Dos claveles blancos mantenían el equilibrio al pie de un farol, junto a un cirio rojo apagado y un silencio intenso. En la plaza de Montserrat, en pleno casco antiguo de Tortosa, se guardaba ayer duelo por la muerte de Salam E.. Las cinco balas que abatieron su cuerpo sobre un paso de cebra truncaron la vida de este trabajador marroquí que había llegado a Tortosa hacía apenas dos años y medio y que guardaba una ilusión inmediata, además de la de comprar una moto de segunda mano para sustituir a su vieja bici. Quería viajar a Nador pronto, donde nació 36 años atrás, para visitar a sus padres. Su amigo, A.D., explica que le había acompañado la pasada semana al consulado marroquí, en Barcelona, para iniciar los trámites. "Ahora, sus amigos intentaremos recoger dinero para que vaya, pero tendremos que enviarlo dentro de una caja", explicó abatido el compañero de Salam. Él contempló desde una esquina de la plaza la absurda disputa que la tarde anterior acabó con la trágica muerte de su amigo. "Estaba hablando con su jefe, que se encontraba a pocos metros, en una obra, para que le adelantase dinero con el que comprar mi moto, y yo le esperaba en la esquina; él tenía la bicicleta apoyada en la acera y al cruzar por el paso de cebra para venir a verme llegó una furgoneta gris y el conductor le pitó dos veces", recordó el testigo del crimen.
Una conversación absurda El claxon asustó a Salam, que se quejó al conductor. Desde el vehículo, un hombre con la cabeza rapada elevó su dedo corazón con gesto insultante y el peatón se cogió los genitales como respuesta. Ambos siguieron su camino. Salam se quedó hablando en la plaza y el conductor volvió al cabo de apenas cinco minutos: "Oye", dijo para llamar la atención del marroquí, que se aproximó a la furgoneta. "Entonces, le miró con gesto de asco por la ventanilla y Salam le preguntó: '¿Qué miras?'", según el relato de A.D. "Lo que me da la gana", contestó. "Pues vete". "¡Vete tú, moro de mierda!", espetó el chófer. Inmediatamente después apretó el gatillo cinco veces. El joven marroquí cayó al suelo. "Al principio pensé que era una pistola de fogueo, pero vi cómo el cuerpo de mi amigo se agitaba en cada tiro. Le mataron por una tontería; esto no vale una vida", aseguró ayer A.D., sentado en una mesa de bar a escasos metros del lugar del crimen. Algunos testigos reconocieron al agresor. Es un tortosino bastante conocido. "No creo que actuara por racismo, pero miraba a Salam con odio, quizá porque le molestó su gesto", comentó un miembro de la comunidad magrebí, muy numerosa en la zona.
Investigación avanzada En la plaza de Montserrat hay una mezquita, la única de la ciudad, que se ha quedado pequeña, lo que ha comportado quejas vecinales porque los fieles se ven obligados a rezar en la calle en ocasiones punta. Ayer, pasadas las dos de la tarde, fueron pocos los musulmanes que acudieron al rezo. Los líderes de la comunidad mantenían conversaciones para analizar la situación, mientras la Policía tomaba declaraciones para completar una investigación que parece avanzada. La furgoneta gris del asesino ha sido localizada, y un cepo la mantiene inmovilizada ante la comisaría. Falta encontrar al conductor, cuya identidad ya se conoce. "Es la sexta muerte violenta de un inmigrante en los últimos años y nunca se resuelve nada", comentó un joven y desencantado marroquí.
Durante la madrugada del pasado lunes, unos tres centenares de inmigrantes intentaron saltar con escaleras la valla fronteriza de Melilla para entrar en territorio español. La Guardia Civil explicó que el asalto se produjo "con dureza" y el delegado del Gobierno relató que los asaltantes utilizaron "tácticas militares". Sin embargo, 24 horas más tarde estas versiones se mostraron insuficientes: al menos una persona murió. Según los africanos que participaron en los hechos, falleció tras ser golpeada por las fuerzas de seguridad españolas y después fue abandonada al otro lado de la valla fronteriza. Los informes policiales, en cambio, no recogen que esto sucediese durante la intervención de los antidisturbios. El caso Roquetas demostró que, cuando se trata de aclarar, desvelar o descartar cualquier comportamiento abusivo por parte de los cuerpos policiales, es imprescindible que actúe con decisión la cúpula de Interior. Para impulsar una investigación sin impedimentos, para dar información transparente y completa y para tomar medidas disciplinarias si se encuentran indicios sólidos. Todo esto debería ser tan exigible tanto si una presunta víctima es española como si no tiene papeles.
Según informaron inmigrantes de este grupo que sí pudieron pasar a Melilla, sus compañeros les han informado a través del teléfono móvil que las fuerzas de seguridad marroquíes han llevado a cabo "una redada" con la participación de decenas de agentes, varios vehículos y un helicóptero, en Marihuari, localidad marroquí fronteriza con la Ciudad Autónoma, en la que esperan unos 150 subsaharianos su oportunidad de saltar la doble valla y pasar a suelo español.
Estos inmigrantes, que prefieren no revelar sus identidades para evitar represalias, aseguraron que sus compañeros han sido conducidos por la policía marroquí a Nador y temen que terminen siendo expulsados de Marruecos a la frontera de Argelia.
Sobre la investigación, poco se sabe más, salvo la información que publicamos en la pag. 5 sobre las grabaciones de video y el informe de la Gendarmería Real marroquí y de un medico forense del hospital de Nador, que exculpan a la Guardia Civil de la muerte de Ypo Joe. No obstante, la ONG Médicos Sin Fronteras mantiene que el fallecido presentaba un hematoma en el pecho "característico de impactos de balas de caucho" e incluso apunta la posibilidad de un segundo muerto, si bien reconoce que "son conjeturas" de los inmigrantes y no tienen constancia oficial del mismo.
E.D., camerunés de 25 años, se pone nervioso cada vez que recuerda la noche del 29 de agosto. Lo habían planificado todo. El lugar por donde debían entrar a Melilla y la hora. Asegura que "no éramos tantos como afirma la Guardia Civil" pero todos tenían el mismo objetivo.
No era la primera vez que E.D. intentaba entrar a la ciudad española. Después de tres años en Marruecos, incluyendo las deportaciones a Argelia que sufrió por parte de la gendarmería marroquí, este joven camerunés aún albergaba esperanzas de pisar suelo español. "Sólo teníamos nuestros pies y nuestras manos y muchas ganas de llegar a Melilla", nos dice. Sabían que frente a ellos, se encontraba un gigante de metal de tres o seis metros de altura (según la zona) y el material antidisturbios de los uniformados. Pero asegura que su idea era "entrar en Melilla o morir, porque ya no puedo volver atrás, tengo dos hijos pequeños hambrientos en Camerún".
Y lo intentó. Aquella noche se dividieron en grupos. Recuerda que comenzaron a correr y a subir la valla. En ese primer obstáculo, todavía en el lado marroquí de la frontera, "los guardias civiles comenzaron a disparar bolas de goma". Él afirma que sintió que le rozaban y que una le alcanzó en una pierna. Con ayuda de la escalera pasó la segunda valla y logró entrar. "Escuchaba las sirenas y los gritos de mis compañeros. Me giré y ví que les estaban pegando pero seguí corriendo para esconderme".
