrega semejante a un ideal común, pero la España de entonces, en el principio
de la Transición, era una sociedad enardecida y entusiasta. Ese generoso
entusiasmo hizo que aquel 24 de enero de 1977 los laboralistas de Atocha se
encontraran todavía a las diez de la noche en el despacho, a punto de empezar la
última reunión del largo día y masticando un bocadillo apresurado porque no
tenían ni tiempo para comer. Fue entonces cuando los pistoleros llamaron a la
puerta. Reunieron en una habitación a las nueve personas que quedaban en el piso
y las ametrallaron fríamente. Murieron cinco: Francisco Javier Sauquillo, Luis
Javier Benavides, Serafín Holgado y Enrique Valdevira, abogados, y Ángel
Rodríguez, el conserje. Sobrevivieron cuatro, tan espantosamente heridos que los
asesinos les dieron por muertos: los también laboralistas Dolores González,
Miguel Saravia, Alejandro Ruiz y Luis Ramos.

Veinte meses después, cuando estaba por empezar el juicio,
decidí realizar una reconstrucción novelada del caso. El reportaje constaba de
tres capítulos, que se publicaron en días consecutivos. En el primero exponía la
vida, los pensamientos y el ambiente de los asesinos, de los tres ejecutores,
Fernando Lerdo de Tejada, Carlos García Juliá y José Fernández Cerrá, y del
supuesto inductor, Francisco Albadalejo, los cuatro en prisión. En el segundo
hacía lo mismo con los abogados y describía el crimen. En el tercero exponía las
muchas contradicciones que había en el caso y apuntaba las sospechas que todos
teníamos. Porque en aquellos tiempos turbios y extremadamente inciertos se
pensaba (y yo todavía lo sigo creyendo) que los detenidos no eran más que la
punta del iceberg, y que los verdaderos inductores estaban impunes y en la
sombra.

Tengo el convencimiento de que en un trabajo periodístico
jamás se debe poner un solo dato inventado, por nimio que sea. De manera que, si
yo reconstruía un encuentro de los fascistas en la cafetería Denver y decía que
Albadalejo se tomaba su segunda copa de Magno, por ejemplo, era porque
previamente alguien me había contado ese anecdótico detalle. De manera que el
reportaje supuso un esfuerzo de investigación, un enorme trabajo que además
resultó muy desagradable porque, por un lado, tuve que hablar con los colegas
del despacho laboralista y con los supervivientes, que por entonces todavía
tenían graves secuelas físicas (algunos las siguen teniendo aún hoy) y que desde
luego seguían traumatizados, y les obligué a revivir todo ese horror. Fueron
unas conversaciones angustiosas y, de hecho, no todos los supervivientes
quisieron o pudieron hablar conmigo.

Pero es que además, para reconstruir la vida de los asesinos,
tuve que conectar con los círculos de extrema derecha de la época. Recuerdo el
mucho miedo que pasé, la enorme congoja. Como remate, conseguí entrevistar a los
asesinos en la cárcel. Dado que el juicio estaba pendiente, no podíamos hablar
de la matanza, protegida por el secreto del sumario. Pero de todas formas me
interesaba hablar con ellos; yo quería conocerles, quería comprender, por
ejemplo, qué podía llevar a un chico de veinte años como Carlos García Juliá, un
rubio de ojos azules de aspecto simplón y normalísimo, a cometer un acto tan
atroz. De hecho, al parecer fue él quien comenzó la masacre. "¡Pero si yo soy
incapaz de matar una mosca!", me dijo Juliá con gesto desconcertado. Y creo que
con ello no estaba intentando negar la autoría, que estaba fuera de toda duda,
sino evidenciando su confusión y su enajenación. El fanatismo funciona así:
deshumaniza al enemigo y convierte a las personas en menos que moscas.

Las horas que pasé en la cárcel fueron amargas. Tuve que
conversar con ellos aparentando normalidad, cuando dentro de mí sentía deseos de
chillar. Porque yo conocía a los abogados de Atocha, y porque aquella matanza
fue un verdadero trauma para todos. Cuánto miedo hemos pasado en la Transición.
Terror pánico y negra incertidumbre. Los fascistas apaleaban a la gente por las
calles, EL PAÍS era desalojado día sí y día no por amenaza de bomba, muchos
periodistas (y sindicalistas, y feministas, y líderes sociales) recibíamos
anónimos amenazantes, el ruido de sables de los golpistas adquiría en ocasiones
dimensiones de estruendo y circulaban por doquier listas negras de actores,
periodistas, cantantes y demás gentes de izquierdas que supuestamente serían los
primeros en ser ejecutados cuando se levantara en armas el facherío. De modo que
cuando sucedió lo de Atocha, todos creímos que el momento de la muerte había
llegado, que ésa era la noche de los cuchillos largos. En fin, recuerdo que salí
de hablar con los asesinos y se abatió sobre mí el peor dolor de cabeza que
jamás he tenido. Era la tensión, que cobraba su precio.

También los abogados habían recibido serias amenazas. Estaban
asustados, pero siguieron con su trabajo, y eso les hace heroicos, porque la
heroicidad consiste en sobreponerse al miedo razonable. Hasta que llegaron los
matones. Cayeron unos encima de otros entre temblores de agonía y, cuando los
asesinos se marcharon, los supervivientes salieron de debajo de los cadáveres de
sus compañeros y se arrastraron en medio de un silencio fantasmal, embadurnados
de sangre propia y ajena, hasta reunirse junto a la puerta, asombrados de seguir
respirando pese a las terribles heridas, la cara de Lola reventada por una bala,
el pecho de Alejandro agujereado, el vientre de Miguel hecho un destrozo.

Polémica
He dicho que este fue el reportaje que más disgustos me trajo.
Su publicación suscitó una enorme polémica y hubo mucha gente, incluso muchos
amigos, que lo criticaron acerbamente. Ahora he vuelto a leerlo y no me parece
insensato. Incluso diría que los dos primeros capítulos podrían estar, a mi
juicio, entre mis mejores trabajos. Pero lo hice demasiado pronto, demasiado
cerca de la matanza, y mi esfuerzo por entender los mecanismos del fanatismo,
por meterme también en la cabeza de los asesinos, irritó a aquellas personas
que, muy comprensiblemente, sólo ansiaban insultarles y verles como monstruos.
Sí, desde luego eran monstruosos, pero ¿cómo llega uno a ser así? Sólo
entendiendo ese proceso podemos intentar evitarlo, pensaba yo. Pero eran tiempos
demasiado álgidos, demasiado turbulentos para disquisiciones semejantes: el 30
de octubre de 1978, dos semanas después de la publicación de los reportajes, una
bomba estalló en El PAÍS y mató a un compañero, apenas un muchacho, y mutiló
gravemente a otro. Sí, eran tiempos de sangre y de hierro. Esta España de hoy,
tan diferente, se ha construido así, con el sacrificio de callados héroes
civiles, como nuestros colegas de EL PAÍS o los abogados laboralistas de Atocha.

