Blogia
noticias

estatal

Luto Marroquí en Tortosa

Dos claveles blancos mantenían el equilibrio al pie de un
farol, junto a un cirio rojo apagado y un silencio intenso. En la plaza de
Montserrat, en pleno casco antiguo de Tortosa, se guardaba ayer duelo por la
muerte de Salam E.. Las cinco balas que abatieron su cuerpo sobre un paso de
cebra truncaron la vida de este trabajador marroquí que había llegado a Tortosa
hacía apenas dos años y medio y que guardaba una ilusión inmediata, además de la
de comprar una moto de segunda mano para sustituir a su vieja bici. Quería
viajar a Nador pronto, donde nació 36 años atrás, para visitar a sus padres.
Su amigo, A.D., explica que le había acompañado la pasada
semana al consulado marroquí, en Barcelona, para iniciar los trámites. "Ahora,
sus amigos intentaremos recoger dinero para que vaya, pero tendremos que
enviarlo dentro de una caja", explicó abatido el compañero de Salam. Él
contempló desde una esquina de la plaza la absurda disputa que la tarde anterior
acabó con la trágica muerte de su amigo. "Estaba hablando con su jefe, que se
encontraba a pocos metros, en una obra, para que le adelantase dinero con el que
comprar mi moto, y yo le esperaba en la esquina; él tenía la bicicleta apoyada
en la acera y al cruzar por el paso de cebra para venir a verme llegó una
furgoneta gris y el conductor le pitó dos veces", recordó el testigo del crimen.

Una conversación absurda
El claxon asustó a Salam, que se quejó al conductor. Desde el
vehículo, un hombre con la cabeza rapada elevó su dedo corazón con gesto
insultante y el peatón se cogió los genitales como respuesta. Ambos siguieron su
camino. Salam se quedó hablando en la plaza y el conductor volvió al cabo de
apenas cinco minutos: "Oye", dijo para llamar la atención del marroquí, que se
aproximó a la furgoneta.
"Entonces, le miró con gesto de asco por la ventanilla y Salam
le preguntó: '¿Qué miras?'", según el relato de A.D. "Lo que me da la gana",
contestó. "Pues vete". "¡Vete tú, moro de mierda!", espetó el chófer.
Inmediatamente después apretó el gatillo cinco veces. El joven marroquí cayó al
suelo.
"Al principio pensé que era una pistola de fogueo, pero vi
cómo el cuerpo de mi amigo se agitaba en cada tiro. Le mataron por una tontería;
esto no vale una vida", aseguró ayer A.D., sentado en una mesa de bar a escasos
metros del lugar del crimen. Algunos testigos reconocieron al agresor. Es un
tortosino bastante conocido. "No creo que actuara por racismo, pero miraba a
Salam con odio, quizá porque le molestó su gesto", comentó un miembro de la
comunidad magrebí, muy numerosa en la zona.

Investigación avanzada
En la plaza de Montserrat hay una mezquita, la única de la
ciudad, que se ha quedado pequeña, lo que ha comportado quejas vecinales porque
los fieles se ven obligados a rezar en la calle en ocasiones punta. Ayer,
pasadas las dos de la tarde, fueron pocos los musulmanes que acudieron al rezo.
Los líderes de la comunidad mantenían conversaciones para analizar la situación,
mientras la Policía tomaba declaraciones para completar una investigación que
parece avanzada.
La furgoneta gris del asesino ha sido localizada, y un cepo la
mantiene inmovilizada ante la comisaría. Falta encontrar al conductor, cuya
identidad ya se conoce. "Es la sexta muerte violenta de un inmigrante en los
últimos años y nunca se resuelve nada", comentó un joven y desencantado
marroquí.

El Periódico
SÍLVIA BERBÍS
TORTOSA

La investigación sobre el fallecimiento de un africano en la frontera de Melilla no puede quedar en tierra de nadie

Durante la madrugada del pasado lunes, unos tres centenares de
inmigrantes intentaron saltar con escaleras la valla fronteriza de Melilla para
entrar en territorio español. La Guardia Civil explicó que el asalto se produjo
"con dureza" y el delegado del Gobierno relató que los asaltantes utilizaron
"tácticas militares". Sin embargo, 24 horas más tarde estas versiones se
mostraron insuficientes: al menos una persona murió. Según los africanos que
participaron en los hechos, falleció tras ser golpeada por las fuerzas de
seguridad españolas y después fue abandonada al otro lado de la valla
fronteriza. Los informes policiales, en cambio, no recogen que esto sucediese
durante la intervención de los antidisturbios.
El caso Roquetas demostró que, cuando se trata de aclarar,
desvelar o descartar cualquier comportamiento abusivo por parte de los cuerpos
policiales, es imprescindible que actúe con decisión la cúpula de Interior. Para
impulsar una investigación sin impedimentos, para dar información transparente y
completa y para tomar medidas disciplinarias si se encuentran indicios sólidos.
Todo esto debería ser tan exigible tanto si una presunta víctima es española
como si no tiene papeles.

El Periódico

La policía marroquí detiene a testigos de la muerte del inmigrante Camerunés Ypo Joe

Según informaron inmigrantes de este grupo que sí pudieron
pasar a Melilla, sus compañeros les han informado a través del teléfono móvil
que las fuerzas de seguridad marroquíes han llevado a cabo "una redada" con la
participación de decenas de agentes, varios vehículos y un helicóptero, en
Marihuari, localidad marroquí fronteriza con la Ciudad Autónoma, en la que
esperan unos 150 subsaharianos su oportunidad de saltar la doble valla y pasar a
suelo español.

Estos inmigrantes, que prefieren no revelar sus identidades
para evitar represalias, aseguraron que sus compañeros han sido conducidos por
la policía marroquí a Nador y temen que terminen siendo expulsados de Marruecos
a la frontera de Argelia.

Sobre la investigación, poco se sabe más, salvo la información
que publicamos en la pag. 5 sobre las grabaciones de video y el informe de la
Gendarmería Real marroquí y de un medico forense del hospital de Nador, que
exculpan a la Guardia Civil de la muerte de Ypo Joe. No obstante, la ONG Médicos
Sin Fronteras mantiene que el fallecido presentaba un hematoma en el pecho
"característico de impactos de balas de caucho" e incluso apunta la posibilidad
de un segundo muerto, si bien reconoce que "son conjeturas" de los inmigrantes y
no tienen constancia oficial del mismo.

Melilla Hoy
Por : M. Hamed

"Nos tratan como animales y no se dan cuenta que somos seres humanos"

E.D., camerunés de 25 años, se pone nervioso cada vez que
recuerda la noche del 29 de agosto. Lo habían planificado todo. El lugar por
donde debían entrar a Melilla y la hora. Asegura que "no éramos tantos como
afirma la Guardia Civil" pero todos tenían el mismo objetivo.

No era la primera vez que E.D. intentaba entrar a la ciudad
española. Después de tres años en Marruecos, incluyendo las deportaciones a
Argelia que sufrió por parte de la gendarmería marroquí, este joven camerunés
aún albergaba esperanzas de pisar suelo español. "Sólo teníamos nuestros pies y
nuestras manos y muchas ganas de llegar a Melilla", nos dice. Sabían que frente
a ellos, se encontraba un gigante de metal de tres o seis metros de altura
(según la zona) y el material antidisturbios de los uniformados. Pero asegura
que su idea era "entrar en Melilla o morir, porque ya no puedo volver atrás,
tengo dos hijos pequeños hambrientos en Camerún".

Y lo intentó. Aquella noche se dividieron en grupos. Recuerda
que comenzaron a correr y a subir la valla. En ese primer obstáculo, todavía en
el lado marroquí de la frontera, "los guardias civiles comenzaron a disparar
bolas de goma". Él afirma que sintió que le rozaban y que una le alcanzó en una
pierna. Con ayuda de la escalera pasó la segunda valla y logró entrar.
"Escuchaba las sirenas y los gritos de mis compañeros. Me giré y ví que les
estaban pegando pero seguí corriendo para esconderme".