Después de lo que ha pasado, tiene miedo de que lo expulsen y se venga abajo todo por lo que ha luchado. Por eso no accede a hacerse fotos y prefiere permanecer en el anonimato.
Sin embargo, confiesa que está preocupado por sus "hermanos", nombre con el que se refiere al resto de cameruneses. No logra contactar con un inmigrante que aquel domingo no llegó a Melilla. Se ha enterado de que al menos uno de ellos ha muerto y otro está por confirmar. Y acaba de escuchar que los marroquíes han realizado una redada en la zona boscosa próxima a Mariguari en la que hasta hace unos días se refugiaba.
No se cree que el camerunés de 17 años muriera por accidente, como afirma la Gendarmería marroquí.
En un arranque de impotencia, asegura que tanto la policía de Marruecos como la Guardia Civil "nos tratan como si fuéramos animales y no se dan cuenta de que somos seres humanos que buscamos trabajo y dignidad". Recuerda que durante su penosa estancia en Marruecos, comiendo de la basura y durmiendo a la intemperie, la gendarmería "nos perseguía, nos pegaba y nos expulsaba". Esta experiencia la vivió "varias veces" y ahora prefiere olvidar. También sabe de compañeros suyos que una vez llegados a Melilla, la Guardia Civil les expulsaba de nuevo. "A veces nada más saltar la valla y otras de camino a la Comisaría", afirma. Este procedimiento ya ha sido denunciado por varias ONG's, entre ellas PRODEIN. Él se siente afortunado. Superó estos obstáculos y ahora espera en el CETI a que la Delegación del Gobierno resuelva su expediente. Quiere hablar con su familia, con la que no contacta desde hace meses. "No les digo lo que he pasado hasta llegar aquí para que no se preocupen pero algún día lo haré porque es horrible lo que he vivido y no se lo deseo a nadie".
CpM pide que se protejan los derechos humanos
La diputada de CpM, Jadu Driss, calificó ayer de "lamentable" la muerte del inmigrante, a la que se suma presuntamente una segunda aún por confirmar. Driss recordó la obligación por parte de las autoridades y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de velar para que no se vulneren los Derechos Humanos. Manifestó la necesidad de esclarecer esta muerte "lo antes posible por el buen nombre de la Guardia Civil". Al mismo tiempo, criticó las declaraciones del diputado por Melilla (PP), Antonio Gutiérrez, ya que en lugar de destacar la problemática de la inmigración y apoyar a la Guardia Civil, "debería preguntarse qué hizo el PP en los ocho años que estuvo en el Gobierno y qué alternativas presenta como diputado".
E.D. sobrevivió tres años refugiado en las zonas boscosas de Nador
El estudio forense sobre las lesiones que presentaba el cuerpo de Juan Martínez Galdeano -el vecino de Roquetas de Mar (Almería) que se refugió el 24 de julio en el cuartel de la Guardia Civil tras un pequeño accidente de tráfico y ya no salió con vida- revela que sufrió hemorragias en un pulmón, la espalda y los músculos cervicales, que pueden causar la muerte por reacción vagal (del nervio vago, que controla los órganos del tórax). Un guardia le aplicó "un punto de dolor" en el cuello con una porra poco antes de que Galdeano dejara de moverse.
El exhaustivo examen forense del cuerpo de Martínez Galdeano está haciendo llegar con cuentagotas informes periciales al Juzgado de Instrucción número 1 de Roquetas de Mar, que investiga su muerte en el cuartel. El dictamen del Instituto Nacional de Toxicología del 23 de agosto concluye que existe "una congestión vascular generalizada" en el cerebro, cerebelo, protuberancia y bulbo raquídeo, donde "no se observan lesiones hemorrágicas".
La congestión vascular, según un experto en Medicina Legal consultado por este diario, está asociada al cuadro asfíctico que sufre Galdeano (un desfallecimiento de tipo respiratorio o cardiorrespiratorio). Todos los informes periciales elaborados hasta ahora descartan la existencia de una sola causa para explicar la muerte del detenido. Ni siquiera la fractura del esternón se considera la razón determinante.
Por su muerte están imputados el teniente José Manuel R., siete guardias y un alumno en prácticas, que están suspendidos de sus funciones por la Dirección General de la Guardia Civil, que abrió una investigación interna para esclarecer lo ocurrido en paralelo a las diligencias del jugado de Roquetas de Mar.
El informe del servicio de Histopatología del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, que analiza 36 lesiones de distinta intensidad y el estado de varios órganos vitales de la víctima, muestra que existen "focos de hemorragia alveolar" en el pulmón izquierdo y "algunos émbolos de médula ósea en pequeños vasos". El estudio no analiza la trascendencia de esta hemorragia. Algunos especialistas consideran que fue ocasionada por un gran traumatismo (golpe), similar al de un accidente de tráfico, que provocó la salida de médula del hueso hacia el torrente sanguíneo, hasta alojarla en el pulmón. En la autopsia, sin embargo, se apuntaba que "focos hemorrágicos pulmonares explicarían el origen traumático 'per se' del fallecimiento (cuadro asfíctico general)".
Junto a la pulmonar, se observa también "una hemorragia aguda" en los músculos cervicales (sujetan la nuca), originada por un golpe en vida. Estos "infiltrados", según la autopsia inicial, "pueden producir la muerte por reacción vagal, provocar pérdidas de conocimiento o anoxia transitoria". Durante el forcejeo, el guardia J. A. M. F. le aplicó "un punto de dolor en el cuello" cuando Juan Martínez Galdeano estaba en el suelo, esposado, con los pies atados y boca abajo. El agente declaró ante la juez que observó poco después que el detenido se tranquilizaba y que "la zona del cuello" se ponía "morada". Entonces le dieron la vuelta, le quitaron las esposas y este mismo agente inició una maniobra de reanimación. Este guardia y el teniente son los únicos imputados para quienes la Fiscalía ha solicitado el ingreso en prisión preventiva.
Lesiones en vida
Las 36 lesiones estudiadas se refieren a hematomas, erosiones, equimosis (cardenales), heridas o marcas producidas en muñecas y tobillos por las esposas y el lazo con el que le ataron los pies. Todas fueron "producidas en vida". Una de ellas se refiere a una "erosión preesternal", donde se aprecia "una congestión vascular en la dermis". Esta herida puede ser producida por un masaje de reanimación cardiovascular o un golpe. Martínez Galdeano sufrió la rotura del esternón debido a "la intervención de una fuerza de gran magnitud, ya sea ésta aplicada en forma de traumatismo momentáneo o consecuencia de una presión más o menos mantenida", según un informe anterior centrado en esta fractura.
Además, también se ha concluido el informe toxicológico sobre el spray de defensa personal empleado por uno de los guardias durante la reducción de Martínez Galdeano. Este estudio señala que en las horas previas al fallecimiento "puede deducirse que el individuo hubiera absorbido cocaína así como los componentes del spray" y en horas o días previos "etanol y heroína". Los forenses hallaron en sangre cinco compuestos volátiles del spray, lo que revela que la exposición fue "durante tiempo suficiente para su paso a vía sistémica".
Alfonse logró llegar a España tres veces, pero fue devuelto a Nador. "Eso es lo más duro"Todas las mañanas Alfonse se despierta con una idea fija: saltar la valla y llegar hasta Melilla. Todas las noches se acerca para ver si hay posibilidades. Las penalidades de sobrevivir en el monte se multiplican en el invierno, por lo que sus esfuerzos y los de sus compañeros se redoblan antes de que lleguen el frío y las lluvias.
