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Nueva salida de inmigrantes subsaharianos a la Península desde Melilla

La salida de inmigrantes desde Melilla a la Península con el
permiso de la Delegación del Gobierno se está convirtiendo en algo habitual y
cada vez más frecuente. Es una medida para descongestionar la presión que en
estos momentos se vive en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI),
que ha visto duplicarse su número de residentes en los últimos meses, sobre todo
de subsaharianos seguidos de asiáticos.

Precisamente entre los inmigrantes que partieron ayer a la
Península se encontraban diez subsaharianos, todos hombres a excepción de una
mujer embarazada de ocho meses.

Esperanza
La mujer, de nacionalidad camerunesa, afirma que su objetivo
es salir de Melilla porque ha visto que otras mujeres subsaharianas llevan dos o
incluso tres años en el CETI y "todavía no les han dado los papeles".

Sabe que el laissez-passer o salvoconducto que concede la
Delegación del Gobierno a todos los que desean la salida voluntaria de Melilla
no le da ninguna garantía para obtener documentación. De hecho, tiene una orden
de expulsión, como el resto de los que le acompañan en esta salida, y el
compromiso de abandonar el país al cabo de un mes.

Pero esta camerunesa, como los inmigrantes que abandonan
Melilla con el laissez- passer, tiene otros planes."Espero darle a mi hijo en
España una vida mejor que la que he tenido yo", afirma.

Se muestra ilusionada aunque confiesa que no sabe adónde se
dirigirá cuando llegue a Málaga. Asegura que nadie en el CETI le ha informado de
las organizaciones a las que puede acudir en la Península por si necesita ayuda.
"Si Dios quiere, encontraré trabajo para alimentar a mi hijo", nos dice.

Los inmigrantes que partieron ayer, momentos antes de
subir al barco

Melilla Hoy
Por : Sara Sanz

Los inmigrantes llegados en pateras descienden un 37% respecto a 2004

En los ocho primeros meses del año, las fuerzas de seguridad han
interceptado a 6.361 inmigrantes cuando intentaban entrar en España a bordo de
embarcaciones. La cifra supone un descenso del 37% respecto a los 10.042
detenidos en el mismo periodo del año anterior, que a su vez ya fueron un 9,2%
menos que en 2003, y se sitúa en niveles desconocidos desde 1999. La caída ha
sido mayor en Canarias (55%) que en la costa de Andalucía (24%).

La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, ha
interpretado que el descenso en las llegadas de inmigrantes por segundo año
consecutivo demuestra "que se está trabajando en la dirección correcta".

Las estadísticas muestran que el descenso coincide con el refuerzo de los
medios de control de las costas y el clima de cooperación con Marruecos
establecido tras la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero al poder. Rumí ha
declarado que esa cooperación "va a seguir intensificándose".

En Canarias, el mayor descenso se registró en la isla de Fuerteventura,
adonde sólo llegaron 38 embarcaciones, frente a las 148 del mismo periodo del
año anterior. En cuanto a los inmigrantes que viajaban en ellas, el descenso ha
sido de 1.300, frente a los 4.186 de 2004 (69%).

Fuerteventura es la isla a la que llegan más subsaharianos, pues a ellos
no les importa ser detectados por los sistemas de vigilancia electrónica de sus
costas. Es más, les conviene, ya que así serán rescatados por las patrulleras.
Confían en que las autoridades españolas no les podrán devolver a sus países de
origen porque éstos no les reconocen como ciudadanos.

Los inmigrantes marroquíes, por el contrario, procuran eludir los radares
de Fuerteventura y de Lanzarote y se dirigen al sur de Gran Canaria. Saben que
si son detenidos estarán de vuelta en Marruecos en 24 horas. En esta última
isla, el número de interceptados creció desde 96 en 2004 hasta 452 este año
(371%).

En la zona del Estrecho llama la atención el aumento de llegadas en
Melilla (156 frente a sólo cuatro en 2004) y en Ceuta (135 frente a 30).

EL PAIS
T. BÁRBULO - Madrid

Un muerto y muchas dudas en Melilla

La muerte de un inmigrante camerunés a las puertas de Melilla, tras el
asalto perpetrado la noche del 28 de agosto a la valla fronteriza de la ciudad
por 300 subsaharianos y la consiguiente carga de la Guardia Civil, plantea
contradicciones e interrogantes que no han despejado las conclusiones del
informe interno realizado por el instituto armado. Éstas son algunas de ellas:

- Identidad del fallecido. Los subsaharianos que a las 19.10 del lunes 29
-22 horas después del asalto- trasladaron el cadáver hasta un puesto de la
Mehanía (Fuerzas Auxiliares Marroquíes) situado junto a la valla de Melilla
dijeron que se llamaba Ivo (o Ipo) Joe. Sus compañeros que lograron entrar en la
ciudad y se hallan en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes afirman que
su nombre era Joseph Abunaw y que le llamaban Joe Yopo. Ambos grupos coinciden
en que era de Camerún y tenía 17 años. Pero su identidad no ha sido confirmada
oficialmente.

- Causa de la muerte. En un primer momento, los compañeros del fallecido
dijeron que éste había caído muerto al ser apaleado en el interior de Melilla;
es decir, cuando ya había cruzado la doble valla fronteriza, y que la Guardia
Civil arrojó el cadáver al lado marroquí. Pero el único testigo en poder de la
Gendarmería Real de Marruecos afirma que lo mataron de tres balazos de goma
disparados a bocajarro entre las dos vallas y que sus compañeros lo llevaron al
bosque en volandas. Además, un testigo citado por la ONG Médicos Sin Fronteras
(MSF) dijo que le dispararon con balas de goma y le golpearon con la culata de
un fusil y que falleció en el bosque de madrugada. Y varios testigos filmados en
vídeo por la ONG Prodein declaran que le dieron tres culatazos en el estómago. A
pesar de que Prodein afirma que fueron filmados el mismo lunes, la ONG no hizo
públicos estos testimonios hasta cuatro días después, 24 horas más tarde de que
los medios de comunicación difundieran que la autopsia realizada en Marruecos
atribuía la muerte a una "explosión del hígado".

- Autopsia. Las autoridades de Marruecos no han proporcionado a sus
homólogas españolas los resultados de la autopsia realizada al cadáver, a pesar
de que éstas se la han pedido reiteradamente. Sólo han contado que el cadáver no
tiene hematomas producidos por balas de goma, como afirmó MSF. Que tampoco tiene
cortes, algo muy improbable si realmente saltó la concertina erizada de
cuchillas de la frontera. Y que la muerte se produjo por explosión del hígado, a
pesar de que el único hematoma que presenta está en el lado contrario a éste, en
la zona subcostal izquierda.

- Los testigos. El doctor de MSF Giorgio Calarco, que se hallaba en Nador,
declaró que los inmigrantes le avisaron entre las 15.00 y las 15.30 del lunes
(dos horas más en España) de que había un muerto, se dirigió al lugar que le
indicaron y no encontró el cadáver. El portavoz de la ONG Prodein, José Palazón,
que se hallaba en Melilla, declaró que recibió el mismo aviso a las 16.00, y que
encontró el cuerpo, lo fotografió y aconsejó a los subsaharianos que lo llevaran
al puesto de la Mehanía. Extraña que el doctor Calarco llegara al lugar cuando
ya había sido levantado el cuerpo, dado que se hallaba más cerca del lugar que
Palazón, quien tuvo que cruzar la frontera y filmar a los subsaharianos antes de
que fuera levantado el cadáver.

