El secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, confirmó ayer que las muertes de los tres inmigrantes en su intento por llegar a Melilla a través del perímetro fronterizo no son las primeras porque, según aseguró el representante ministerial, "ha habido años en los que el número de fallecidos ha sido mayor a los de este año".
No obstante, subrayó que el Gobierno central está "muy preocupado" por estos fallecimientos que se están produciendo en las últimas semanas ya que la política de control fronterizo está basada en "un respeto exquisito a los derechos y libertades de los ciudadanos".
Por este motivo, confirmó que en cada uno de los fallecimientos que se han producido se ha abierto "una investigación interna y además otra judicial".
A esto se une, según Camacho, la comparecencia solicitada a título personal por el propio secretario de Estado de Seguridad en la Comisión de Interior del Congreso "a efectos de poner de manifiesto el resultado de esas investigaciones que se han producido".
Frente a las críticas vertidas por algunas ONG's sobre las duras represiones policiales en el perímetro fronterizo para contener las avalanchas de los inmigrantes, Camacho insistió en reconocer la labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y "la gestión que están haciendo de una situación que es muy complicada".
Tres muertes en un mes En las últimas semanas se han sucedido los intentos de entrada masiva por la valla fronteriza y tres inmigrantes han muerto, uno de ellos en el lado marroquí y otros dos en el Hospital Comarcal tras ser trasladados heridos desde Marruecos.
La última muerte se produjo el 15 de septiembre a causa de un desplazamiento de tráquea. El anterior caso sucedió el 12 de septiembre, cuando falleció en el hospital un inmigrante que resultó herido durante una avalancha con graves lesiones en la cabeza.
Anteriormente, el 28 de agosto, Joseph Abunaw, un camerunés de 17 años, falleció tras otro intento de paso masivo de inmigrantes. En ese incidente, varias ONG y los propios inmigrantes culparon a la Guardia Civil por su represión. El Instituto Armado, a través de un informe, se autoexcluyó de cualquier responsabilidad.
Tres inmigrantes han muerto después de intentar entrar a Melilla a través de la valla fronteriza
Medio millar de inmigrantes subsaharianos, pertrechados con 300 escaleras artesanales, asaltaron entre las 5.30 y las 6.30 de ayer el perímetro fronterizo de Melilla en dos puntos opuestos y de forma simultánea. Unos 130 alcanzaron suelo español. Unas 15 horas después, cuando ya había anochecido, se produjo otro asalto, en el que participaron unos 500 inmigrantes, de los que más de 200 consiguieron su objetivo. La mayoría fueron detenidos. Se trata de la mayor avalancha de este tipo registrada en la ciudad. Decenas de asaltantes tuvieron que ser atendidos de cortes sufridos en manos y piernas.
La Guardia Civil movilizó a numerosos efectivos, entre ellos 40 agentes de los Módulos de Intervención Rápida, después del asalto de las 21.30 y tras recibir informaciones que indicaban que más grupos de inmigrantes estaban dispuestos a intentar cruzar la valla en las horas siguientes. Cerca de 150 guardias civiles, con material antidisturbios, junto a unos 50 policías nacionales y locales, participaron en las tareas de contener los asaltos y detener a quienes alcanzaron suelo español.
Más de 200 subsaharianos lograron cruzar la valla anoche. La mayoría fueron detenidos y conducidos al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y a la comisaría de policía. Junto al CETI fueron atendidos en ambulancias decenas de inmigrantes que habían sufrido cortes en manos y piernas durante el asalto a la valla.
Un mando de la Guardia Civil describió así lo ocurrido en el asalto registrado en la madrugada de ayer: "Los más viejos del lugar dicen que jamás habían visto algo semejante". El oficial se refería no sólo al número de asaltantes -el mayor hasta la fecha-, sino también a su rudeza y a la estrategia con la que acometieron el asalto.
El primer aviso de lo que se avecinaba se produjo a las nueve de la noche del lunes, pocas horas después de que los secretarios de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y de Inmigración, Consuelo Rumí, abandonaran Melilla tras inspeccionar el perímetro fronterizo junto a una comisión parlamentaria. Un nutrido grupo de inmigrantes se aproximó a la valla en la zona de Rostrogordo, al norte de la ciudad. Los inmigrantes se retiraron al ver el despliegue de fuerzas de orden público en la zona.
El asalto definitivo se produjo a las 5.30, de forma simultánea en dos puntos opuestos del perímetro de la ciudad, que mide 10,4 kilómetros: en el sur, junto al puesto fronterizo de Beni-Enzar, y en el norte, entre Río Nano y Pinares de Rostrogordo. En las dos zonas se están realizando trabajos para aumentar la valla de tres a seis metros.
Los enfrentamientos duraron hasta las 6.30. Durante una hora, los inmigrantes lanzaron continuos ataques contra la valla, primero en un punto y luego en una zona situada a varios cientos de metros de distancia. El empleo de material antidisturbios por parte de la Guardia Civil apenas pudo contener las avalanchas.
Un miembro de las fuerzas de intervención relata así el final del asalto en la madrugada de ayer: "Cuando todo terminó, unos compañeros de la policía nacional y de la policía local se encargaron de los traslados [de los inmigrantes capturados en el lado marroquí], otros se ocuparon de atender a los heridos, tanto subsaharianos como agentes. Estaba rendido. Me senté en el suelo para recobrar aliento. Luego empezamos a buscar las pertenencias que habíamos perdido o se habían roto en el cuerpo a cuerpo: las gafas, el reloj, la cadena, las insignias del uniforme, la gorra...". De los 18 heridos, sólo uno permanece ingresado, con una muñeca fracturada.
La intervención de la Guardia Civil contó con la ayuda de las Fuerzas Auxiliares marroquíes, que detuvieron en su territorio a unos 50 inmigrantes.
"Nos caían encima de tres en tres"
Los guardias civiles, situados en el puesto fronterizo de Beni-Enzar y entre Río Nano y Pinares de Rostrogordo, intentaron detener los asaltos con ayuda de policías nacionales y locales. Uno de estos últimos narra así los hechos: "Oíamos voces, como si alguien les dirigiese [a los subsaharianos]. A las órdenes de esa voz, oculta en la oscuridad, colocaban las escaleras contra la primera valla y trepaban hasta la alambrada que la corona. Allí recibían otra escalera que les alcanzaba un compañero desde el lado marroquí para que pudieran bajar hasta el camino de ronda, entre las dos vallas. Intentábamos impedir que descendieran, pero se tiraban sobre nosotros. Lo que más oíamos era al compañero que teníamos al lado, que nos advertía: '¡Cuidado, cuidado!', porque te caían encima de tres en tres".