En los dos años y medio que lleva esperando en los montes de la provincia de Nador, Alfonse ha conseguido llegar al otro lado de la doble verja tres veces. Las tres fue capturado y devuelto por la Guardia Civil. Últimamente, asegura que incluso se ha vuelto solo para atrás al ver los golpes que los agentes propinaban a los que cruzaban la frontera con las precarias y artesanales escaleras que confeccionan con palos.
Esa especie de triste juego de la oca, donde cada vez que se acerca a su meta lo envían de vuelta a la casilla de salida, es lo que peor lleva este camerunés de 29 años, que estudiaba Químicas en la Universidad de Duala. "Es lo más duro para mí, haber conseguido cruzar tres veces y que me devolvieran", explica en inglés.
En las tres ocasiones, relata Alfonse, había logrado llegar hasta la ciudad de Melilla. Una de esas veces incluso, cuenta que los guardias civiles le capturaron dentro de la Comisaría de Policía y rasgaron el papel -paradójicamente, la orden de expulsión- que le franqueaba la puerta del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), desde donde algunos son trasladados a la Península después de un tiempo.
Aun así, cada noche se acerca con un grupo de seis amigos a la valla, a unos 3,5 kilómetros del asentamiento en la zona de Mariguari donde duermen. Si se encuentra con más gente, explica, se organizan en el momento para saltar por diversos puntos y aumentar la efectividad. Pero niega que se trate de una estrategia premeditada, casi militar, como describe la Guardia Civil.
También niega Alfonse que en cada asalto participen hasta 300 inmigrantes. Según él, su comunidad, la camerunesa, es la más numerosa, con unos 80 miembros. En total, cree que en el monte quedan unos 150, aunque es difícil de calcular, pues los originarios de cada nacionalidad se agrupan y duermen en sitios distintos.
La frustración de no poder entrar en Melilla resulta para él más dura que dormir entre dos sábanas en el suelo de un bosque, que depender de las ayudas de marroquíes y españoles para lograr ropa y comida, que huir y esconderse de las batidas que realizan la Gendarmería o la Mehanía (fuerzas auxiliares) marroquíes.
Según las cifras oficiales proporcionadas por las autoridades marroquíes, en lo que va de año, 3.979 inmigrantes irregulares han sido detenidos en la provincia de Nador, 711 de ellos en agosto, mes sólo superado por enero, con 1.028. Entre ellos, hay africanos y asiáticos, aunque el mayor número proviene de Camerún (973 este año), Malí (716) y Senegal (381).
Alfonse cuenta que escapó el miércoles de una redada en la que fueron detenidos 89 subsaharianos. No así Mohamed, que contesta el móvil desde Oujda, en la frontera con Argelia, adonde las fuerzas de seguridad marroquíes suelen llevar a los inmigrantes tras pasar por el juzgado de Nador. Ni los tres jóvenes de Malí perseguidos y capturados ayer por la Mehanía al borde de la carretera de Farhana, donde se habían parado a comprar víveres.
Para evitar a las fuerzas auxiliares, que circulan en un camión para bajarse de un salto cuando ven un negro, la entrevista con Alfonse se produce dentro de un coche, en un camino de tierra unos kilómetros más adelante. Acaba de comprar un paquete de harina y otro de turrón, que lleva en una bolsa negra de plástico junto con algo de ropa.
El camerunés relata que le han devuelto a Oujda en cuatro ocasiones. En una de ellas, le rompieron las manos a golpes. A las dos semanas, estaba de vuelta, lo que tardaba en caminar los 160 kilómetros que la separan de Nador. Pero no siempre ha retrocedido a Argelia detenido. El año pasado se fue allí junto con otros compañeros para pasar un invierno más cálido. Otros bajan a las ciudades y barrios de Nador, según cuenta Rachid Hsaine, presidente de la Asociación Anoual, que defiende los derechos de los rifeños y de los inmigrantes africanos. Hsaine explica que los subsaharianos duermen en la calle, cobijados por las paredes de las casas, y reciben la ayuda de los vecinos.
Mientras llega el frío, Alfonse seguirá intentando llegar a Melilla, donde su primer objetivo es aprender bien castellano, que ya chapurrea. También habla francés. Después, quiere aprender un oficio y trabajar para enviar dinero a su padre y sus dos hermanas. Pese a que tiene las ideas muy claras, y no piensa cejar en su empeño, a veces, durante las avalanchas, se echa para atrás. El pasado domingo, cuenta que vio a un compatriota muerto. Entró por su propio pie a Marruecos, pero estaba malherido y se quejaba de heridas internas. Cayó junto a la valla. Cuando Alfonse volvió con otros compañeros para recogerlo, ya había fallecido. "No quiero que me maten a mí", dice Alfonse.
La falta de cortes hace pensar a las autoridades españolas que Ivo Joe no llegó a pasar la vallaIvo Joe, el inmigrante camerunés de 17 años fallecido tras los incidentes ocurridos el domingo en la frontera de Melilla, sufrió rotura del hígado "por una posible caída". Ésta es la conclusión de los forenses marroquíes que practicaron la autopsia al menor subsahariano en el hospital de Nador, según han comunicado verbalmente las autoridades del país vecino a la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma.
La autopsia del cadáver de Ivo Joe en el hospital de la localidad marroquí vecina a Melilla, finalizó el miércoles por la tarde y sus conclusiones fueron remitidas al fiscal, según declaró a EL PAÍS el delegado de Salud de Nador, quien declinó facilitar su nombre.
Las gestiones de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma para que le remitieran una copia de los resultados de la necropsia han resultado infructuosas por el momento.
La versión oral de las conclusiones de la autopsia que han trasladado las autoridades de Nador a la Delegación del Gobierno en Melilla señala que el fallecido tenía una zona "necrosada en el subcostal izquierdo". En el lado derecho, donde está situado el hígado, los forenses no hallaron hematoma alguno.
El informe oral transmitido a las autoridades españolas no menciona el "hematoma circular aparentemente causado por una bala de goma" que, según denunció el miércoles Médicos Sin Fronteras, tenía el cadáver de Ivo Joe en el pecho.
Las únicas heridas a que se refiere son milimétricas y superficiales, arañazos propios de alguien que vive en los montes como en este caso.
Todos los testimonios de inmigrantes recogidos hasta ahora coinciden en que Ivo Joe, de 17 años, se hallaba tras las alambradas fronterizas cuando supuestamente fue golpeado por un agente de la Guardia Civil. Pero el hecho de que el cuerpo no presente ningún corte de importancia hace pensar a las autoridades españolas que el inmigrante no saltó la valla, la cual se halla coronada por una concertina o alambrada erizada de cuchillas.
Para protegerse de ellas, los subsaharianos que intentan entrar en territorio de Melilla por ese método suelen envolverse el tórax con cartones, sobre los que visten ropas gruesas, y calzan sus manos con guantes de bricolaje para evitar desgarrones. "A pesar de ello, cuando alcanzan el lado español sangran por numerosos cortes", explica la Guardia Civil.
El cuerpo del menor camerunés fue depositado a las 19.10 del pasado lunes por varios inmigrantes hasta un puesto de la Mehanía (Fuerzas Auxiliares de Marruecos) situado junto a la valla fronteriza de Melilla, en la zona de Tres Forcas.