- Informe de la Guardia Civil. El informe interno del instituto armado no
revela si los agentes que se enfrentaron al asalto dispararon pelotas de goma o
utilizaron las culatas de sus fusiles para dominar a los inmigrantes. Los vídeos
de las cámaras de seguridad que ha proporcionado la Guardia Civil recogen el
comienzo del asalto, pero no su posterior represión.

- El segundo cadáver. MSF, Prodein y varios subsaharianos aseguran que
hubo otro camerunés muerto, cuyo cuerpo habría quedado junto a la valla
fronteriza y ha desaparecido. La Guardia Civil y la Gendarmería Real niegan
haberlo visto.

AI y CEAR piden una investigación

Las ONG Amnistía Internacional (AI) y Comisión Española de Ayuda al
Refugiado (CEAR) emitieron ayer un comunicado conjunto en el que afirman que en
el informe hecho público el lunes por la Guardia Civil "no se aclaran los hechos
acontecidos entre la noche del 28 y la madrugada del 29 [en la valla fronteriza
de Melilla]. Por ello, ambas organizaciones siguen pidiendo una investigación
exhaustiva de dichas expulsiones ilegales con resultado de dos muertos y varios
heridos".

Amnistía Internacional y CEAR se basan en el informe de otra ONG, Médicos
Sin Fronteras (MSF), el cual recoge la versión de un inmigrante que afirma que
dos cameruneses fueron muertos a golpes por la Guardia Civil. AI y CEAR
consideran "imprescindible dar una respuesta rápida a estos hechos. Y por lo
tanto, que se continúen las investigaciones hasta sus ultimas consecuencias, se
hagan públicos los resultados y, en su caso, se sancione a los responsables y se
garantice que se pone fin a estas prácticas, ya que vulneran de manera flagrante
la legislación internacional de derechos humanos".

Ambas organizaciones piden que el Estado español solicite a las
autoridades marroquíes toda la colaboración necesaria para aclarar los hechos.

ELPAIS.es
TOMÁS BÁRBULO - Madrid

El Tribunal Supremo anula tres artículos de una orden mi nisterial que aprobó el PP sobre los centros de internamiento de Extranjeros

Estas organizaciones denunciaron la inexistencia de una ley
que regule el funcionamiento de estos centros, que son siete situados en
Barcelona, Canarias, Madrid, Málaga, País Vasco, Tarifa (Cádiz) y Valencia.

Andalucía Acoge informó este lunes de que la anulación se
produce por vulneración de los derechos de los inmigrantes y de que el fallo de
la Sala Tercera del Supremo obliga a restituir derechos a los inmigrantes
internados en estos centros.

En este sentido, se refirió a la restricción de visitas de
familiares y abogados, los controles de la correspondencia y el decomiso de sus
pertenencias personales.

Andalucía Acoge, Aspa y la Asociación de Mujeres Progresistas
La Mitad del Cielo recurrieron y consideran que la sentencia "pone de manifiesto
la actuación ilegal de los centros de internamiento desde 1999 a 2003, durante
los que se hizo uso de la fuerza, aislamiento, restricción de derechos de visita
y de petición de protección de personas inmigrantes que estaban dentro sin
cometer delito".

Mantienen que la resolución puede afectar a decenas de miles
de inmigrantes que pasaron por estos centros entre 1999 y 2003 y los que están
en la actualidad recluidos.

Los colectivos lamentaron que los presos de cárceles españolas
tengan una ley que los protege, pero no los inmigrantes recluidos en estos
centros, por lo que creen que están en "una indefensión jurídica absoluta, pese
a no ser delincuentes", ya que únicamente han cometido una infracción
administrativa.

Estas organizaciones añadieron que "el vacío legal que existe
somete a los inmigrantes a condiciones de vida más duras que los que se
encuentran en prisión".

Recordaron que el PSOE en 2000 presentó una enmienda que pedía
al Gobierno popular regular por ley el funcionamiento de estos centros, "pero
desde que comenzó su mandato, no ha iniciado ningún tipo de acciones para llevar
a la práctica esa exigencia".

Por ello, exigen al Ejecutivo que sea "coherente" con sus
propuestas y reglamente mediante ley orgánica estos centros de internamiento con
el consenso de todos los grupos parlamentarios.

Los tres artículos anulados se refieren a la restricción de
visitas de familiares y abogados, los controles de correspondencia y el decomiso
de pertenencias personales

La resolución puede afectar a decenas de miles de inmigrantes
que pasaron por estos centros entre 1999 y 2003 y los que están en la actualidad
recluidos

Canarias Ahora .com
EFE. Málaga

Desesperación a las puertas del CETI en Melilla

El desbordamiento que se vive en el interior del CETI desde la
semana pasada empieza a tener sus primeras consecuencias.

Una hilera de mantas colgadas en uno de los laterales del
centro constituye la única protección de la que disponen medio centenar de
inmigrantes que viven a la intemperie hasta que el CETI cuente con una plaza
para ellos. Con esas mantas y algunos cartones se protegen de los azotes del
viento de poniente y de la tierra que trae consigo.

Envueltos en polvo y arena, algunos se quejaban ayer de que ni
siquiera tenían agua o jabón para ducharse y asearse.
"No hay plazas en el CETI". Es lo único que escuchan y la
frase que les desespera. Llevan cinco días en esta situación y confían en que
"alguien se acuerde de nosotros". La mayoría son subsaharianos y también hay
cinco asiáticos.

Delegación de Gobierno asegura que "se les está atendiendo en
la medida de las posibilidades del centro", que ahora soporta la mayor
saturación desde 2004 con más de 800 inmigrantes en su interior, incluyendo
bebés, para 480 habitaciones a las que se añaden cien plazas de las tiendas de
campaña del Ejército que se instalaron el año pasado ante un caso de emergencia
que todavía se prolonga.

Un inmigrante camerunés asegura que algunos compatriotas suyos
del interior del CETI les llevan ropa y algo de comida que logran guardar de sus
raciones diarias.

Otros voluntarios, como los miembros de la Iglesia Evangelista
Bautista, también les ayudan en la medida de sus posibilidades.

Desde hace tres días, acuden al exterior del CETI con una una
olla de cocina industrial llena de comida que la reparten en platos de plástico
entre todos los inmigrantes.
"Es lo único que podemos ofrecerles", afirma Francisco Casquet
Arrabal, miembro de esta congregación religiosa. Reconocen que las necesidades
de estos inmigrantes son muchas, por ejemplo, ropa y un lugar donde dormir
porque ahora sólo se pueden guarecer con pocas mantas y cartones.

Algunos de estos inmigrantes no entienden lo que están
viviendo. "Venimos de Marruecos donde lo hemos pasado muy mal, nos han
perseguido, teníamos hambre, sed, frío, paludismo y ahora, estamos en España, y
seguimos en la calle", aseguran. Piden "ayuda urgente" porque quieren terminar,
de una vez por todas, "con esta vida de pesadilla que nunca acaba".