Después de lo que ha pasado, tiene miedo de que lo expulsen y
se venga abajo todo por lo que ha luchado. Por eso no accede a hacerse fotos y
prefiere permanecer en el anonimato.

Sin embargo, confiesa que está preocupado por sus "hermanos",
nombre con el que se refiere al resto de cameruneses. No logra contactar con un
inmigrante que aquel domingo no llegó a Melilla. Se ha enterado de que al menos
uno de ellos ha muerto y otro está por confirmar. Y acaba de escuchar que los
marroquíes han realizado una redada en la zona boscosa próxima a Mariguari en la
que hasta hace unos días se refugiaba.

No se cree que el camerunés de 17 años muriera por accidente,
como afirma la Gendarmería marroquí.

En un arranque de impotencia, asegura que tanto la policía de
Marruecos como la Guardia Civil "nos tratan como si fuéramos animales y no se
dan cuenta de que somos seres humanos que buscamos trabajo y dignidad". Recuerda
que durante su penosa estancia en Marruecos, comiendo de la basura y durmiendo a
la intemperie, la gendarmería "nos perseguía, nos pegaba y nos expulsaba". Esta
experiencia la vivió "varias veces" y ahora prefiere olvidar. También sabe de
compañeros suyos que una vez llegados a Melilla, la Guardia Civil les expulsaba
de nuevo. "A veces nada más saltar la valla y otras de camino a la Comisaría",
afirma. Este procedimiento ya ha sido denunciado por varias ONG's, entre ellas
PRODEIN. Él se siente afortunado. Superó estos obstáculos y ahora espera en el
CETI a que la Delegación del Gobierno resuelva su expediente. Quiere hablar con
su familia, con la que no contacta desde hace meses. "No les digo lo que he
pasado hasta llegar aquí para que no se preocupen pero algún día lo haré porque
es horrible lo que he vivido y no se lo deseo a nadie".

CpM pide que se protejan los derechos humanos

La diputada de CpM, Jadu Driss, calificó ayer de "lamentable"
la muerte del inmigrante, a la que se suma presuntamente una segunda aún por
confirmar. Driss recordó la obligación por parte de las autoridades y de las
Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de velar para que no se vulneren los
Derechos Humanos. Manifestó la necesidad de esclarecer esta muerte "lo antes
posible por el buen nombre de la Guardia Civil". Al mismo tiempo, criticó las
declaraciones del diputado por Melilla (PP), Antonio Gutiérrez, ya que en lugar
de destacar la problemática de la inmigración y apoyar a la Guardia Civil,
"debería preguntarse qué hizo el PP en los ocho años que estuvo en el Gobierno y
qué alternativas presenta como diputado".

E.D. sobrevivió tres años refugiado en las zonas
boscosas de Nador

Melilla Hoy
Por : Sara Sanz

Roquetas : Galdeano sufrió hemorragias en un pulmón, la espalda y las cervicales

El estudio forense sobre las lesiones que presentaba el cuerpo de Juan
Martínez Galdeano -el vecino de Roquetas de Mar (Almería) que se refugió el 24
de julio en el cuartel de la Guardia Civil tras un pequeño accidente de tráfico
y ya no salió con vida- revela que sufrió hemorragias en un pulmón, la espalda y
los músculos cervicales, que pueden causar la muerte por reacción vagal (del
nervio vago, que controla los órganos del tórax). Un guardia le aplicó "un punto
de dolor" en el cuello con una porra poco antes de que Galdeano dejara de
moverse.

El exhaustivo examen forense del cuerpo de Martínez Galdeano está haciendo
llegar con cuentagotas informes periciales al Juzgado de Instrucción número 1 de
Roquetas de Mar, que investiga su muerte en el cuartel. El dictamen del
Instituto Nacional de Toxicología del 23 de agosto concluye que existe "una
congestión vascular generalizada" en el cerebro, cerebelo, protuberancia y bulbo
raquídeo, donde "no se observan lesiones hemorrágicas".

La congestión vascular, según un experto en Medicina Legal consultado por
este diario, está asociada al cuadro asfíctico que sufre Galdeano (un
desfallecimiento de tipo respiratorio o cardiorrespiratorio). Todos los informes
periciales elaborados hasta ahora descartan la existencia de una sola causa para
explicar la muerte del detenido. Ni siquiera la fractura del esternón se
considera la razón determinante.

Por su muerte están imputados el teniente José Manuel R., siete guardias y
un alumno en prácticas, que están suspendidos de sus funciones por la Dirección
General de la Guardia Civil, que abrió una investigación interna para esclarecer
lo ocurrido en paralelo a las diligencias del jugado de Roquetas de Mar.

El informe del servicio de Histopatología del Instituto Nacional de
Toxicología y Ciencias Forenses, que analiza 36 lesiones de distinta intensidad
y el estado de varios órganos vitales de la víctima, muestra que existen "focos
de hemorragia alveolar" en el pulmón izquierdo y "algunos émbolos de médula ósea
en pequeños vasos". El estudio no analiza la trascendencia de esta hemorragia.
Algunos especialistas consideran que fue ocasionada por un gran traumatismo
(golpe), similar al de un accidente de tráfico, que provocó la salida de médula
del hueso hacia el torrente sanguíneo, hasta alojarla en el pulmón. En la
autopsia, sin embargo, se apuntaba que "focos hemorrágicos pulmonares
explicarían el origen traumático 'per se' del fallecimiento (cuadro asfíctico
general)".

Junto a la pulmonar, se observa también "una hemorragia aguda" en los
músculos cervicales (sujetan la nuca), originada por un golpe en vida. Estos
"infiltrados", según la autopsia inicial, "pueden producir la muerte por
reacción vagal, provocar pérdidas de conocimiento o anoxia transitoria". Durante
el forcejeo, el guardia J. A. M. F. le aplicó "un punto de dolor en el cuello"
cuando Juan Martínez Galdeano estaba en el suelo, esposado, con los pies atados
y boca abajo. El agente declaró ante la juez que observó poco después que el
detenido se tranquilizaba y que "la zona del cuello" se ponía "morada". Entonces
le dieron la vuelta, le quitaron las esposas y este mismo agente inició una
maniobra de reanimación. Este guardia y el teniente son los únicos imputados
para quienes la Fiscalía ha solicitado el ingreso en prisión preventiva.

Lesiones en vida

Las 36 lesiones estudiadas se refieren a hematomas, erosiones, equimosis
(cardenales), heridas o marcas producidas en muñecas y tobillos por las esposas
y el lazo con el que le ataron los pies. Todas fueron "producidas en vida". Una
de ellas se refiere a una "erosión preesternal", donde se aprecia "una
congestión vascular en la dermis". Esta herida puede ser producida por un masaje
de reanimación cardiovascular o un golpe. Martínez Galdeano sufrió la rotura del
esternón debido a "la intervención de una fuerza de gran magnitud, ya sea ésta
aplicada en forma de traumatismo momentáneo o consecuencia de una presión más o
menos mantenida", según un informe anterior centrado en esta fractura.

Además, también se ha concluido el informe toxicológico sobre el spray de
defensa personal empleado por uno de los guardias durante la reducción de
Martínez Galdeano. Este estudio señala que en las horas previas al fallecimiento
"puede deducirse que el individuo hubiera absorbido cocaína así como los
componentes del spray" y en horas o días previos "etanol y heroína". Los
forenses hallaron en sangre cinco compuestos volátiles del spray, lo que revela
que la exposición fue "durante tiempo suficiente para su paso a vía sistémica".

ELPAIS.es
TEREIXA CONSTENLA - Sevilla

Un salto a Melilla antes de que llegue el invierno

Alfonse logró llegar a España tres veces, pero fue devuelto a
Nador. "Eso es lo más duro"Todas las mañanas Alfonse se despierta con una idea
fija: saltar la valla y llegar hasta Melilla. Todas las noches se acerca para
ver si hay posibilidades. Las penalidades de sobrevivir en el monte se
multiplican en el invierno, por lo que sus esfuerzos y los de sus compañeros se
redoblan antes de que lleguen el frío y las lluvias.