ELPAIS.es
ROSA MONTERO

Uno de cada seis habitantes de la capital es inmigrante

Uno de cada seis habitantes de la capital es inmigrante. Según
datos avanzados ayer por el Ayuntamiento de Madrid, los extranjeros suman ya
513.194 personas, lo que supone el 15,9% de la población de la ciudad. Los
distritos que albergan más extranjeros son Centro, Tetuán y Carabanchel. En el
extremo opuesto están Barajas, Vicálvaro y Retiro. Los ecuatorianos son los más
numerosos: hay 128.300.
La capital alberga ya a más de la mitad de los extranjeros
residentes en la Comunidad. Son el 59% del total de los que viven en toda la
Comunidad, según el Consistorio.

La distribución por la ciudad de estos inmigrantes no es
homogénea. Pero siguen la misma tendencia que el resto de la población. Es
decir, a mayor concentración de población en un distrito, más inmigrantes.

Centro, Tetuán, Carabanchel, Latina, Puente de Vallecas y
Ciudad Lineal son los distritos donde residen más extranjeros. Y el porcentaje
de inmigrantes que vive en ellos, un 48%, es superior al de la población
española (40%).

El distrito de Carabanchel se ha convertido en el que mayor
número de residentes extranjeros tiene, por encima del de Centro, que hasta
ahora era el que tenía más inmigrantes. El Ayuntamiento atribuye esta
circunstancia al menor crecimiento demográfico de este último distrito desde
2004. Centro mantiene el mayor porcentaje de inmigrantes, con un 30% de su
población.

El barrio con más población inmigrante es San Cristóbal de los
Ángeles, en Villaverde. Allí, casi cuatro de cada diez habitantes nació en el
extranjero. Embajadores y Sol, en el distrito de Centro, le siguen en la lista.

Menos en Barajas
Como sucede con los más poblados pero al revés, los distritos
con menos ciudadanos también presentan menor número de extranjeros. La lista la
forman Barajas, Vicálvaro, Villa de Vallecas, Moratalaz, Retiro y
Moncloa-Aravaca. Estos seis distritos reúnen el 16% de la población de la
capital. Sin embargo, el porcentaje de inmigrantes baja hasta el 12%. Por
barrios, El Pardo (Fuencarral) y Cuatro Vientos (Latina) presentan una población
extranjera de sólo un 2,4% y un 2,8%, respectivamente.

Por nacionalidades, los ecuatorianos son los más numerosos.
Uno de cada cuatro inmigrantes en la capital nació en este país, lo que
convierte a Madrid en la quinta ciudad del mundo con más ecuatorianos (128.300),
tal y como afirmó la presidenta regional, Esperanza Aguirre, durante su reciente
visita oficial a este país.

La segunda nacionalidad extranjera por número es la colombiana
y, después, la rumana, aunque el Consistorio no facilitó cifras de cuántos
habitan en la capital.

Los inmigrantes "tienen, por lo general, menores ingresos que
la población autóctona y una gran voluntad de ahorro", según el Ayuntamiento.
Sólo el 36% de los hogares inmigrantes tiene un automóvil, por lo que "dependen
más del transporte público".

ELPAIS.es

23 subsaharianos mueren ahogados cuando intentaban llegar en patera hasta Canarias

El Atlántico expulsó el viernes los cadáveres de 23
subsaharianos a la playa de Duijla, unos 60 kilómetros al norte de El Aaiún. Su
patera naufragó cuando navegaba hacia Canarias, según indicaron fuentes
marroquíes. La fiscalía de la capital del Sáhara Occidental ha abierto una
investigación sobre el trágico suceso. Todos los cadáveres pertenecían a varones
cuya edad oscila, según estimaciones de la Gendarmería marroquí, entre 27 y 35
años. Eran originarios de Malí y de Senegal, a juzgar por el testimonio de dos
ciudadanos de esos países que no pudieron embarcar porque la patera estaba ya
atiborrada. Ambos fueron detenidos cerca de la playa.
Las fuerzas de seguridad "han efectuado una amplia batida en
la zona" de Duijla "y han apresado a dos grupos de 22 y 28 subsaharianos",
declaró a este periódico Drais Cherki, wali (gobernador) de El Aaiún. Los
subsaharianos detenidos en Marruecos son generalmente expulsados a través de la
frontera con Argelia.

Paralelamente, la Guardia Civil detuvo en la tarde y noche del
viernes a medio centenar de subsaharianos cuyas pateras llegaron a Fuerteventura
y a Agaete, en Gran Canaria. Hasta ahora ninguna embarcación con inmigrantes se
había ni siquiera acercado a la zona de Agaete.

El del viernes es el segundo mayor naufragio que se produce
este año en la costa sahariana. El 12 y 13 de marzo pasados el mar expulsó los
cuerpos de 30 subsaharianos candidatos a emigrar. Aparecieron en la misma playa
de El Aaiún, prácticamente ante las puertas de la residencia del wali.

223 ahogados en 2004
El año pasado las fuerzas de seguridad marroquíes rescataron
los cadáveres de 91 subsaharianos a lo largo de la costa del Sáhara Occidental,
según la Asociación de Familiares y Víctimas de la Inmigración Clandestina con
sede en Khouribga (Marruecos). Del lado canario, la Guardia Civil y Salvamento
Marítimo calculan que el número de inmigrantes ahogados en las costas del
archipiélago se elevó en el 2004 a 132.

Desde 2004 la presión migratoria desde Marruecos hacia España
ha disminuido globalmente. La caída en el Estrecho es muy fuerte pero, en
cambio, se ha producido un aumento entre las provincias de Alhucemas y Nador y
la costa de Granada. El pasado lunes un marroquí murió como consecuencia de una
herida de bala en una playa cerca de Nador, donde se produjo un enfrentamiento
entre 72 candidatos a emigrar y una dotación de las Fuerzas Auxiliares, un
cuerpo parapolicial.

La secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, subrayó
ayer en declaraciones recogidas por las agencias, que en los dos últimos años ha
disminuido la llegada de inmigración clandestina a través de pateras.

