Un total de 1.505 inmigrantes clandestinos, que intentaban entrar o se encontraban ya ilegalmente en España, han sido repatriados a sus países de origen a través de los diferentes puertos de la provincia gaditana durante el primer semestre de este año, según informó ayer la Subdelegación del Gobierno en Cádiz. Las personas devueltas provienen tanto de contingentes arribados en pateras, como de individuos localizados en los recintos portuarios de Algeciras o Tarifa, adonde llegaron ocultos en remolques, camiones o autobuses que embarcan en los servicios habituales de transbordadores entre ambas orillas del Estrecho de Gibraltar.
Las cifras incluyen también a indocumentados, cuyas repatriaciones habían sido decretadas por las autoridades judiciales o administrativas, pero que, incomprensiblemente, no habían sido materializadas por el anterior Ejecutivo.
Por nacionalidades, los marroquíes son el grupo más numeroso de los retornados (1.423), seguidos por los nigerianos (79). También aparecen naturales de Ruanda, Guinea-Conakry y Camerún, con una persona de cada uno de estos países.
La excelente fluidez de las relaciones entre Marruecos y España, así como la muy eficaz colaboración del Consulado del vecino país en Algeciras, titulado por Fouad El Aoufi, han permitido agilizar todos los trámites de ayuda y sustanciación documental.
Una buena prueba de esta óptima cooperación fue el feliz desenlace del rescate de una patera, detectada en aguas marroquíes por el SIVE instalado en la 2048 Comandancia de la Guardia Civil en Algeciras, cuando navegaba cerca de las costa magrebí, el pasado 22 de febrero.
Los datos oficiales reflejan además una notable reducción en el número de pateras llegadas a las costas gaditanas durante el pasado año en referencia a 2003.
Mientras ese año el total de embarcaciones con emigrantes clandestinos fue de 130, el pasado 2004 fueron 75 las lanchas llegadas a las costas gaditanas, lo cual supone 55 pateras menos y una reducción porcentual del 42 por ciento.
La disminución en el cruce de embarcaciones hacia las costas gaditanas ha sido también muy notable durante el primer semestre de 2005. Desde el 1 de enero hasta el 17 de junio pasado, el número total de pateras llegadas a este litoral han sido 21, mientras fueron 66 las embarcaciones arribadas durante el año 2004.
El descenso en la llegada de emigrantes clandestinos a las costas gaditanas es otra realidad cuantificable. Entre el 1 de enero y el 17 de junio de este año, han sido 1.002 las personas rescatadas frente a las costas gaditanas o auxiliadas a pie de playa. Durante el pasado 2004 fue de 1.934.
En el año 2003, las pateras llegadas a las costas gaditanas fueron 102 y acarrearon a 5.049 personas. Durante el 2002, el número de embarcaciones fue exactamente el mismo, aunque la cifra de personas embarcadas por las redes criminales ascendió a 5.479.
La barquilla fue interceptada sobre las 13.00 horas al este del citado islote y el rescate de sus 36 ocupantes se vio dificultado por su sobrecarga y las adversas condciones de la mar. Entre los 36 inmigrantes irregulares, todos de origen subsahariano, se encontraba un menor de 16 años.
Las medidas de seguridad adoptadas por los efectivos que participaron en el rescate de los inmigrantes posibilitaron que éste se efectuara con éxito, pese a que el nerviosismo de los ocupantes de la barquilla a punto estuvo de provocar que alguno cayese al agua.
Una vez rescatados, fueron trasladados hasta el muelle de Corralejo, al norte de Fuerteventura, donde voluntarios de Cruz Roja Española les prestaron asistencia sanitaria.
Unos de los ocupantes de la patera que presentaba una herida en uno de sus pies, tuvo que ser trasladado hasta el Hospital General de Fuerteventura, al igual que otro inmigrante, que presentaba un fuerte dolor abdominal, agregaron las fuentes.
Entre los inmigrantes, todos de origen subsahariano, se encontraba un menor de 16 años
El nerviosismo de los ocupantes de la barquilla a punto estuvo de provocar que alguno cayera al agua
Canarias Ahora .com EFE. Las Palmas de Gran Canaria
Uno de los casos que CEAR atendió en Barajas tenía como protagonista a una familia colombiana compuesta por una mujer, acompañada de su hija y tres nietos, que años atrás descubrió que su compañero sentimental era un agente de los aparatos de seguridad del Estado infiltrado en los movimientos de izquierda de su región. A consecuencia de sus acciones, numerosos dirigentes sociales fueron detenidos, torturados y algunos desaparecieron. Con el paso de los años, el agente fue descubierto y abandonó la región sin que la familia supiera nada de él. La familia, y en especial la abuela, empezó a albergar un temor fundado a sufrir represalias. Iniciaron los preparativos para abandonar el país. Durante seis meses, la mujer, su hija y sus tres nietos de corta edad se alojaron en distintas pensiones mientras malvendían sus propiedades. Emprendieron un falso viaje turístico a Israel y pidieron el estatuto de refugiado en Madrid durante una escala del vuelo en el aeropuerto de Barajas. Sin embargo, su solicitud de asilo fue inadmitida a trámite en la frontera y no se apreciaron razones humanitarias para permitir su entrada en el país, por lo que fueron devueltos a Colombia.
La secretaria de Estado de Emigración e Inmigración, Consuelo Rumí, recordó ayer las últimas cifras de intercepciones y naufragios de pateras en costas españolas, que han disminuido un 14 por ciento en todo el país y casi un 50 por ciento en Canarias. Tras presidir la primera reunión de la Comisión Laboral Tripartita de Inmigración, Rumí admitió que el verano es la época peor para la llegada de pateras a las costas españolas, aunque insistió en que la situación de este año no es peor que otros, "sino todo lo contrario", porque las cifras han disminuido "de manera clara".
"Los datos son mucho mejores que en años anteriores, lo que no quita una pizca de dramatismo a la situación de la inmigración clandestina en pateras", indicó, añadiendo que "los únicos responsables" de esta "tragedia humana" son las mafias que trafican con seres humanos.
Por otra parte, un total de 200.000 inmigrantes ya han sido dados de alta en la Seguridad Social en el marco del proceso de regularización de extranjeros, mientras que la totalidad de empresarios a los que vencía el mes para dar de alta al trabajador así lo ha hecho. El número de resoluciones de solicitudes se sitúa en el 55 por ciento.