En los dos años y medio que lleva esperando en los montes de la provincia
de Nador, Alfonse ha conseguido llegar al otro lado de la doble verja tres
veces. Las tres fue capturado y devuelto por la Guardia Civil. Últimamente,
asegura que incluso se ha vuelto solo para atrás al ver los golpes que los
agentes propinaban a los que cruzaban la frontera con las precarias y
artesanales escaleras que confeccionan con palos.

Esa especie de triste juego de la oca, donde cada vez que se acerca a su
meta lo envían de vuelta a la casilla de salida, es lo que peor lleva este
camerunés de 29 años, que estudiaba Químicas en la Universidad de Duala. "Es lo
más duro para mí, haber conseguido cruzar tres veces y que me devolvieran",
explica en inglés.

En las tres ocasiones, relata Alfonse, había logrado llegar hasta la
ciudad de Melilla. Una de esas veces incluso, cuenta que los guardias civiles le
capturaron dentro de la Comisaría de Policía y rasgaron el papel
-paradójicamente, la orden de expulsión- que le franqueaba la puerta del Centro
de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), desde donde algunos son trasladados
a la Península después de un tiempo.

Aun así, cada noche se acerca con un grupo de seis amigos a la valla, a
unos 3,5 kilómetros del asentamiento en la zona de Mariguari donde duermen. Si
se encuentra con más gente, explica, se organizan en el momento para saltar por
diversos puntos y aumentar la efectividad. Pero niega que se trate de una
estrategia premeditada, casi militar, como describe la Guardia Civil.

También niega Alfonse que en cada asalto participen hasta 300 inmigrantes.
Según él, su comunidad, la camerunesa, es la más numerosa, con unos 80 miembros.
En total, cree que en el monte quedan unos 150, aunque es difícil de calcular,
pues los originarios de cada nacionalidad se agrupan y duermen en sitios
distintos.

La frustración de no poder entrar en Melilla resulta para él más dura que
dormir entre dos sábanas en el suelo de un bosque, que depender de las ayudas de
marroquíes y españoles para lograr ropa y comida, que huir y esconderse de las
batidas que realizan la Gendarmería o la Mehanía (fuerzas auxiliares)
marroquíes.

Según las cifras oficiales proporcionadas por las autoridades marroquíes,
en lo que va de año, 3.979 inmigrantes irregulares han sido detenidos en la
provincia de Nador, 711 de ellos en agosto, mes sólo superado por enero, con
1.028. Entre ellos, hay africanos y asiáticos, aunque el mayor número proviene
de Camerún (973 este año), Malí (716) y Senegal (381).

Alfonse cuenta que escapó el miércoles de una redada en la que fueron
detenidos 89 subsaharianos. No así Mohamed, que contesta el móvil desde Oujda,
en la frontera con Argelia, adonde las fuerzas de seguridad marroquíes suelen
llevar a los inmigrantes tras pasar por el juzgado de Nador. Ni los tres jóvenes
de Malí perseguidos y capturados ayer por la Mehanía al borde de la carretera de
Farhana, donde se habían parado a comprar víveres.

Para evitar a las fuerzas auxiliares, que circulan en un camión para
bajarse de un salto cuando ven un negro, la entrevista con Alfonse se produce
dentro de un coche, en un camino de tierra unos kilómetros más adelante. Acaba
de comprar un paquete de harina y otro de turrón, que lleva en una bolsa negra
de plástico junto con algo de ropa.

El camerunés relata que le han devuelto a Oujda en cuatro ocasiones. En
una de ellas, le rompieron las manos a golpes. A las dos semanas, estaba de
vuelta, lo que tardaba en caminar los 160 kilómetros que la separan de Nador.
Pero no siempre ha retrocedido a Argelia detenido. El año pasado se fue allí
junto con otros compañeros para pasar un invierno más cálido. Otros bajan a las
ciudades y barrios de Nador, según cuenta Rachid Hsaine, presidente de la
Asociación Anoual, que defiende los derechos de los rifeños y de los inmigrantes
africanos. Hsaine explica que los subsaharianos duermen en la calle, cobijados
por las paredes de las casas, y reciben la ayuda de los vecinos.

Mientras llega el frío, Alfonse seguirá intentando llegar a Melilla, donde
su primer objetivo es aprender bien castellano, que ya chapurrea. También habla
francés. Después, quiere aprender un oficio y trabajar para enviar dinero a su
padre y sus dos hermanas. Pese a que tiene las ideas muy claras, y no piensa
cejar en su empeño, a veces, durante las avalanchas, se echa para atrás. El
pasado domingo, cuenta que vio a un compatriota muerto. Entró por su propio pie
a Marruecos, pero estaba malherido y se quejaba de heridas internas. Cayó junto
a la valla. Cuando Alfonse volvió con otros compañeros para recogerlo, ya había
fallecido. "No quiero que me maten a mí", dice Alfonse.

ELPAIS.es
CECILIA JAN - Melilla

Marruecos atribuye la rotura del hígado del inmigrante fallecido a "una posible caída"

La falta de cortes hace pensar a las autoridades españolas que Ivo Joe no
llegó a pasar la vallaIvo Joe, el inmigrante camerunés de 17 años fallecido tras
los incidentes ocurridos el domingo en la frontera de Melilla, sufrió rotura del
hígado "por una posible caída". Ésta es la conclusión de los forenses marroquíes
que practicaron la autopsia al menor subsahariano en el hospital de Nador, según
han comunicado verbalmente las autoridades del país vecino a la Delegación del
Gobierno en la ciudad autónoma.

La autopsia del cadáver de Ivo Joe en el hospital de la localidad marroquí
vecina a Melilla, finalizó el miércoles por la tarde y sus conclusiones fueron
remitidas al fiscal, según declaró a EL PAÍS el delegado de Salud de Nador,
quien declinó facilitar su nombre.

Las gestiones de la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma para que
le remitieran una copia de los resultados de la necropsia han resultado
infructuosas por el momento.

La versión oral de las conclusiones de la autopsia que han trasladado las
autoridades de Nador a la Delegación del Gobierno en Melilla señala que el
fallecido tenía una zona "necrosada en el subcostal izquierdo". En el lado
derecho, donde está situado el hígado, los forenses no hallaron hematoma alguno.

El informe oral transmitido a las autoridades españolas no menciona el
"hematoma circular aparentemente causado por una bala de goma" que, según
denunció el miércoles Médicos Sin Fronteras, tenía el cadáver de Ivo Joe en el
pecho.

Las únicas heridas a que se refiere son milimétricas y superficiales,
arañazos propios de alguien que vive en los montes como en este caso.

Todos los testimonios de inmigrantes recogidos hasta ahora coinciden en
que Ivo Joe, de 17 años, se hallaba tras las alambradas fronterizas cuando
supuestamente fue golpeado por un agente de la Guardia Civil. Pero el hecho de
que el cuerpo no presente ningún corte de importancia hace pensar a las
autoridades españolas que el inmigrante no saltó la valla, la cual se halla
coronada por una concertina o alambrada erizada de cuchillas.

Para protegerse de ellas, los subsaharianos que intentan entrar en
territorio de Melilla por ese método suelen envolverse el tórax con cartones,
sobre los que visten ropas gruesas, y calzan sus manos con guantes de bricolaje
para evitar desgarrones. "A pesar de ello, cuando alcanzan el lado español
sangran por numerosos cortes", explica la Guardia Civil.

El cuerpo del menor camerunés fue depositado a las 19.10 del pasado lunes
por varios inmigrantes hasta un puesto de la Mehanía (Fuerzas Auxiliares de
Marruecos) situado junto a la valla fronteriza de Melilla, en la zona de Tres
Forcas.