Los inmigrantes duermen sobre cartones y refugiados bajo
algunas mantas

Melilla Hoy
Por : Sara Sanz

Las costas españolas registran la mayor oleada de pateras del año

La Guardia Civil ha detenido en poco más de 24 horas a 319 inmigrantes marroquíes y subsaharianos que llegaron a las costas españolas de Andalucía y Canarias a bordo de distintas pateras. Esta oleada de inmigrantes es la más grande de las registradas este año y se puede considerar como una de las mayores de los últimos cinco años. El 18 de agosto del 2001 fue el día en que se registró un mayor número de personas
inmigrantes localizadas, al ser detenidas 503 personas en el estrecho de Gibraltar y 64 más en la isla canaria de Fuerteventura.
A las costas de Andalucía llegaron en las últimas
horas al menos 210 inmigrantes, de los que un total de 117 inmigrantes, entre
ellos 33 menores y cuatro bebés, fueron localizados el sábado por la Guardia
Civil a bordo de dos pateras, una de ellas frente a la costa de la localidad
granadina de Salobreña, y otra cerca de la zona de Guadalmesí, en la localidad
gaditana de Tarifa. En la noche del sábado se interceptó otra embarcación en La
Rábita, también en Granada.

Ayer, frente a la costa granadina de Calahonda se
localizó otra patera con 30 inmigrantes marroquíes a bordo, todos ellos en buen
estado de salud y que fueron conducidos al puerto de Motril, que ayer se
encontraba absolutamente colapsado por los inmigrantes.

Unos entraban por una puerta y otros salían por
otra. Y es que, en sólo 24 horas, pasaron por estas instalaciones dos centenares
de indocumentado, ya que la Guardia Civil de Motril detuvo horas después a 39
inmigrantes de los cerca del medio centenar que se cree que viajaban en una
patera que desembarcó en una cala entre los anejos motrileños de Calahonda y
Castel de Ferro.De los 39 detenidos, nueve fueron encontrados por una
embarcación de recreo tendidos en la arena en una cala exhaustos y sin poder
moverse.

Los centros de menores granadinos, hasta donde se
trasladan a los menores llegados en pateras, estaban ayer colapsados y la Junta
de Andalucía tuvo que activar de nuevo un plan de emergencia y repartir a los
niños entre otras provincias.

En las islas Canarias se interceptó a otros 70
inmigrantes, incluida una mujer, cuando trataban de llegar a Fuerteventura a
bordo de dos barcas que fueron localizadas por la Guardia Civil, que además
identificó y detuvo a uno de los patrones.

Europa Sur
P. F. / AGENCIAS
granada / fuerteventura.

Huelva Acoge reclama albergues para inmigrantes en Palos y Moguer

La asociación Huelva Acoge considera "prioritario" que, con los 2,5 millones de euros que el Gobierno va a conceder a la Junta de Andalucía para la construcción de albergues para inmigrantes en la comunidad, se cubran las necesidades de los inmigrantes de los municipios costeros onubenses como Palos o Moguer.
La presidenta de Huelva Acoge, María Luisa Vélez,
señaló que estos municipios, junto a Lepe y Cartaya, son los que reciben un
mayor número de inmigrantes por las campañas agrícolas, aunque precisó que este
último municipio tiene cubiertas sus necesidades con el albergue municipal.
Insistió en que las mayores necesidades se concentran en la zona comprendida
entre Palos, Moguer y Mazagón, si bien advirtió de que el número de inmigrantes
que acude a trabajar durante la campaña agrícola a la zona del Condado "está
aumentando de forma considerable".

Con todo, Vélez reconoció que la asociación "aún
no tiene constancia del montante en concreto que va a llegar a Huelva para la
construcción de los albergues que Huelva Acoge viene reclamando desde hace mucho
tiempo ni sobre cómo se va a gestionar la construcción de estos servicios para
inmigrantes". La presidenta de Huelva Acoge consideró que en la próxima reunión
de la Mesa de la Inmigración "se nos informará de esta iniciativa y podremos
acordar la forma de distribuir los albergues en función de las necesidades"

Huelva Información
REDACCIÓN
huelva.

Música para la esperanza en el corazón de los inmigran tes

Hafida sonríe tímidamente antes de empezar a cantar. Todos
esperan con atención este momento porque supone un salvavidas dentro del
laberinto en el que se encuentran.

Esta joven de 14 años llegó a Melilla hace un año con su madre
y su hermana mayor, de 17.

A los pocos meses, se dio cuenta de que las melodías que
canturreaba en la habitación despertaban el interés de sus compañeras de cuarto.
Pronto se corrió la voz y Hafida se ha convertido en un apoyo para los
residentes del CETI.
"Todos me piden que les cante, hombres y mujeres,
subsaharianos, argelinos o asiáticos", afirma orgullosa.

Su repertorio, que es numeroso, incluye melodías árabes y
canciones de amor en su mayor parte.

Los que la escuchan, aseguran que les anima a seguir hacia
adelante en el duro camino de la inmigración. En muchos casos, Melilla se ha
convertido en un escollo que no les permite avanzar para conseguir el objetivo
de trabajar en España y esta situación contra la que no puede hacer nada, les
deprime y les desespera. Pero aseguran que escuchando a Hafida "podemos seguir
soñando porque sus canciones nos ayudan a tener esperanza", afirma una argelina
acogida en el CETI.

Hafida sonríe. Le gustaría cantar en español y abrirse camino
en el mundo de la música cuando consiga regularizarse. Es uno de sus sueños
aunque afirma que lo primero es salir de Melilla y llegar a Valencia. Allí
quiere comenzar con su familia una vida nueva, alejada de las penurias que les
obligaron a abandonar su pequeña ciudad al sur de Orán. Mientras tanto,
continuará ayudando a que los demás no decaigan a través de su voz privilegiada.

Melilla Hoy
Por : Sara Sanz

Urbanismo busca con el imán de la mezquita de Alicante una solución para evitar el cierre del templo

La Gerencia Municipal de Urbanismo y el imán de la mezquita han
mantenido conversaciones para buscar a corto plazo una solución al cierre del
templo religioso, decretado por el propio Ayuntamiento, tal y como se informó
ayer, a raíz de una sentencia que obliga al Consistorio a cumplir un decreto del
2001 en el que ya ordenaba la suspensión de la actividad en los locales de la
calle Jovellanos, 8.

Sin embargo, desde aquel año, el Ayuntamiento no ha ejecutado el
decreto debido, entre otras razones, a que funcionarios del área de Aperturas
consideraban que sentencias judiciales señalan que una mezquita no necesita de
permiso municipal para ejercer la actividad religiosa.

El gerente de Urbanismo, Enrique Sanus, dijo ayer a Efe que se ha
dado un plazo para la ejecución del decreto a partir de la fecha en que sea
recibido. El presidente de la Comunidad Islámica de Alicante, Najed Khaden,
aseguró que la notificación todavía no ha llegado, pero que en cuanto la
reciban, su abogado la estudiará y la recurrirán si lo consideran necesario.