Rumí adelantó que, según los últimos datos de los que dispone,
en los primeros siete meses de 2005 ha habido un descenso del 22% en el número
de inmigrantes llegados en pateras a las costas españolas con respecto al mismo
periodo de 2004, lo que supone unos 1.500 inmigrantes menos.

La secretaria de Estado remarcó que las mafias buscan cada vez
nuevas rutas y sistemas de entrada en España "porque funcionan los controles".
Además, reiteró que la comunidad internacional debe actuar económica y
políticamente en el continente africano para trabajar en el origen de los
movimientos migratorios, que se producen por miseria, hambrunas o inestabilidad
política.

El portavoz socialista de Inmigración en el Congreso de los
Diputados, Antonio Hernando, resaltó ayer, en relación con el pesquero
interceptado en aguas del Estrecho con 135 inmigrantes indios y bangladesíes a
bordo, que hay que apostar por que "la Unión Europea, y especialmente los países
mediterráneos, sigan aumentando su colaboración para detectar este tipo de
fenómenos y poder frenar así la inmigración ilegal".

A su juicio, hay que "fortalecer los contactos y relaciones
con los países" de los que proceden estos inmigrantes "para poder articular
convenios de colaboración en la materia".

ELPAIS.es
I. CEMBRERO - Tánger

Las medidas tomadas por Blair alarman a los grupos en defensa de los Derechos Humanos

Las drásticas medidas anunciadas por el primer ministro, Tony Blair, para hacer frente al terrorismo en el Reino Unido tras los últimos atentados, han alarmado a grupos de defensa de los derechos humanos, abogados y políticos liberales. "Que no quepa ninguna duda. Están cambiando las reglas del juego", advirtió Blair al presentar el viernes su batería de propuestas, destinadas a combatir a los islamistas fanáticos y facilitar su exclusión del suelo británico.

El líder laborista ha querido así hacer frente a quienes
critican a su gobierno de no haber mostrado hasta ahora mano dura con esos
"predicadores del odio", que le han valido a la capital británica en la prensa
sensacionalista el mote de "Londonistán".
Medidas

Entre las medidas propuestas figuran la tipificación como
delito de la condonación o glorificación del terrorismo no sólo en el Reino
Unido sino en cualquier país, la ilegalización de grupos radicales islámicos,
poderes especiales para privar a extremistas de la nacionalidad británica y la
ampliación del plazo de prisión preventiva, que es actualmente de catorce días.

Pero también incluyen la posibilidad de deportar a extranjeros
por su vinculación a librerías, organizaciones o portales de Internet
extremistas, así como el cierre de mezquitas tenidas por viveros de fanáticos.
Blair justificó esas medidas, consideradas como draconianas por los defensores
de los derechos humanos, por el deseo de los ciudadanos, después de los
atentados del 7 y el 21 de julio, de que se promulguen nuevas leyes que permitan
deportar a los fanáticos y extremistas que abusan de la tolerancia del pueblo
británico.

Preocupación

Las propuestas del primer ministro han suscitado, sin embargo,
inmediata preocupación en círculos del Partido Liberal Demócrata, que confiesa
no haber sido informado previamente de su alcance en una reunión mantenida
recientemente con el ministro del Interior. Su presidente, Charles Kennedy,
afirmó que las nuevas propuestas podrían "inflamar las tensiones" en este país.

El propio alcalde de Londres, el laborista Ken Livingstone,
criticó algunas de las medidas y dijo que de haberse aplicado, hace veinte años,
el líder de la independencia surafricana Nelson Mandela habría visto denegada su
entrada en el Reino Unido. El Consejo Islámico de Gran Bretaña expresó su temor
de que las propuestas entrañaran la prohibición de cualesquiera manifestaciones
de apoyo a personas que viven bajo una ocupación brutal, en clara alusión a la
situación del pueblo palestino.

Bruce Holder, del colegio que representa a los abogados,
manifestó a su vez su inquietud por las indicaciones de que Blair puede querer
"suspender el artículo tercero de la ley de derechos humanos (que prohíbe la
tortura)".

Las deportaciones

.

El Primer Ministro dijo en efecto que consideraría la
posibilidad de suspender los artículos de esa ley que pudiesen estorbar a la
aplicación de las medidas propuestas aunque agregó que, en el caso de
deportaciones, obtendría garantías de los gobiernos afectados de que no se
sometería a los deportados a malos tratos.

Para Eric Metcalfe, del grupo de derechos humanos "Justicia",
un tribunal inglés no aceptará jamás las seguridades diplomáticas que pueda dar
un país que tortura a sus propios ciudadanos. "Una sociedad libre no combate a
los terroristas deportándolos a otros países, sino que los persigue
judicialmente aquí, en el Reino Unido", afirmó.

La abogada Shami Chakrabarti, directora del grupo de derechos
humanos "Libertad", calificó también de "inaceptable" que se hable de deportar a
gente a países donde las torturas son práctica habitual y agregó que
criminalizar a quienes "condonan, glorifican o terrorismo dondequiera que sea,
resulta muy peligroso". Quien está, sin embargo, de enhorabuena es el jefe de la
Policía Metropolitana, Ian Blair, que se declaró "muy satisfecho" con el anuncio
del Primer Ministro porque recoge la mayoría de las peticiones que su cuerpo le
había planteado.

HERALDO.ES
JOAQUÍN RÁBAGO. Londres

Condena firme de Movimiento contra la Intolerancia por los brotes de xenofobia que se produjeron el jueves en Llutxent

La asociación Movimiento contra la Intolerancia condenó ayer, a
través de su portavoz en Valencia, Ángel Galán, los brotes de xenofobia que se
produjeron el jueves en Llutxent tras la agresión mortal al joven del municipio
cuando.

“Resulta insólito que por un mero rumor se desencadenen este tipo de
actos racistas y xenófobos”, indicó Galán. “Es un algo condenable que precisa de
la ayuda de toda la sociedad para ser solucionado”. Galán advirtió además que en
el último informe del Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia se recoge
que en España ha aumentado el porcentaje de personas que rechazan a los
inmigrantes africanos hasta el 32% de la población.

Comisiones Obreras abogó en una rueda de prensa por favorecer la
integración de los inmigrantes “más allá del plano laboral” para evitar sucesos
como el de LLutxent.