"Si tratábamos de detenerlos", prosigue su relato, "intentaban deshacerse de nosotros a base de bocados y puñetazos. Tienen una complexión física impresionante y van a por todas".
ELPAIS.es T. BÁRBULO / T. RAMOS - Madrid / Melilla
La colombiana Orfelia, diseñadora de modas y analista clínica pero actualmente empleada en el servicio doméstico, ha aprendido a ser más consciente de lo que significa emigrar. También ha redescubierto el dibujo como una excelente terapia. En cambio, Diego, un ecuatoriano afincado desde hace cuatro años en Sant Cugat, casado y con hijos, vive estos encuentros como una jornada para "aliviarte del estrés acumulado, desahogarte y empezar de nuevo sin tanta carga". Mientras que Carmen, también latina, se ha descubierto como una artista intuitiva y como una mujer que cada día aprecia más su identidad.
Estas sensaciones confluyen en unos talleres de arteterapia para inmigrantes y autóctonos que se organizan en Barcelona y Sant Cugat y que forman parte de un proyecto europeo de investigación en el que también participan ciudadanos de Atenas, Praga y Florencia. Con el respaldo de la Universidad de Génova y el Instituto Universitario de Arteterapia de Nürtingen (Alemania), Colores - como se llama la propuesta- propone un diálogo intercultural que nace en un taller de artes visuales conducido por expertos en arteterapia y mediadores culturales, en el que inmigrantes y autóctonos trabajan en conjunto y experimentan con formas artísticas de comunicación como la pintura, la escultura, la fotografía y las artes gráficas.
"El objetivo es conocer al otro y romper barreras para evitar el racismo y la xenofobia, o sea, queremos evitar el miedo al diferente y acercar las culturas", detalla Alfonsina Echenique, arteterapeuta argentina que coordina el taller de Sant Cugat. La coordinadora del proyecto en España, la alemana Eva Marxen, también arteterapeuta, describe la arteterapia como "una técnica terapéutica en la que la persona puede comunicarse mediante procesos y materiales artísticos que facilitan la expresión y la reflexión". Marxen la considera muy útil en un campo como el de la inmigración porque "puede facilitar el diálogo entre culturas cuando hay problemas con el idioma o cuando todavía hay cosas que no se pueden expresar con la palabra".
El proyecto consta de dos etapas. En la primera, inmigrantes y autóctonos trabajaron por separado en dos grupos de 15 personas tanto en Sant Cugat como en Barcelona. Una vez por semana, y tras un debate sobre asuntos ligados a la inmigración, se crearon obras artísticas. Helga Flantermesky, mediadora cultural del Ayuntamiento de Sant Cugat, constata que el taller "rompe el mito de que la inmigración es homogénea; rescata las vivencias personales y es sanísimo recuperar la identidad propia".
Los autóctonos son mayoritariamente universitarios o profesionales relacionados con la psicología, la educación o con la mediación cultural. Los inmigrantes han sido seleccionados por el Sappir (servicio de atención psicológica y psiquiátrica a inmigrantes y refugiados) de Barcelona, así como en diferentes asociaciones de la ciudad y de Sant Cugat. La mayoría son mujeres, de perfil cultural alto y trabajadoras, y proceden de Latinoamérica, el Magreb o los países del Este.
En la segunda fase, que empezó en septiembre, se trabaja en un solo grupo. Las obras, si los autores dan permiso, formarán una muestra itinerante que recorrerá varias ciudades europeas para divulgar el proyecto. Las dos universidades implicadas analizarán los resultados de la arteterapia para, según Marxen, "transferir ese método de trabajo a otras organizaciones".
LA VANGUARDIA DIGITAL PALOMA ARENÓS - 26/09/2005 Barcelona
El ministro de Interior, José Antonio Alonso, apostó por el incremento de efectivos policiales y por un aumento de los recursos tecnológicos destinados a la seguridad de Melilla como posible solución a los últimos intentos masivos de entrada ilegal de inmigrantes a través de la valla que separa España de Marruecos.
Alonso, que presidió el acto de clausura de la IX edición del Curso Internacional de Verano de la Guardia Civil sobre 'Tráficos ilícitos y delincuencia organizada', celebrado en el Parador de Trujillo (Cáceres), señaló que la intención del Gobierno es "luchar decididamente contra las mafias que controlan el tráfico ilegal de seres humanos, luchar durísimamente contra esas mafias" para acabar con la inmigración no regulada.
Según el ministro, hay que hacer frente a la inmigración ilegal en Melilla, que es "el drama de África, del África sub-sahariana", dijo, con la respuesta policial, así como "mejorando la colaboración Publicidad con algunos vecinos, como por ejemplo Marruecos, que puede y debe seguir mejorando".
Así, apuntó que "hay que seguir aumentando el número de agentes destinados a proteger Melilla" y mejorar los recursos tecnológicos. En este sentido, recordó que ya se ha aumentado en un diez por ciento el número de guardias civiles en la ciudad autónoma "pero hay que seguir aumentándolo".
RECURSOS TECNOLÓGICOS
Además, comentó que "hay que seguir mejorando los recursos tecnológicos, como la valla y también los sensores y cámaras", fruto de lo cual se iniciaron los trabajos de mejora de la valla que separa Melilla de Marruecos y que pasará de medir tres metros a medir seis. Estos trabajos "se acabarán en el plazo mínimo posible", resaltó José Antonio Alonso.
Por último, afirmó que la política de inmigración del Gobierno se basa en que "sólo pueden entrar en España las personas que están en situación regular, legal, con permiso de residencia o trabajo", unas directrices que responden a "las exigencias de la sociedad española y la legalidad española y las exigencias de la legalidad y las políticas europeas de inmigración".
Como resultado de esa política, Alonso informó de que este año el flujo de pateras ha disminuido en un 37 por ciento, "consecuencia sin duda de que el sistema de vigilancia en el Estrecho y las Islas Canarias ha mejorado".
Por otro lado, el ministro de Interior se refirió al proyecto conjunto, organizado por España, Italia, Francia y Reino Unido, por el que se ha fletado ayer desde Madrid un avión para repatriar inmigrantes ilegales rumanos. José Antonio Alonso dijo que este tipo de políticas "se ejecutan de una manera garantista y absolutamente solidaria para con los inmigrantes y que además permiten reducir considerablemente los costes de devolución".
"Es un drama humano de las personas que intentan entrar a nuestro país saltando la valla", que separa España de Marruecos, "y es un problema que escapa a la decisión concreta de un gobierno".En estos términos se refirió en rueda de prensa Alfonso Perales, secretario de Relaciones Institucionales y Política Autonómica del PSOE, a la situación que se está viviendo en la frontera de Melilla, sobre lo que añadió que "lo que está haciendo el Gobierno español es lo que tienen que hacer los gobiernos".