Rumí presidió ayer la constitución de la Comisión Laboral Tripartita, un órgano integrado por administración, sindicatos y empresarios, que tendrá carácter consultivo para todos los asuntos relacionados con la inmigración.
Esta Comisión deberá informar en los próximos meses del Catálogo Nacional de Ocupaciones de Difícil Cobertura, un instrumento que pretende hacer "un análisis y una fotografía lo más real posible del mercado laboral, y que facilite saber cuáles son las necesidades de contrataciones", para ordenar el trabajo de los inmigrantes. La Comisión también estudiará el Contingente de Trabajadores Extranjeros no Comunitarios.
Por otro lado, representantes de Migreurop, una red europea sobre derechos de los inmigrantes, criticaron ayer el intento de la Unión Europea de establecer "fronteras virtuales" en terceros países para frenar la inmigración y destacaron, en el caso de Marruecos, que "no pude ser el gendarme europeo" contra la inmigración subsahariana.
Durante una reunión celebrada en Sevilla, dirigentes de una decena de asociaciones civiles adscritas a la red Migreurop señalaron que la sucesión de muertes de inmigrantes en aguas del Estrecho y de Canarias evidencia "el fracaso" de la política "represiva" de la UE en materia de inmigración.
Uno de los casos que CEAR atendió en Barajas tenía como protagonista a una familia colombiana compuesta por una mujer, acompañada de su hija y tres nietos, que años atrás descubrió que su compañero sentimental era un agente de los aparatos de seguridad del Estado infiltrado en los movimientos de izquierda de su región. A consecuencia de sus acciones, numerosos dirigentes sociales fueron detenidos, torturados y algunos desaparecieron. Con el paso de los años, el agente fue descubierto y abandonó la región sin que la familia supiera nada de él. La familia, y en especial la abuela, empezó a albergar un temor fundado a sufrir represalias. Iniciaron los preparativos para abandonar el país. Durante seis meses, la mujer, su hija y sus tres nietos de corta edad se alojaron en distintas pensiones mientras malvendían sus propiedades. Emprendieron un falso viaje turístico a Israel y pidieron el estatuto de refugiado en Madrid durante una escala del vuelo en el aeropuerto de Barajas. Sin embargo, su solicitud de asilo fue inadmitida a trámite en la frontera y no se apreciaron razones humanitarias para permitir su entrada en el país, por lo que fueron devueltos a Colombia.
"Han quemado sus casas, violado a las mujeres, asesinado a los hombres. Los han condenado al hambre". Esta cita ilustra el informe anual sobre la situación de los refugiados en España que, por tercer año consecutivo, presentó la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) coincidiendo con el Día Mundial del Refugiado. En 2004 se presentaron 5.404 solicitudes de asilo, casi 400 menos que el año anterior y muy lejos de Francia (61.000), Reino Unido (40.000) y Alemania (35.000). Como en años anteriores, Nigeria volvió a ser el país de origen con mayor número de solicitantes de asilo, seguido de Argelia y Colombia. De hecho, el 71 por ciento de las personas que solicitaron asilo en España durante el año pasado procedían de África y el 80 por ciento de esas peticiones se concentraron en Madrid y Ceuta.
En 2004, el 76,5 por ciento de las solicitudes fueron inadmitidas a trámite y el 23,4 admitidas a trámite, debido en buena medida, según Enrique Santiago -secretario general de CEAR- "a la falta de sensibilidad de las autoridades españolas respecto al problema de los refugiados", si bien -puntualizó- "en el último trimestre del año pasado se ha invertido la tendencia y el porcentaje de admisión ha crecido hasta el 31 por ciento".
Durante el pasado año, de las peticiones de asilo sobre las que el Ministerio del Interior adoptó una decisión definitiva, tan sólo el 2,4 por ciento obtuvieron el estatuto de refugiado; otro 2,4 obtuvo la protección complementaria; el 70,1 por ciento fueron inadmitidos a trámite; y el 24,9 por ciento fueron denegadas.
Por primera vez, el informe anual de CEAR dedica un amplio espacio a examinar las causas del éxodo de los refugiados, su distribución en el mundo y la peligrosa travesía que supone casi siempre llegar a un país seguro en el que solicitar asilo. Uno de los datos más llamativos de este 2004 es el acusado descenso de solicitudes de asilo presentadas en los países industrializados respecto al año anterior: un 22 por ciento, el más bajo desde 1988.
En cuanto a la peligrosa travesía, desde América los refugiados llegan en avión, mientras que desde el Este de Europa lo hacen por carretera y desde el África subsahariana emplean distintas rutas que convergen en el Magreb para embarcar en pateras hasta Canarias o Andalucía, o bien intentar entrar en Ceuta o Melilla.
Aimostakbal es el nombre de una asociación que se ha creado en la comarca para la atención de los inmigrantes clandestinos menores de edad que llegan al Campo de Gibraltar. Esta asociación ya está afincada en Tánger y en estos momentos se está dando a conocer en la comarca, donde quiere obtener respaldo para la apertura de un centro de atención a estos menores. Malika Chiker es uno de ocho miembros de la directiva de esta asociación, formada por personas de nacionalidad marroquí y española. Esta mujer relata que desde la década de los noventa está trabajando en el campo de la atención a los menores. Primero lo hizo en Madrid y ahora, por un cambio de domicilio, ha centrado su actuación en la comarca y en concreto en Algeciras, donde quiere abrir el centro de atención de día.
Aimostakbal, que en español significa porvenir, mantiene que hay un aumento de la llegada de menores inmigrantes y de la necesidad de atenderles. La experiencia en este terreno de esta mujer le lleva a mantener que si no se produce esta intervención, estos menores están condenados a vivir en el mundo de la marginación. La asociación solicita la colaboración de las instituciones públicas para poder abrir el centro de atención en Algeciras.
El presidente de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes (Atime) en Andalucía y vicepresidente nacional, Kamal Rahmouni, responsabilizó ayer al Sistema Integrado de Vigilancia del Estrecho (SIVE) del aumento del número de muertes de inmigrantes este año en las costas andaluzas. En declaraciones a Europa Press, Rahmouni denunció que esta herramienta ha obligado a tomar a los inmigrantes rutas alternativas aún más peligrosas, "con un riesgo para las vidas humanas aún mayor" y consideró que, si bien es verdad que han aumentado el número de detenciones, también se puede comprobar el incremento de muertes en El Estrecho de Gibraltar. Por ello, reclamó que se estudien otras medidas para frenar la inmigración clandestina.