Las Provincias

El abrazo de las dos familias de Puig Antich

Desde hace más de 25 años, Carme Puig Antich trabaja como
enfermera en el Hospital Clínico de Barcelona. Pero hoy no acude al sanatorio
para trabajar. En el hospital se ruedan unas escenas de Salvador, la película
dirigida por Manuel Huerga sobre la intensa vida y trágica muerte de su hermano,
el anarquista catalán Salvador Puig Antich, ajusticiado a garrote vil en 1974. Y
Carme ha ido al hospital para visitar el rodaje, que la enfrenta con unos
momentos muy íntimos de su vida, grabados a fuego en su memoria, como lo están
en la de sus hermanas, Imma, Montse y Merçona.

Muchos de sus compañeros conocen la historia de su familia. Y
la dirección del centro ha hecho circular un mail interno para avisar al
personal de las sesiones de rodaje. Curiosamente, en el mensaje hay un error:
dice que Salvador murió aquí, cuando en realidad sólo estuvo ingresado en el
Clínico durante unos pocos días, previos a su ingreso en la cárcel Modelo de
Barcelona. Fue trasladado al hospital tras su detención, en septiembre de 1973,
producida tras un confuso tiroteo en el que resultó gravemente herido y en el
cual falleció un inspector de policía (Francisco Anguas). En enero del 74, un
consejo de guerra -"Fue una farsa. Los militares se dormían durante el juicio",
recuerda Carme- le condenó a muerte, acusado del asesinato del policía. El
esperado indulto jamás llegó y el 2 de marzo fue ajusticiado.

El desconocimiento actual sobre un acontecimiento que sacudió
a la sociedad de la época y la posibilidad de que la película pese
favorablemente en su petición de que el caso sea revisado, son las dos grandes
razones que han convencido a las hermanas Puig Antich a autorizar la realización
del filme. "A Salvador no le hubiera gustado que se hiciera todo esto. Él
siempre decía que no quería ser un mártir, y ésta es una guerra que las hermanas
llevamos por dentro", afirma Carme.

Quienes la conocen bien dicen de ella que se parece mucho a
Salvador. La fortaleza de su carácter, su optimismo, su rebeldía y su
obstinación en la lucha son cualidades análogas en los dos hermanos. "Yo era muy
amiga de Salvador. Mientras estuvo en la cárcel mantuvimos una correspondencia
preciosa". Todas las hermanas resistieron "unidas como una piña" el violento
envite que la vida puso en su camino.

Carme es pura vitalidad y energía, pero también un manantial
de sentimientos. Por eso no puede evitar las lágrimas cuando, en uno de los
pasillos del hospital, conoce a la actriz que la interpreta en la pantalla,
Carlota Olcina, y a Olalla Escribano, que encarna a su hermana Imma. "Me
recuerda mucho a mí", confiesa, superado el primer impacto. "Cuando me dijeron
que Carlota era la actriz escogida para el papel me puse muy contenta porque
creo que ambas tenemos el mismo nervio. Además, de joven yo también era morena".

Esta tarde, Olcina y Escribano ruedan la escena en la que las
hermanas de Puig Antich acuden al hospital para obtener noticias del estado de
Salvador. Se habían enterado de sus heridas y detención de forma casual, al
verlo en la portada de El Caso al pasar por un quiosco. "Nadie nos informaba
oficialmente de nada".

Tiene vivísimo el recuerdo de la visita, infructuosa porque su
hermano era custodiado por "un montón de grises" que les impidieron el paso.
"Nosotras empezamos a gritar: '¡Salvador, Salva!', para que supiera que
estábamos allí". En el primer ensayo de la escena, cuando Olcina y Escribano
gritan justamente eso, "¡Salvador, Salva!", parece que Carme va a derrumbarse.
Huerga, consciente de lo delicado del momento, le tapa los ojos de forma
cariñosa.

Carme contesta sin titubear que, por supuesto, está dispuesta
a ver la película en cuanto se estrene. Pero sus hermanas no lo tienen tan
claro. "Creen que no serán capaces de soportarlo". Tampoco tienen previsto
visitar el rodaje. Carme cuenta que, una vez iniciada la filmación, las Puig
Antich no tienen ningún interés en arrebatar notoriedad al equipo de la
película. "Me han pedido si quiero aparecer en el making off pero les he dicho
que no. Ahora ya es cosa de los actores", asegura.

Pero mientras dura la visita, y aunque está preocupada por no
molestar, no quiere desaprovechar un momento para interesarse por todos los
detalles del proceso. Alguien del equipo le permite colarse en el camerino en el
que Daniel Brühl, el actor que interpreta a su hermano, se somete a una larga
sesión de maquillaje. Hoy la maquilladora tiene trabajo extra porque debe
caracterizar al actor con los impactos de bala y heridas en la cabeza con los
que Salvador ingresó en el hospital tras el tiroteo que acabó con su detención.
También debe simular las lesiones del policía (al que da vida Carlos Fuentes).
Carme ya conoce a Daniel, pero su nuevo encuentro es casi tan emocionante como
el primero. "Cuando le vi por primera vez sentí taquicardia. Creo que tiene la
misma mirada que mi hermano". Carme asiste, admirada pero sin aprensión, al
proceso que transformará el rostro del intérprete, le abraza y él le planta dos
besos, sin temer por los daños colaterales en su maquillaje.

El segundo largometraje de Manuel Huerga


Salvador es el segundo largometraje del realizador Manuel
Huerga, que debutó en el género en 1995 con Antártida, protagonizado por Ariadna
Gil y Carlos Fuentes. La película es una producción de Mediapro, cuenta con un
guión de Lluís Arcarazo, música original de Lluís Llach y un amplísimo reparto.
Nada menos que 85 actores con papel (además de gran cantidad de figurantes)
toman parte en la historia, cuyo rodaje se prolongará 13 semanas. Además de
Daniel Brühl, Carlota Olcina, Olalla Escribano y Carlos Fuentes, en el extenso
plantel de intérpretes destacan Tristán Ulloa (como el abogado Oriol Arau),
Leonardo Sbaraglia (el carcelero Jesús Irurre), Celso Burgallo (el padre del
anarquista), Leonor Watling e Ingrid Rubio (los dos grandes amores de Salvador)
y los policías Joaquim Climent y Antonio Dechent. Huerga se ha embarcado en el
proyecto lleno de ilusión porque le encanta el medio, pero sobre todo porque la
película aborda "un temazo", un suceso que vivió intensamente en su día y que,
según ha explicado, en cierto modo despertó su conciencia política. En cuanto
tuvo conocimiento de la voluntad de Jaume Roures (Mediapro) de producir la
película, se ofreció a dirigirla. La intención de Huerga es destacar el carácter
universal del personaje y evitar retratarle como un santo o un mártir. En el
filme se recrea el contexto social del momento y los múltiples ámbitos que
compusieron la vida de Salvador: la militancia en el MIL (Movimiento Ibérico de
Liberación), su universo familiar, su amor por la música y por las mujeres.
Huerga está realizando un cuidadoso trabajo con la imagen en busca de un código
visual moderno, alejado del documentalismo y el hiperrealismo. A su lado, el
actor y director teatral Manel Dueso se ocupa de la dirección de actores, una
figura insólita en el cine español pero común en otros países.