En ese momento habían transcurrido 22 horas desde que 300 subsaharianos asaltaran el doble vallado fronterizo, la noche del domingo. Los inmigrantes declararon a los agentes marroquíes que su compañero había muerto a causa de los golpes que le propinó un guardia español durante la avalancha y que luego había sido devuelto por una puerta de la valla a territorio marroquí. Añadieron que junto a él fue expulsado otro camerunés, que quedó muerto al lado de la frontera y cuyo cuerpo desapareció misteriosamente.
Sin embargo, el delegado de Salud de Nador declaró ayer a este periódico: "Sólo hay un cadáver. Aparte del fallecido, en el hospital sólo están ingresados en este momento dos subsaharianos: uno de ellos es de Ghana, tiene 24 años y ha sido operado de una fractura en un brazo; el otro es de Burkina Fasso, tiene 21 años y ha sido intervenido de una fractura en un brazo y otra en una pierna".
El Ministerio del Interior ordenó ayer a la Guardia Civil de Melilla que presentara de inmediato un informe interno sobre lo ocurrido el pasado domingo en la valla fronteriza.
Los mandos de la comandancia de la ciudad han recabado en los últimos días los testimonios de los agentes que participaron en la operación para rechazar a los inmigrantes subsaharianos que saltaron las alambradas, han inspeccionado la zona en busca de indicios y han revisado los vídeos que grabaron las cámaras del perímetro de seguridad.
Fuentes cercanas a la investigación han relatado a este periódico que los encargados de las pesquisas no han hallado indicio de responsabilidad alguna entre los guardias. El informe fue terminado ayer por la tarde y remitido a Madrid.
Un incendio en el rellano de la planta décima de un bloque de un área marginal de Málaga estuvo a punto de costarle ayer la vida a un inmigrante de veinte años, quien finalmente sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el 60% del cuerpo. Las llamas empezaron sobre las 14 horas y se extendieron con velocidad por el hueco de las escaleras. Aunque el fuego no penetró en el interior de los domicilios, las zonas comunes de las tres plantas se vieron afectadas por la espesa humareda.
Las malas condiciones del edificio, situado en una calle conflictiva del barrio La Palma, obligaron a las fuerzas de intervención a optar por desalojar todo el bloque. En los rellanos de sus trece plantas, se acumulan grandes cantidades de basura y además hay deficientes instalaciones eléctricas. Algunos bloques de la calle Cabriel en La Palma, barriada de pisos protegidos construida en los años setenta, han sido objeto habitual de intervenciones policiales contra el menudeo de droga.
LA VANGUARDIA DIGITAL VIRGINIA MUÑOZ - 01/09/2005 MÁLAGA
El Cuerpo Nacional de Policía seguía buscando ayer a un vecino de Tortosa, sin antecedentes penales, que ha sido identificado como el presunto autor del asesinato a tiros de Sellam E., de nacionalidad marroquí, el pasado martes en pleno centro de Tortosa.
Los agentes ya han localizado el vehículo del presunto agresor, un hombre de unos 30 años de etnia gitana, gracias a que varios testigos anotaron la matrícula del coche en el que huyó. La comunidad musulmana realizó ayer por la noche una marcha silenciosa para reclamar justicia y más efectivos policiales, ya que afirman sentirse inseguros. El portavoz de esta comunidad, integrada por tres millares de personas, destacó no obstante que se trata de un hecho aislado, que nada tiene que ver con un enfrentamiento racista. "Le podría haber pasado a cualquier ciudadano de Tortosa", argumentó.
El Cuerpo Nacional de Policía está a la espera de obtener los resultados de los análisis de balística de los cinco casquillos que se localizaron en el paso de peatones donde se cometió el homicidio. Los hechos sucedieron el pasado martes, tras una discusión de tráfico entre víctima y agresor. El conductor de un turismo tiroteó al ciudadano marroquí, de 37 años, mientras cruzaba un paso de peatones.
La comunidad musulmana recordó ayer que en los últimos ocho años han perdido la vida seis marroquíes de forma violenta, dos de estos casos en los últimos cuatro años. Dos de los homicidios están aún sin resolver. A pesar de la consternación que se palpaba en el casco antiguo de la ciudad, donde se concentra buena parte del colectivo marroquí, imperó la calma.
Una decena de comercios musulmanes cerraron como muestra de duelo y rechazo al crimen. Durante todo el día, decenas de personas se concentraron en la plaza Montserrat. Miembros de la comunidad musulmana destacaron ayer que no existen problemas de convivencia con ninguno de los colectivos del casco antiguo, tampoco con los ciudadanos gitanos.
El próximo viernes está prevista una manifestación de musulmanes, asociaciones de vecinos y comerciantes de Tortosa.
LA VANGUARDIA DIGITAL ESTEVE GIRALT - 01/09/2005 TORTOSA
Los extranjeros, que hasta ahora se encontraban acogidos en el CETI de Melilla, acudieron juntos a la Estación Marítima, donde recogieron su tarjeta de embarque y accedieron al fast ferry que los llevó hasta la capital malagueña. Como ocurrió recientemente, nuevamente, el grupo más numeroso corresponde a inmigrantes de origen asiático, procedentes de países como India o Bangladesh.
Los inmigrantes, todos ellos varones, acudirán principalmente al centro de internamiento temporal de Málaga, para permanecer allí, antes de buscar la forma de salir de España a sus países de origen, porque sobre ellos pesa una orden de expulsión. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones estas personas carecen de medios económicos para pagarse el viaje y optan por quedarse aunque sea en situación de ilegalidad, con la esperanza de regularizar su situación.
La Federación de Asociaciones Pro Inmigrantes Andalucía Acoge pidió ayer al Gobierno que abra una investigación "seria" que aclare los hechos ocurridos en la madrugada del pasado lunes en la frontera de Melilla, en la que murieron dos inmigrantes cameruneses.
La organización reclamó que la investigación sea encabezada por una comisión mixta España-Marruecos que "garantice el esclarecimiento de los hechos" para que así "se depuren responsabilidades", ya que dijo que, según fuentes en Marruecos, "son dos los inmigrantes muertos por la desproporcionada actuación de los agentes".
"A las 20.00 de ayer (el día 30) se mantuvo una reunión con mandos de la Gendarmería Real marroquí en sus dependencias oficiales en Nador, en la misma se han tratado distintos asuntos (...) y, especialmente, sobre la investigación sobre el hallazgo del cadáver de un inmigrante subsahariano en las inmediaciones del vallado fronterizo de Melilla, en territorio marroquí. (...) Han aportado los siguientes datos:
- No se ha observado en los mandos e instructores de las diligencias inquietud alguna por vincular el hecho con la actuación de la Guardia Civil (...) inicialmente su línea de investigación tampoco da preferencia a esta hipótesis. No dan excesiva trascendencia al asunto.
- La única circunstancia que relaciona la muerte con la intervención de la Guardia Civil se centra en la declaración del único testigo, un inmigrante subsahariano que dice que acompañaba al inmigrante fallecido (...); que ambos fueron interceptados por la Guardia Civil en el interior del territorio de Melilla, una vez superada la doble valla; que un guardia civil le disparó al fallecido a bocajarro tres veces con bolas de caucho y que los reintegraron a los dos a territorio marroquí por una de las puertas del vallado.
