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Centenares de Subsaharianos acosados por la policia marroq uí esperan su oportunidad para llegar a Europa

Malviviendo escondidos en los bosques cercanos a Tánger y Ceuta, y en condiciones denunciadas por organizaciones de derechos humanos, centenares de subsaharianos esperan su oportunidad para entrar clandestinamente en España.

El nuevo drama ocurrido en el Estrecho de Gibraltar, donde
seis mujeres y seis niños de corta edad perecieron ahogados al zozobrar una
patera que trataba de alcanzar las costas españolas con 91 inmigrantes
clandestinos a bordo, no parece hacer mella en la mayoría de estos subsaharianos
que buscan en Europa un futuro mejor.

En los arcenes de la carretera que enlaza Tánger con Ceuta, de
poco más de 60 kilómetros, algunos de estos subsaharianos hacen gestos
ostensibles a los automovilistas para pedirles algo de comer, ropa o dinero. Y
es que muchos de ellos viven desde hace muchos meses en chozas rudimentarias
levantadas en medio del bosque, alejados de los núcleos urbanos para tratar de
zafarse del acoso al que les someten las fuerzas de seguridad marroquíes.

Bel Younech es un pequeño pueblo mediterráneo marroquí situado
junto a la valla de alambre que delimita Ceuta, ciudad autónoma española en el
norte de África, por su vertiente occidental. En el interior de un bosque de
pinos situado a la salida de esta población marroquí, inmigrantes clandestinos
procedentes de distintos países del África subsahariana como Senegal, Mali,
Congo o Gambia abandonan momentáneamente el campamento improvisado en el que
viven en busca de alimentos y de agua.

Algunos de ellos acceden a hablar con los periodistas para
contar sus deplorables condiciones de vida y sus deseos de llegar a España, bien
en patera atravesando el Estrecho de Gibraltar o bien tratando de franquear la
valla que delimita los confines de Ceuta.
Vivir con miedo

Molo, un senegalés de 32 años, explica que vive en el bosque
desde hace tres meses y que no conocía a la gente que viajaba en la patera
porque no estaban "en el mismo campamento". Este aspirante a emigrar expresa de
forma escueta las razones que le mueven diciendo que quiere "ir a España a
trabajar".

Mientras esta oportunidad llega, Molo, intenta forzar su
destino recogiendo madera con la que construir una de las rudimentarias
escaleras de las que se sirven los emigrantes para intentar escalar la valla que
rodea Ceuta. El joven senegalés explica que viven "con el miedo a las redadas
que la policía y el ejército marroquí" llevan a cabo con frecuencia en la zona.
"Cuando vienen, nos internamos en el bosque e intentamos escondernos donde
podemos", relata Molo, que concluye diciendo que, a pesar de tantas penalidades,
seguirá "intentando entrar en España".

Por el contrario, Bakr, un joven gambiano, decidió volver a su
país, desengañado tras arrostrar tan duras condiciones de vida. Mientras se
despedía de algunos de sus compañeros, explicó a los periodistas, que "no valía
la pena intentarlo otra vez". "La gente de los pueblos de los alrededores nos
tratan bien, pero la policía y los militares marroquíes nos agreden y nos lo
quitan todo, incluso nuestro dinero" aseguró Bakr.

El joven gambiano afirmó estar "harto" debido a las
"deplorables condiciones de vida" y a que "nadie" respeta sus derechos.

La cárcel

Estas condiciones que denuncia Bakr son probablemente
similares a las que tuvieron que soportar las personas que fallecieron, así como
los 79 supervivientes. De ellos, los quince marroquíes serán con mucha
probabilidad, y como suele suceder en estos casos, condenados a un año de cárcel
con la pena en suspenso, a menos que se demuestre que alguno de ellos participó
en la organización del viaje. De ser éste el caso, los tribunales marroquíes
podrían condenarles a penas de hasta diez años de cárcel.

Los 64 supervivientes subsaharianos, entre los que hay mujeres
embarazadas y al menos siete niños, serán repatriados a sus países de origen o
bien expulsados por la frontera con Argelia.

Marruecos tiene convenios de readmisión con algunos países
subsaharianos, a los que, de vez en cuando, organiza vuelos para repatriar a los
emigrantes. Sin embargo, la mayor parte de las veces, y tal y como han
denunciado varias organizaciones de derechos humanos, las autoridades marroquíes
expulsan a los subsaharianos por la frontera con Argelia, al entender que ésta
fue la vía que utilizaron para acceder a su territorio.

Como Argelia no admite a la mayoría de estos emigrantes, los
subsaharianos se quedan en lo que llaman "tierra de nadie": un territorio yermo
donde algunos, siempre según las organizaciones, han muerto de hambre, sed o
enfermedad.