En ese momento habían transcurrido 22 horas desde que 300 subsaharianos
asaltaran el doble vallado fronterizo, la noche del domingo. Los inmigrantes
declararon a los agentes marroquíes que su compañero había muerto a causa de los
golpes que le propinó un guardia español durante la avalancha y que luego había
sido devuelto por una puerta de la valla a territorio marroquí. Añadieron que
junto a él fue expulsado otro camerunés, que quedó muerto al lado de la frontera
y cuyo cuerpo desapareció misteriosamente.

Sin embargo, el delegado de Salud de Nador declaró ayer a este periódico:
"Sólo hay un cadáver. Aparte del fallecido, en el hospital sólo están ingresados
en este momento dos subsaharianos: uno de ellos es de Ghana, tiene 24 años y ha
sido operado de una fractura en un brazo; el otro es de Burkina Fasso, tiene 21
años y ha sido intervenido de una fractura en un brazo y otra en una pierna".

El Ministerio del Interior ordenó ayer a la Guardia Civil de Melilla que
presentara de inmediato un informe interno sobre lo ocurrido el pasado domingo
en la valla fronteriza.

Los mandos de la comandancia de la ciudad han recabado en los últimos días
los testimonios de los agentes que participaron en la operación para rechazar a
los inmigrantes subsaharianos que saltaron las alambradas, han inspeccionado la
zona en busca de indicios y han revisado los vídeos que grabaron las cámaras del
perímetro de seguridad.

Fuentes cercanas a la investigación han relatado a este periódico que los
encargados de las pesquisas no han hallado indicio de responsabilidad alguna
entre los guardias. El informe fue terminado ayer por la tarde y remitido a
Madrid.

ELPAIS.es
TOMÁS BÁRBULO - Melilla

Un inmigrante se quema medio cuerpo en un incendio en el rellano de su casa

Un incendio en el rellano de la planta décima de un bloque de un
área marginal de Málaga estuvo a punto de costarle ayer la vida a un inmigrante
de veinte años, quien finalmente sufrió quemaduras de primer y segundo grado en
el 60% del cuerpo. Las llamas empezaron sobre las 14 horas y se extendieron con
velocidad por el hueco de las escaleras. Aunque el fuego no penetró en el
interior de los domicilios, las zonas comunes de las tres plantas se vieron
afectadas por la espesa humareda.

Las malas condiciones del edificio, situado en una calle conflictiva
del barrio La Palma, obligaron a las fuerzas de intervención a optar por
desalojar todo el bloque. En los rellanos de sus trece plantas, se acumulan
grandes cantidades de basura y además hay deficientes instalaciones eléctricas.
Algunos bloques de la calle Cabriel en La Palma, barriada de pisos protegidos
construida en los años setenta, han sido objeto habitual de intervenciones
policiales contra el menudeo de droga.

LA VANGUARDIA DIGITAL
VIRGINIA MUÑOZ - 01/09/2005
MÁLAGA

La policía tiene identificado al autor del crimen de un obrero marroquí en Tortosa

El Cuerpo Nacional de Policía seguía buscando ayer a un vecino de
Tortosa, sin antecedentes penales, que ha sido identificado como el presunto
autor del asesinato a tiros de Sellam E., de nacionalidad marroquí, el pasado
martes en pleno centro de Tortosa.

Los agentes ya han localizado el vehículo del presunto agresor, un
hombre de unos 30 años de etnia gitana, gracias a que varios testigos anotaron
la matrícula del coche en el que huyó. La comunidad musulmana realizó ayer por
la noche una marcha silenciosa para reclamar justicia y más efectivos
policiales, ya que afirman sentirse inseguros. El portavoz de esta comunidad,
integrada por tres millares de personas, destacó no obstante que se trata de un
hecho aislado, que nada tiene que ver con un enfrentamiento racista. "Le podría
haber pasado a cualquier ciudadano de Tortosa", argumentó.

El Cuerpo Nacional de Policía está a la espera de obtener los
resultados de los análisis de balística de los cinco casquillos que se
localizaron en el paso de peatones donde se cometió el homicidio. Los hechos
sucedieron el pasado martes, tras una discusión de tráfico entre víctima y
agresor. El conductor de un turismo tiroteó al ciudadano marroquí, de 37 años,
mientras cruzaba un paso de peatones.

La comunidad musulmana recordó ayer que en los últimos ocho años han
perdido la vida seis marroquíes de forma violenta, dos de estos casos en los
últimos cuatro años. Dos de los homicidios están aún sin resolver. A pesar de la
consternación que se palpaba en el casco antiguo de la ciudad, donde se
concentra buena parte del colectivo marroquí, imperó la calma.

Una decena de comercios musulmanes cerraron como muestra de duelo y
rechazo al crimen. Durante todo el día, decenas de personas se concentraron en
la plaza Montserrat. Miembros de la comunidad musulmana destacaron ayer que no
existen problemas de convivencia con ninguno de los colectivos del casco
antiguo, tampoco con los ciudadanos gitanos.

El próximo viernes está prevista una manifestación de musulmanes,
asociaciones de vecinos y comerciantes de Tortosa.

LA VANGUARDIA DIGITAL
ESTEVE GIRALT - 01/09/2005
TORTOSA

Parten 30 inmigrantes a Málaga para aliviar la situación del CETI en Melilla

Los extranjeros, que hasta ahora se encontraban acogidos en el
CETI de Melilla, acudieron juntos a la Estación Marítima, donde recogieron su
tarjeta de embarque y accedieron al fast ferry que los llevó hasta la capital
malagueña. Como ocurrió recientemente, nuevamente, el grupo más numeroso
corresponde a inmigrantes de origen asiático, procedentes de países como India o
Bangladesh.

Los inmigrantes, todos ellos varones, acudirán principalmente
al centro de internamiento temporal de Málaga, para permanecer allí, antes de
buscar la forma de salir de España a sus países de origen, porque sobre ellos
pesa una orden de expulsión. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones estas
personas carecen de medios económicos para pagarse el viaje y optan por quedarse
aunque sea en situación de ilegalidad, con la esperanza de regularizar su
situación.

Melilla Hoy
Por : Mustafa Hamed

Andalucía Acoge pide una investigación seria

La Federación de Asociaciones Pro Inmigrantes Andalucía Acoge
pidió ayer al Gobierno que abra una investigación "seria" que aclare los hechos
ocurridos en la madrugada del pasado lunes en la frontera de Melilla, en la que
murieron dos inmigrantes cameruneses.

La organización reclamó que la investigación sea encabezada
por una comisión mixta España-Marruecos que "garantice el esclarecimiento de los
hechos" para que así "se depuren responsabilidades", ya que dijo que, según
fuentes en Marruecos, "son dos los inmigrantes muertos por la desproporcionada
actuación de los agentes".

Melilla Hoy
Por : Mustafa Hamed

"La muerte pudo producirse por accidente"

"A las 20.00 de ayer (el día 30) se mantuvo una reunión con mandos de la
Gendarmería Real marroquí en sus dependencias oficiales en Nador, en la misma se
han tratado distintos asuntos (...) y, especialmente, sobre la investigación
sobre el hallazgo del cadáver de un inmigrante subsahariano en las inmediaciones
del vallado fronterizo de Melilla, en territorio marroquí. (...) Han aportado
los siguientes datos:

- No se ha observado en los mandos e instructores de las diligencias
inquietud alguna por vincular el hecho con la actuación de la Guardia Civil
(...) inicialmente su línea de investigación tampoco da preferencia a esta
hipótesis. No dan excesiva trascendencia al asunto.

- La única circunstancia que relaciona la muerte con la intervención de la
Guardia Civil se centra en la declaración del único testigo, un inmigrante
subsahariano que dice que acompañaba al inmigrante fallecido (...); que ambos
fueron interceptados por la Guardia Civil en el interior del territorio de
Melilla, una vez superada la doble valla; que un guardia civil le disparó al
fallecido a bocajarro tres veces con bolas de caucho y que los reintegraron a
los dos a territorio marroquí por una de las puertas del vallado.