- La investigación se está centrando en dos únicos aspectos, la declaración del testigo y el resultado de la autopsia.
- No hay testimonios de la policía fronteriza ni de otros inmigrantes (...), circunstancia extraña ya que con ocasión de la entrada masiva, en el perímetro había gran trasiego de inmigrantes y agentes de la Mehaznia.
- Consideran la declaración del inmigrante como nada fiable, ya que tres disparos a corta distancia hubiesen dejado notables heridas o hematomas, que no se han observado en el reconocimiento practicado por la Gendarmería, e incluso por parte del propio coronel jefe.
- En dicho reconocimiento superficial del cadáver no se han observado impactos de pelotas de goma ni proyectiles, tampoco presenta heridas, quemaduras o restos de pólvora.
- Sobre el testigo sospechan que (...) su intención por trasladar el accidente a Melilla e implicar a la Guardia Civil oculta su intención de ser reclamado por las autoridades españolas y acceder a España.
- La Gendarmería está a la espera de recibir el informe forense para ultimar las diligencias.
- En la situación actual, salvo la declaración del único testigo, (...) poco fiable, no hay indicios determinantes para vincular a la Guardia Civil y consideran que la muerte ha podido producirse por accidente o cualquier otro motivo y no necesariamente en territorio español ni junto al vallado".
El fallecimiento de un camerunés de 17 años el domingo tras los incidentes en la frontera de Marruecos con Melilla ha puesto en pie de guerra a diversas Organizaciones No Gubernamentales como Acoge, Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía (Apdha) y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que exigen que se emprenda "una investigación inmediata". Estas ONG y varios inmigrantes pidieron ayer que se aclare si, como apuntan algunos testigos, el inmigrante perdió la vida por los golpes de la Guardia Civil, que repelió el intento de un grupo de subsaharianos que intentó pasar la valla que separa Marruecos de Melilla.
Recogiendo estas denuncias, el Defensor del Pueblo decidió ayer abrir una queja de oficio para esclarecer los hechos. Así mismo, anunció que pedirá información sobre lo ocurrido a la Delegación del Gobierno en Melilla.
El grupo parlamentario IU-ICV demostró su intención de ir aún más lejos y solicitó la comparecencia del secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, ante la Comisión de Interior del Congreso para que explique los resultados de la investigación abierta y las causas de la muerte del camerunés.
Además, en su petición, registrada ya en la Cámara baja, IU exige que, "ante la gravedad del hecho", y sobre todo, "ante las diferentes versiones, totalmente contradictorias", haya "total transparencia y rigor en la investigación". Otra de las exigencias del grupo parlamentario IU-ICV es que se pida a las autoridades marroquíes no sólo "su total colaboración, sino la puesta en marcha de medidas reales y efectivas que garanticen las condiciones de vida de los inmigrantes subsaharianos que se encuentran en su territorio y que tratan de pasar a suelo español".
Tanto ese grupo parlamentario como las ONG quieren el esclarecimiento de la muerte del joven inmigrante. "Lo que pedimos es que haya una investigación neutral y seria", señaló Marta Aguilar, portavoz de Andalucía Acoge. Esta organización, además, reclama que la investigación "sea encabezada por una comisión mixta" española y marroquí.
Comparecencia del ministro
La Asociación pro Defensa de los Derechos Humanos pide en un comunicado que los grupos parlamentarios "soliciten la comparecencia del ministro del Interior para explicar estos gravísimos hechos en particular y, más en general, la situación de las fronteras de Ceuta y Melilla". Así mismo, solicita una investigación tanto por parte del Defensor del Pueblo como por la justicia y por el propio Gobierno.
"Tanto si hay responsabilidad por parte de las Administraciones [española o marroquí] como si no la hay, lo que queremos es que se constate y que se tomen las medidas oportunas", explicó Mauricio Valiente, portavoz del servicio jurídico de CEAR.
Ante este acontecimiento que ha vuelto a situar al instituto armado en el centro de la polémica, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) advierte de que el control de la inmigración ilegal en la frontera "es muy complicado" y que "los apedreamientos contra funcionarios y vehículos policiales son cotidianos". En cuanto a los medios utilizados, el portavoz de la AUGC, Joan Miquel Perpinyan, manifestó que para contener la entrada de inmigrantes en Ceuta y Melilla únicamente se utilizan materiales antidisturbios como pelotas de goma o gases lacrimógenos.
Perpinyan destacó además las "carencias importantes tanto de personal como de medios materiales para el control de la inmigración ilegal en el perímetro fronterizo entre Ceuta y Melilla".
"El cuerpo no tenía disparos, pero sí un hematoma circular en el pecho", según un médicoLos gendarmes de Marruecos consideran poco fiable la declaración del único testigoFuentes hospitalarias de la ciudad marroquí de Nador que han tenido acceso a la autopsia del inmigrante camerunés fallecido cerca de Melilla poco después de un asalto de 300 subsaharianos a la valla de la ciudad aseguran que la muerte se debió a "una hemorragia interna producida por un trauma hepático (fractura del hígado)", según afirma Médicos Sin Fronteras (MSF). Un subsahariano contó a un doctor que el fallecido y otro compañero murieron "tras ser golpeados brutalmente por la Guardia Civil", algo que niega el instituto armado basándose en un informe de la Gendarmería marroquí. MSF, que cuenta con un equipo médico en la zona, remitirá esta información al Defensor del Pueblo, que ha anunciado una investigación.
El doctor Giorgio Calarco trabaja desde el 10 de agosto en el equipo de asistencia a inmigrantes subsaharianos que Médicos Sin Fronteras tiene destacado en la zona de Nador, ciudad marroquí fronteriza con Melilla. Calarlo, de 55 años y nacionalidad italiana, no es novato en estos menesteres, pues ya trabajó seis meses en Marruecos durante el invierno pasado. Entre las 3.00 y las 3.30 del lunes, 17 horas después del último asalto masivo de los inmigrantes a la frontera de Melilla, que fue reprimido con dureza por la Guardia Civil, recibió una llamada telefónica. Él mismo relata lo que sucedió a continuación:
"Quien me llamaba era uno de los cameruneses que se ocultan en Mariuari, una zona boscosa situada en la frontera entre Nador y Melilla. Me dijo que había ocurrido algo muy grave y que necesitaban mi ayuda. Me explicó que en la alambrada fronteriza situada cerca del bosque había un camerunés muerto, y que necesitaba que auxiliara a un grupo de heridos".
"No hallé el cadáver, pero atendí a siete heridos. Tres de ellos presentaban fracturas graves, por lo que decidí trasladarlos al hospital de Nador. En el trayecto a la ciudad nos cruzamos con unidades de la Gendarmería Real, de las Fuerzas Auxiliares, de la Seguridad Nacional, de Protección Civil y con un alto responsable de la policía marroquí. Todos ellos se dirigían hacia Mariuari".
"Ya en el hospital de Nador, presencié la llegada de varios policías marroquíes, que trasladaban a otros cinco subsaharianos. Todos presentaban fracturas y procedían de Mariuari. Y hacia las ocho de la tarde llegó una ambulancia con un cadáver para depositarlo en la morgue".