"En Melilla se están viviendo todos los días acontecimientos muy dramáticos y dolorosos desde el punto de vista personal, pero queremos hacer una llamada al PP, porque no puede pretender, como hará esta semana, rentabilizar políticamente lo que está pasando, no puede convertirlo en un acontecimiento político porque no lo es".
Perales, que resaltó que el Gobierno central pedirá a las Comunidades Autónomas y Ayuntamientos que incrementen sus ayudas a la cooperación, sumadas a las del propio Ejecutivo central, pero, puntualizó que el Gobierno español, "como ninguno, no puede hacer desaparecer la frontera por doloroso que sea".
Destacó que se están haciendo esfuerzos para potenciar la cooperación con Marruecos y reclamó Perales "comprensión" para la labor que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, "que tienen que proteger la valla legítimamente".
Los directores españoles Chema de la Peña y Gabriel Velázquez presentaron en San Sebastián su película 'Sud Express', un relato en cinco idiomas de relaciones cruzadas unidas por un tren que une París con Lisboa.La película, rodada en localizaciones naturales, contó con un "80% de actores no profesionales" de los tres países que salen en la película, que utilizan cinco idiomas: español, portugués, francés, árabe y euskera.
"La película habla de sentimientos, de personas", dijo Velázquez en rueda de prensa, tras el pase de la película que cerró, junto a la danesa 'Bang bang organtugang', de Simon Staho, la competición oficial del 53 Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
PERSONAJES DE VARIOS PAÍSES: PORTUGUESES, ESPAÑOLES, ANGOLEÑOS, MARROQUÍES
'Sud Express' toma como eje el tren del mismo nombre que une París con Lisboa para hacer desfilar una serie de personajes de los tres países que cruza el convoy contando sus historias y relaciones cruzadas.
Desde los dos hermanos portugueses que no se hablan, a los dos chicos españoles que buscan firmas para cambiar la vía del tren que pasa por su pueblo, pasando por el inmigrante angoleño o marroquí, hasta el taxista racista parisino que está casado con una portuguesa, todos van desvelando sus emociones a lo largo de casi dos horas de película.
La cinta, que confirmó las expectativas que se tenían de ella como favorita a la Concha de Oro al mejor filme, surgió porque ambos directores son de Salamanca y el Sud Express es uno de los trenes más importantes que pasan por la región.
"Tenía un amigo que era revisor en ese tren y nos contaba unas historias alucinantes (...) luego, el tren es el único medio de transporte que mantiene ese misterio épico del viajar, asociado a las emociones de siempre de marchas, de despedidas, de idas", explicó De la Peña.
La película, rodada en localizaciones naturales, contó con un "80% de actores no profesionales" de los tres países que salen en la película, que utilizan cinco idiomas: español, portugués, francés, árabe y euskera.
La película fue bien recibida por el público, que se había quedado más frío, sin embargo, horas antes con 'Bang bang orangutang', una historia de un hombre preocupado sólo por sí mismo, seguro de que nada le puede pasar y al que su egoísmo abocará a una espiral descendente.
Protagonizada por los actores suecos Mikael Persbrandt y Lena Olin, la película recurre a una agresiva fotografía y música de grupos como los Clash e Iggy Pop para hacer reaccionar al espectador.
'Sud Express' y 'Bang bang orangutang' son las dos últimas películas que competían en la sección oficial, cerrada fuera de concurso por el filme neozelandés 'The world's fastest indian', de Roger Donaldson.
El comité local del Sindicato Unificado de Policía (SUP) de Algeciras denunció ayer que los inmigrantes que llegan a la ciudad, tras ser interceptados en aguas del Estrecho a bordo de pateras y otras embarcaciones, son "hacinados" sistemáticamente en los calabozos de la Comisaría de la Policía Nacional, situada en la avenida Fuerzas Armadas, sin que estas dependencias estén, por otro lado, debidamente habilitadas para ello. El sindicato informó, a través de un comunicado de que en su día se construyeron calabozos en las dependencias policiales de Eras de las Torres, situadas también en Algeciras, "para que ingresaran allí los inmigrantes ilegales" que llegaran a la ciudad, "ya que están en mejores condiciones y sus dimensiones son muy superiores a los de la Comisaría" de Fuerzas Armadas.
Sin embargo, se apuntó que, los calabozos de Eras de las Torres no se utilizan para dicho fin, por lo que desde el sindicato se cuestionó si se construyeron para "servir de hospital de campaña para los inmigrantes que padecen enfermedades infecciosas y que estos tengan que ser atendidos por los propios policías nacionales", como ocurrió el pasado mes de agosto ante la llegada al puerto de Algeciras de 135 inmigrantes a bordo del pesquero "Menavaal 1".
Así las cosas, el SUP tachó de "ridícula y tercermundista" la situación que se vive "desde hace año" en la Comisaría central de la Policía Nacional en la ciudad, cuyos calabozos tienen una capacidad máxima para 15 o 20 personas en condiciones idóneas, según el sindicato, pero sin embargo, con frecuencia se ingresa allí a un mayor número de personas, algo que suele ocurrir cuando llegan inmigrantes a la ciudad.
Sin ir más lejos, esta situación se ha vivido este mismo fin de semana, siempre según el sindicato del Cuerpo Nacional de Policía, ante la llegada el pasado viernes de 28 inmigrantes marroquíes, que se juntaron con varios detenidos, por lo que en total hubo allí 34 personas hacinadas.
La situación supone, según el SUP, un "riesgo para la seguridad de los policías que trabajan en los calabozos, así como para los propios inmigrantes" y denunció que en los pasillos se respire "un aire insano e insoportable".
Por último, el SUP, sindicato mayoritario en el sector, criticó que "a nadie parezca importarle esta situación" pese a que llevan años reclamando una solución, según añadieron.
Según algunos inmigrantes, ninguno de los heridos se podía mover a causa de las lesiones en diversas partes del cuerpo y fueron sus compatriotas los que dieron la voz de alarma y pidieron auxilio en el Hospital de Nador.
El único de los heridos que permanecía visible en el lado marroquí del perímetro fronterizo estuvo custodiado por un militar del país vecino desde que intentó entrar a Melilla, a altas horas de la madrugada, y no lo consiguió hasta las once de la mañana del día siguiente, en un punto en el que, al otro lado de la frontera y a una distancia de 300 metros, se encontraba un puesto de vigilancia de la Guardia Civil.