- La investigación se está centrando en dos únicos aspectos, la
declaración del testigo y el resultado de la autopsia.

- No hay testimonios de la policía fronteriza ni de otros inmigrantes
(...), circunstancia extraña ya que con ocasión de la entrada masiva, en el
perímetro había gran trasiego de inmigrantes y agentes de la Mehaznia.

- Consideran la declaración del inmigrante como nada fiable, ya que tres
disparos a corta distancia hubiesen dejado notables heridas o hematomas, que no
se han observado en el reconocimiento practicado por la Gendarmería, e incluso
por parte del propio coronel jefe.

- En dicho reconocimiento superficial del cadáver no se han observado
impactos de pelotas de goma ni proyectiles, tampoco presenta heridas, quemaduras
o restos de pólvora.

- Sobre el testigo sospechan que (...) su intención por trasladar el
accidente a Melilla e implicar a la Guardia Civil oculta su intención de ser
reclamado por las autoridades españolas y acceder a España.

- La Gendarmería está a la espera de recibir el informe forense para
ultimar las diligencias.

- En la situación actual, salvo la declaración del único testigo, (...)
poco fiable, no hay indicios determinantes para vincular a la Guardia Civil y
consideran que la muerte ha podido producirse por accidente o cualquier otro
motivo y no necesariamente en territorio español ni junto al vallado".

ELPAIS.es

El Defensor del Pueblo inicia una queja de oficio para esclarecer la muerte del Camerunés

El fallecimiento de un camerunés de 17 años el domingo tras los
incidentes en la frontera de Marruecos con Melilla ha puesto en pie de guerra a
diversas Organizaciones No Gubernamentales como Acoge, Asociación pro Derechos
Humanos de Andalucía (Apdha) y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado
(CEAR), que exigen que se emprenda "una investigación inmediata". Estas ONG y
varios inmigrantes pidieron ayer que se aclare si, como apuntan algunos
testigos, el inmigrante perdió la vida por los golpes de la Guardia Civil, que
repelió el intento de un grupo de subsaharianos que intentó pasar la valla que
separa Marruecos de Melilla.

Recogiendo estas denuncias, el Defensor del Pueblo decidió ayer abrir una
queja de oficio para esclarecer los hechos. Así mismo, anunció que pedirá
información sobre lo ocurrido a la Delegación del Gobierno en Melilla.

El grupo parlamentario IU-ICV demostró su intención de ir aún más lejos y
solicitó la comparecencia del secretario de Estado de Seguridad, Antonio
Camacho, ante la Comisión de Interior del Congreso para que explique los
resultados de la investigación abierta y las causas de la muerte del camerunés.

Además, en su petición, registrada ya en la Cámara baja, IU exige que,
"ante la gravedad del hecho", y sobre todo, "ante las diferentes versiones,
totalmente contradictorias", haya "total transparencia y rigor en la
investigación". Otra de las exigencias del grupo parlamentario IU-ICV es que se
pida a las autoridades marroquíes no sólo "su total colaboración, sino la puesta
en marcha de medidas reales y efectivas que garanticen las condiciones de vida
de los inmigrantes subsaharianos que se encuentran en su territorio y que tratan
de pasar a suelo español".

Tanto ese grupo parlamentario como las ONG quieren el esclarecimiento de
la muerte del joven inmigrante. "Lo que pedimos es que haya una investigación
neutral y seria", señaló Marta Aguilar, portavoz de Andalucía Acoge. Esta
organización, además, reclama que la investigación "sea encabezada por una
comisión mixta" española y marroquí.

Comparecencia del ministro

La Asociación pro Defensa de los Derechos Humanos pide en un comunicado
que los grupos parlamentarios "soliciten la comparecencia del ministro del
Interior para explicar estos gravísimos hechos en particular y, más en general,
la situación de las fronteras de Ceuta y Melilla". Así mismo, solicita una
investigación tanto por parte del Defensor del Pueblo como por la justicia y por
el propio Gobierno.

"Tanto si hay responsabilidad por parte de las Administraciones [española
o marroquí] como si no la hay, lo que queremos es que se constate y que se tomen
las medidas oportunas", explicó Mauricio Valiente, portavoz del servicio
jurídico de CEAR.

Ante este acontecimiento que ha vuelto a situar al instituto armado en el
centro de la polémica, la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC)
advierte de que el control de la inmigración ilegal en la frontera "es muy
complicado" y que "los apedreamientos contra funcionarios y vehículos policiales
son cotidianos". En cuanto a los medios utilizados, el portavoz de la AUGC, Joan
Miquel Perpinyan, manifestó que para contener la entrada de inmigrantes en Ceuta
y Melilla únicamente se utilizan materiales antidisturbios como pelotas de goma
o gases lacrimógenos.

Perpinyan destacó además las "carencias importantes tanto de personal como
de medios materiales para el control de la inmigración ilegal en el perímetro
fronterizo entre Ceuta y Melilla".

ELPAIS.es
N. TESÓN MARTÍN - Madrid

La autopsia al subsahariano de Melilla señala que murió por rotura del hígado

"El cuerpo no tenía disparos, pero sí un hematoma circular en el pecho",
según un médicoLos gendarmes de Marruecos consideran poco fiable la declaración
del único testigoFuentes hospitalarias de la ciudad marroquí de Nador que han
tenido acceso a la autopsia del inmigrante camerunés fallecido cerca de Melilla
poco después de un asalto de 300 subsaharianos a la valla de la ciudad aseguran
que la muerte se debió a "una hemorragia interna producida por un trauma
hepático (fractura del hígado)", según afirma Médicos Sin Fronteras (MSF). Un
subsahariano contó a un doctor que el fallecido y otro compañero murieron "tras
ser golpeados brutalmente por la Guardia Civil", algo que niega el instituto
armado basándose en un informe de la Gendarmería marroquí. MSF, que cuenta con
un equipo médico en la zona, remitirá esta información al Defensor del Pueblo,
que ha anunciado una investigación.

El doctor Giorgio Calarco trabaja desde el 10 de agosto en el equipo de
asistencia a inmigrantes subsaharianos que Médicos Sin Fronteras tiene destacado
en la zona de Nador, ciudad marroquí fronteriza con Melilla. Calarlo, de 55 años
y nacionalidad italiana, no es novato en estos menesteres, pues ya trabajó seis
meses en Marruecos durante el invierno pasado. Entre las 3.00 y las 3.30 del
lunes, 17 horas después del último asalto masivo de los inmigrantes a la
frontera de Melilla, que fue reprimido con dureza por la Guardia Civil, recibió
una llamada telefónica. Él mismo relata lo que sucedió a continuación:

"Quien me llamaba era uno de los cameruneses que se ocultan en Mariuari,
una zona boscosa situada en la frontera entre Nador y Melilla. Me dijo que había
ocurrido algo muy grave y que necesitaban mi ayuda. Me explicó que en la
alambrada fronteriza situada cerca del bosque había un camerunés muerto, y que
necesitaba que auxiliara a un grupo de heridos".

"No hallé el cadáver, pero atendí a siete heridos. Tres de ellos
presentaban fracturas graves, por lo que decidí trasladarlos al hospital de
Nador. En el trayecto a la ciudad nos cruzamos con unidades de la Gendarmería
Real, de las Fuerzas Auxiliares, de la Seguridad Nacional, de Protección Civil y
con un alto responsable de la policía marroquí. Todos ellos se dirigían hacia
Mariuari".

"Ya en el hospital de Nador, presencié la llegada de varios policías
marroquíes, que trasladaban a otros cinco subsaharianos. Todos presentaban
fracturas y procedían de Mariuari. Y hacia las ocho de la tarde llegó una
ambulancia con un cadáver para depositarlo en la morgue".