ELPAIS.es
Belén Ginart

Hallados 23 inmigrantes muertos en una playa marroquí tras naufragar su patera

La Fiscalía del Tribunal de Apelación de El Aaiún, en el
Sáhara Occidental, ha ordenado hoy la apertura de una investigación judicial
después del hallazgo de 23 cadáveres de inmigrantes subsaharianos en la playa de
Tarfaya, según explica en un comunicado.
Al parecer, los inmigrantes viajaban en una embarcación rumbo
a las Islas Canarias cuando naufragaron, tal y como han contado dos personas,
una de Senegal y otra de Mali, que lograron sobrevivir al siniestro y alcanzar
la costa. Los cadáveres, hallados en la zona de Tah, en la provincia de El
Aaiún, pertenecen a hombres subsaharianos, cuyas edades oscilan entre los 27 y
los 35 años, según añade el escueto comunicado.

Sólo en las últimas horas, han sido detenidos en las islas de
Fuerteventura y Gran Canaria 46 inmigrantes que han llegado a bordo de dos
embarcaciones. Los dos contingentes han sido traslados ya a centros de
internamiento. Por un lado, la Guardia Civil detectó la presencia de una patera
con 16 personas de origen subsahariano a bordo alrededor de la pasada medianoche
en la zona costera de la playa de Las Salinas, en Agaete, al noroeste de Gran
Canaria, en una zona donde no es usual el desembarco de inmigrantes.

Cinco sufrían hipotermina

Al lugar se desplazaron cinco ambulancias de la Cruz Roja, una
del Servicio de Urgencias Canario (SUC), así como efectivos de Salvamento
Marítimo, Policía Local y Guardia Civil. Cinco de los 16 inmigrantes presentaban
signos de hipotermia, por lo que tuvieron que ser trasladados al centro
municipal de salud, según informa el Centro Coordinador de Emergencias 112.

Horas antes, a las 19.35 horas de ayer otra embarcación, esta
vez con 30 inmigrantes a bordo, fue interceptada por una patrullera de la
Guardia Civil a unas cinco millas de Fuerteventura. La barquilla fue remolcada
hasta el cercano muelle de Puerto del Rosario, capital de la isla. Tras ser
atendidos por miembros de la Cruz Roja, los ocupantes de la patera fueron
llevados al centro de internamiento de El Matorral.

ELPAIS.es
AGENCIAS - Rabat

El barco interceptado ayer en Algeciras con 135 inmigrantes a bordo no tenía como destino España

El pesquero interceptado anoche por la Guardia Civil en aguas
del Estrecho llevaba a bordo 140 inmigrantes indocumentados de origen indio y
pakistaní. La embarcación, tripulada por nueve hombres de origen subsahariano,
fue remolcada hasta el puerto de Algeciras, donde han sido instalados dos
hospitales de campaña para atender a los inmigrantes.
El pesquero interceptado anoche por la Guardia Civil en aguas
del Estrecho llevaba a bordo 140 inmigrantes indocumentados de origen indio y
pakistaní. La embarcación, tripulada por nueve hombres de origen subsahariano,
fue remolcada hasta el puerto de Algeciras, donde han sido instalados dos
hospitales de campaña para atender a los inmigrantes. El barco, que había
partido de Mauritania, navegaba a la deriva y con apenas combustible.

El buque, que pretendía conducir ilegalmente a los inmigrantes
a España, infundió sospechas porque cuando fue localizado, en una zona del
Estrecho entre Ceuta y Algeciras, navegaba rumbo al Mediterráneo con dificultad
y mucha lentitud y su tripulación no contestaba a las llamadas por radio de
Tarifa Tráfico. Según fuentes de la Guarida Civil, cuando la patrullera llegó
hasta donde estaba el barco, los tripulantes les comunicaron que había 140
inmigrantes en la bodega y que tenían problemas en el motor y falta de
combustible.

Embarcaciones de Salvamento Marítimo y de la Guardia Civil
remolcaron al pesquero Menavaal 1 y con matrícula 5772INDB, hasta el puerto de
Algeciras, donde llegó hacia las 23.30 horas. En un principio la embarcación iba
a ser remolcada a Ceuta, pero finalmente se decidió trasladarlo a Algeciras por
ser más seguro debido al fuerte viento de levante que sopla en el Estrecho.

En el puerto de Algeciras habían sido instalados dos
hospitales de campaña para atender a los inmigrantes, y a pesar de que ninguno
presentaba en principio problemas serios de salud, tres de ellos tuvieron que
ser atendidos por los médicos por presentar síntomas de deshidratación y un poco
de fiebre, si bien en principio no se barajó la posibilidad de trasladar a
ninguno de ellos al hospital.

Los nueve tripulantes de origen subsahariano del Menavaal han
sido detenidos, y se espera que en las próximas horas se proceda al traslado de
los inmigrantes, cuyo número, 140, es aún provisional, a la isla Las Palomas, en
Tarifa.

ELPAIS.es
ELPAIS.es /AGENCIAS - Madrid /Algeciras (Cádiz)

El teniente golpeó repetidamente con dos porras al detenido tumbado en el suelo

Las cámaras del cuartel de la Guardia Civil de Roquetas de Mar
(Almería) grabaron el 24 de julio, a las 17.16, el momento en que el teniente
José Manuel R. golpeó con dos porras, una extensible y otra eléctrica, ambas no
reglamentarias, a Juan Martínez Galdeano, de 39 años, que falleció poco después.
Fuentes conocedoras de la investigación indicaron a EL PAÍS que en la imagen se
aprecia cómo el teniente golpeó al detenido por espacio de dos minutos, unas
diez veces, en diferentes partes del cuerpo, mientras éste, tumbado en el suelo
y sujeto por otros agentes, intentaba zafarse.
La Cadena SER adelantó ayer, parcialmente, la descripción del
vídeo grabado por las cámaras perimetrales del cuartel de Roquetas entre las
16.10.52 horas y las 18.09.59 del pasado 24 de julio.