Este inmigrante, procedente de Mali, permaneció tendido en el suelo, inmóvil, sin apenas poder moverse hasta que llegaron con una camilla tres compatriotas suyos acompañados de tres agentes de la Gendarmería Real Marroquí y dos trabajadores del Hospital de Nador. A pesar de este despliegue, fueron los subsaharianos los que pusieron en la camilla al herido y los que lo transportaron hasta la ambulancia.
Uno de los inmigrantes indicó a un oficial de la Gendarmería Marroquí el lugar en el que se encontraba el resto de los heridos, cerca del punto por el que habían intentado entrar durante la noche, localizado concretamente en la zona boscosa próxima al puesto fronterizo de Mariguari, donde todavía no se ha recrecido la valla de tres a seis metros.
Uno de los compatriotas del herido aseguró que el lesionado se cayó cuando había superado la primera valla del perímetro fronterizo. Casualmente, en ese mismo punto hay una puerta entre la doble valla que permite acceder al lado marroquí de la frontera que ayer por la noche se encontraba abierta y por donde el inmigrante herido fue devuelto a territorio marroquí, según los inmigrantes.
Uno de los trabajadores del Hospital de Nador aseguró que, además de estos heridos, hay once más ingresados en este centro hospitalario desde hace dos días con diferentes lesiones producidas mientras intentaban saltar la valla fronteriza.
El destino de todos ellos, una vez que han sido localizados por la gendarmería marroquí, será la deportación a Oujda, ciudad marroquí limítrofe con Argelia. Allí les dejan en tierra de nadie y, en ocasiones, son las autoridades argelinas las que les retienen unos días en prisión. Después, vuelven a recorrer los cien kilómetros que les separan de Nador para intentar saltar de nuevo la valla fronteriza.
En el tramo por el que intentaron entrar el jueves por la noche los subsaharianos se podían ver amontonadas en la mañana del viernes, en el lado español de la frontera, medio centenar de escaleras de madera con las que se ayudan los inmigrantes para saltar la valla. Junto a las escaleras, aparecían dispersos algunos guantes utilizados por los inmigrantes para protegerse de los extremos punzantes del serpentín que corona el vallado.
También había algunas bolas de goma y casquillos de fogueo propios del material antidisturbios que utiliza la Guardia Civil para contener la entrada de los inmigrantes.
Momento en el que los subsaharianos transportan al herido en camilla ante la mirada de los gendarmes
El grupo municipal de IU cargó ayer contra la actuación del Ayuntamiento de Oviedo en la concesión de certificados a los inmigrantes que residen en el municipio desde antes del 8 de agosto del 2004.
Según datos de la coalición, el 92 por ciento de las solicitudes de empadronamiento por omisión realizadas en el registro general "no fueron respondidas ni en un sentido ni en otro", explicó ayer el concejal Celso Miranda. Así, de las 159 solicitudes que se recibieron en las oficinas municipales, el consistorio concedió 12. Una "actuación pasiva" que ha perjudicado a los solicitantes porque, según Miranda, "desde Delegación de Gobierno se está rechazando el conceder los papeles a los inmigrantes porque no tiene contestación del ayuntamiento".
Por ello, IU pidió ayer en la comisión de Bienestar Social al concejal responsable de Inmigración que responda "no sólo a los propios afectados sino además a todos los ovetenses y explicar porqué han actuado de esa manera".
Por su parte, el concejal socialista Gonzalo Olmos insistió en que desde el ayuntamiento se lleven a cabo una serie de actuaciones para proteger a los consumidores de las cláusulas abusivas que se aplican al ciudadano a la hora de adquirir una vivIenda. En este sentido, Olmos recordó al alcalde Gabino de Lorenzo que el consistorio está aplicando una tasa "ilegal" al estar cobrando el enganche de aguas al ciudadano. Por ese motivo, el concejal socialista insistió ayer una vez más en que se modifique la ordenanza municipal que regula dicha tarifa, calcule el número de afectados y se restituya a cada uno de todos los que resultaron perjudicados.
La familia de Guillem Agulló ha revivido con gran dolor, dos veces este año, la muerte de su hijo en 1993 durante una pelea en Montanejos.
Primero fue una pancarta que recordaba el crimen exhibida por un grupo de jóvenes crueles y radicales durante el partido de fútbol que jugaron el Levante UD y Valencia CF, en el estadio Ciudad de Valencia. Esto sucedió el pasado 22 de mayo.
Y en la madrugada del pasado viernes, Pedro Cuevas, el homicida de Guillem Agulló, fue otra vez detenido junto a otros integrantes del Frente Antisistema, un grupo neonazi que traficaba con armas y presuntamente organizaba batidas para agredir a inmigrantes y a miembros de otras tribus urbanas rivales.
Tras ser acusado de los delitos de asociación ilícita y tenencia de armas prohibidas, Pedro Cuevas ingresó en prisión por orden de la jueza de Carlet que instruye el caso.
Condenado a 16 años de cárcel El Tribunal Supremo condenó en 1997 a Pedro Cuevas a 16 años de cárcel por matar de una puñalada en el corazón a Guillem Agulló.
Aunque durante la investigación y el juicio se planteó el móvil político como detonante del apuñalamiento, las sentencias de la Audiencia Provincial de Castellón y del Tribunal Supremo no consideraron que la mortal agresión que sufrió el joven fuera resultado de un enfrentamiento político con miembros de grupos de ideología fascista.
Ahora, doce años después del homicidio, la familia de la víctima considera más que nunca que el móvil fue político.
Según el abogado de los padres de Guillem Agulló, la operación Panzer contra el grupo neonazi al que presuntamente pertenece Pedro Cuevas ha reabierto la herida en sus clientes.
Ellos siempre pensaron que su hijo murió como consecuencia de un enfrentamiento político, y ahora creen que la detención del homicida como presunto miembro de un grupo neonazi es una prueba más de lo que defendieron en el juicio, según el letrado.
UGT-Madrid aseguró que en la región hay más de 120.000 empleados domésticos extranjeros, de los que 74.660 cotizan en la Seguridad Social en el régimen especial de empleados de hogar, lo que representa un 80 por ciento del total de trabajadores afiliados a este régimen en Madrid.
El sindicató señaló que "es imprescindible reconocer la labor de estos nuevos trabajadores, dotar de permiso de residencia y trabajo a quien no lo tenga, y reformar el Real Decreto 1424/85, de 1 de agosto, que regula estas relaciones laborales y que después de 20 años resulta totalmente obsoleto, pues no garantiza protección a ninguna de las partes, ya que concibe el servicio doméstico como un lujo para el empleador y al trabajador se le recortan derechos sociales consolidados por estar sujeto a una relación de especial dependencia".