HERALDO.ES
FERNANDO LINARES. Tánger

Rabat detiene a 4 policías de vigilancia costera por el naufragio de Tánger

Las autoridades marroquíes practicaron, por primera vez,
detenciones de agentes de las fuerzas de seguridad después del naufragio de una
patera, el lunes de madrugada, a escasa distancia de la playa de Sidi Kenkuch,
cerca de Tánger. El hundimiento causó la muerte de seis mujeres subsaharianas y
de seis de sus hijos, a veces recién nacidos, mientras otros 79 candidatos a
emigrar ilegalmente -15 de ellos marroquíes- lograron alcanzar la costa a nado.
"La policía judicial ha echado el guante a cuatro elementos de
las Fuerzas Auxiliares mientras continúan las investigaciones para identificar y
detener a las demás personas implicadas", reza un comunicado del fiscal del rey
ante el Tribunal de Apelación de Tánger difundido ayer.

"Todas las personas implicadas en estos actos criminales serán
puestas a disposición judicial una vez terminada la investigación", concluye el
comunicado.

Las Fuerzas Auxiliares son un cuerpo de seguridad que apoya en
sus tareas a la policía o a la Gendarmería. Desde el año pasado está desplegado
a lo largo de decenas de puestos de observación fijos en la costa noroeste de
Marruecos, entre Larache y Tetuán.

Los cuatro miembros de las Fuerzas Auxiliares detenidos por la
Gendarmería, que actuó como policía judicial, formaban parte de la dotación de
una torreta que domina la playa de Sidi Kenkuch.

La fiscalía sospecha que los cuatro agentes hicieron la vista
gorda mientras embarcaban los 91 pasajeros de la lancha, de siete metros de
eslora, sobre la una de la madrugada del lunes, según indican fuentes de la
investigación. A cambio, los cuatro habrían recibido conjuntamente unos 90.000
dirhams (8.500 euros).

A finales del año pasado, Mohamed Halab, wali (gobernador) de
Tánger, explicó a este periódico cómo había quedado "prácticamente blindada" la
costa noroeste de Marruecos con la instalación de los puestos de observación, la
mejora de los medios de la Gendarmería y de la Marina Real y el incremento de la
vigilancia en el puerto de Tánger.

De hecho, la presión migratoria se ha reducido fuertemente en
el estrecho de Gibraltar -el último naufragio se remonta a octubre de 2003-,
pero, en cambio, se ha incrementado más al este, entre Alhucemas y Nador, desde
donde zarpan ahora pateras rumbo a la costa granadina.

Globalmente, el número de inmigrantes irregulares apresados el
año pasado en las costas de Andalucía y de Canarias se elevó a 15.675, en su
mayoría marroquíes y malienses, un 18% menos que en 2003.

La Gendarmería auxilió y detuvo el lunes a los náufragos que
llegaron con vida a tierra, entre los que hay algunas mujeres en avanzado estado
de gestación. Todos ellos han sido puestos a disposición judicial; los
marroquíes, por salir ilegalmente del país, y los subsaharianos, por encontrarse
ilegalmente en Marruecos.

Los tribunales les suelen condenar a unos meses de cárcel,
pero dejan la pena en suspenso, y a una multa que no pueden pagar. Los
marroquíes son después puestos en libertad mientras los subsaharianos son
conducidos en autobuses, escoltados por la policía, hasta Oujda, cerca de la
frontera con Argelia, que se les obliga a cruzar de noche. La mayoría de ellos
han entrado en Marruecos a través de esa misma frontera argelina.

ELPAIS.es
I. C. - Madrid

Comunicado ante una nueva tragedia de la inmigración clandestina en las costas de Tánger

La Red de Asociaciones del Norte de Marruecos -Chabaka- y la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía -Apdha- quieren expresar su dolor ante la muerte de catorce personas en el intento de encontrar una vida más digna.

Asimismo su solidaridad con todas las personas que están padeciendo enormes
sufrimientos para ejercer su derecho a emigrar, como recoge el artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

La política de convertir a Europa en una verdadera fortaleza, con la extensión del SIVE por las costas andaluzas y Canarias o la impermeabilización de las fronteras de Ceuta y Melilla, está provocando situaciones trágicas como la vivida esta madrugada en las costas de Tánger. El traslado de la frontera Sur de la UE a Marruecos, convirtiéndolo en un verdadero gendarme de Europa, con el incremento de la represión sobre los subsaharianos o el cerco de campamentos como el de Benyunesh, está llevando a estas personas a una situación desesperada. Personas que han tenido que atravesar media África pasando grandes penalidades.

No es de extrañar pues que se arriesguen a subir a una patera hasta 105 personas, provocando la muerte de 14 personas, entre ellas 6 menores de corta edad, lo cual añade si cabe todavía mayor carga trágica a lo sucedido.

Con estas 14 muertes son ya 136 las víctimas de la emigración clandestina en el entorno del Estrecho. De ellas 81 han perecido en las costas del norte de Marruecos y del Sahara. La Unión Europea y los gobiernos español y marroquí consideran cínicamente a estas víctimas como "daños colaterales" del control de las migraciones. Pero se trata sin duda de un grave atentado a los derechos humanos, empezando por el derecho a la vida. Y sin embargo el intento de buscar una vida digna, aún en medio de grande sufrimientos va a continuar.

Tanto la Apdha como Chabacka, rechazan de plano esta política de convertir a Europa en una fortaleza. Rechazan asimismo la política marroquí de convertirse (quien sabe a cambio de qué) en gendarme europeo para las migraciones en el Norte de África.