Khaden aseguró que ya se tramitó licencia y que se subsanaron casi
todas las deficiencias del edificio, excepto la instalación de una nueva puerta
de emergencias, que «no cumple al cien por cien» la normativa porque «los
vecinos no dan permiso para llevar a cabo la obra». Khaden aseguró no entender
la decisión judicial porque la actividad que se realiza en la mezquita, de tipo
cultural y religiosa, «no es peligrosa». La mezquita congrega cada viernes unas
500 personas, una cifra que en ocasiones puede llegar a duplicarse.

Por otro lado, Sanús recordó que desde la Concejalía de Hacienda se
viene trabajando en un proyecto para la construcción de un centro ecuménico y
cultural que aglutinará a varias religiones y en el que se podrá ubicar el
centro islámico de Alicante.

Por otra parte, la portavoz del grupo municipal de Esquerra
Unida-l'Entesa, Susana Sánchez, responsabilizó al Ayuntamiento de que «la
situación haya llegado a donde ha llegado, cuando sabían desde hacía meses el
contenido de la sentencia». La edil recordó a la Administración «su
responsabilidad para garantizar el derecho al culto, sea cual sea la religión».
Sánchez cree que «los responsables municipales deberían haber mantenido las
reuniones que fueran necesarias para consensuar una alternativa al edificio de
la calle Jovellanos».

La Verdad Digital
J. F. P. / LA VERDAD/ALICANTE

La mezquita de Alicante abrirá hasta que el juez resuelva el recurso municipal

La mezquita de Alicante permanecerá abierta hasta que el juez
resuelva el recurso que la Gerencia Municipal de Urbanismo está preparando
contra la sentencia que obliga al cierre del centro religioso, según explicaron
fuentes municipales.

El equipo jurídico de la Gerencia de Urbanismo está estudiando la
forma para evitar el cierre de la única mezquita de la ciudad, obligado por una
sentencia. La posibilidad que los letrados consideran más viable es la de
presentar una «incidencia de sentencia», según explicaron fuentes municipales.

Esta fórmula obligaría al juez a pronunciarse sobre qué decreto debe
de aplicarse, si el del 2001, que ordenaba la clausura del recinto, o el del
2004, que daba permiso para seguir practicando el culto.

Mientras el juez da una nueva resolución, el Ayuntamiento no tendría
que cerrar la mezquita, por lo que habrá culto este viernes «sin ningún
problema», confirmaron desde la Concejalía.

La Gerencia de Urbanismo ya ha comunicado a la comunidad islámica la
sentencia judicial a través de correo certificado, con acuse de recibo. Los
responsables municipales esperan que la carta llegue a sus destinatarios hoy
mismo.

A la recepción de este envío, la mezquita tendría que cerrar en un
plazo de quince días hábiles, sobre el 20 de septiembre. Para evitar esta
situación, el Ayuntamiento interpondrá este recurso que «paralizará todo el
proceso», indicaron fuentes municipales.

De todas formas, los vecinos del edificio Yoraco, donde se sitúa la
mezquita, interpusieron un segundo contencioso-administrativo contra el centro
religioso, que todavía no se ha resuelto.

Para desbloquear el actual conflicto y buscar nuevas soluciones, el
gerente de Urbanismo, Enrique Sanus, mantendrá hoy una entrevista con el
responsable religioso de la comunidad islámica en Alicante, el imán Najed
Khaden.

La Verdad Digital
J. V. PÉREZ PARDO/ALICANTE

Inmigrantes rechazan la propuesta europea de no readmitir a los sin papeles expulsados de la UE

Una coalición formada por trece Organizaciones No Gubernamentales
(ONG), así como diversas asociaciones de inmigrantes de la Comunidad Valenciana,
han mostrado su preocupación y su rechazo a la propuesta presentada por la
Comisión Europea para regular la repatriación de los inmigrantes ilegales.

La propuesta de directiva prevé, entre otros aspectos, la
prohibición de regreso a cualquier país miembro de la UE para todo aquel
inmigrante ilegal que haya sido expulsado de algún país comunitario.

“Es aberrante, carente de sentido común, y va en contra de la Carta
de los Derechos Humanos suscrita por la propia UE”, exclama Mouloud Talbi,
miembro de la asociación de argelinos de la Comunidad Valenciana. “La UE se está
convirtiendo en una fortaleza en la que nadie puede entrar”, sentenció.

“Nos cuesta pensar que estamos en la Europa que habla del Estado de
derecho”, añade por su parte León Tachjian, que preside la asociación de
uruguayos de la Comunidad Valenciana. “A Uruguay llegaron decenas de miles de
españoles que viven en perfectas condiciones. Tienen acceso a un trabajo,
educación y una vivienda digna, tal y como establece la Carta de Derechos
Humanos de la ONU”, comenta.

“Los Gobiernos permiten que las multinacionales succionen a nuestros
países”, continúa Tachjian, “nos roban las materias primas como en la época de
las colonias, y luego ponen trabas a los inmigrantes que vienen buscando unas
mejores condiciones de vida”, señala indignado, y hace una puntualización para
incluir al “Gobierno español, el europeo, pero también a los Gobiernos corruptos
de América Latina”.

Trece oenegés, entre las que se encuentran Caritas Europa y Amnistía
Internacional, han manifestado en un comunicado conjunto que la propuesta se
basa en una “lógica represiva” y que “la expulsión debería ser el último recurso
para afrontar la inmigración ilegal”.

Las Provincias

Casi medio centenar de inmigrantes pasa la noche en la puerta del CETI en Melilla

Alrededor de cincuenta inmigrantes subsaharianos continúan durmiendo
a la intemperie en los aledaños del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes
(CETI), a la espera de que la Jefatura Superior de Policía les abra el
correspondiente expediente de expulsión y se les facilite una plaza en el
interior del recinto.

El grupo, integrado en su totalidad por varones, se encuentra en
Melilla desde el pasado fin de semana, cuando consiguieron sortear los controles
establecidos por la Guardia Civil y acceder a través de la modalidad de
avalancha a territorio español.

En cualquier caso, y a pesar de que desde la Delegación del Gobierno
se vienen organizando frecuentes traslados de inmigrantes a la península, las
instalaciones del CETI se han visto desbordadas y albergan, en estos momentos, a
casi 800 personas, 300 más de las que puede acoger.

Presión

Sin embargo, la situación no presenta visos de mejorar, ya que en
los alrededores del monte Gurugú aún se encuentran hacinadas cientos de personas
con la intención de acceder a territorio español. De hecho, un helicóptero
realizó ayer, con el premiso de las autoridades marroquíes, varios vuelos sobre
las zonas más conflictivas para tomar fotos aéreas y recabar información sobre
la situación a la que deben hacer frente las autoridades.

Sur Digital

Melilla, una ciudad entre rejas frontera del paraíso

LO último de lo que un europeo desearía desprenderse al entrar en un
país africano sería de su pasaporte. A la inversa, la cosa cambia. En los
alrededores de la frontera melillense-marroquí, el primer mandamiento para un
subsahariano que aspira a cruzar la verja (con riesgo de la propia vida si es
preciso) le exige deshacerse de toda documentación que permita acreditar su
procedencia.

Paradójicamente, la ausencia de papeles es el salvoconducto
inmediato y más seguro para garantizarse la no expulsión, si bien, antes es
preciso lograr otro objetivo bastante más difícil que quemar un pasaporte, como
es poner los pies de este lado de la verja para luego dejarse atrapar.