El documento, realizado por la Unidad de Policía Judicial de
la Guardia Civil de Almería, explica secuencia a secuencia el contenido de las
grabaciones, pero no recoge el momento de la muerte de Martínez Galdeano pues,
"a las 17.17.56, el detenido desaparece del ángulo de visión de la cámara,
arrastrado por uno de los agentes hacia la parte izquierda trasera del
vehículo", al ser advertidos los guardias por otro compañero de que estaban
siendo grabados.

No obstante, fuentes conocedoras de la investigación indicaron
que, dos minutos antes, se aprecia cómo el detenido, que está esposado y en ropa
interior, se escapa del vehículo en que los agentes intentaban introducirlo para
trasladarlo a las dependencias de la Policía Municipal (con objeto de someterlo
a la prueba de alcoholemia) y se apoya en la parte delantera del mismo.

En este momento es reducido por cuatro guardias que lo tumban
en el suelo. Del interior del cuartel sale el teniente José Manuel R., vestido
de paisano, con una porra en cada mano. En la derecha lleva la porra extensible
y en la izquierda la eléctrica.

Según las mismas fuentes, en la grabación se aprecia cómo el
teniente propina al menos diez golpes en diferentes partes del cuerpo durante
unos dos minutos. Se ve también cómo Martínez se agita e intenta evitar los
golpes, pero el teniente le vuelve a golpear con la porra eléctrica mientras le
sujetan otros agentes.

"Fuerte forcejeo"
La grabación se inicia a las 16.15.28 por la cámara número 1.
"Se observa", dice el informe "la llegada de Juan Martínez Galdeano mirando en
varias ocasiones hacia atrás como en estado vigilante entrando en las
dependencias del cuartel. Se observa la camisa manchada a la altura del
abdomen".

La cámara recoge la llegada y posterior marcha de la pareja
con la que había discutido el agricultor. A las 16.33.08, "Juan intenta
marcharse haciendo caso omiso de las indicaciones del guardia más veterano para
que no lo haga". A las 16.33.50, se produce el primer forcejeo, cuando los
agentes que están fuera piden ayuda para "intentar reducirlo y poder meter a
Juan en las dependencias oficiales".

A las 16.35.30, se observa cómo uno de los agentes le entrega
al detenido "el pantalón que se desprendió en el forcejeo para que se lo ponga".
A las 16.40.06, "Juan entra en las dependencias por su propio pie, con el
pantalón en la mano, rodeado por el resto de agentes, junto con el jefe de la
unidad [el teniente]".

A las 17.10.01, "uno de los agentes se vuelve corriendo debido
a algo inesperado y a continuación varios agentes se movilizan rápido hacia el
lugar donde está el detenido". Es la cámara número 2 la que graba, a las
17.16.03, "un fuerte forcejeo entre los agentes y el detenido", en el que
inicialmente intervienen cuatro guardias. Ese es el momento en que presuntamente
el teniente golpea al detenido. Un minuto y 53 segundos después, el detenido es
arrastrado fuera del ángulo de visión de la cámara.

A partir de ese momento, las cámaras no recogen lo que sucede
en la zona donde está el detenido, hacia la que, a las 17.21.03, se dirigió un
motorista y, a las 17.42.14, se encamina un agente con unos guantes de látex. La
cámara número 2 recogió la llegada de una ambulancia a las 17.43.37, de la que
descendieron dos sanitarios que se dirigieron al lugar donde estaba el detenido.
La cámara número 3 rodó a las 18.09.54 el momento en que se marchó la ambulancia
"sin llevarse a ninguna persona".

ELPAIS.es
JORGE A. RODRÍGUEZ - Madrid

Un joven radical hebreo muere linchado tras acribillar a tiros a cuatro árabes israelíes

Eden Tzuberi, un soldado israelí desertor de 19 años, que mató a
cuatro palestinos a balazos en el interior de un autobús, fue linchado
posteriormente, por una muchedumbre árabe encolerizada, que le tiró piedras y
botellas hasta la muerte. El terrible suceso hace temer una nueva oleada de
violencia entre las dos comunidades. El comandante de la policía del distrito
donde ocurrieron los trágicos hechos declaró: "La situación es sumamente grave y
ya hemos movilizado fuerzas para hacer frente a cualquier eventualidad".

El joven Eden, que abrazó recientemente el extremismo religioso,
había entablado una discusión con los pasajeros del autobús sobre el plan
israelí de retirada de la franja de Gaza y de cuatro colonias judías del norte
de Cisjordania. El joven se oponía a ese plan y defendía la permanencia de los
colonos judíos en los asentamientos. Las palabras subieron de tono y el debate
se agrió. Repentinamente Eden, vestido de uniforme, y con la kippa en la cabeza,
comenzó a disparar fuera de sí.

Al parecer, el joven militaba en la organización ilegal
ultraderechista Kaj. El autobús de la tragedia enlazaba las localidades de Haifa
y Shfaram (Galilea) y el tiroteo tuvo lugar en esta última, justo al entrar en
el barrio druso.

Los disturbios estallaron de inmediato entre los habitantes de
Shfaram - árabes israelíes-. Las gentes enfurecidas rodearon el vehículo y al
grito de "Ala Akbar" (Dios es grande), lincharon al militar radical, sin que la
policía pudiera impedirlo. El ataque ha despertado el fantasma de una nueva
oleada de disturbios, como en septiembre del 2000, lo que ha llevado a la
policía a declarar situación de alerta máxima en todas sus unidades.

Entre las víctimas mortales figuran el chófer del autobús y dos
chicas estudiantes y un habitante de Sharam. Entre los más de quince heridos se
cuentan una decena de pasajeros que sufren impactos de bala, además de cinco
policías que fueron atacados por una masa de jóvenes árabes.

Fuentes policiales confirmaron que Tzuberi, nacido con el nombre de
Natan Zaada, era natural de la ciudad de Rishon Letzion, al sur de Tel Aviv, y
que recientemente radicalizó sus posturas políticas, hasta la deserción para no
tener que participar en la evacuación de Gaza.

El cadáver de Tzuberi seguía anoche en el interior del autobús,
según algunas fuentes, custodiado por cientos de agentes de policía que impiden
a los manifestantes acercarse.

Algunos políticos de la minoría árabe de Israel han acusado al
Gobierno israelí de provocar el atentado. "Es la traducción terrorista de la
constante ola de incitación contra la comunidad árabe y del antiarabismo que se
ha apoderado de la sociedad israelí", dijo el diputado Ahmed Tibi.

Ariel Sharon describió el atentado como "un acto pecaminoso cometido
por un terrorista sediento de sangre. Este incidente es un intento deliberado de
dañar las relaciones entre los ciudadanos de Israel".