El presidente de Atime pidió también a los gobiernos español y marroquí que asuman su responsabilidad con la llegada de menores inmigrantes y les dote de la atención necesaria. "Entendemos la delicada situación que atraviesan los centros de acogida en Andalucía y apoyamos que se exija a las administraciones mayor compromiso", aseveró.
Por último, Rahmouni previó un aumento de la llegada de pateras a causa del clima en los próximos meses y, por ello, volvió a solicitar medidas para atajar el fenómeno de la inmigración irregular.
Asimismo, representantes de Migreurop, red europea sobre derechos de los inmigrantes, criticaron ayer del intento de la UE de establecer "fronteras virtuales" en terceros países para frenar la inmigración y destacaron, en el caso de Marruecos, que "no puede ser el gendarme europeo" contra la inmigración subsahariana.
Dirigentes de una decena de asociaciones civiles señalaron que la sucesión de muertes de inmigrantes en el Estrecho y de Canarias evidencia "el fracaso" de la política "represiva".
La derecha católica, cuando se manifiesta, no puede ocultar su condición; se le nota la falta de práctica. Es gente de orden, habituada a que el poder legisle a la medida de sus convicciones morales, y siempre percibió las protestas callejeras como un intolerable desafío a la autoridad. Pero hasta las mentes más conservadoras acaban por progresar, y ahora han descubierto que las movilizaciones no sólo sirven para reclamar derechos, sino también para negárselos a los demás. Este es el relato de ese bautismo reivindicativo, un viaje iniciático al centro de la intolerancia. Con aire despistado, el cronista se desliza entre la congregación 20 minutos antes de la hora fijada. La marcha contra los matrimonios entre homosexuales arranca, significativamente, bajo la estatua de Cibeles, la mitológica diosa de la fertilidad. Pero los aquí concentrados en nada se asemejan a los estruendosos coribantes, los sacerdotes eunucos que vestidos de mujeres rendían culto a Cibeles.
Hábitos y alzacuellos Abundan las familias numerosas con todos sus pequeños, que entre risas repiten los cánticos --"Queremos una madre que no tenga bigote", "Como es masón, ZP se carga la religión"-- como si entendieran su significado. Adolescentes de colegio de pago y ropa de marca, ancianos vestidos de domingo. Feligreses casi todos, oyentes de la COPE en su gran mayoría. Obispos tras la pancarta, entre la multitud curas en manga corta con alzacuellos y monjas ataviadas con hábitos estivales. Banderas de España, estampas pías y nostalgia, mucha nostalgia. Una masa con más prejuicios que complejos, cuyo rumbo ideológico no conoce de atajos: siempre al fondo a la derecha. Zambullirse como uno más en una concentración ultraconservadora es una experiencia casi religiosa. En esta romería urbana, uno de los gritos más coreados evoca una cita bíblica, "Dios nos creó hombre y mujer", pero el nombre del creador está en boca de todos. Hasta la nube pasajera que mitiga el sofocante calor es "un regalo del Señor", musita una señora asturiana en su segunda visita a Madrid. "La otra vez fue cuando vino el Papa, Dios le tenga en la gloria", recuerda añorada. Como en los viajes papales, la Iglesia y sus parroquias han dado fe, nunca mejor dicho, de su poder de movilización. En vez de retratos del Pontífice, que alguno hay, esta vez los congregados enarbolan pancartas en favor de la familia. La tradicional, por supuesto. La leyenda más común, repartida por la organización, reza sobre fondo rojigualda: Matrimonio=hombre y mujer. Otros carteles, a pesar de la orden de los convocantes de evitar gritos contra los gays, los tachan de "okupas del matrimonio". En este día del orgullo antigay, quien mejor expresa el sentir colectivo es un joven murciano que clama ante el micrófono: "Los homosexuales jamás serán iguales que nosotros".
Las dos Españas Al acoger la protesta de un colectivo social contra otro, heterosexuales contra homosexuales, Madrid escenificó por un día la resurrección de las dos Españas, un fantasma felizmente enterrado desde la transición. Que descanse en paz.
El presidente de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes de España (ATIME), Mustafá El M'rabet, manifestó su profundo pesar por las continuas muertes de inmigrantes en el Estrecho y propuso al Gobierno marroquí que convoque una cumbre internacional con los países africanos emisores de inmigrantes clandestinos.
El M'rabet se pregunta por qué el país magrebí no toma la iniciativa en esta materia y se deja llevar por los acontecimiento dando la sensación al resto del mundo de que está desbordado por el fenómeno migratorio.
"Marruecos debería plantearse esta cumbre para analizar con países como Senegal, Ghana o Mali la problemática de la llegada de subsaharianos hasta el magreb y tratar de alcanzar soluciones, lo que daría legitimidad y credibilidad a sus políticas", apuntó.
DIMISIÓN O CESE
Pero ello requiere, a su juicio, que otra autoridad se ponga al frente de los asuntos de interior en Marruecos.
Así, ATIME solicita la dimisión del ministro delegado de asuntos interiores en el Ministerio del Interior, Fouad Alí El Hicham, porque no ha sido capaz de implementar las instrucciones de la corona marroquí que en el año 2003 encargó la creación de dos direcciones generales de Inmigración, una de carácter político y otra de carácter policial.
En caso de que El Hicham no quisiera dimitir, desde la organización piden su cese inmediato por falta de capacidad de llevar a cabo el proyecto encargado por el rey de Marruecos para la ordenación de los flujos migratorios.
"Es necesario que cambie toda la cúpula del ministerio del Interior para que se pueda producir un cambio en la política marroquí en esta materia --reiteró--. Lo que más nos preocupa es que siga muriendo gente en pateras. Ninguna persona debe morir así. Está bien que se detenga a los agentes de la gendarmería real implicados en casos como la patera que volcó en Tánger, pero no es suficiente".
En relación a las actuaciones del Gobierno español, El M'rabet considera que se está actuando adecuadamente y que no se ha agotado la capacidad de acogida en Andalucía por la llegada de pateras, tal y como denuncia el Defensor del Pueblo Andaluz, y recordó que en años anteriores las cifras fueron más elevadas y los dispositivos de primera acogida funcionaron adecuadamente.