Parece un sinsentido: primero se esconden para no ser vistos, luego
saltan la verja despavoridos y tratan de evitar la captura y, acto seguido, una
vez alcanzado suelo español, se dejan coger dócilmente por la Guardia Civil para
ser trasladados con comodidad en un vehículo hasta la comisaría de policía, en
el centro de la ciudad, donde los guardias civiles les ayudarán a rellenar un
expediente de expulsión ininteligible para los detenidos pero que no podrá
demostrar su nacionalidad, lo que les impedirá ser repatriados. Esa es la ley. Y
los subsaharianos se la saben de memoria.

Ouma, un bambara de la región de Mopti (Mali), lo consiguió la noche
del domingo pasado, el 28 de agosto. Era su sexta tentativa de asalto en el
último mes. Tuvo suerte, pues sólo llevaba mes y medio -algunos llevan años y
aún no lo han logrado- deambulando por los alrededores del monte Gurugú y por
los pinares de Farhana y Marihouari, colindantes con la verja de Melilla. Ouma
atravesó el desierto maliano y argelino en coche. El resto del viaje, a través
de Marruecos, lo hizo a pie. Durante el mes largo que pasó en Marruecos vivió de
la caridad, narra. Cuando le pregunto si es musulmán, responde sonriente y lleno
de ironía: «Quand même!», algo así como «¿Por supuesto!», o «¿Faltaría más!»,
expresando de ese modo que tal vez sería budista si las circunstancias se lo
hubiesen exigido. Ambos nos reímos a carcajadas.

Avalancha humana

Lo cierto es que aquella noche, sobre las 22:20 horas, al igual que
otras muchas del verano de 2005, se convirtió en una avalancha de personas, como
si la feria, que en estos días se celebra en el bonito Parque Hernández de la
ciudad autónoma española, se hubiese trasladado a los alrededores. Dos nutridos
grupos de inmigrantes de distintas nacionalidades (Nigeria, Ghana, Mali, Camerún
) emprendieron el asalto coordinado por sendos puntos de la valla de defensa de
12 kilómetros de largo que rodea a la ciudad. El primer grupo, el más pequeño,
por la zona sur, la del barrio chino, quizá se tratase de una maniobra de
distracción; el segundo, el más numeroso, de unos 300 inmigrantes, por el norte,
por el pinar que del lado marroquí se nomina de Marihouari, y de este otro de
Rostrogordo. En esta última parte, la dos vallas paralelas tienen aún la misma
altura, poco más de dos metros, mientras que en la mayor parte del trazado la
segunda alambrada se alza ya por encima de los seis metros de altura, lo que
dificulta las posibilidades de éxito de los inmigrantes.

Ese día, Ouma no llevaba reloj, como tampoco ninguno de sus
compañeros. En realidad, Ouma, como el resto, no ha tenido jamás un reloj de
pulsera, pero la voz de los muecines de las mezquitas en los pueblos que rodean
a Melilla era la señal prevista para el asalto. «Han llegado a usar -relata un
guardia civil- un cornetín para darse aviso del momento indicado». Como siempre,
los asaltantes iban pertrechados de decenas de escalas rudimentarias fabricadas
con troncos y cuyos peldaños, a falta de cuerdas u otro material, fijan a base
de paciencia y precisión con tiras de goma de neumático y jirones de tela. Ahora
hay incluso un cementerio de esas escalas ubicado al pie de una de las garitas
de vigilancia de la Guardia Civil.

El factor sorpresa es clave en tales casos, pero para ello se hace
imprescindible, cuanto menos, la indiferencia de los puestos de vigilancia de la
Mehaznía, cuerpo auxiliar del Ejército de Marruecos temido hasta extremos
insospechados por la población local por su brutalidad extrema y que, según han
podido constatar estos enviados especiales esta semana durante un recorrido por
la zona, cuenta con numerosos puestos de observación semiocultos en torno a la
valla melillense. «A veces, desde este lado de la valla, relata un guardia
civil, vemos los golpes que la Mehaznía reparte entre los subsaharianos. A mí me
dan un golpe así y te aseguro que no me puedo levantar, pero esa gente lo
aguanta casi todo. Son muy fuertes y lo demuestran cuando se enfrentan con
nosotros. Si saltan pocos no se atreven, pero cuando lo hacen en masa se ponen
agresivos y pelean duro. Los que han sido capaces de llegar hasta aquí es porque
resisten lo indecible y nos las vemos y deseamos para atajarlos, expuestos,
ellos y nosotros, a cualquier cosa».

Ouma, tendido ahora a las puertas del Centro de acogida Temporal de
Inmigrantes (CETI), ríe feliz al recordar lo sucedido aquella noche, pero guarda
un silencio impenetrable cuando se le pregunta por el fallecido que apareció al
día siguiente en el lado marroquí o por el número de asaltantes que lograron
pasar. Otros compañeros suyos escuchan la conversación y lo mejor, al parecer,
es callar, parece pensar Ouma.

Nadie da certeza de cuántos subsaharianos traspasaron esa noche la
verja, aunque se habla de unos 80 por el norte y quizá 10 más por el sur. De lo
que no hay duda es de que los focos instalados a lo largo del perímetro se
encendieron, las patrullas hicieron acto de presencia y las cámaras térmicas
grabaron el asalto y la refriega. El parte de batalla llegó al día siguiente:
una decena de miembros de la Benemérita heridos de diversa consideración,
anunció la Delegación del Gobierno. El del otro lado no se hizo esperar. Médicos
Sin Fronteras, que ofrece desde hace algunos meses asistencia a los
subsaharianos que llegan a la zona, dijo haber atendido en el hospital de Nador,
en Marruecos, a una veintena de ellos con heridas diversas, la mayoría fracturas
o contusiones en el intento de saltar la doble valla.

Horas después, en la tarde de ese lunes, José Palazón, miembro de
Prodein, asociación pro-derechos humanos que opera en Melilla, relató que un
grupo de inmigrantes depositó junto a la alambrada, pero del lado marroquí, el
cadáver de un inmigrante que participó en el asalto. El propio Palazón
distribuyó una foto, que en la mayoría de medios apareció firmada por Prodein,
en la que se aprecia a un subsahariano tumbado boca abajo, con la frente apoyada
en uno de sus antebrazos y rodeado por inmigrantes.

Discrepancias

No parece la posición normal de un cadáver, desde luego. Tampoco por
la postura de sus manos, pero Médicos Sin Fronteras (MSF) confirmó la existencia
de un muerto (imposible saber si era el de la foto o si ésta era apenas un
montaje), al cual lo trasladó al cercano hospital marroquí. Incluso apuntó la
posible existencia de otro más en la morgue de dicho centro sanitario, pues así
lo aseveró un presunto testigo, inmigrante, que les acompañó en el traslado, el
cual atribuyó la muerte de su compañero a los golpes que supuestamente le
propinó la Guardia Civil antes de devolverle la noche de autos a través de una
portezuela a territorio marroquí. En el informe remitido al Defensor del Pueblo
para que investigue los hechos, ese testigo es identificado por MSF como M.

La Gendarmería marroquí, sin embargo, se apresuró a exculpar
tajantemente a la Guardia Civil y los informes forenses, así como lo que se
conoce de la autopsia, cuestionan en lo esencial la versión que MSF recogió de
M., el presunto testigo presencial.