Según explicó la central sindical, Madrid emplea al 21,39 por ciento de los trabajadores extranjeros del total que cotizan en España (1.633.911), ocupando el segundo lugar detrás de Cataluña, que acoge al 22,67 por ciento de los cotizantes extranjeros. Pero considerando sólo la afiliación al régimen especial de empleados de hogar, la Comunidad de Madrid ocupa el lugar preferente, ya que el 32,5 por ciento de los empleados domésticos de origen foráneo dados de alta en la Seguridad Social trabajan en la región.
CUIDADO DE LAS PERSONAS DEPENDIENTES
"La presencia de estos trabajadores permite cubrir, por un módico precio, las actividades reproductivas y el cuidado de las personas dependientes. Tareas absolutamente imprescindibles para la sociedad el bienestar, que en otros países socialmente mas avanzadas son objeto de políticas públicas de protección a la familia", indicó UGT.
Finalmente, el sindicato afirmó que "los hombres y las mujeres inmigrantes, regulares e irregulares, realizan su trabajo en condiciones demasiado precarias, sometidos a la libre voluntad de su empleador, bajo la amenaza de perder sus autorizaciones laborales si no cotiza un empleador por ellos a la Seguridad Social, o directamente bajo el riesgo de expulsión, si son irregulares".
Fuentes del Ministerio del Interior informaron de que, entre enero y junio, se interceptó a 7.716 inmigrantes irregulares que intentaban entrar en España por los puestos fronterizos, lo que supone un incremento del 66,3% respecto al mismo período del año anterior.
El incremento de los retornos -personas rechazadas en frontera- fue especialmente significativo en Algeciras, donde se pasó de 492 en el primer semestre de 2004 a 1.475 en los seis primeros meses de este año.
No obstante, el mayor número de inmigrantes irregulares interceptados en frontera se registró en el aeropuerto de Madrid-Barajas, donde alcanzó las 4.829 personas entre enero y junio de 2005, frente a las 3.070 del mismo período del año anterior, lo que supone un incremento del 57%.
En el aeropuerto de El Prat, en Barcelona, el aumento fue del 123% y los retornos alcanzaron los 754 entre enero y junio, frente a los 338 del mismo período del año anterior.
Las citadas fuentes destacaron que la mayor eficacia en estas cuestiones responde directamente al refuerzo de los puestos fronterizos, especialmente en Barajas, donde se incorporaron 95 efectivos a finales de año.
Además, aumentó un 28,17% el número de devoluciones, referidas a personas que intentaron entrar ilegalmente en España fuera de los puestos fronterizos, respecto al mismo período del año anterior.
Un total de 5.988 personas fueron interceptadas de esta forma, la gran mayoría de ellas en pateras y de nacionalidad marroquí.
También al refuerzo de los controles fronterizos con unidades de extranjería y a su efecto disuasorio atribuyen las fuentes de Interior el descenso del 5,8% del número de solicitudes de readmisión cursadas a Portugal y Francia de inmigrantes irregulares detectados en las fronteras terrestres.
En el caso de los cuatro puestos fronterizos con Francia, se incorporaron 52 efectivos a los controles de extranjería.
Esta mejoría de los resultados en la lucha contra la inmigración en frontera, se refleja en el descenso del 23% en las expulsiones de inmigrantes irregulares de territorio nacional, al que las fuentes consideran que también ha contribuido el proceso de normalización de inmigrantes que ha supuesto regularizar la situación de casi 700.000 personas.
El mayor número de inmigrantes interceptados en frontera se registró en el aeropuerto de Madrid-Barajas, donde alcanzó las 4.829 personas
Aumentó un 28,17% el número de devoluciones, referidas a personas que intentaron entrar fuera de los puestos fronterizos
La Comandancia confirmó la noticia adelantada por MELILLA HOY según la cual unos setenta inmigrantes subsaharianos intentaron entrar a la ciudad pasadas las once de la noche del martes, utilizando para ello escaleras artesanales. Los agentes retiraron del vallado, una vez acabada la acción, del orden de unas treinta escaleras, abandonadas o arrebatadas a los inmigrantes durante su intento de intrusión.
Según la Guardia Civil, la acción coordinada y sincronizada en el tiempo se produjo en la zona norte, en los Pinares de Rostrogordo, por parte de los dos grupos de inmigrantes subsaharianos de 20 y 50 personas respectivamente, que pese a la presencia de los agentes, se resistían a retirarse e intentaban reiteradas tentativas de intrusión para tratar de superar el sistema integral de seguridad del perímetro y acceder de forma ilegal a Melilla.
Fuerte resistencia En este sentido, añadió que con serias dificultades finalmente lograron dispersar los grupos y evitar la vulneración fronteriza, sin que ninguna de estas personas hubiera logrado su objetivo de acceder a nuestra ciudad, excepto doce heridos -entre ellos un menor de 17 años- que por motivos humanitarios fueron trasladados al Hospital Comarcal en sendas ambulancias. Todos fueron dados de alta excepto uno que presentaba fractura en antebrazo y húmero motivado "por una caída accidental desde la valla".
Asimismo, aclaró que en esta ocasión no se produjeron lesiones entre los miembros de la Comandancia, "tan sólo algunos desperfectos en vestuario y material oficial".
Colaboración marroquí De igual modo, informaron que agentes de la Policía Local y del Cuerpo de Bomberos colaboraron en los incidentes sucedidos, los primeros con la regulación del tráfico para evitar accidentes y seguridad en la vía de circunvalación y los segundos en la evacuación de los inmigrantes a los centros sanitarios.
Igualmente destacaron "la colaboración de forma efectiva de las Fuerzas Auxiliares marroquíes en su propio territorio, que mantienen reforzada la zona y que lograron la detención de unos veinte subsaharianos". En este mismo sentido se pronunció el delegado del Gobierno, quien subrayó la colaboración de Marruecos.
Por último, la Comandancia de la Guardia Civil comunicó que ha instruido diligencias por supuestos delitos de resistencia y desobediencia con resultado de lesiones, así como de daños, que han sido entregadas en el Juzgado de Guardia de la Ciudad.
Pero lo peor podría estar aún por llegar. Según informaron fuentes cercanas a la Guardia Civil, la Benemérita en la ciudad española del Norte de Africa está en "alerta" por la posibilidad de que se esté organizando una entrada masiva de más de mil personas, antes de que la doble valla de Melilla termine de elevarse a seis metros.
En lo que llevamos de año se llevan contabilizados 12.000 intentos de saltar la verja y en menos de tres semanas se han producido tres muertes de subsaharianos al intentar pasar a Melilla, según la Delegación Gobierno, y cinco, según las organizaciones no gubernamentales.