La iniciativa, en la que participarían expertos de la Oficina de Patrimonio del Ayuntamiento y de la Fundación Universitaria, tiene también como objetivo el estudio de los pozos del Puente del Barranco de Arucas, de Llano de las Brujas, del Puente del Barranco de Tenoya y de la Vuelta del Francés.
Para la concreción de los trabajos se firmará un convenio entre el Consistorio y la Fundación, documento que deberá refrendar el pleno municipal y en el que se trabajará desde la Concejalía de Patrimonio Histórico, dirigida por Lourdes Benítez, informó en una nota el Ayuntamiento.
Este convenio recogerá los compromisos que adquirirán los diferentes organismos, así como las fórmulas de financiación para llevar a cabo dicho proyecto y supondría un "importante respaldo" para la labor de la Asociación por la Memoria Histórica de Arucas (AMHA) en su búsqueda de subvenciones en distintas entidades.
Según los técnicos municipales, sólo el estudio del pozo del Llano de las Brujas costaría 347.186,10 euros. Por esta razón, los organismos municipal y universitario se plantean solicitar ayudas económicas a otras instituciones, entre las que destaca el Ayuntamiento de la Ciudad de Rivas-Vaciamadrid, en Madrid.
El alcalde madrileño participó recientemente en una muestra fotográfica de AMHA, en la que se comprometió a colaborar en posibles tareas de recuperación de cadáveres de estos pozos.
El Ayuntamiento de Arucas inició en 2003 un expediente para declarar Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico tres de los pozos y en verano de 2004 se decidió en pleno sumar a esta iniciativa el pozo de la Vuelta del Francés.
Entre las principales dificultades técnicas para llevar a cabo el estudio de los pozos destacan las posibles emisiones de gases procedentes de los cuerpos en descomposición y otros restos acumulados, por lo que es necesario realizar un análisis previo de la situación en esas construcciones.
El Ayuntamiento de Arucas inició en 2003 un expediente para declarar Bien de Interés Cultural con la categoría de Sitio Histórico tres de los pozos
Entre las principales dificultades técnicas para llevar a cabo el estudio de los pozos destacan las posibles emisiones de gases
El motín protagonizado por 38 inmigrantes en la isla de Alborán el pasado 8 de junio pudo ser sofocado por la intervención de 15 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP) que llegaron hasta el islote en helicóptero, de noche y en medio de un fuerte temporal. La presencia de los antidisturbios se hizo necesaria cuando los soldados se vieron obligados a subirse a un tejado y disparar al aire para contener la revuelta de los inmigrantes. El día anterior una patera zozobró a causa del temporal en el islote, que únicamente está ocupado por un destacamento de la Marina formado por 12 personas. Los soldados atendieron a los inmigrantes dándoles mantas y alimentos. Fuentes próximas al dispositivo policial explicaron que los inmigrantes, conscientes de que triplicaban en número a los soldados españoles, se amotinaron con la esperanza de hacerse con la zodiac de la Marina para, pese al temporal, alcanzar la costa. A la vista del cariz que tomaban los acontecimientos, la subdelegación del Gobierno decidió enviar dos helicópteros al islote, ya que la mala mar impedía que los agentes se desplazaran por agua. La situación pudo controlarse tras desplazar, en varios viajes, a 15 agentes. -
La asociación Pro-Derechos Humanos de Cádiz está estudiando la posibilidad de personarse como acusación particular en el juicio que se celebre contra el marroquí A.M. de 26 años de edad, detenido esta semana acusado de ser el patero de la embarcación que naufragara frente a las costas de Tánger y en el que fallecieron seis mujeres y seis niños de corta edad.
El detenido, al que se le acusa de un presunto delito de homicidio involuntario en grado de tentativa, llegó a Tarifa el pasado lunes a bordo de una embarcación cargada de indocumentados que fue interceptada por la Guardia Civil. En las declaraciones que el Instituto Armado tomó a los ocupantes de la embarcación se aseguraba que el joven marroquí era el patero de la misma y añadieron que tanto él como otros miembros de las mafias que suelen operar en El Estrecho, lanzaron como cebo una primera embarcación sobrecargada de subsaharianos, para que naufragase y así «tener ocupados» a los servicios de rescate de Salvamento Marítimo.
Acusación particular
El portavoz de Pro-Derechos Humanos en la provincia de Cádiz, Rafael Lara, señaló la intención de que su asociación se persone junto a la Fiscalía en el caso, aunque explicó que este tipo de casos suponen una gran complejidad.
El responsable provincial de la asociación humanitaria aseguró que «éstos son temas siempre complejos tal y como ya ocurrió en el caso de la patera de Rota y sus circunstancias que al final todo quedó en que un 'cabeza de turco' pagó los platos rotos». «No sé si será el caso de éste, pero nosotros seguimos estudiando la posibilidad y si es posible nosotros actuaremos también junto a la Fiscalía», apuntó Rafael Lara.
Reconducir políticas
Lara matizó que «por desgracia el tema de las pateras cada vez se está complicando más a tenor de la perfección de los sistemas de vigilancia por lo que suele ser frecuente la salida de varias pateras juntas en oleada para que alguna logre burlar la vigilancia del SIVE». Lara expuso que «lo peor de todo es que en el caso de Tánger se hubiera puesto en peligro a tantísimas personas y en condiciones tan terribles para que sirvieran de cebo, aunque eso es una cosa más de las inhumanidades que se viven en el tema de la inmigración clandestina y ya es hora de que se reconduzcan las políticas que permiten la proliferación de estas mafias y de gente sin escrúpulos que permiten que sucedan estas desgracias».
La vieja cárcel de Huelva, cerrada desde 1995, guardaba dentro, como en las películas de terror, una leyenda negra, fantasmal. Era, junto a la antigua prisión de Badajoz, el centro al que eran enviados los homosexuales de toda Andalucía "para que los reeducaran", entre los años 1968 y 1979. Entonces estaban en vigor las tristemente recordadas leyes de Peligrosidad Social y de Vagos y Maleantes, que permitían al guardia de turno detener a una persona por su aspecto o simplemente porque le parecía afeminado.