En Melilla (aún peor en Marruecos) es difícil, muy difícil, saber
toda la verdad sobre sucesos como éste, pero, en cambio, es fácil percibir que
casi todas las partes callan algo, empezando por los inmigrantes. Del análisis
del agravamiento de la situación, así como de la reciente aparición del tráfico
de pateras, fenómeno casi desconocido en Melilla hasta hace poco, el presidente
de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda (PP), se pregunta «en qué cifra tasa el
PSOE su concepto de solidaridad, ¿a cuántos inmigrantes equivale? ¿Cuántas
mujeres embarazadas más tienen que llegar? ¿Cien más? ¿Cien mil?» Y añade: «Esto
es absurdo. La política de inmigración del PSOE se ha hecho a costa de generar
un efecto llamada evidente. Me alegro -ironiza- de que las relaciones con
Marruecos sean tan buenas, pero lo que tiene que hacer el Gobierno español es
exigir a Marruecos mayor colaboración para combatir a las mafias que traen a los
subsaharianos hasta esta frontera e investigar el grado de implicación o
participación de ciertas organizaciones que se hacen llamar ONG», en clara
referencia a Prodein, presidida por Palazón, que levanta toda clase de
suspicacias entre los periodistas y autoridades de Melilla.

Carlos Ugarte, coordinador de MSF en la zona, prefiere no especular
y defiende que la Guardia Civil realice la tarea que tiene encomendada de
vigilancia de la frontera, «siempre y cuando -dice- actúe con los medios y la
proporcionalidad exigibles para que no se produzcan males mayores no deseados
por nadie». El propio Ugarte confirmó a este periódico que, a raíz de estos
sucesos, la Gendarmería y la Mehaznía han venido llevando a cabo redadas de
subsaharianos en el Gurugú y sus alrededores para enviarlos a Oujda, en una
'zona de nadie' en la frontera con Argelia. «Nuestra misión -explica Ugarte- no
es investigar los hechos, sino hacer Medicina, pero pedimos que se aclare la
verdad de lo ocurrido».

Con móviles

Por su parte, un guardia civil relata que los asaltantes llegan muy
bien organizados: «A veces traen un teléfono móvil para cada grupo de una
nacionalidad. Saben los medios de los que disponemos a la perfección porque les
informan de ello algunas ONG. Lo hacen con buena intención, pero de ese modo no
contribuyen a atajar el problema». La cuestión, según fuentes de la Guardia
Civil, es que las batidas de la Mehaznía en la frontera se hacen apenas cuando
llega dinero fresco de la UE en forma de ayudas a Marruecos, y sólo durante un
corto período, o cuando los mandos superiores visitan la zona: «Da igual el
partido político que gobierne. Para Marruecos todo se reduce a si les llega
dinero de España y de Europa o si no les llega. No hay más», dice otro
patrullero de la Guardia Civil.

Pero la realidad en Melilla esta semana fue que al amanecer el
pasado viernes, otra vez guiados por la involuntaria señal del muecín, unos 50
subsaharianos se lanzaron a la carga, de los cuales 20 lograron su objetivo y
llegaron a territorio español. Cerca de un centenar de ellos duerme ya a la
intemperie a las puertas del CETI, creado en tiempos del Gobierno de Aznar y que
cuenta con unas instalaciones más que dignas pero actualmente desbordadas.

Allí se registra últimamente una actividad muy por encima de lo
normal, dado que a estas alturas el centro está saturado, con más de 700
inmigrantes, pese a que, según fuentes de la Guardia Civil, está previsto para
un máximo de 450. Por este motivo, se han instalado tiendas de campaña en los
espacios ajardinados del centro y ahora los que están dentro presionan y se
oponen a la llegada de nuevos inquilinos subsaharianos, porque empeoraría la
calidad de vida de los que ya están. «Esta gente, en cuanto se instalan y se
sienten seguros aquí, cuenta un guardia civil, comienza a montar sus propias
mafias, incluso prostíbulos propios. Algunos son muy chulos y desafiantes. Otros
no, pobre gente. Claro que nos dan pena casi siempre, ¿cómo no!, pero ¿qué
podemos hacer nosotros? Yo, si tengo algo para darles les doy a veces, pero
nuestra misión es impedirles que entren de forma ilegal».

Por su parte, el centro de menores se encuentra a punto de alcanzar
su máxima capacidad, ocupado sobre todo por niños marroquíes y argelinos, aunque
desde hace varias semanas cuenta ya con los tres primeros casos de
subsaharianos, procedentes de Camerún. Le hablo a Ouma de Kanouté, el delantero
maliano que ha fichado esta temporada el Sevilla F.C., y entonces recupera la
sonrisa y se interesa vivamente. Le pregunto en qué país europeo le gustaría
instalarse y le cito algunos nombres: España, Francia, Italia, Alemania Al
nombrarle cada uno de ellos, repite divertido: «Quand même!... Quand même», y
otra vez ríe a carcajada limpia.

Sur Digital

Interceptada una patera en Tarifa con 50 inmigrantes, siete de ellos niños

Nuevo episodio del drama migratorio en el estrecho. El Servicio Marítimo de la Guardia Civil y Salvamento Marítimo interceptaron en la madrugada de ayer una embarcación ilegal en las costas de la localidad con una cincuentena de indocumentados a bordo. De ellos, siete eran menores de edad.
La expedición fue interceptada sobre las 5.30
horas, a unas dos millas y media de Guadalmesí, siendo posteriormente trasladada
al puerto Tarifa adonde llegaron en torno a las 7.30 de la mañana.

La embarcación, una lancha neumática con ocho
metros de eslora y motor de 20 caballos, fue detectada por el Sistema Integral
de Vigilancia Exterior (SIVE) en torno a las 4.40 horas a unas seis millas de la
costa tarifeña.

En la patera viajaban 50 indocumentados, de los
cuales 29 de ellos eran varones marroquíes y otros seis, subsaharianos. También
había dos mujeres marroquíes y seis subsaharianas, así como siete menores de
edad, cuatro de ellos bebés subsaharianos y tres, menores marroquíes.

A su llegada al puerto de Tarifa, algunos de estos
inmigrantes fueron atendidos por la Cruz Roja y Protección Civil por casos de
hipotermia, aunque ninguno de ellos precisó, inicialmente, el ingreso en centros
médicos.

Pero no fue la única expedición que arribó en
costas andaluzas. Otra embarcación con 67 inmigrantes, de ellos seis mujeres y
una treintena de menores, fue interceptada frente a las costas de Granada. La
lancha fue localizada sobre las 9.30 horas a unas doce millas de la costa de
Salobreña después de ser detectada por el SIVE y una lancha de recreo. Sólo dos
de los expedicionarios necesitaron asistencia médica.

Europa Sur
AGENCIAS
tarifa.

El alcalde "socialista" de Cartaya(Huelva) no ve ningún problema xenófobo y racista en su localidad

La Asamblea Local de IU ha lamentado el rechazo a su oferta de diálogo que según ellos ha mostrado el alcalde de Cartaya, Juan Antonio Millán, mediante unas declaraciones en las que ha achacado al problema de la movida juvenil, las palizas sufridas por 4 inmigrantes marroquíes el pasado fin de semana por un grupo de jóvenes.
La oferta de diálogo lanzada el pasado viernes por
IU al alcalde de Cartaya, "tenían el objeto de poner fin a conductas racistas y
xenófobas como las que se dieron el pasado fin de semana en nuestra localidad y
con ese fin, propusimos la elaboración por consenso y de forma participativa de
un Plan Integral de Integración y para la convivencia del municipio".