El doctor Calarco es muy preciso en este punto: "Vi al muerto desnudo. No
lo examiné, sino que lo vi de forma rápida. Era un joven subsahariano. El cuerpo
no tenía huellas de disparos, pero sí un hematoma circular en el pecho,
característico del impacto de una bola de caucho. Más tarde, fuentes médicas que
examinaron el cadáver con detenimiento me confirmaron la existencia de ese
hematoma. Al día siguiente, las mismas fuentes me comunicaron que la autopsia
practicada al cuerpo concluía que la muerte se había producido por un trauma
hepático. Es decir, por la explosión del hígado, con la correspondiente
hemorragia interna".

Calarco afirma que uno de los tres subsaharianos que trasladó al hospital
de Nador le contó que en el asalto del domingo murieron dos inmigrantes. Según
su testimonio, que Médicos Sin Fronteras recoge en su informe, "tras saltar la
verja entre Nador y Melilla esos dos inmigrantes fueron detenidos por la Guardia
Civil y golpeados brutalmente con la culata de un fusil. Uno de ellos, incapaz
de moverse, empezó a vomitar sangre y fue arrastrado por la Guardia Civil hasta
una pequeña puerta que conduce al lado marroquí, donde fue abandonado junto a
los demás inmigrantes. Poco después, murió. El otro de los inmigrantes estaba
tendido en el suelo, quejándose. Poco antes del amanecer dejó de quejarse". El
subsahariano superviviente afirma que se fue a buscar ayuda y que cuando regresó
a la zona, el primer cadáver había desaparecido. Aún no ha sido hallado.

La versión de Médicos Sin Fronteras choca frontalmente con la de la
Guardia Civil. El instituto armado se remite a la Gendarmería de Marruecos para
afirmar que "no hay indicios determinantes" que lo relacionen con la muerte del
inmigrante. Los gendarmes consideran "poco fiable" la declaración del "único
testigo" al que han oído, un compañero del fallecido, detenido ahora en
Marruecos, quien asegura que los agentes españoles que se enfrentaron a la
avalancha de inmigrantes le dispararon a aquél tres balas de goma "a bocajarro".

Estas afirmaciones están contenidas en un informe interno del instituto
armado, elaborado por los jefes de la Comandancia de Melilla tras entrevistarse
con sus colegas de la Gendarmería Real en Nador.

El informe tiene carácter preliminar, ya que aún se desconocen los
resultados oficiales de la autopsia practicada al fallecido por los forenses
marroquíes.

ELPAIS.es
TOMÁS BÁRBULO - Melilla

La Guardia Civil eleva a 11.000 los 'sin papeles' que han intentado el 'salto' a Melilla en 2005

Las avalanchas de inmigrantes sobre la frontera de Melilla ya
casi son una tradición local. La Guardia Civil asegura que 10.936 extranjeros
han intentado, mediante "saltos masivos y en fuerza", vulnerar el perímetro
fronterizo en lo que va de año. No obstante, aclara que esta cifra "no se
refiere a personas distintas, sino al número que lo ha intentado, aunque se
trate de las mismas personas que lo intentan en distintas ocasiones". Los 10
mayores asaltos de 2005 se han producido en la zona de los pinares de
Rostrogordo, donde la maleza se enreda en la verja y ésta tiene la menor altura
de todo el perímetro.

La verja perimetral de Melilla, construida por España, es el único
obstáculo con que se encuentran los inmigrantes antes de entrar en la ciudad
norteafricana. Marruecos debería tener su propia valla e incluso respetar una
zona de tierra de nadie. Pero la primera no existe, y la zona neutral ha sido
incorporada por las autoridades de Rabat a su territorio, recortando incluso un
metro de suelo español en el que han construido algunos edificios.

La valla, supuestamente, debería tener seis metros de altura en todo el
perímetro, más la altura de la concertina de alambre en el coronamiento. Pero
hay zonas en las que apenas supera los tres metros. Una de ellas es la de los
pinares de Rostrogordo, donde, además, la maleza hace que sólo se vea a los
aspirantes al salto cuando han apoyado sus rudimentarias escaleras de asalto.

Diez de las 15 mayores avalanchas de este año, con 1.345 saltadores en
total, se han producido en este punto, según un informe de la Guardia Civil de
Melilla. De ellos, según estimaciones del instituto armado, 159 penetraron en
España. La más numerosa de ellas fue precisamente la del pasado día 28, en la
que en apenas nueve minutos intentaron la entrada 300 subsaharianos y se colaron
70. El otro punto con más avalancha está en el llamado Barrio Chino, donde el 5
de agosto, a las cuatro de la mañana, intentaron el salto 200 extranjeros y
lograron colarse 18.

La Guardia Civil precisa que la cifra de personas que lograron entrar en
Melilla es "estimativa". Se calcula con la información aportada por los agentes
actuantes "y la visualización posterior de las grabaciones de las cámaras de
vídeo del sistema anti-intrusión". El informe de las avalanchas matiza: "Dichas
grabaciones en casos de saltos simultáneos por distintas zonas se solapan, por
lo que el recuento de los inmigrantes entrados es dificultoso".

El informe sobre la frontera de Melilla refiere que en las 15 avalanchas
"más significativas" del año, ocurridas entre mayo y agosto, intentaron el salto
1.865 extranjeros, de los que penetraron 217. La Guardia Civil explica que en
esos incidentes resultaron heridos seis inmigrantes (cinco de ellos en los del
26 y el 28 de agosto), mientras que también sufrieron lesiones 30 agentes del
instituto armado.

El informe concluye que durante el año 2005 "han intentado vulnerar el
sistema anti-intrusión del perímetro fronterizo" un total de 10.936. Dado que,
según el propio informe de la Guardia Civil, la inmensa mayoría no logra entrar
en España y vuelve a intentar el salto, se concluye que muchos de los sumados en
esa cifra "son las mismas personas que lo intentan en distintas ocasiones". En
la zona de Rostrogordo suele haber una población flotante de unos 200
subsaharianos a la espera de saltar.

ELPAIS.es
JORGE A. RODRÍGUEZ - Madrid

Dos inmigrantes presuntamente asesinados por la Guardia Civil en la frontera de Melilla

La madrugada del lunes 29 de agosto ha sido trágica. Dos compañeros cameruneses partieron con nosotros a la alambrada que separa el monte Mariguari en Marruecos con la Ciudad de Melilla.

Éramos varios, tampoco muchos, comenzó la carrera, los coches de la guardia civil nos buscaban, es como siempre una lucha , una pelea, una guerra… Sólo que muy desigual, ellos tienen esos gases que nos asfixian, esas pelotas de goma que te parten el alma cuando te disparan. Ellos tienen también balas reales, que a veces suenan en la noche. Nosotros tenemos las manos y los pies, y la idea de no oponer
resistencia. Lo importante es el grupo y las esperanzas de un camino recorrido de dos o tres años desde nuestros países de origen para llegar a la ansiada Europa.

También tiene la guardia civil unas grandes porras que caen al cuerpo pesadas y rápidas, que nos rompen los huesos y la esperanza. Algunas de esas porras tienen también electricidad y sientes cómo el cuerpo te tiembla por dentro, como pierdes la respiración en un momento y crees que vas a morir.

Ese día fue como tantos otros, con sus heridos como tantos otros días. Esta vez la policía marroquí no estaba. Éramos nosotros y los guardias. Muchos habíamos atravesado las dos alambradas, estábamos ya en Melilla, la guardia civil abrió la puerta pequeña y nos devolvió a Marruecos. A los heridos, a los sanos y a dos cuerpos sin vida. En el fragor de la noche y en el miedo a que llegasen los militares marroquíes y nos deportasen a Oujda (en la frontera con Argelia, en tierra de nadie) completando el trabajo de las fuerzas españolas, nos escondimos en el bosque. Fue a la mañana siguiente cuando encontramos el cuerpo de uno de nuestros hermanos destrozado a golpes y claro está muerto. También vimos que a la alambrada se habían trasladado los jefes de la gendarmería real e intuímos que algo malo había pasado. Los marroquíes decían que había otro cuerpo muerto en la alambrada.