En la prisión de Huelva, los homosexuales fueron sometidos a palizas, vejaciones e incluso a tratamientos con electrochoques, para que "volvieran a la normalidad y les gustaran las mujeres", según recordaron algunos de los que ayer asistieron a un acto en Huelva para recordar a esas personas. La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, descubrió ante unas cien personas una placa en homenaje a los que sufrieron ese castigo en la prisión de Huelva.
La idea partió hace meses de la Asociación de Presos Sociales, y contó desde el primer momento con el apoyo de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. Ayer, asistieron numerosos políticos de Huelva, casi todos del PSOE. Y también algunos de los que sufrieron las torturas. Como Trinidad Martín, un transexual que estuvo ingresado en la cárcel de Huelva en 1973. La trajeron desde Granada, donde vivía, porque un vecino suyo, que trabajaba como guardia civil, la sorprendió vestida de mujer. Recuerda Trinidad las humillaciones y cómo la llamaban "mariconazo" en la cárcel, pero lo que más le dolió fue que cayó sobre ella una orden de destierro que le impidió regresar a Granada durante un año. También asistió Antonio Gutiérrez, un preso que no llegó a cumplir condena en Huelva, sino en la cárcel Modelo de Barcelona. "Las heridas no cicatrizan nunca. Esas cosas se clavan en el corazón para siempre. Nosotros sufrimos crímenes contra los derechos humanos, de esos que nunca prescriben", expresó.
En aquellos años había psiquiatras especializados en la recuperación de los homosexuales. Lo ha contado, entre otros, el periodista Fernando Olmeda en su reciente libro El látigo y la pluma. Actuaban en la cárcel y fuera de ella. Proyectaban una imagen con un chico en posiciones de provocación sexual y descargaban un electrochoque contra el paciente. Luego exhibían la imagen de una muchacha, y ya no pasaba nada.
La placa que desde ayer luce junto a la puerta de la vieja Prisión Provincial de Huelva, un edificio para el que las administraciones buscan alguna función para el futuro, dice: "Para una generación de españoles, este establecimiento penitenciario fue símbolo de castigo y exclusión social hacia quienes decidieron ejercer su libertad y desarrollar una orientación afectiva diferente. Quede esta placa como reparación de la sociedad democrática a una injusticia histórica en recuerdo de los homosexuales que fueron encarcelados y como compromiso de que ninguna otra generación tendrá que pasar por nada semejante".
Mercedes Gallizo recurrió a una cita del poeta Luis Cernuda, que nunca ocultó su homosexualidad: "La defensa de aquella libertad de la que hablaba Cernuda: 'Libertad no conozco sino la de estar preso en alguien'. Que este acto sea también un homenaje a aquellos que, como Cernuda, soñaron con un día en que '...el hombre pudiera decir lo que ama... Si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo, como una luz...".
Después de 17 años, el viejo y decrépito centro de internamiento de extranjeros (CIE) que funciona en Madrid dejará paso a una moderna instalación en el antiguo hospital penitenciario de Carabanchel.
Las instalaciones, que serán inauguradas esta semana por el ministro del Interior, José Antonio Alonso, tendrán capacidad para 240 inmigrantes irregulares, frente a las 60 del centro actual. Este centro comparte instalaciones con una comisaría, la del distrito de Latina, y con la sede de la Brigada de Documentación y Extranjería. Eso sí, ya nace con problemas, según los sindicatos, que echan en falta algunos servicios, como la cafetería.
La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha tenido hasta ahora dos grandes sedes en la región: la central, de la propia jefatura, en la calle del Doctor Federico Rubio y Gali (distrito de Moncloa), y el complejo policial de Moratalaz, donde están las brigadas de Información y Seguridad Ciudadana y la comisaría del distrito, además del CIE. Por ello, el antiguo hospital penitenciario está llamado a convertirse en el tercer gran centro de esta jefatura.
Más de 500 funcionarios En Carabanchel está previsto que trabajen más de 500 funcionarios (en su mayoría policías), ya que allí estarán la Brigada de Documentación y Extranjería, la comisaría de Latina y el CIE. Este último contará con novedades importantes. De las 240 plazas, 190 se destinarán a hombres y las 50 restantes a mujeres. Esta división es estará perfectamente separada para que no puedan comunicarse.
El centro estará distribuido en tres plantas. La de entrada estará situada a pie de calle, en lugar de en un sótano como el actual centro de Moratalaz. Contará con un gran patio en el que los internos podrán pasear o practicar algún deporte. Ahora, su único esparcimiento consiste en una sala sin ventilación natural, en la que sólo pueden ver la televisión.
Entre las quejas de los sindicatos policiales está el hecho de que el muro de separación no es muy alto y algunos internos especialmente atléticos podrían saltarlo. También desde el exterior sería factible arrojar objetos al interior para uso de los internos.
Otro problema sobre el que alertan los sindicatos es que el nuevo centro es bastante grande y que la Brigada de Documentación y Extranjería sólo dispone de 40 agentes para las funciones de vigilancia y control de los internos. "Si todos los internos se ponen a dar guerra a la vez, tendremos muchos problemas para controlar la situación", adelantan fuentes sindicales.
Comisiones Obreras ya ha enviado una carta al Ministerio del Interior en la que se queja de algunas carencias importantes del nuevo complejo policial. Entre ellas, la falta de cafetería para los 500 funcionarios que trabajarán allí.
El problema es que la reforma ha mantenido la estructura del hospital penitenciario, lo que ha desperdiciado mucho espacio en pasillos, escaleras y zonas comunes.
Después de 17 años, el viejo y decrépito centro de internamiento de extranjeros (CIE) que funciona en Madrid dejará paso a una moderna instalación en el antiguo hospital penitenciario de Carabanchel.
Las instalaciones, que serán inauguradas esta semana por el ministro del Interior, José Antonio Alonso, tendrán capacidad para 240 inmigrantes irregulares, frente a las 60 del centro actual. Este centro comparte instalaciones con una comisaría, la del distrito de Latina, y con la sede de la Brigada de Documentación y Extranjería. Eso sí, ya nace con problemas, según los sindicatos, que echan en falta algunos servicios, como la cafetería.
La Jefatura Superior de Policía de Madrid ha tenido hasta ahora dos grandes sedes en la región: la central, de la propia jefatura, en la calle del Doctor Federico Rubio y Gali (distrito de Moncloa), y el complejo policial de Moratalaz, donde están las brigadas de Información y Seguridad Ciudadana y la comisaría del distrito, además del CIE. Por ello, el antiguo hospital penitenciario está llamado a convertirse en el tercer gran centro de esta jefatura.