El doctor Calarco es muy preciso en este punto: "Vi al muerto desnudo. No lo examiné, sino que lo vi de forma rápida. Era un joven subsahariano. El cuerpo no tenía huellas de disparos, pero sí un hematoma circular en el pecho, característico del impacto de una bola de caucho. Más tarde, fuentes médicas que examinaron el cadáver con detenimiento me confirmaron la existencia de ese hematoma. Al día siguiente, las mismas fuentes me comunicaron que la autopsia practicada al cuerpo concluía que la muerte se había producido por un trauma hepático. Es decir, por la explosión del hígado, con la correspondiente hemorragia interna".
Calarco afirma que uno de los tres subsaharianos que trasladó al hospital de Nador le contó que en el asalto del domingo murieron dos inmigrantes. Según su testimonio, que Médicos Sin Fronteras recoge en su informe, "tras saltar la verja entre Nador y Melilla esos dos inmigrantes fueron detenidos por la Guardia Civil y golpeados brutalmente con la culata de un fusil. Uno de ellos, incapaz de moverse, empezó a vomitar sangre y fue arrastrado por la Guardia Civil hasta una pequeña puerta que conduce al lado marroquí, donde fue abandonado junto a los demás inmigrantes. Poco después, murió. El otro de los inmigrantes estaba tendido en el suelo, quejándose. Poco antes del amanecer dejó de quejarse". El subsahariano superviviente afirma que se fue a buscar ayuda y que cuando regresó a la zona, el primer cadáver había desaparecido. Aún no ha sido hallado.
La versión de Médicos Sin Fronteras choca frontalmente con la de la Guardia Civil. El instituto armado se remite a la Gendarmería de Marruecos para afirmar que "no hay indicios determinantes" que lo relacionen con la muerte del inmigrante. Los gendarmes consideran "poco fiable" la declaración del "único testigo" al que han oído, un compañero del fallecido, detenido ahora en Marruecos, quien asegura que los agentes españoles que se enfrentaron a la avalancha de inmigrantes le dispararon a aquél tres balas de goma "a bocajarro".
Estas afirmaciones están contenidas en un informe interno del instituto armado, elaborado por los jefes de la Comandancia de Melilla tras entrevistarse con sus colegas de la Gendarmería Real en Nador.
El informe tiene carácter preliminar, ya que aún se desconocen los resultados oficiales de la autopsia practicada al fallecido por los forenses marroquíes.
Las avalanchas de inmigrantes sobre la frontera de Melilla ya casi son una tradición local. La Guardia Civil asegura que 10.936 extranjeros han intentado, mediante "saltos masivos y en fuerza", vulnerar el perímetro fronterizo en lo que va de año. No obstante, aclara que esta cifra "no se refiere a personas distintas, sino al número que lo ha intentado, aunque se trate de las mismas personas que lo intentan en distintas ocasiones". Los 10 mayores asaltos de 2005 se han producido en la zona de los pinares de Rostrogordo, donde la maleza se enreda en la verja y ésta tiene la menor altura de todo el perímetro.
La verja perimetral de Melilla, construida por España, es el único obstáculo con que se encuentran los inmigrantes antes de entrar en la ciudad norteafricana. Marruecos debería tener su propia valla e incluso respetar una zona de tierra de nadie. Pero la primera no existe, y la zona neutral ha sido incorporada por las autoridades de Rabat a su territorio, recortando incluso un metro de suelo español en el que han construido algunos edificios.
La valla, supuestamente, debería tener seis metros de altura en todo el perímetro, más la altura de la concertina de alambre en el coronamiento. Pero hay zonas en las que apenas supera los tres metros. Una de ellas es la de los pinares de Rostrogordo, donde, además, la maleza hace que sólo se vea a los aspirantes al salto cuando han apoyado sus rudimentarias escaleras de asalto.
Diez de las 15 mayores avalanchas de este año, con 1.345 saltadores en total, se han producido en este punto, según un informe de la Guardia Civil de Melilla. De ellos, según estimaciones del instituto armado, 159 penetraron en España. La más numerosa de ellas fue precisamente la del pasado día 28, en la que en apenas nueve minutos intentaron la entrada 300 subsaharianos y se colaron 70. El otro punto con más avalancha está en el llamado Barrio Chino, donde el 5 de agosto, a las cuatro de la mañana, intentaron el salto 200 extranjeros y lograron colarse 18.
La Guardia Civil precisa que la cifra de personas que lograron entrar en Melilla es "estimativa". Se calcula con la información aportada por los agentes actuantes "y la visualización posterior de las grabaciones de las cámaras de vídeo del sistema anti-intrusión". El informe de las avalanchas matiza: "Dichas grabaciones en casos de saltos simultáneos por distintas zonas se solapan, por lo que el recuento de los inmigrantes entrados es dificultoso".
El informe sobre la frontera de Melilla refiere que en las 15 avalanchas "más significativas" del año, ocurridas entre mayo y agosto, intentaron el salto 1.865 extranjeros, de los que penetraron 217. La Guardia Civil explica que en esos incidentes resultaron heridos seis inmigrantes (cinco de ellos en los del 26 y el 28 de agosto), mientras que también sufrieron lesiones 30 agentes del instituto armado.
El informe concluye que durante el año 2005 "han intentado vulnerar el sistema anti-intrusión del perímetro fronterizo" un total de 10.936. Dado que, según el propio informe de la Guardia Civil, la inmensa mayoría no logra entrar en España y vuelve a intentar el salto, se concluye que muchos de los sumados en esa cifra "son las mismas personas que lo intentan en distintas ocasiones". En la zona de Rostrogordo suele haber una población flotante de unos 200 subsaharianos a la espera de saltar.
La madrugada del lunes 29 de agosto ha sido trágica. Dos compañeros cameruneses partieron con nosotros a la alambrada que separa el monte Mariguari en Marruecos con la Ciudad de Melilla.
Éramos varios, tampoco muchos, comenzó la carrera, los coches de la guardia civil nos buscaban, es como siempre una lucha , una pelea, una guerra Sólo que muy desigual, ellos tienen esos gases que nos asfixian, esas pelotas de goma que te parten el alma cuando te disparan. Ellos tienen también balas reales, que a veces suenan en la noche. Nosotros tenemos las manos y los pies, y la idea de no oponer resistencia. Lo importante es el grupo y las esperanzas de un camino recorrido de dos o tres años desde nuestros países de origen para llegar a la ansiada Europa.
También tiene la guardia civil unas grandes porras que caen al cuerpo pesadas y rápidas, que nos rompen los huesos y la esperanza. Algunas de esas porras tienen también electricidad y sientes cómo el cuerpo te tiembla por dentro, como pierdes la respiración en un momento y crees que vas a morir.
Ese día fue como tantos otros, con sus heridos como tantos otros días. Esta vez la policía marroquí no estaba. Éramos nosotros y los guardias. Muchos habíamos atravesado las dos alambradas, estábamos ya en Melilla, la guardia civil abrió la puerta pequeña y nos devolvió a Marruecos. A los heridos, a los sanos y a dos cuerpos sin vida. En el fragor de la noche y en el miedo a que llegasen los militares marroquíes y nos deportasen a Oujda (en la frontera con Argelia, en tierra de nadie) completando el trabajo de las fuerzas españolas, nos escondimos en el bosque. Fue a la mañana siguiente cuando encontramos el cuerpo de uno de nuestros hermanos destrozado a golpes y claro está muerto. También vimos que a la alambrada se habían trasladado los jefes de la gendarmería real e intuímos que algo malo había pasado. Los marroquíes decían que había otro cuerpo muerto en la alambrada.