IU considera por tanto que el alcalde con esas
declaraciones "está huyendo del problema atribuyendo las agresiones a la movida
juvenil" y no al carácter "racista y xenófobo".

Huelva Información
S.P
huelva.

Coalición por Melilla advierte de un segundo fallecimiento en la frontera

La organización política Coalición por Melilla (CpM) pidió el
jueves que no se vulneren los Derechos Humanos en el control de la inmigración
después del fallecimiento de un inmigrante subsahariano al producirse un intento
masivo de salvar la frontera de la ciudad autónoma y elevó a dos el número de
fallecidos, aunque no existe constancia oficial de este extremo.

En rueda de prensa, la vicepresidenta segunda de la Asamblea
de Melilla y diputada de CpM, Jaddu Driss, calificó de "lamentable" la muerte
del inmigrante y, en referencia a los hechos ocurridos en la frontera que separa
Melilla de Marruecos, habló del fallecimiento de dos jóvenes cameruneses, uno de
17 años y otro de 21, si bien no hay constancia oficial de este segundo
fallecimiento.

Driss recordó que la obligación por parte de las autoridades y
de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "es velar para que no se
vulneren los Derechos Humanos".

La parlamentaria señaló la necesidad de esclarecer esta muerte
"lo antes posible, por el buen nombre de la Guardia Civil".

Al mismo tiempo, criticó las declaraciones del diputado por
Melilla (PP), Antonio Gutiérrez, ya que "en lugar de destacar la problemática de
la inmigración y apoyar a la Guardia Civil, debería preguntarse qué hizo el PP
en los ocho años que estuvo en el Gobierno y qué alternativas presenta como
diputado".

Madridpress.com

Detenido el presunto homicida de Sallem E. en Tortosa

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron anoche en
Roquetas de Mar (Almería) a Juan Alberto G. D., de 37 años, por su presunta
implicación en la muerte de un marroquí al que supuestamente tiroteó el pasado
día 30 de agosto tras una discusión, que se originó porque el arrestado no
respetó la preferencia del extranjero en un paso de peatones en pleno centro de
Tortosa (Tarragona).

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía detuvieron anoche en Roquetas de
Mar (Almería) a Juan Alberto G. D., de 37 años, por su presunta implicación en
la muerte de un marroquí al que supuestamente tiroteó el pasado día 30 de agosto
tras una discusión, que se originó porque el arrestado no respetó la preferencia
del extranjero en un paso de peatones en pleno centro de Tortosa (Tarragona). El
detenido se encontraba anoche en dependencias policiales en la localidad
almeriense y en las próximas horas será puesto a disposición judicial. El caso
se encuentra bajo secreto de sumario.

Un equipo de buzos del Cuerpo Nacional de Policía que inspeccionaba el río
Ebro localizó ayer por la mañana la pistola con la que presuntamente disparó a
Sallem E., un ciudadano marroquí de 36 años. Los buzos de la policía hallaron
una pistola de un calibre de 9 milímetros parabellum, que el asesino
supuestamente arrojó al río tras huir del lugar de los hechos. Tras desprenderse
de la pistola, el fugado también abandonó su vehículo, un Renault Espace, que se
halla en manos de la policía desde la mañana siguiente al suceso.

Por otra parte, unos 300 manifestantes a juicio de los organizadores y
200, en opinión de la Policía Local de Tortosa, se concentraron ayer por la
tarde en el núcleo histórico de la ciudad e iniciaron un recorrido hacia la
comisaría de policía. La práctica totalidad de los manifestantes eran miembros
de la numerosa comunidad musulmana de la ciudad -unas 3.000 personas respecto de
los 35.000 habitantes totales- y gritaron toda clase de consignas condenando el
hecho y reclamando la detención del agresor.

ELPAIS.es
EFE - Barcelona

IU propone un plan de integración para contrarrestar los ataques racistas en Cartaya(Huelva)

El Grupo Municipal de IU en el Ayuntamiento de Cartaya remitió el pasado martes un escrito al alcalde de la localidad, el socialista Juan Antonio Millán, en el que propone la elaboración de un Plan Integral de Integración Sociocultural y por la Convivencia, al objeto de contrarrestar episodios "xenófobos y racistas" como los registrados el pasado fin de semana en el municipio, donde un grupo de personas agredieron a cuatro inmigrantes.
En rueda de prensa, el portavoz de la coalición en
la Corporación cartayera, Miguel Ángel Gea, aseguró ayer que la última reyerta
"no es un hecho aislado" y añadió que estas acciones provienen de "una minoría
de la población autóctona que es racista y xenófoba".

Gea consideró que esta situación de conflicto "no
se hubiese resuelto de esta forma violenta si se hubiese dado entre dos grupos
de españoles" y estimó que estas acciones se dan porque "no existe comunicación
y conocimiento entre las culturas que conviven en la localidad".

El portavoz de IU mostró su preocupación porque
este tipo de conflictos -que se saldó con 13 jóvenes detenidos, entre ellos
varios menores-, se repiten de forma continua desde hace unos dos años y apuntó
que, en lo que va de 2005, "se ha apaleado a varios inmigrantes, incluso la
Guardia Civil desarticulóp a una banda de jóvenes que se dedicaan de forma
literal a la caza del moro".

En este sentido, recordó que, en 2002, un vecino
de Cartaya inició una recogida de firmas contra los inmigrantes, a los que
acusaba de cometer crimenes y también destacó que, durante este año, "varios
vehículos de marroquíes han sido quemados, algunos de ellos delante del bar que
frecuentan en la localidad", además de denunciar que existen algunos
establecimientos de hostelería que cobran hasta tres veces más por una
consumición si se trata de inmigrantes".

Gea insistió Gea en que no considera que Cartaya
sea xenófoba o racista, pero resaltó que "sí existe una minoría que lo es" y
estimó que, "si hubiese una política potente de integración o se diesen recursos
a las ONG para que se conozcan las diferentes culturas, estos hechos no se
verían con tanta impunidad".

En este contexto, el portavoz de IU ha presentado
una moción para que se elabore un Plan de Integración y Convivencia en el
municipio, ya que, aunque reconoció que se han dado "importantes avances en las
mejoras de las condiciones laborales y de vida de los inmigrantes que acuden,
sobre todo, a trabajar en la campaña de la fresa, es necesario que se coordinen
todas las políticas y que estas personas no se consideren sólo en clave de mano
de obra, sino como personas que tienen todo tipo de necesidades".

Gea se dirigió a "todos los que tienen algo que
decir en este tema" para que, "aunque no se trata de sacar de madre esta
situación, tampoco se puede obviar que, desde hace unos años, se están dando
casos en la localidad que no corresponden a un estado de derecho", por lo que
también ha dirigido una carta al alcalde de Cartaya, Juan Antonio Millán (PSOE)
para alcanzar una posición común y adoptar medidas consensuadas sobre este
asunto.