Estuvimos al lado del cadáver, hicimos dos llamadas de teléfono pidiendo socorro, para que las autoridades internacionales sean conscientes de todo lo que está pasando. Alguien llegó y filmó, vió y pudo testimoniar que aquello que decíamos era verdad. También Médicos sin Fronteras ha visto los heridos, y uno de los cadáveres, también saben que uno de los muertos tenía el estómago reventado. ¿Por qué entonces tanto silencio? Nosotros, los clandestinos, como se nos llama, los que no tenemos palabra también juramos por nuestra dignidad (porque aunque nos maten seguimos teniéndola como seres humanos) que vimos como nuestros compañeros eran golpeados por la guardia civil hasta la muerte, y que después abrieron la puerta pequeña de la alambrada y tiraron sus cadáveres como perros en territorio marroquí.

Y sabemos que volveremos a ir hacia la alambrada, muchos de nosotros huímos del hambre y de la guerra. Pero no tenemos miedo porque aunque todos los organismos nos dejen solos sabemos que somos seres humanos y que no hemos hecho nada, que los asesinos no están entre nosotros, y que al menos dios sabe todo eso.

REACCIONES DE INMIGRANTES DESDE EL CAMPAMENTO DEL BOSQUE AL LADO DE CEUTA

“Pueden devolvernos hasta Marruecos, pero pegar a un ser humano hasta matarlo, ¿eso qué es?, no puedo comprenderlo. Sabíamos que algún día pasaría. Aquí cada día volvemos heridos, cada día la guardia civil de Ceuta nos envía a Marruecos, aunque estés en la ciudad. En Ceuta no hay morenos porque cada día nos pegan y nos maltratan en la alambrada. Todos somos devueltos: mujeres embarazadas, niños, incluso aquellos que piden asilo”, F.C, maliense.

“Eran hermanos cameruneses. Hoy es un día de duelo para nosotros.Verdaderamente qué barbarie, me recuerda a cuando los militares entraron en mi casa nos robaron todo y violaron a personas de mi familia. Creía que en Europa no pasaría esto, creía que la policía de Europa era otra cosa, pero después de ver a la guardia civil me pregunto ¿España es un país democrático?, ¿son los jefes del gobierno los que ordenan pegar hasta matar o son los propios militares de la guardia civil?, E.G., camerunés.

“Ahora es cuando doy gracias a Dios por estar vivo. He pasado dos veces por el agua, nadando hasta Ceuta. Dos veces que la guardia civil nos ha enviado a Marruecos. Soy congolés y les pedía por favor que necesitaba refugiarme en España, mi hermano fue descuartizado por los miliitares y puesto en la puerta del hospital general de la capital donde trabajaba como médico. En lugar de escucharme, una de las veces, un guardia civil con barba, uno mayor que parece jefe, sacó su arma, me habían desnudado y yo tenía mucho frío porque era de noche y había pasado nadando, con la pistola me apuntó a la cabeza y me puso de rodillas. Me dijo que ese era
el único asilo que encontraría allí la muerte. Sabes podría reconocer a ese guardia civil hasta en el infierno, pero nunca tendré el derecho a defenderme. Ahora sé que si hubiese querido matarme podría haberlo hecho con total impunidad”. M.L., congolés.

REACCIONES DE INMIGRANTES DESDE OUJDA (FRONTERA CON ARGELIA)

“No me extraña nada, yo estaba allí también antes de que la guardia civil me deportase a Marruecos y los militares marroquíes me enviasen a la frontera con Argelia, y los militares argelinos me reenviasen a Marruecos de nuevo. Así me ha pasado tres veces, ahora quiero volver a mi país, pero cómo, soy de Namibia, para llegar hasta allí imagínate. Yo esperaba que algún día esto pasara, la Guardia Civil es de las policías más violentas que he encontrado desde Namibia hasta aquí”C. D, namibio.

“Salí de mi país que está en guerra con todos los dientes. Los mantuve por todo África y una noche un guardia civil me los rompió con su porra. Siete dientes, siete que perdí en Europa, lo peor es que te hacen perder la dignidad, después se ríen llamándote moreno. No quiero hablar más,¿es qué alguien va a hacer algo contra los asesinos?”, L.D., costa marfileño.

PEDIMOS A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES UNIRSE A ESTE GRITO DE JUSTICIA.
PEDIMOS A LAS ORGANIZACIONES TESTIGOS DE ESTOS HECHOS QUE DENUNCIEN PÚBLICAMENTE LO QUE HAN VISTO.
EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE DEPURE RESPONSABILIDADES Y HAGA JUSTICIA DENTRO DE LA GUARDIA CIVIL.
EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE CUMPLA EL ARTÍCULO 157 DEL REGLAMENTO DE EXTRANJERÍA.
EXIGIMOS AL GOBIERNO ESPAÑOL QUE CESEN LAS TORTURAS EN LAS FRONTERAS DE CEUTA Y MELILLA.

http://estrecho.indymedia.org/feature/display/15161/index.php

Información en exclusiva de (((i))) estrecho, que desde ayer lleva trabajando en el tema, se agradece la redifusión. Toda la info en una central que estamos preparando en http://estrecho.indymedia.org

La cifra de inmigrantes en el CETI supera en 300 las plazas disponibles

Un centenar de personas logró entrar el domingo por la noche a
Melilla tras la última avalancha, agravando con ello la situación del Centro de
Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) en el que residen ahora 780 personas
para 480 plazas, según confirmaron a este diario fuentes del citado centro.

La saturación que se registra en el CETI se debe también a un
incremento de las entradas en los últimos meses de mujeres subsaharianas
embarazadas. De hecho, la cifra de subsaharianas y de bebés en el CETI se ha
triplicado en los últimos meses, llegando casi a la treintena.

El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, explicó ayer
que a pesar del incremento de inmigrantes en el CETI, "la situación está
controlada y no hay nada por lo que alarmarse". Para aliviar la saturación del
centro, Delegación del Gobierno continúa con la política de expulsiones o las
salidas autorizadas a la Península "conforme a la legalidad vigente". Estos
traslados afectan a matrimonios con hijos y a inmigrantes solteros, en su mayor
parte, subsaharianos y asiáticos. A los solteros, se les suele conceder un
salvoconducto, el llamado 'laissez passer', con el compromiso de que abandonen
el país al cabo de un mes. Sin embargo, casi todos los inmigrantes que optan por
esta "salida express" de Melilla se quedan en territorio español sin ninguna
posibilidad de obtener documentación, alimentando a las mafias, según denuncian
varias ONG's de la Península.

Melilla Hoy
Por : Sara Sanz

Veinte menores extranjeros consiguen entrar en Melilla en la misma noche

Aseguró la consejera de Bienestar Social, Mª Antonia Garbín,
que la Ciudad Autónoma se encuentra "bastante preocupada" por el incremento que
se está dando en el número de menores extranjeros no acompañados que están
accediendo a Melilla, y es que en las últimas veinticuatro horas se han
contabilizado veinte nuevas entradas, en su mayoría de marroquíes, pero también
de jóvenes subsaharianas.

Entrada
"Se está produciendo una entrada masiva de menores que está
coincidiendo con los intentos de los inmigrantes subsaharianos por saltar la
alambrada perimetral. Están entrando menores no sólo marroquíes, sino también
subsaharianos, y no ya de entre cinco y siete años como en las últimas semanas y
que después son reclamados por los padres una vez consiguen acceder a la ciudad,
sino también chicas adolescentes de entre 14 y 16 años", dijo.

Apuntó la consejera que en las últimas 24 horas las entradas
han sido constantes. La prueba es que el Centro de la Purísima ha pasado de 139
a 156 menores en tan solo un día. "Estamos batiendo un récord en el número de
acogidas" y es que en el Sistema de Protección se atienden ya a 256 menores, el
99% extranjeros no acompañados. Mª Antonia Garbín señaló que la entrada de tal
número de niños está provocando una saturación de los centros y un importante
trastorno en su funcionamiento. "Se pueden producir problemas de convivencia".