Estuvimos al lado del cadáver, hicimos dos llamadas de teléfono pidiendo socorro, para que las autoridades internacionales sean conscientes de todo lo que está pasando. Alguien llegó y filmó, vió y pudo testimoniar que aquello que decíamos era verdad. También Médicos sin Fronteras ha visto los heridos, y uno de los cadáveres, también saben que uno de los muertos tenía el estómago reventado. ¿Por qué entonces tanto silencio? Nosotros, los clandestinos, como se nos llama, los que no tenemos palabra también juramos por nuestra dignidad (porque aunque nos maten seguimos teniéndola como seres humanos) que vimos como nuestros compañeros eran golpeados por la guardia civil hasta la muerte, y que después abrieron la puerta pequeña de la alambrada y tiraron sus cadáveres como perros en territorio marroquí.
Y sabemos que volveremos a ir hacia la alambrada, muchos de nosotros huímos del hambre y de la guerra. Pero no tenemos miedo porque aunque todos los organismos nos dejen solos sabemos que somos seres humanos y que no hemos hecho nada, que los asesinos no están entre nosotros, y que al menos dios sabe todo eso.
REACCIONES DE INMIGRANTES DESDE EL CAMPAMENTO DEL BOSQUE AL LADO DE CEUTA
Pueden devolvernos hasta Marruecos, pero pegar a un ser humano hasta matarlo, ¿eso qué es?, no puedo comprenderlo. Sabíamos que algún día pasaría. Aquí cada día volvemos heridos, cada día la guardia civil de Ceuta nos envía a Marruecos, aunque estés en la ciudad. En Ceuta no hay morenos porque cada día nos pegan y nos maltratan en la alambrada. Todos somos devueltos: mujeres embarazadas, niños, incluso aquellos que piden asilo, F.C, maliense.
Eran hermanos cameruneses. Hoy es un día de duelo para nosotros.Verdaderamente qué barbarie, me recuerda a cuando los militares entraron en mi casa nos robaron todo y violaron a personas de mi familia. Creía que en Europa no pasaría esto, creía que la policía de Europa era otra cosa, pero después de ver a la guardia civil me pregunto ¿España es un país democrático?, ¿son los jefes del gobierno los que ordenan pegar hasta matar o son los propios militares de la guardia civil?, E.G., camerunés.
Ahora es cuando doy gracias a Dios por estar vivo. He pasado dos veces por el agua, nadando hasta Ceuta. Dos veces que la guardia civil nos ha enviado a Marruecos. Soy congolés y les pedía por favor que necesitaba refugiarme en España, mi hermano fue descuartizado por los miliitares y puesto en la puerta del hospital general de la capital donde trabajaba como médico. En lugar de escucharme, una de las veces, un guardia civil con barba, uno mayor que parece jefe, sacó su arma, me habían desnudado y yo tenía mucho frío porque era de noche y había pasado nadando, con la pistola me apuntó a la cabeza y me puso de rodillas. Me dijo que ese era el único asilo que encontraría allí la muerte. Sabes podría reconocer a ese guardia civil hasta en el infierno, pero nunca tendré el derecho a defenderme. Ahora sé que si hubiese querido matarme podría haberlo hecho con total impunidad. M.L., congolés.
REACCIONES DE INMIGRANTES DESDE OUJDA (FRONTERA CON ARGELIA)
No me extraña nada, yo estaba allí también antes de que la guardia civil me deportase a Marruecos y los militares marroquíes me enviasen a la frontera con Argelia, y los militares argelinos me reenviasen a Marruecos de nuevo. Así me ha pasado tres veces, ahora quiero volver a mi país, pero cómo, soy de Namibia, para llegar hasta allí imagínate. Yo esperaba que algún día esto pasara, la Guardia Civil es de las policías más violentas que he encontrado desde Namibia hasta aquíC. D, namibio.
Salí de mi país que está en guerra con todos los dientes. Los mantuve por todo África y una noche un guardia civil me los rompió con su porra. Siete dientes, siete que perdí en Europa, lo peor es que te hacen perder la dignidad, después se ríen llamándote moreno. No quiero hablar más,¿es qué alguien va a hacer algo contra los asesinos?, L.D., costa marfileño.
PEDIMOS A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES UNIRSE A ESTE GRITO DE JUSTICIA. PEDIMOS A LAS ORGANIZACIONES TESTIGOS DE ESTOS HECHOS QUE DENUNCIEN PÚBLICAMENTE LO QUE HAN VISTO. EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE DEPURE RESPONSABILIDADES Y HAGA JUSTICIA DENTRO DE LA GUARDIA CIVIL. EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE CUMPLA EL ARTÍCULO 157 DEL REGLAMENTO DE EXTRANJERÍA. EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE CESEN LAS TORTURAS EN LAS FRONTERAS DE CEUTA Y MELILLA.
Información en exclusiva de (((i))) estrecho, que desde ayer lleva trabajando en el tema, se agradece la redifusión. Toda la info en una central que estamos preparando en http://estrecho.indymedia.org
Un centenar de personas logró entrar el domingo por la noche a Melilla tras la última avalancha, agravando con ello la situación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en el que residen ahora 780 personas para 480 plazas, según confirmaron a este diario fuentes del citado centro.
La saturación que se registra en el CETI se debe también a un incremento de las entradas en los últimos meses de mujeres subsaharianas embarazadas. De hecho, la cifra de subsaharianas y de bebés en el CETI se ha triplicado en los últimos meses, llegando casi a la treintena.
El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, explicó ayer que a pesar del incremento de inmigrantes en el CETI, "la situación está controlada y no hay nada por lo que alarmarse". Para aliviar la saturación del centro, Delegación del Gobierno continúa con la política de expulsiones o las salidas autorizadas a la Península "conforme a la legalidad vigente". Estos traslados afectan a matrimonios con hijos y a inmigrantes solteros, en su mayor parte, subsaharianos y asiáticos. A los solteros, se les suele conceder un salvoconducto, el llamado 'laissez passer', con el compromiso de que abandonen el país al cabo de un mes. Sin embargo, casi todos los inmigrantes que optan por esta "salida express" de Melilla se quedan en territorio español sin ninguna posibilidad de obtener documentación, alimentando a las mafias, según denuncian varias ONG's de la Península.
Aseguró la consejera de Bienestar Social, Mª Antonia Garbín, que la Ciudad Autónoma se encuentra "bastante preocupada" por el incremento que se está dando en el número de menores extranjeros no acompañados que están accediendo a Melilla, y es que en las últimas veinticuatro horas se han contabilizado veinte nuevas entradas, en su mayoría de marroquíes, pero también de jóvenes subsaharianas.
Entrada "Se está produciendo una entrada masiva de menores que está coincidiendo con los intentos de los inmigrantes subsaharianos por saltar la alambrada perimetral. Están entrando menores no sólo marroquíes, sino también subsaharianos, y no ya de entre cinco y siete años como en las últimas semanas y que después son reclamados por los padres una vez consiguen acceder a la ciudad, sino también chicas adolescentes de entre 14 y 16 años", dijo.
Apuntó la consejera que en las últimas 24 horas las entradas han sido constantes. La prueba es que el Centro de la Purísima ha pasado de 139 a 156 menores en tan solo un día. "Estamos batiendo un récord en el número de acogidas" y es que en el Sistema de Protección se atienden ya a 256 menores, el 99% extranjeros no acompañados. Mª Antonia Garbín señaló que la entrada de tal número de niños está provocando una saturación de los centros y un importante trastorno en su funcionamiento. "Se pueden producir problemas de convivencia".