LA VANGUARDIA DIGITAL
Afp y Reuters. JERUSALÉN

Mueren 19 inmigrantes que intentaban llegar a Canarias al volcar la embarcación en las costas del sur de Marruecos

Diecinueve inmigrantes ilegales africanos se ahogaron el
viernes cuando su desvencijada embarcación volcó en las costas del sur de
Marruecos cuando se dirigían a las islas Canarias, informó la agencia de
noticias estatal MAP. Sus cadáveres llegaron a la ciudad costera de Tarfaya,
situada a 1.150 kilómetros al sur de la capital, Rabat, dijo la agencia, que
añadió que dos inmigrantes sobrevivieron al naufragio.


MAP no dio detalles sobre las nacionalidades de las víctimas,
diciendo únicamente que procedían de países subsaharianos.

Miles de ciudadanos marroquíes, subsaharianos e incluso
asiáticos intentan cada año llegar a Europa desde las costas marroquíes en busca
de una vida mejor. Centenares mueren en el intento.

Poco antes, otra patera con 34 inmigrantes a bordo fue
interceptada sobre por una patrullera del servicio marítimo de la Guardia Civil.
La embarcación fue localizada a 7 millas al sur del faro de Morro Jable
(Pájara), en la isla de Gran Canaria.

Los ocupantes eran adultos, todos ellos de origen
subsahariano. 27 procedían de Gambia y otros 7 de Mali.

La patera fue remolcada al muelle de Morro Jable, donde quedó
atracada, informan fuentes de la Guardia Civil. Allí, sus ocupantes fueron
atendidos por personal de Cruz Roja que les facilitó ropa, alimentos y
asistencia médica.

Tras comprobar que se encontraban en buen estado, los
inmigrantes fueron trasladados al centro de retención de El Matorral.
Madridpress.com

Vecinos exaltados intentan agredir a inmigrantes magrebíes al culparles del homicidio

Matan a un joven en Llutxent y un grupo de vecinos culpa e
intenta linchar a dos magrebíes

La confusión de los minutos posteriores al crimen desencadenó una
situación de elevada tensión. Un grupo de exaltados intentó linchar a dos
personas magrebíes que ocupaban una caseta desplegada en la explanada donde
ocurrieron los hechos.

El tenderete fue destruido por la acción de los más violentos,
aunque no llegaron a agredir a los dos inmigrantes por la rápida intervención de
los agentes y de miembros de la corporación municipal, tal y como señaló el
alcalde de Llutxent, José Miguel Aranda

Las autoridades ordenaron desalojar rápidamente el lugar, ya que,
según apuntó un vecino, “se estaba concentrando un grupo de gente ante el centro
de salud con la intención de subir para destruir las casetas”. La marcha de los
vendedores evitó males mayores por la confusión.

Un comunicado emitido por el Ayuntamiento lamentó “la muerte de
nuestro vecino José Luis H. R.” y expresó “la más profunda condolencia a su
familia”.

El escrito condenó “todos los actos de xenofobia y racismo que
sucedieron en la noche de Sant Domènec”. El alcalde también llamó a la calma de
la población porque, según manifestó, “las personas detenidas a consecuencia de
los hechos son valencianas y nada tienen que ver los inmigrantes que han sido
víctimas de brotes xenófobos”.

Tres psicólogos de la Generalitat se trasladaron hasta el domicilio
de la víctima para prestar asistencia a los familiares. Durante la mañana de
ayer, se celebró un pleno extraordinario para condenar los hechos y se decretó
tres días de luto. En la sesión se acordó suspender el festival internacional de
música clásica que se viene celebrando en esta población.

Condolencias a la familia
Salvador Górriz, alcalde de Nules, de donde son vecinos los
feriantes detenidos, se enteró de lo ocurrido por la tarde. “Lo triste es que
haya fallecido una persona, aunque los autores sean de Nules. Acompañamos en el
sentimiento a los vecinos de Llutxent. Jamás deberían de ocurrir este tipo de
hechos,”, lamentó.

“Desconozco qué hacían allí los presuntos autores. Lo normal es que
los vecinos de Nules estén aquí en estas fechas por las fiestas que hay en la
comarca. Por el momento sólo se ha hablado de ciertas presunciones, no sabemos
todavía si son naturales de Nules o si simplemente vivían aquí”, apostilló.

Las Provincias

La policía de Nador mata a un marroquí que subía a una patera

Un joven marroquí murió, el pasado lunes, por herida de bala
durante un enfrentamiento entre candidatos a emigrar ilegalmente y fuerzas de
orden público en la playa marroquí de Mrirt (Nador), según reconoció un
comunicado del Ministerio del Interior en Rabat.

72 marroquíes que embarcaban en una patera se enfrentaron con
armas blancas a las Fuerzas Auxiliares que repelieron la agresión disparando al
aire. La fiscalía de Nador ha abierto una investigación.

La Asociación de Familiares y Víctimas de la Inmigración
Clandestina afirma que en 2004 dos subsaharianos murieron en Nador en
condiciones similares.

ELPAIS.es
I. C. - Madrid

Lesiones por todo el cuerpo

Un repaso a la autopsia del cadáver de Juan Martínez Galdeano
refleja la gran cantidad de lesiones que tenía el fallecido. Prácticamente en
todas las zonas de su cuerpo los dos forenses del Instituto de Medicina Legal de
Almería encontraron hematomas, equimosis (moratones) y erosiones.
En la cabeza aparecen hematomas en las cejas, pómulos,
mandíbula y frente, además de dos heridas en los labios, que indicarían
"traumatismos" directos de cierta intensidad. El fuerte golpe en la nariz podría
estar producido, según los médicos, al golpear la cabeza contra el suelo.

En el cuerpo, el principal signo de violencia es el esternón
roto, así como la luxación de una costilla. Pero tanto el tórax, como las cuatro
extremidades, se hallan llenas de hematomas y heridas, producidas con
probabilidad, según los forenses, por el empleo de porras, caída al suelo del
detenido y arrastre de su cuerpo.

Los médicos también aprecian un edema pulmonar e intensa
congestión en esa zona. En la región lumbar aparecen cuatro lesiones producidas
por "golpes con la base [del arma] de defensa".

"La causa de la muerte es una insuficiencia respiratoria o
cardiorrespiratoria aguda", subrayan. Datan el momento de la muerte:
"Aproximadamente, a las 17.44 del 24 de julio". Y concluyen: "Existe una
relación de causalidad entre el fallecimiento y la situación de detención del
sujeto".