Más de 500 funcionarios En Carabanchel está previsto que trabajen más de 500 funcionarios (en su mayoría policías), ya que allí estarán la Brigada de Documentación y Extranjería, la comisaría de Latina y el CIE. Este último contará con novedades importantes. De las 240 plazas, 190 se destinarán a hombres y las 50 restantes a mujeres. Esta división es estará perfectamente separada para que no puedan comunicarse.
El centro estará distribuido en tres plantas. La de entrada estará situada a pie de calle, en lugar de en un sótano como el actual centro de Moratalaz. Contará con un gran patio en el que los internos podrán pasear o practicar algún deporte. Ahora, su único esparcimiento consiste en una sala sin ventilación natural, en la que sólo pueden ver la televisión.
Entre las quejas de los sindicatos policiales está el hecho de que el muro de separación no es muy alto y algunos internos especialmente atléticos podrían saltarlo. También desde el exterior sería factible arrojar objetos al interior para uso de los internos.
Otro problema sobre el que alertan los sindicatos es que el nuevo centro es bastante grande y que la Brigada de Documentación y Extranjería sólo dispone de 40 agentes para las funciones de vigilancia y control de los internos. "Si todos los internos se ponen a dar guerra a la vez, tendremos muchos problemas para controlar la situación", adelantan fuentes sindicales.
Comisiones Obreras ya ha enviado una carta al Ministerio del Interior en la que se queja de algunas carencias importantes del nuevo complejo policial. Entre ellas, la falta de cafetería para los 500 funcionarios que trabajarán allí.
El problema es que la reforma ha mantenido la estructura del hospital penitenciario, lo que ha desperdiciado mucho espacio en pasillos, escaleras y zonas comunes.
Entre el color terroso de la multitud destacaba un punto negro". Desnudos y apiñados en el Patio de los Garajes de Mauthausen, mucho más pequeño que la Appellplatz del campo, 5.000 presos aguardan penosamente, el 21 de junio de 1941, a que los SS procedan a una desinfección general. La piel oscura de un hombre le hace particularmente visible, algo poco recomendable en un lugar, Mauthausen, en el que es mejor pasar inadvertido. Es un negro. "Se trataba de un muchacho de Barcelona nacido en el África española".
La escena la relata el deportado Joaquim Amat-Piniella en su célebre libro K. L. Reich (El Aleph). Ese joven negro catalán, bien plantado y culto, tenía nombre y apellido, Carles Greykey. Vástago de una familia de Fernando Poo, no había nacido en realidad en la colonia guineana, sino en la misma Barcelona, el 4 de julio de 1913, y su número de deportado en Mauthausen, como "español rojo", era el 5124. Los SS lo enfundaron en un uniforme de opereta y lo obligaron a servirles como un pintoresco camarero. El temible comandante Franz Ziereis le hacía recoger los abrigos de sus invitados.
"Hablé con él en el campo, su madre fregaba en Barcelona en casas del paseo de Gràcia", recuerda el antiguo deportado y recién elegido presidente de la Amical de Mauthausen, Jaume Álvarez. Greykey "tenía mucho miedo de que lo mataran".
"Buen compañero" Otro deportado superviviente, Mariano Constante, uno de los jefes de la organización comunista clandestina en Mauthausen y en la actualidad uno de los responsables de la Amicale de Francia, también recuerda al negro catalán: "Lo habían colocado para servir a la oficialidad y los SS del campo lo lucían especialmente cuando venían mandos de Berlín. Era un hombre muy agradable, un buen compañero. Le hacían vestir un uniforme como de botones de gran hotel, para darse postín los SS. Le humillaban, pero eso le salvó; en la cantera no hubiera aguantado mucho".
La historia de Greykey, de la que desgraciadamente sólo conocemos retazos, parte de ellos recogidos en el imprescindible clásico de Montserrat Roig Els catalans als camps nazis (Ed. 62, traducción castellana en Península), es en buena parte semejante a la de muchos otros deportados españoles, pero está teñida -si se permite la palabra- por un dramatismo incluso mayor a causa del color de su piel y las vejaciones que éste le granjeó por parte de los nazis.
Y es que los negros sufrieron particularmente el racismo nacionalsocialista y fueron objeto de una feroz persecución en el III Reich, mucho menos conocida y documentada que las de otros colectivos, como los judíos, los gitanos o los homosexuales. Hitler odiaba con especial saña a los negros, a los que consideraba intrínsecamente lascivos y peligrosos corruptores de la sangre aria, y contra los que carga explícitamente en su Mein Kampf. Aunque a menudo se olvide, las Leyes de Núremberg, el pilar legal del racismo nazi, concernían no sólo a los judíos, sino también a los negros. Por ellas, todos los negros y negras fueron privados de la ciudadanía, se les prohibió casarse con blancos y sus niños fueron excluidos de las escuelas. El jazz, tenido por una música negra, formó parte del "arte degenerado". Los prisioneros de guerra negros fueron a menudo tratados brutalmente por los alemanes en la II Guerra Mundial e incluso masacrados.
Un episodio tan espantoso como poco conocido es el de la esterilización por los nazis de medio millar de niños negros, hijos de matrimonios mixtos o de relaciones entre alemanas y miembros coloniales de las tropas de ocupación francesas en Renania tras la I Guerra Mundial. Schwarze schmach, "vergüenza negra", y rheinlandbastarde, "bastardos renanos", son dos de los epítetos que los nazis dieron a esos incómodos -para el régimen- alemanes negros o afroalemanes, fruto, en la mentalidad de Hitler, de una conspiración entre negros y judíos para infectar la raza aria. Para los nazis fue desesperante que el atleta negro de EE UU Jesse Owens, un inferior, triunfara en los Juegos Olímpicos de Berlín, en 1936.