El delegado asegura que "los doce heridos se produjeron por caídas"
El delegado del Gobierno, José Fernández Chacón, quiso dejar claro que los doce inmigrantes que resultaron heridos en la avalancha de la noche del martes al miércoles, lo fueron como consecuencia de caídas accidentales. Chacón destacó que la Benemérita utilizó material antidisturbios de forma proporcionada al hecho que acontecía. "En las entradas masivas en fuerza, la Guardia Civil está en inferioridad de número y hay que utilizar el material antidisturbios, siempre proporcional y congruente con la situación". Por último, insinuó que este salto estaba preparado, porque las escenas del salto fueron grabadas por Antena 3 TV, entre ellos un subsahariano herido colgado de la valla. "Este salto no tiene las características de los anteriores, lo que es casual es que justo a la hora y en el sitio aparezca un medio nacional, que por cierto no tenía permiso para grabar, y grabó las escenas".
La secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, ha aprovechado una visita a Cádiz para anunciar que medio millón de trabajadores extranjeros regularizados en el proceso extraordinario abierto por el Ejecutivo entre febrero y mayo cotizan ya en la Seguridad Social. Rumí ha calificado de éxito el proceso y ha criticado a "aquellos agoreros que decían que las solicitudes positivas no supondrían altas", en alusión al PP, que vaticinó que el proceso naufragaría porque los empresarios no inscribirían a los inmigrantes.
El proceso de normalización de inmigrantes que residían en España de forma irregular pero disponían de un contrato de trabajo y carecían de antecedentes penales fue diseñado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para dar una salida al millón de sin papeles que dejó en herencia el anterior Gobierno del PP y, al tiempo, combatir la economía sumergida, informa Tomás Bárbulo.
En una rueda de prensa en el marco de unas jornadas sobre inmigración, Rumí ha recordado que este proceso "aún no ha terminado", ya que una vez que se da luz verde a las solicitudes, los empresarios tienen un mes para dar de alta a los extranjeros en la Seguridad Social. Por el momento, de los más de 700.000 extranjeros que han acudido a las oficinas de la Seguridad Social, más de medio millón "tienen un empleo estable, son trabajadores con derechos y contribuyen con sus activos", según Rumí.
A juicio de la secretaria de Estado, "es un éxito" que ha atribuido a "un comportamiento ejemplar de todos los implicados". Como ejemplo de este "éxito" se ha remitido a los datos de la provincia de Cádiz, aprovechando su presencia allí. De más de 3.000 solicitudes, un total de 2.305 fueron positivas y el 100% de ellas son altas en la Seguridad Social.
No obstante, ha reconocido que en inmigración "queda mucho por hacer". Entre los objetivos del Ejecutivo ha destacado que los extranjeros vengan a España con un contrato en origen, bien por el régimen general, por contingentes o por contratación de temporada porque "es la mejor lucha contra la irregularidad". En este sentido, ha abogado por que los inmigrantes reciban en sus países de origen "un mensaje claro, que el camino no es embarcarse en una aventura clandestina que lleva a la ilegalidad, la marginalidad y la repatriación".
Miles de inmigrantes viven en asentamientos ilegales como el que la madrugada del lunes ardió en Níjar (Almería), y que estaba ocupado por 200 subsaharianos. Ni la Administración central, ni las autonómicas, ni las locales tienen un censo de estos lugares, muchas veces construidos con cartones, plásticos y maderos, y en los que los extranjeros hacen fuegos para cocinar y calentarse. Almería y Murcia son las provincias en las que más abundan esas infraviviendas, muchas veces construidas por los propios inmigrantes para estar cerca de las explotaciones agrícolas en las que trabajan.
- Dispersión en Almería. Se conocen los lugares, los municipios, anejos o pedanías en los que se suelen asentar comunidades de inmigrantes. Pero ninguna administración sabe el número de personas que se hacinan en cortijos derruidos o reconstruidos del campo almeriense.
La población inmigrante en El Ejido que vive en chabolas o cortijos es mayoritariamente marroquí y se distribuye por los términos de Cuatro Vientos, Tarambana, alrededores de Santa María del Águila y Las Norias, y Tierras de Almería. En el caso de Roquetas de Mar, la nacionalidad predominante es la senegalesa o guineana, y se afinca en Cortijos de Marín, informa María José López Díaz. Vícar y La Mojonera se reparten la población extranjera entre sus diseminados cortijos, si bien los braceros viven en mayor número en este último municipio, cuyo núcleo urbano está más cerca de los invernaderos. También se registran pequeñas comunidades de inmigrantes en la barriada almeriense de El Alquián. Ya en Níjar, los extranjeros se reparten entre Campohermoso, San Isidro, Atochares, Venta Gaspar, Pueblo Blanco y las afueras de Níjar.
- Subsaharianos en Huelva. El único asentamiento chabolista de la provincia de Huelva habitado se encuentra en Lepe, informa Lucía Vallellano. En ese campamento residen unas 40 personas de origen subsahariano. Se trata de inmigrantes que se han acogido este año al proceso de regularización abierto por el Gobierno central y que se hallan a la espera de una respuesta de la Administración.
- Chabolas en Murcia. Los focos de chabolas improvisadas se encuentran principalmente en el Campo de Cartagena y en el Valle del Guadalentín, mientras que otros municipios, como por ejemplo los situados en el Altiplano murciano, acogen a importantes núcleos de extranjeros que, pese a residir en viviendas, no tienen las mínimas condiciones de habitabilidad. Según el director general de Inmigración del Gobierno de Murcia, Basilio Gómez, "cientos de extranjeros conviven en las cercanías de los invernaderos y en casas abandonadas, y lo hacen así porque desgraciadamente en esas condiciones no encuentran diferencias con sus países de origen", informa Tono Calleja.
Si bien el Ejecutivo murciano asegura que tan sólo serían "unos cientos" los inmigrantes que viven en chabolas, las organizaciones no gubernamentales elevan la cifra a miles, ya que además de en el Campo de Cartagena, los extranjeros habitan infraviviendas en el Valle del Guadalentín, que incluye municipios tan poblados como Lorca o Alhama de Murcia. Estas localidades cuentan con un elevado número de inmigrantes chabolistas, la mayor parte de ellos procedentes del continente africano.
- Bajo el puente en Valencia. El asentamiento más destacado en Valencia se encuentra en el antiguo lecho del río Turia. En lugar de chabolas, un grupo cambiante de entre 30 y 60 personas, en su mayoría subsaharianas, acampa regularmente bajo el puente de Campanar.