El portavoz de IU quiso dejar claro que la
propuesta de realización del citado Plan "no la hacemos en clave de oposición,
sino como una obligación que tenemos los partidos políticos y la ciudadanía en
un Estado de Derecho".

En este sentido, IU propone que el Plan esté
elaborado y aprobado antes del 31 de diciembre de 2005, que en los presupuestos
del año próximo se recoja una partida presupuestaria para llevarlo a la práctica
y que, para su aplicación, se cree una mesa de seguimiento.

Por su parte, el coordinador provincial de IU,
Pedro Jiménez, anunció que solicitará al subdelegado del Gobierno, Manuel Bago,
que reúna a todas las administraciones y agentes sociales y económicos para
analizar estas situaciones, que "se registran en municipios del entorno de la
capital que acogen población inmigrante" porque "más que el balance económico de
las campañas, es fundamental velar por la integración de la población
inmigrante".

Jiménez lamentó, además, el silencio que, "de
forma electoralista, mantienen sobre estos hechos el PSOE y el PP, que no los
condenan" y apostó por la necesidad de que todas las formaciones "pongan el dedo
en la llaga para evitar que estas situaciones vayan a más". A su juicio, "es
necesario condenar estos hechos, se produzcan donde se produzcan, porque no se
está condenando una acción de Gobierno, sino actos provenientes de bandas nazis
que proliferan en la provincia, a los que es necesario aislar política y
socialmente".

Por su parte, la presidenta de la asociación
'Huelva Acoge, María Luisa Vélez, mostró ayer su "preocupación" por que reyertas
como la registrada en Cartaya están protagonizadas por españoles "muy jóvenes"
en contra, en su mayoría, de ciudadanos marroquíes.Vélez lamentó que en Cartaya
se haya producido más de un incidente similar entre marroquíes y jóvenes
españoles que "dan que pensar, aunque no ocurran todos los días, porque Cartaya
es una localidad que recibe y seguirá recibiendo a mucha población inmigrante".

Por último, el presidente de la Asociación de
Inmigrantes 'Alminar-Huelva', Hassam Amirou, condenó ayer las agresiones a
ciudadanos magrebíes y abogó por adoptar "medidas de urgencia", ya que, según
aseguró, "no es la primera vez que ocurren estos desagradables hechos racistas,
no se trata de un caso aislado". "En esta zona de la provincia están ocurriendo
ya muchas cosas juntas", recordó.

Huelva Información
J. LANDERO/AGENCIAS
Huelva.

España el país de la UE que más "sin papeles" expulsa

España es el país de la UE con más expulsiones forzosas (27.600 en 2004), seguido de Alemania (21.614), Italia (17.200) y Reino Unido (16.918), según datos de Bruselas. En 2004 se dictaron 650.000 órdenes de expulsión y se produjeron 164.000 retornos forzosos y 48.000 retornos voluntarios en la UE.
La Comisión Europea propuso ayer un catálogo de
reglas comunes "claras y transparentes" en materia de repatriación de los
inmigrantes irregulares, el uso de la fuerza, la custodia temporal y la
readmisión, que establecen también criterios de respeto de los derechos humanos
y de las libertades fundamentales de los expulsados.

"Las personas que se encuentran de forma ilegal en
la Unión Europea tienen que volver a sus países de origen, pero al mismo tiempo,
si no garantizamos a los inmigrantes ilegales un regreso eficaz y digno, la
credibilidad de nuestras políticas quedará cuestionada", dijo el vicepresidente
del Ejecutivo comunitario y responsable de Justicia e Interior, Franco Frattini,
al presentar esta iniciativa.

Frattini explicó que sus propuestas no incluyen
disposiciones específicas para los sospechosos de participar en actividades
terroristas. "No podemos introducir el principio de que los Estados miembros
deben expulsar a los presuntos terroristas porque no siempre es la opción más
interesante. A veces, puede ser preferible presentar cargos contra el sospechoso
o mantenerlo bajo vigilancia en un Estado miembro. Sería un error introducir la
expulsión obligatoria", dijo.

No obstante, Frattini explicó que cualquier país
puede expulsar a un sospechoso de terrorismo por razones de orden público y
seguridad retirándole antes el permiso de residencia, algo que ya permite la
legislación comunitaria en materia de asilo e inmigración.

Europa Sur
EUROPA PRESS
bruselas.

El asesino de Salam en Tortosa huye con su familia.

Todos los policías disponen ya de la fotografía de Juan
Alberto Gabarri Díaz, el hombre de 37 años que el martes pasado presuntamente
mató de cinco disparos a un marroquí en Tortosa, tras una absurda discusión de
tráfico. La colaboración ciudadana permitió identificar al asesino escasas horas
después del crimen.
El sospechoso, un gitano vecino del barrio tortosino de
Remolins, pertenece, según los investigadores, a un poderoso clan dedicado al
tráfico de estupefacientes. Sin embargo, nunca ha estado detenido. Desde el
martes no ha vuelto a su casa. Pero no ha huido solo. Gabarri se ha fugado con
toda su familia.
La ausencia de antecedentes policiales ha forzado a los
investigadores a trabajar con la fotografía del DNI. Su orden de búsqueda y
captura por un homicidio doloso consta desde el miércoles en la BSN (Base de
Señalamientos Nacionales). Así, cualquier policía que identifique rutinariamente
al sospechoso, en cualquier rincón de España, si introduce sus datos en el
ordenador, descubrirá que lo están buscando.

REFUERZOS
El miércoles se desplazaron hasta Tortosa un inspector y
varios agentes del Grupo de Homicidios de la policía de Barcelona para colaborar
con la comisaría local en la investigación del homicidio. Sin embargo, quedan
pocos detalles por esclarecer. El martes por la tarde, Salam E., de 36 años,
discutió con el conductor de una furgoneta Renault Espace. Muchas personas
presenciaron la escena. Algunos testigos llegaron a memorizar la matrícula del
vehículo mientras su conductor disparaba a bocajarro, sin bajarse del coche,
cinco balas contra Salam.
La policía no confirmó ayer si el vehículo estaba a nombre del
sospechoso. Pero los diferentes testigos interrogados por los investigadores no
dudaron ni un momento en reconocer, en la foto del DNI de Gabarri, la cara del
asesino del marroquí.
Los inspectores de Tortosa conocen bien a Gabarri. Nunca lo
han detenido antes, pero sospechan que participa, junto con otros miembros de su
familia, en el tráfico de drogas. Su casa de Remolins está vigilada las 24 horas
del día. Aunque tampoco volverá. Tiene familia en numerosas ciudades, aunque los
vínculos más fuertes los tiene en Valderrobres, en la provincia de Teruel.
"No tardará en caer. Son demasiados para esconderse", indicó
confiado un investigador. A partir de hoy, buzos especialistas del Cuerpo
Nacional de Policía se sumergirán en las aguas del Ebro para tratar de localizar
el arma homicida. Varios testigos han asegurado a la policía haber visto al
hombre arrojarla el martes, en un punto concreto del río.
Por otra parte, la Asociación de Trabajadores Inmigrantes
Marroquíes en España (ATIME) se personará como acusación particular en el
proceso judicial abierto por el asesinato. Exigen justicia.

El Periódico
MAYKA NAVARRO
BARCELONA