La consejera comentó que se entrevistó de urgencia con el
presidente Imbroda para analizar esta situación. Como resultado, "hemos decidido
poner en conocimiento de la Delegación del Gobierno nuestra preocupación al
respecto, así como al mismo Gobierno central, para que se tome cartas en el
asunto".

En opinión de Garbín, la solución al problema de la entrada de
menores extranjeros no acompañados pasa por la intervención y colaboración de
Marruecos, que "debe hacerse cargo de sus propios menores. Debe hacer frente a
sus problemas y a mantener una real política de colaboración, porque podemos
afirmar desde la Ciudad Autónoma que en el tema de menores no existe ninguna. No
se vislumbran soluciones y la situación va a peor".

En previsión de nuevas oleadas de entradas de menores
inmigrantes, la consejera de Bienestar Social ha realizado una serie de
traslados y acomodos de los menores que se tutelan en la actualidad para
intentar incrementar el número de plazas disponibles, pero serán totalmente
insuficientes si se produce la avalancha de la pasada noche. "El Fuerte de la
Purísima está ya al límite y no queremos saturar tampoco el Centro Asistencial.
Hemos hecho algunos cambios y hemos conseguido algunos huecos, pero no podemos
asegurar que podamos atender a todos los menores que consigan acceder".

Reiteró la consejera que según las comparecencias de los
propios menores y del trabajo que realiza el GRUME, la Unidad de Menores de la
Policía Local, estos niños y jóvenes extranjeros acceden a Melilla
"principalmente por los puestos fronterizos. Si los adultos lo hacen saltando la
alambrada, los niños lo hacen pasando por los puestos aprovechando las
aglomeraciones de Beni-Enzar o con la excusa de ayudar a llevar los productos
que muchos melillenses compran en Barrio Chino. Los menos lo hacen llegando a
nado, en la madrugada, desde el puerto de Nador", dijo.

La Guardia Civil repelió en la noche del martes los
intentos de entrada por mar de varios menores extranjeros

Melilla Hoy
Por : Jesús Andújar

Más información sobre la muerte de un inmigrante Camerunés en la valla de Melilla.

El cadáver de un inmigrante camerunés de 17 años encontrado en
el perímetro fronterizo ha desatado la polémica en todo el país.

El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, confirmó ayer
que el cadáver del inmigrante fue recogido el lunes a las ocho de la tarde por
un grupo de entre 30 y 40 inmigrantes y fue la policía marroquí la que se llevó
el cadáver para analizar las causas de lo sucedido.

Según publicaron ayer varios medios digitales, la Guardia
Civil y la Policía marroquí están llevando a cabo una investigación conjunta
para esclarecer esta muerte acaecida tras la avalancha de 300 inmigrantes que
intentaron llegar a Melilla saltando la doble valla del perímetro fronterizo.

Varios inmigrantes aseguran que el fallecido murió a
consecuencia de la "brutal paliza" propinada por agentes de la Guardia Civil una
vez que el inmigrante había logrado saltar la verja y acceder a suelo español.
Los golpes con las culatas de las armas en el vientre y el estómago fueron
mortales, según los testigos, que aseguran haber visto a los agentes, una vez
disuelta la avalancha, arrastrar el cadáver y abandonarlo en el lado marroquí de
la frontera.

La Comandancia de la Guardia Civil de Melilla niega estas
declaraciones y de hecho en el parte que hizo público el lunes aseguraba que
fruto del enfrentamiento entre la Benemérita y los inmigrantes, tres
subsaharianos y diez guardias civiles resultaron heridos tras la avalancha del
domingo, la segunda en menos de 48 horas. El delegado del Gobierno asegura que
de momento "sólo hay conjeturas" en relación a la muerte del subsahariano.
Fernández Chacón afirma que el Instituto Armado utilizó el material
antidisturbios reglamentario y quiso aclarar que la comunicación entre la
Guardia Civil de Melilla y sus superiores en Madrid "es fluida ya que tienen la
obligación de informar cuando ocurre cualquier hecho de este tipo igual que está
informada la Delegación del Gobierno". Sin embargo, la cadena SER afirmó,
citando fuentes de la Benemérita, que la investigación comenzó ayer porque "la
Guardia Civil de Melilla no informó el lunes a la Dirección General de Madrid en
su parte de novedades de la muerte del africano".

Denuncia de ONG's
Varias ONG's como SOS Racismo y la Comisión de Ayuda al
Refugiado (CEAR) han exigido a las autoridades españolas la investigación
exhaustiva de este caso "para que no quede ninguna duda de si este abuso se ha
producido" y aclarar, de este modo, la muerte del camerunés. CEAR pidió ayer que
se establezcan las responsabilidades que puedan derivarse de esta muerte, tanto
si afectan a las autoridades españolas como si recaen en las marroquíes. Esta
organización lamentó que los intentos de los inmigrantes por entrar en Melilla
se relaten como "una estrategia militar", tal y como la definió el delegado del
Gobierno.

Además, el diputado de CiU en el Congreso, Carles Campuzano,
exigió ayer la comparecencia del ministro del Interior, José Antonio Alonso,
para que explique "la muerte brutal del inmigrante" y aclare si se debió a la
actuación de la Guardia Civil.

Seis mil intentos
El delegado del Gobierno insistió en no pronunciarse sobre
estos hechos hasta que no se practique la autopsia al inmigrante. Aseguró que la
colaboración con Marruecos en materia de inmigración "es buena" aunque en
algunos casos los inmigrantes "nos sorprenden". Por ejemplo, en la hora
utilizada para entrar el domingo ya que "lo hicieron alrededor de las diez de la
noche cuando normalmente lo hacen de madrugada, a las dos o las tres". No
obstante, reconoció que los intentos de entrada "son diarios" aunque el método
de entrada "masivo y por la fuerza" es algo novedoso si bien "ya se utilizó en
el año 98". Indicó que el número de subsaharianos que esperan entrar a Melilla
desde Marruecos ronda los 500 y no ha variado respecto a años atrás. De hecho,
apuntó que se han reducido los intentos de entradas a la ciudad ya que si el año
pasado se rechazaron del orden de cinco mil intentos de entrada, en los seis
primeros meses de 2005, esta cifra ha alcanzado los seis mil. Los inmigrantes
intentaron colarse de manera sincronizada por la parte de la valla fronteriza
que no ha sufrido una elevación de tres a seis metros. Estas obras, que
comenzaron a raíz de la avalancha ocurrida en agosto del año pasado, culminarán
en octubre.

Ejército no participa
El delegado del Gobierno desmintió que se haya movilizado al
Ejército para reforzar las labores de vigilancia de la Guardia Civil en el
perímetro fronterizo. No obstante, desde la Comandancia de la Guardia Civil se
confirmó a este diario que sí se realizan labores de vigilancia desde los
propios acuartelamientos, como ocurrió el lunes por la noche en Horcas
Coloradas, donde se observaron varios intentos de entrada, o bien el pasado
domingo, en el que se localizó a más de una decena de inmigrantes en el interior
del Acuartelamiento "Millán Astray", sede de la Legión, y algunos fueron puestos
a disposición de la Guardia Civil.

El delegado manifestó que desde que está el PSOE en el
Gobierno se ha reforzado la vigilancia fronteriza, aumentando los Guardias
Civiles de 50 a 80 y los medios técnicos.

Melilla Hoy
Por : Sara Sanz

Dos testigos aseguran que en la lucha murieron dos hombres

Varios inmigrantes que intentaron cruzar la valla que separa Marruecos de
Melilla el pasado domingo aseguran que, en contra de la versión oficial, son dos
y no uno los subsaharianos que han muerto debido a los golpes recibidos de las
fuerzas de seguridad.

ELPAIS.es
CECILIA JAN - Melilla