ELPAIS.es

Una paliza fuera del alcance de las cámaras

"Había algo ilegal, algo raro" en aquella escena. Desde la
cafetería situada frente al cuartel de la Guardia Civil de Roquetas del Mal
(Almería), siete clientes y una camarera observaban como "cada vez salían más
agentes" del edificio para unirse a la brutal paliza que estaban propinando a un
individuo que les había "empujado y agredido". "Iba a matar a ese hombre",
cuenta la camarera, pero nadie intervino "porque era la Guardia Civil". Tres
cámaras del cuartel grabaron parte de lo que allí sucedió, pero no los golpes,
porque un agente, señalando con el dedo una de ellas, indicó a sus compañeros
que se llevaran a la víctima fuera de su alcance.
"Con un poco de miedo".

La camarera, que ha contado lo que vio sin revelar su nombre a
la agencia de noticias Efe "para ayudar a la familia" y pese a que le da "un
poco de miedo", explica que el 24 de julio, poco después de las cuatro de la
tarde, vio como un hombre "fuerte" "empujaba y agredía a los agentes". Ese
hombre era Juan Martínez Galdeano, que murió a las 17.50 después de que cuatro
guardias civiles lo tirasen al suelo y cayera sobre su pecho, para reducirlo a
las puertas del cuartel, según la versión oficial del instituto armado. La juez
Estefanía López, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1
de la localidad, ha citado como imputados a los nueve agentes que participaron o
estaban presentes en el momento de la muerte.

Perseguido tras el accidente.

Martínez Galdeano, de 29 años, llegó al cuartel a las 16.30,
muy excitado, según dijo porque llevaba consumiendo drogas varias horas. Contó a
los guardias que había tenido un accidente de tráfico en el casco urbano de la
ciudad (que tiene 28.000 habitantes, aunque en verano su población casi se
triplica) con un grupo de gitanos, y que éstos le perseguían; en efecto, poco
después aparecieron dos coches con varios supuestos implicados en el accidente,
pero la Guardia Civil les conminó a marcharse. Luego los agentes le indicaron
que iban a llevarle a las dependencias de la Policía Local para hacerle una
prueba de alcoholemia.

La versión oficial de los hechos.

Fue entonces cuando, según la versión oficial, Martínez trató
de huir, agredió a los agentes ("era un hombre de gran corpulencia, de 1,90 de
estatura y unos 100 kilos de peso", según las fuentes consultadas por EL PAÍS).
A las 17.15, arrestado por "atentado y resistencia a la autoridad", fue
conducido esposado al exterior del edificio para meterle en un coche y llevarle
ante la Policía Local. La versión oficial indica que el agricultor se zafó
mientras un agente abría la puerta, derribó a dos guardias civiles y trató de
huir de nuevo. Los funcionarios pidieron ayuda a sus compañeros; cuatro lograron
derribarle de espaldas, y según la versión oficial ése pudo ser el momento de la
muerte, cuando uno de los guardias cayó con la rodilla sobre el pecho del
agricultor, le rompió posiblemente el esternón y comenzó a ahogarse.

"Muchos agentes frente a uno solo".

El relato de la camarera confirma el intento de agresión de
Martínez Galdeano y cómo los agentes respondieron, según ella "con patadas y
puñetazos". Fueron "muchos agentes frente a uno solo, porque cada vez salían
más, por lo que acabaron ganando", añade; "no todos los agentes pegaban, pero sí
la mayoría, que propinaba patadas y puñetazos, aunque no pude ver en qué parte
del cuerpo porque estaba tirado en el suelo". Mientras, en el bar, "nadie hizo
un gesto para que parasen hasta el final, cuando se llevaron las manos a la
cabeza como diciendo '¡Dios mío! ¿Qué ha pasado?'". Según su relato, fueron 40
minutos de paliza, a los que siguieron otros 20 de maniobras de reanimación
infructuosas.

Tres cámaras como testigos.

La actuación en el exterior del acuartelamiento ha quedado
grabada en las cámaras de vídeo que vigilan el perímetro del acuartelamiento de
Roquetas. La Cadena Ser ha tenido acceso a la trascripción de lo que en ellas se
ve, un documento puesto ya en manos del juzgado, aunque en un primer momento la
Guardia Civil anunció que lo había hecho sin que fuera así. La grabación recoge
los hechos entre las 16.10 y las 18.20; dos de las cámaras estaban en el patio
del cuartel, y la otra justo en la puerta de entrada.

Sin pantalones tras el forcejeo.

En las imágenes se observa como llega Martínez Galdeano, "con
la camisa manchada a la altura del abdomen". Entre las 16.15 y las 16.35 se
registra un forcejeo entre el agricultor y una pareja de agentes, que "intentan
meterlo en las dependencias oficiales"; en el curso de esa pelea la víctima
pierde sus pantalones. A las 16.38 aparece el "jefe de la unidad", el teniente
José Manuel R., vestido de paisano.

Fuera del alcance de la cámara.

La cámara ubicada en la puerta de acceso de los vehículos
oficiales empieza a grabar a las 17.09. Dos minutos después capta "el fuerte
forcejeo" de los guardias civiles al tratar de meter en el coche al agricultor,
y cómo éste se desploma. A las 17.17, uno de los "agentes arrastra al detenido
hacia la parte izquierda trasera del vehículo, fuera del ángulo de visión de la
cámara". Poco antes, "el guardia más veterano indica al resto la ubicación de la
cámara que les está grabando". A las 17.42, 25 minutos después de salirse del
ángulo de grabación, un agente sale del recinto con guantes de plástico en las
manos y vuelve a entrar en el cuartel. La tercera cámara recoge la llegada un
minuto después de la ambulancia, 45 minutos en llegar después de la paliza. A
las 18.04 llega una UVI, que se retira cinco minutos después sin llevarse ningún
herido. Para entonces Martínez Galdeano ya estaba muerto.

Medios "racionales y necesarios".

Tres de los nueve agentes imputados han explicado hoy a la
juez que se emplearon medios "necesarios y racionales" para reducir a Martínez
Galdeano, según ha dicho su abogado, Gustavo Arduán. "La mayoría de los miembros
[de la Guardia Civil] que intervinieron usaron exclusivamente sus manos y la
fuerza física de su cuerpo para tratar de reducir e inmovilizar" al fallecido,
ha añadido Gustavo Arduán. El abogado de la acusación, José Ramón Cantalejo,
afirma que se "autoexculparon" y dieron una versión sobre la "intervención
directa" sin acusarse unos a otros.

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