En zonas agrícolas suelen formarse pequeños poblados estacionales ligados a los ciclos de las cosechas, fundamentalmente la de naranja en Castellón y Valencia y frutas y hortalizas en la vega baja alicantina, informa Jaime Prats. En el caso de la temporada de cítricos -entre noviembre y abril-, en las poblaciones de Nules, Vall d'Uxó, Moncofar y Almenara es frecuente ver furgonetas y caravanas saturadas de temporeros que acampan los meses de más trabajo, así como en alquerías abandonadas.
- Naves vacías en Barcelona. En Barcelona existen pequeños campamentos de gitanos rumanos y galaico-portugueses que, antes de que lleguen las piquetas, se instalan con sus caravanas en fábricas abandonadas o en infraestructuras en desuso, como las naves de Renfe que deben acoger la nueva estación del AVE de la Sagrera, informa Clara Blanchar. Actualmente el fenómeno de los asentamientos de caravanas se concentra en el barrio del Poblenou.
- Poblados en Madrid. Fuentes policiales apuntan dos focos de concentración de extranjeros en infraviviendas. Una es el poblado marginal de El Salobral, en el distrito de Villaverde de Madrid, donde conviven población gitana española y de origen rumano, informa Oriol Güell. La segunda es la Cañada Real Galiana, que se extiende por varios municipios al este de la Capital. En este asentamiento ilegal -a lo largo de 15 kilómetros viven 40.000 personas- conviven perfiles sociales muy dispares. Algunas fuentes policiales y de organizaciones sociales apuntan que pueden haberse instalado varios cientos de inmigrantes rumanos y marroquíes, aunque no hay confirmación oficial.
- Barracones en Ceuta. Persisten algunas bolsas de inmigrantes magrebíes, muy reducidas, en barracones abandonados cerca del puerto, donde se han producido algunos incendios, provocados por hogueras que los inmigrantes encienden para cocinar o calentarse, informa Rocío Abad.
Un total de 125 inmigrantes rumanos han sido devueltos hoy a su país en el primer vuelo conjunto de repatriación organizado por España, Francia e Italia en el marco del G-5, integrado por Francia, España, Reino Unido, Italia y Alemania. El vuelo ha sido organizado por el Ministerio del Interior en el marco del acuerdo alcanzado el pasado mes de julio en la localidad francesa de Evian por los países más importantes de la UE para coordinar y reforzar sus políticas migratorias y que incluía la organización de vuelos conjuntos para devolver a inmigrantes ilegales a sus países de origen.
Este primer vuelo conjunto ha tenido como destino Rumanía y, además de España, han participado Francia e Italia. El vuelo, gestionado por la Comisaría General de Extranjería y Documentación de la Dirección General de la Policía, ha permitido la repatriación de 125 inmigrantes irregulares rumanos, 75 de los cuales fueron interceptados en España, 30 en Francia y 20 en Italia. Para hacerlo, el avión que ha trasladado a los inmigrantes ha partido de Madrid y realizado escalas en París y Roma antes de llegar a Bucarest.
El G-5 decidió el pasado mes de julio en la cumbre celebrada en Evian (Francia), a propuesta del Ministro del Interior, José Antonio Alonso, impulsar los vuelos conjuntos de repatriación de inmigrantes irregulares para aunar esfuerzos y mejorar la eficacia de estos mecanismos de repatriación. "Quienes no tienen regularizada su situación no pueden quedarse", dijo entonces el titular del Interior francés, Nicolas Sarkozy, para anunciar un acuerdo entre los cinco países que forman el núcleo duro europeo que, además de los vuelos, incluye una serie de medidas destinadas a fortalecer el control sobre la inmigración ilegal como la realización de patrullas conjuntas en el Mediterráneo e, incluso, la intensificación del control de las personas dentro del Espacio Schengen o de libre tránsito.
El Ministro Alonso rubricó a finales de mayo la adhesión de España al Tratado Schengen III, un convenio relativo a la profundización de la cooperación transfronteriza, en particular materia de lucha contra el terrorismo, la delincuencia organizada y la inmigración irregular, en el que también participan Alemania, Francia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo, y que recoge los vuelos conjuntos como uno de los instrumentos de una política de inmigración europea.
Fórmula ensayada
Pese a que el de hoy ha sido el primero de estos vuelos conjuntos, ya se habían realizado ensayos anteriormente. Así, Alemania organizó un vuelo con destino a Togo y Benin en el que España e Italia participaron en calidad de observadores. A finales de este mes, Italia organizará un vuelo con destino a Nigeria en el que ha invitado a participar a sus socios del G-5. España participará como observadora.
El Ministerio del Interior tiene previsto organizar en el mes de octubre otro vuelo conjunto, con destino en esta ocasión a Ecuador y Colombia. Las autoridades italianas ya se han mostrado interesadas en participar en dicho vuelo.
Durante su participación en en el IX Curso Internacional de Verano Tráficos Ilícitos y Delincuencia Organizada, que se celebra en Trujillo (Cáceres), Rumí anunció que el Gobierno pondrá en marcha "en breve" una serie de instrumentos "ágiles y flexibles" con el fin de facilitar la contratación en origen de los trabajadores inmigrantes que quieran venir a España a trabajar.
Rumí explicó que la contratación en origen es la mejor medida para acabar con la "emigración clandestina", ya que de esta forma se envía un mensaje a las personas que pretenden llegar a España sin contrato, mediante el cual se les deja claro que su destino puede ser "la repatriación o la marginación".
La secretaria de Estado, que moderó una serie de presentaciones de expertos en el tráfico de seres humanos, destacó el incremento registrado durante los últimos años en la detención de miembros de "redes mafiosas", en colaboración con Marruecos.
En este sentido, señaló que durante el último período estival había decrecido un 37% el número de pateras que han llegado hasta el sur de la Península y que, en el caso de Canarias, había descendido hasta un 50%.
Para Rumí, se trata de datos que reflejan el buen funcionamiento de los programas de cooperación con Marruecos, aunque insistió especialmente en la necesidad de implicación de la Unión Europea, ya que "si no actuamos social, política y económicamente en África -dijo-, habrá siempre un flujo continuo, porque Africa está sangrando y la UE parece que no lo está viendo".
De esta forma, para la secretaria de Estado se trata no sólo de "impermeabilizar" las fronteras españolas, algo que a su juicio se está consiguiendo de una manera creciente, sino también de ayudar especialmente a Marruecos, que en los últimos años se ha convertido en un país "de recepción, tránsito y exportación de inmigrantes", lo que hace fundamental insistir en esa colaboración establecida con el país vecino.
Al acto de clausura del citado curso internacional, que tendrá lugar el jueves, está previsto que asistan el ministro del Interior, José Antonio Alonso; el presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y el director general de la Guardia Civil, Carlos Gómez Arruche.