El caso de Carles Greykey, cuyo nombre algunos como el historiador británico David Wingate Pike, autor de Españoles en el Holocausto (Mondadori, 2003) escriben Grey Key, sirve para rememorar todo eso. Él es precisamente uno de los personajes cuyas biografías se esbozan en un libro de reciente aparición que reivindica la memoria de la persecución contra los negros, Noirs dans les camps nazis (Éditions du Rocher. Le Serpent à Plumes. 2005), del periodista y documentalista de Costa de Marfil Serge Bilé. Greykey, según los datos de Bilé -que entrevistó al respecto al antiguo deportado español, ya fallecido, Juan de Diego-, nació y creció en Barcelona, donde se habían instalado sus padres procedentes de Fernando Poo. Fue uno de los pocos negros que combatieron en las filas de los republicanos durante la Guerra Civil. Tras la derrota, pasó a Francia con los restos del ejército y volvió a combatir al fascismo al inicio de la II Guerra Mundial. Hecho prisionero en el frente, lo deportaron a Mauthausen. Allí, los alemanes, que no estaban acostumbrados a ver negros, según el testimonio de De Diego -ellos, los propios españoles, tampoco lo estaban, y menos a negros que hablaran perfectamente el catalán-, decidieron exhibirlo como una rareza y, ataviado con un viejo uniforme de la guardia real yugoslava, lo emplearon como sirviente y camarero.
Esos viejos uniformes extravagantes los utilizaron en su día los SS, según escribió Joaquin Amat-Piniella, para vestir a una guardia de patibularios a fin de gastar una demencial broma a un grupo de prisioneros rusos.
Constante explicó a este diario el episodio que puso fin definitivamente a la hasta cierto punto privilegiada existencia de Greykey en el campo. "En una visita de mandos, un oficial borracho le pasó la mano por la cara a ver si manchaba, porque los nazis, sabe, no eran muy inteligentes. '¿Cómo es que eres negro?', le espetó entonces a Greykey. Y éste, que hablaba alemán, le contestó con sorna: 'Es que mi madre olvidó lavarme'. Todos rieron la ocurrencia, pero luego se le castigó por la insolencia. Tenía coraje el tipo. Era un buen antifascista".
Neus Català, antigua presa en Ravensbrück y que conoció a Greykey en un encuentro de ex deportados en Francia a finales de los años sesenta, brindó a este diario una versión más dramática de la caída del negro de Mauthausen. "Él mismo me explicó que lanzó una copa de champaña en la cara a un oficial alemán, y que se salvó sólo porque los compatriotas españoles lo escondieron y le maquillaron la cara con polvo".
En los lavabos de las SS En su libro, Montserrat Roig dice que Ziereis, el comandante, castigó a Greykey poniéndolo a fregar los lavabos de los SS. Escribe Roig que "el negro Carles" fue el único republicano español que estuvo cerca de Himmler el día en que éste visitó Mauthausen en 1941 y que Ziereis se lo presentó al reichführer diciendo: "Mire, esto es un negro español, pero su padre era caníbal y comía carne humana". Se ve que Greykey tuvo ese día el dudoso privilegio de que lo pellizcara Kaltenbrunner.
Roig no llegó a conocer personalmente a Greykey. En su libro, publicado en 1977, dice que el deportado vivía en Francia tras su liberación, pero que en la dirección que le habían dado no lo encontró. El negro catalán fue uno de los afortunados supervivientes de Mauthausen.. Mariano Constante explica que lo vio en París al acabar la guerra y que frecuentaban los mismos sitios, como tantos otros republicanos españoles. "Años después supe que había muerto". Neus Català cree que vivía cerca de la capital, en el departamento de Seine-Saint Denis, quizá en La Courneuve. "Nos vimos varias veces. Estaba casado, me habló de su mujer; pero yo, claro, no le pregunté si también ella era negra. Me dijo que tenía muchos hijos. Era muy buena gente, muy alegre". El historiador Benito Bermejo -autor del libro Francisco Boix, el fotógrafo de Mauthausen (RBA), en el que aparece una de las dos fotos que se conocen de Greykey en el campo- explica que el ex preso Ramon Bargueño le dijo que había conocido a dos hijos de Greykey, mulatos, en una reunión, y que el negro catalán tenía unas hermanas en Barcelona.
Un congoleño en Dachau y un antillano en Buchenwald
EN Noirs dans les camps nazis, que se abre con el recuerdo del genocidio avant-la-lettre que cometieron los alemanes en su colonia de la actual Namibia contra el pueblo herero -episodio en el que tuvo un papel relevante el gobernador Heinrich Goering, padre de Hermann Goering: ¡vaya familia!-, aparecen otros personajes negros con historias similares a la de Greykey.
El senegalés Dominique Mendy, que vivía en Francia, se enroló en la Resistencia y fue detenido por la Gestapo, que le rompió las piernas. Deportado a Neuengamme, los SS del campo lo convirtieron en una especie de ordenanza. Mendy se hizo pasar por idiota y sobrevivió. También se salvó de otro campo, el de Dachau, nada menos, el congoleño John Vosté, miembro de la resistencia belga. Un caso muy triste es el de una mujer negra apodada Blanchette -su nombre se desconoce- que desapareció en Ravensbrück y de la que sus compañeras sólo consiguieron descifrar estas palabras: "Tengo frío, tengo frío".
Mohamed Bayume Husen, nacido en Dar es Salam, en la actual Tanzania, se enroló en el ejército colonial alemán en la I Guerra Mundial y luchó en la batalla de Mahiva. Condecorado por su valor, emigró en 1929 a Alemania, donde enseñaba suajili. Tras la promulgación de las leyes de Núremberg logró trabajo provisional -como otros afroalemanes- en algunos filmes de aventuras coloniales. En 1941 fue detenido al tratar de reconocer ingenuamente (con lo que estaba cayendo) la paternidad del hijo tenido con su amante blanca. Condenado por "atentado a la raza alemana", lo enviaron a Sachsenhausen, donde murió en 1944. A Buchenwald fue a parar el antillano Raphaël Élize, natural de Saint-Pierre, al pie del monte Pelée. La familia escapó de la gran erupción volcánica a Francia, pero sólo, paradójicamente, para que su hijo se enfrentara a otros fuegos más siniestros.
El imán de Santa Coloma de Gramenet y Badalona Taoufik Cheddadi, detenido en la operación contra el terrorismo islámico y puesto en libertad sin cargos poco después, el 17 de junio, hizo un llamamiento a la calma y aseguró que lo ocurrido "nunca lo esperaba después de llevar 16 años en este país trabajando por la convivencia, luchando contra esta gente radical que ha hecho daño a nuestra religión, al Islam, a los musulmanes y a todo el mundo".