La consejera comentó que se entrevistó de urgencia con el presidente Imbroda para analizar esta situación. Como resultado, "hemos decidido poner en conocimiento de la Delegación del Gobierno nuestra preocupación al respecto, así como al mismo Gobierno central, para que se tome cartas en el asunto".
En opinión de Garbín, la solución al problema de la entrada de menores extranjeros no acompañados pasa por la intervención y colaboración de Marruecos, que "debe hacerse cargo de sus propios menores. Debe hacer frente a sus problemas y a mantener una real política de colaboración, porque podemos afirmar desde la Ciudad Autónoma que en el tema de menores no existe ninguna. No se vislumbran soluciones y la situación va a peor".
En previsión de nuevas oleadas de entradas de menores inmigrantes, la consejera de Bienestar Social ha realizado una serie de traslados y acomodos de los menores que se tutelan en la actualidad para intentar incrementar el número de plazas disponibles, pero serán totalmente insuficientes si se produce la avalancha de la pasada noche. "El Fuerte de la Purísima está ya al límite y no queremos saturar tampoco el Centro Asistencial. Hemos hecho algunos cambios y hemos conseguido algunos huecos, pero no podemos asegurar que podamos atender a todos los menores que consigan acceder".
Reiteró la consejera que según las comparecencias de los propios menores y del trabajo que realiza el GRUME, la Unidad de Menores de la Policía Local, estos niños y jóvenes extranjeros acceden a Melilla "principalmente por los puestos fronterizos. Si los adultos lo hacen saltando la alambrada, los niños lo hacen pasando por los puestos aprovechando las aglomeraciones de Beni-Enzar o con la excusa de ayudar a llevar los productos que muchos melillenses compran en Barrio Chino. Los menos lo hacen llegando a nado, en la madrugada, desde el puerto de Nador", dijo.
La Guardia Civil repelió en la noche del martes los intentos de entrada por mar de varios menores extranjeros
El cadáver de un inmigrante camerunés de 17 años encontrado en el perímetro fronterizo ha desatado la polémica en todo el país.
El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, confirmó ayer que el cadáver del inmigrante fue recogido el lunes a las ocho de la tarde por un grupo de entre 30 y 40 inmigrantes y fue la policía marroquí la que se llevó el cadáver para analizar las causas de lo sucedido.
Según publicaron ayer varios medios digitales, la Guardia Civil y la Policía marroquí están llevando a cabo una investigación conjunta para esclarecer esta muerte acaecida tras la avalancha de 300 inmigrantes que intentaron llegar a Melilla saltando la doble valla del perímetro fronterizo.
Varios inmigrantes aseguran que el fallecido murió a consecuencia de la "brutal paliza" propinada por agentes de la Guardia Civil una vez que el inmigrante había logrado saltar la verja y acceder a suelo español. Los golpes con las culatas de las armas en el vientre y el estómago fueron mortales, según los testigos, que aseguran haber visto a los agentes, una vez disuelta la avalancha, arrastrar el cadáver y abandonarlo en el lado marroquí de la frontera.
La Comandancia de la Guardia Civil de Melilla niega estas declaraciones y de hecho en el parte que hizo público el lunes aseguraba que fruto del enfrentamiento entre la Benemérita y los inmigrantes, tres subsaharianos y diez guardias civiles resultaron heridos tras la avalancha del domingo, la segunda en menos de 48 horas. El delegado del Gobierno asegura que de momento "sólo hay conjeturas" en relación a la muerte del subsahariano. Fernández Chacón afirma que el Instituto Armado utilizó el material antidisturbios reglamentario y quiso aclarar que la comunicación entre la Guardia Civil de Melilla y sus superiores en Madrid "es fluida ya que tienen la obligación de informar cuando ocurre cualquier hecho de este tipo igual que está informada la Delegación del Gobierno". Sin embargo, la cadena SER afirmó, citando fuentes de la Benemérita, que la investigación comenzó ayer porque "la Guardia Civil de Melilla no informó el lunes a la Dirección General de Madrid en su parte de novedades de la muerte del africano".
Denuncia de ONG's Varias ONG's como SOS Racismo y la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR) han exigido a las autoridades españolas la investigación exhaustiva de este caso "para que no quede ninguna duda de si este abuso se ha producido" y aclarar, de este modo, la muerte del camerunés. CEAR pidió ayer que se establezcan las responsabilidades que puedan derivarse de esta muerte, tanto si afectan a las autoridades españolas como si recaen en las marroquíes. Esta organización lamentó que los intentos de los inmigrantes por entrar en Melilla se relaten como "una estrategia militar", tal y como la definió el delegado del Gobierno.
Además, el diputado de CiU en el Congreso, Carles Campuzano, exigió ayer la comparecencia del ministro del Interior, José Antonio Alonso, para que explique "la muerte brutal del inmigrante" y aclare si se debió a la actuación de la Guardia Civil.
Seis mil intentos El delegado del Gobierno insistió en no pronunciarse sobre estos hechos hasta que no se practique la autopsia al inmigrante. Aseguró que la colaboración con Marruecos en materia de inmigración "es buena" aunque en algunos casos los inmigrantes "nos sorprenden". Por ejemplo, en la hora utilizada para entrar el domingo ya que "lo hicieron alrededor de las diez de la noche cuando normalmente lo hacen de madrugada, a las dos o las tres". No obstante, reconoció que los intentos de entrada "son diarios" aunque el método de entrada "masivo y por la fuerza" es algo novedoso si bien "ya se utilizó en el año 98". Indicó que el número de subsaharianos que esperan entrar a Melilla desde Marruecos ronda los 500 y no ha variado respecto a años atrás. De hecho, apuntó que se han reducido los intentos de entradas a la ciudad ya que si el año pasado se rechazaron del orden de cinco mil intentos de entrada, en los seis primeros meses de 2005, esta cifra ha alcanzado los seis mil. Los inmigrantes intentaron colarse de manera sincronizada por la parte de la valla fronteriza que no ha sufrido una elevación de tres a seis metros. Estas obras, que comenzaron a raíz de la avalancha ocurrida en agosto del año pasado, culminarán en octubre.
Ejército no participa El delegado del Gobierno desmintió que se haya movilizado al Ejército para reforzar las labores de vigilancia de la Guardia Civil en el perímetro fronterizo. No obstante, desde la Comandancia de la Guardia Civil se confirmó a este diario que sí se realizan labores de vigilancia desde los propios acuartelamientos, como ocurrió el lunes por la noche en Horcas Coloradas, donde se observaron varios intentos de entrada, o bien el pasado domingo, en el que se localizó a más de una decena de inmigrantes en el interior del Acuartelamiento "Millán Astray", sede de la Legión, y algunos fueron puestos a disposición de la Guardia Civil.
El delegado manifestó que desde que está el PSOE en el Gobierno se ha reforzado la vigilancia fronteriza, aumentando los Guardias Civiles de 50 a 80 y los medios técnicos.
Varios inmigrantes que intentaron cruzar la valla que separa Marruecos de Melilla el pasado domingo aseguran que, en contra de la versión oficial, son dos y no uno los subsaharianos que han muerto debido a los golpes recibidos de las fuerzas de seguridad.