La contratación en origen es la mejor medida para acabar con la "emigración clandestina", dice Rumí
"Si no actuamos social, política y económicamente en África, habrá siempre un flujo continuo", afirma la secretaria de Estado
En un comunicado de prensa, la Comisión Islámica de Melilla informa que cuando tuvieron conocimiento de la noticia publicada el pasado 12 de septiembre en El País titulada "El Ejército y el CNI alertan sobre el aumento de musulmanes en Ceuta y Melilla", decidieron "con prudencia", no pronunciarse al respecto hasta conocer la versión de "la supuesta fuente de dicha publicación". Por eso se entrevistaron con el comandante general.
Informe Los representantes de la CIM, tras escuchar de boca del general que en ningún momento se ha participado o elaborado un informe semejante, "exculpamos" a las comandancias de Ceuta y Melilla "de la autoría del lamentable informe", al tiempo de que "nos congratulamos de que esta comandancia (la melillense) no comparta el contenido" del mencionado documento.
La Comisión Islámica de Melilla, tal cual queda recogido en el comunicado de prensa, condena el informe, al tiempo que interpretan que el mismo "contraviene el espíritu de convivencia plurirreligiosa de un estado aconfesional" como el español. Tildan a los autores de "desleales a los intereses de los españoles en general y de los melillenses en particular, ya que estos informes manipulan la realidad de Melilla en beneficio de intereses espurios e inconfesables".
Disculpas La CIM solicita al Gobierno que "clarifique" si el referido informe es de reciente elaboración o si por el contrario "se trata del mismo ya filtrado durante el Gobierno de José María Aznar".
También piden al Gobierno central que dé "públicas disculpas a la comunidad musulmana" de ambas ciudades y que depure responsabilidades de "quienes persisten en criminalizar a la comunidad musulmana por su condición religiosa".
Denuncian, por último, "el interés de algunas personas que desde distintas instituciones vienen distorsionando la realidad melillense, sembrando la desconfianza y la tensión entre los melillenses, con el único fin de engordar los presupuestos de sus servicios".
Bajo un sol de justicia, van vestidos con ropa de abrigo y con guantes. Es la única manera de evitar cortarse mientras colocan la concertina en lo más alto de la valla, después de haber elevado la misma hasta seis metros.
Son el paquistaní Nadem, el marroquí Mohamed y el granadino Guillermo, todos ellos residentes en Málaga, pero enviados a Melilla para realizar con urgencia una obra con la que se pretende frenar las entradas masivas y sincronizadas de cientos de inmigrantes.
Cuando se le pregunta qué sienten sabiendo que están realizado un trabajo que va a impedir que personas que buscan una vida mejor puedan lograr su objetivo, responden que "la entrada al país se debe hacer de forma legal". El que así se manifiesta es precisamente el paquistaní, que llegó a España después de haber atravesado países como Irán, Turquía, Rumania, Bulgaria y Francia.
Guillermo, por su parte, subraya que estaban trabajando en un polígono industrial de Málaga, cuando fueron requeridos para venir de urgencia a Melilla. "Para mí es una p..., pero no hay más remedio que cumplir con el trabajo" señaló a este periódico mientras colocaba junto con sus compañeros la corona de espino cortante que está en lo más alto.
Afirman que tienen que acaban los 2,8 kilómetros de perímetro que van desde el Barrio Chino hasta Beni-Enzar antes del 12 de octubre próximo y que probablemente les tocará hacer lo propio con en el resto de tramo que quedará por elevar la altura de la valla de 3 a 6 metros, desde el Río Nano hasta los Pinares de Rostrogordo, que debe estar finalizado antes de que concluya este año 2005.
Sin querer, estos trabajadores también se han convertido en protagonistas de numerosos reportajes de las decenas de periodistas que están en la ciudad, de medios nacionales e internacionales, atraídos por la muerte de tres subsaharianos en apenas 18 días. "Sacádnos bien en la foto para que nos veamos" se despiden de nosotros, mientras siguen con su dura tarea, subidos en una grúa.
Sin querer, estos trabajadores también se han convertido en protagonistas de numerosos reportajes
El subdelegado de Gobierno en Valencia, Luis Felipe Martínez, afirmó ayer que la operación «Panzer» contra la organización neonazi denominada FAS (Frente Antisistema) «continúa abierta», por lo que no descartó que se produzcan detenciones en los próximos días y «probablemente más actuaciones policiales, como algún que otro registro domiciliario».
La Guardia Civil de Valencia detuvo en la operación a 20 personas, de las que 16 pasaron a disposición judicial en distintos juzgados de la provincia -Carlet, Sagunt, Torrent y Requena-. Tras prestar declaración, siete de ellos fueron puestos en libertad y nueve ingresaron en prisión por orden judicial, tres de ellos bajo fianza, por lo que si afrontan el pago pueden eludir la cárcel.
Los dos detenidos en Sagunt que el domingo ingresaron en prisión sin fianza por decisión judicial son un hombre y una mujer que fueron arrestados por la Guardia Civil el pasado viernes en una vivienda del núcleo histórico donde, al parecer, convivían.
Por otra parte, el grupo especial de policía registró el viernes por la mañana la vivienda de un joven de Silla, de 30 años,que presuntamente está relacionado con una banda neonazi. El chico es conocido en la localidad por ser «muy radical en todo lo que hace», según fuentes conocedoras.
Esvásticas y banderas fascistas
En su casa se podían encontrar desde esvásticas hasta banderas con símbolos fascistas. Su pasión por estos emblemas es tal que colecciona objetos nazis, como gorros de militares del fascismo alemán, según aseguran personas que han visitado su domicilio. Pero su obsesión no queda ahí ya que según fuentes cercanas, había viajado a Alemania para visitar cementerios nazis. El cuerpo de este joven, cuyo nombre empieza por A., está llenode tatuajes relacionados con el nazismo, y destaca por ser de baja estatura, «rubio con el pelo muy corto y extremadamente musculado».
Por otro lado, la Policía Local de Torrent investigauna cafetería frecuentada por gente próxima a grupos neonazis.Los agentes vigilan este lugar desde hace semanas, cuando un grupo de jóvenes fueron amenazados por personas de extrema derecha por pedir una cerveza en valenciano. Otro detalle macabro ha salido a relucir en esta operación, como adelantó un periódico local. Uno de los detenidos fue hallado en un ataud. Se trata de un «gótico», una especie de tribu urbana que se caracteriza por huir de la luz del sol y deambular por las noches.
Levante-EMV digital J. F. P./R. L./E. Press, Valencia/Torrent