Cheddadi, que ofreció una rueda de prensa en la puerta de su librería, afirmó que había pasado "dos días que no deseo a nadie" y explicó que "al final se ha demostrado que yo no tengo nada que ver con esto, incluso todo el mundo conoce mis discursos, mis escritos, mis entrevistas en un mensaje de un Islam moderado, totalmente compatible con todo el mundo, con la democracia, no es un Islam radical". El imán destacó que "Islam es totalmente paz, tolerancia".
Cheddadi afirmó que "es lamentable que esto pase en un estado de derecho", aunque añadió que "hay que entender un poco la situación, cómo está el país, nosotros como musulmanes que somos hemos criticado los hechos del 11 de marzo, que es algo totalmente contrario a nuestra religión, totalmente antiislámico".
El imán, que aseguró que "por supuesto" sigue confiando en la Justicia, explicó le había detenido porque, según le dijo la Policía, "mi nombre circulaba en círculos radicales de Santa Coloma".
Cheddadi aseguró que, tras los últimos acontecimiento, entre los musulmanes de Santa Coloma "se respira ambiente de crispación, de psicosis, la gente está asustada".
DETENIDO EN LA LIBRERÍA
El imán relató cómo fue su detención. Explicó que "me vinieron a buscar el miércoles sobre las ocho y cuarto de la mañana, vinieron a mi casa dos personas, un hombre y una mujer, picaron, se presentaron de una manera correcta diciendo que eran policías".
Cheddadi señaló que "vinieron con el pretexto que según ellos tenían una información que decía que había alquilado mi librería como camas a los inmigrantes que no encuentran piso, y me pidieron por favor si les podía acompañar para aclarar esto".
El imán señaló que "yo les dije que con mucho gusto, me dieron tiempo para vestirme, bajamos, me llevaron hasta la librería y cuando se la abrí y entré me dijeron que quedaba detenido por colaboración con banda armada". Cheddadi explicó que después "me esposaron, registraron toda la librería libro por libro y todos los CD y la música que tengo y me llevaron directamente a la comisaría". Allí, según el imán, permaneció incomunicado.
TRES GESTOS
Cheddadi quiso agradecer públicamente tres gestos de los policías, que aseguró que le dieron un trato correcto y le pidieron perdón cuando le dejaron en libertad.
El primer gesto fue llevar a su mujer, que está embarazada y enferma, unas recetas que necesitaba y que Cheddadi tenía consigo. El imán explicó que "como yo tenía yo conmigo las recetas de la medicina de mi mujer un policía de la Comisaría fue a mi casa a llevárselas a mi mujer".
Cheddadi también agradeció que "en las primeras declaraciones que me tomaron el señor inspector me hizo subir de los calabozos sin esposas, diciendo que él respeta la figura de un imán, y un imán no tenía que estar esposado para tomarle declaración". Finalmente Cheddadi agradeció que "cuando me soltaron por la noche, hacia la medianoche, me llevaron hasta mi casa".
Un total de 196 inmigrantes fueron interceptados a lo largo de la jornada de ayer en cuatro pateras con las que intentaban alcanzar las costas andaluzas en distintas expediciones localizadas en Motril, Nerja, Vélez-Málaga y la Isla de Alborán. Esta detención de inmigrantes en las costas de Andalucía es la segunda más importante de 2005, tras la interceptación, el 5 de febrero, del barco Ice D-Olomne con 225 subsaharianos cerca de la costa sur de Tenerife. El delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, anunció ayer que se reforzará el sistema de salvamento marítimo en la zona del Estrecho este verano. La primera embarcación fue localizada de madrugada en las costas de Motril con 70 personas a bordo, de los que cinco son mujeres y nueve menores, y fue avistada sobre las 03.45 horas por el Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) a unas tres millas al sur del cabo Sacratif. Los inmigrantes fueron trasladados al centro de acogida del que dispone la Policía en el puerto de Motril.
En Almería una embarcación con 62 inmigrantes, entre ellos una mujer y nueve menores, alcanzó el destacamento militar de la Isla de Alborán en una patera y fueron trasladados por una patrulla que recibió una llamada de alerta de un barco pesquero a las 7.00. Los inmigrantes, que se encontraban en general en buen estado de salud, permanecieron en el destacamento militar, a la espera de ser trasladados a la península cuando las condiciones meteorológicas lo permitieran.
Más tarde, tras una llamada realizada sobre las 9.00, la Guardia Civil detuvo a 30 inmigrantes, tres de ellos menores, que llegaron a la costa de Nerja en una embarcación en la que viajaban con otras dos personas que lograron huir tras lanzarse al agua y adentrarse por un cañaveral, informaron fuentes de Cruz Roja. La embarcación neumática en la que iban fue interceptada por una lancha de la Guardia Civil cerca de la orilla y, al parecer, cinco de los ocupantes se lanzaron al agua, de los cuales tres fueron finalmente arrestados. Este grupo de inmigrantes, entre los que había una mujer, fue detenido en Las Alberquillas, en el paraje de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo.
Apenas tres cuartos de hora después fue avistada otra patera con 34 personas -31 hombres y tres mujeres- en la costa del núcleo de población de Valle-Niza, en Vélez-Málaga. Dos inmigrantes fueron ingresados hospitales tras la pérdida del conocimiento. El grupo de inmigrantes fue atendido por la Cruz Roja, que encontró cuadros de desnutrición, deshidratación y cansancio. hipotermias severas y contusiones.
El Gobierno central reforzará Salvamento Marítimo este verano con un helicóptero más en las zonas donde mayor número de entradas ilegales en pateras se ha detectado, principalmente en la zona del Campo de Gibraltar, según anunció ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón. López Garzón indicó que las buenas condiciones climatológicas disminuyen el riesgo de accidente y, por lo tanto, aumenta el número de intentos de llegar a las costas españolas. Esta circunstancia unida a que con el Sistema Integral de Vigilancia del Estrecho (SIVE) "prácticamente se aprehende todas las que pateras que intentan pasar", hace necesario incrementar los medios para actuar con celeridad en la atención humanitaria.
Para el delegado, es necesario que la Unión Europea se implique más en esta situación del sur de Europa, tanto en la prevención como en la aportación de inversiones a los países de origen de la inmigración.
Salvamento Marítimo adquirirá tres nuevos helicópteros. Uno de ellos se centrará en las labores de rescate en la costa de la comarca.