Chabacka y Apdha exigen que se respeten los Convenios Internacionales de los que son firmantes ambos países, y por tanto que se permita a estas personas solicitar asilo en su caso, o encontrar fórmulas para poder emigrar sin verse condenados a situaciones infrahumanas en campamentos como los de Benuynesh, a la desesperación y a dejar la vida en el intento de la emigración clandestina.

Chabaka - Apdha 13-06-05
Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía
Red de Asociaciones del Norte de Marruecos Chabacka

Mueren seis bebés y ocho adultos al naufragar en Tánger una patera con destino a Andalucía

Ninguno de los seis bebés superaba los dos años y medio. Habían
embarcado ayer lunes en una atestada patera en brazos de sus madres en una playa
cercana a Tánger. Era el punto y final de un largo viaje por media África hasta
alcanzar las costas del Mediterráneo, y de allí a España. Junto a los malogrados
bebés fallecieron seis mujeres, alguna de ellas madre de los niños, y dos
varones. Todos ellos eran subsaharianos.

La tragedia se gestó a primera hora de la mañana de ayer, cuando en
torno a un centenar de inmigrantes -hombres, mujeres, niños y bebés- abordaron
con las primeras luces del alba una 'zodiac' de apenas siete metros de largo. El
numeroso contingente había embarcado en una playa cercana al Cabo de Malabata,
frente a las costas de Tarifa, una zona azotada, también ayer, por el fuerte
viento y situada a una veintena de kilómetros al este de Tánger.

Funcionarios detenidos

El vasto grupo dirigiéndose a la playa no pasó desapercibido para
las fuerzas de seguridad marroquíes, que, según las primeras investigaciones,
hicieron la vista gorda. De hecho, al menos cuatro funcionarios de las fuerzas
auxiliares marroquíes ya han sido detenidos por permitir el embarco masivo.
Están acusados de haber cobrado 90.000 dirhams, unos 9.000 euros, por no
bloquear el paso a los subsaharianos.

Los inmigrantes, pagado el chantaje, embarcaron para un viaje que no
duró más que minutos. La sobrecarga, el viento y el oleaje terminaron de
inmediato con la travesía. La barca volcó a escasos metros de la playa, lo que a
la postre salvó la vida a 91 de los pasajeros, la inmensa mayoría de los cuales
no sabía nadar.

Sin embargo, los más débiles no pudieron hacer nada: los bebés
fueron los primeros en irse al fondo sin que sus madres o los inexpertos
nadadores que les acompañaban pudieran hacer nada, más allá de intentar salvar
sus propias vidas. Seis mujeres y dos varones tampoco lograron mantenerse a
flote a pesar de que tenían ante sus ojos la tierra firme que acaban de
abandonar hacía sólo unos instantes.

Cuando las asistencias marroquíes llegaron a la playa, los 91
supervivientes habían ganado a nado la costa por sus propios medios y el mar
había devuelto a tierra firme a la mayoría de los cuerpos de los fallecidos. A
los médicos y sanitarios del país vecino sólo le restó atender a los heridos y
llevar los cadáveres a una morgue cercana.

Y la suma sigue. La Guardia Civil interceptó en madrugada, a las
4.00 horas, una patera ocupada por 49 'sin papeles', cinco de ellos mujeres, a
una dos millas de las costa de Tarifa (Cádiz). Los inmigrantes, que se
encuentran en buen estado de salud, fueron atendidos en el centro para la
atención de inmigrantes de Isla de Las Palomas, un lugar más que concurrido a
partir del verano.

Alerta de Cruz Roja

La larga lista de inmigrantes que intentan acceder de forma ilegal a
España no para de crecer. Según un informe de la Cruz Roja presentado en Granada
-donde el domingo se interceptó otra patera en Motril con 37 inmigrantes
marroquíes, hasta la fecha son 1.087 los 'sin papeles' que han intentado llegar
a España a través del litoral granadino. La cifra supone el doble de la
registrada el año pasado durante el mismo período. El informe de la Cruz Roja
destaca que sus efectivos no dan a basto para recibir tal oleada de inmigrantes
y subraya que las pateras cada vez llegan más cargadas de personas. Si antes la
media de personas que intentaban llegar a España en una patera era de 30, ahora
se ha subido hasta 50.

Diario SUR Digital

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Es difícil comprender cómo 91 personas pretendían llegar a las
costas españolas en una zodiac de apenas 7 metros de eslora. La respuesta está
quizás en la desesperación que lleva a estos inmigrantes a arriesgar su vida
porque en Marruecos, país de tránsito hacia Europa, la situación es
insostenible. Pero al final lo intentaron y el resultado es que 12 de ellos
fallecieron ahogados, entre las cuales había seis niños de menos de dos años y
medio.

Según fuentes oficiales locales en Tánger, la zodiac partió de
madrugada de la playa de Sidi Kankus, una pequeña población entre Tánger y
Alcazarquivir, y a los pocos metros de la costa, en una zona poco profunda pero
muy rocosa, el sobrepeso de la embarcación y las olas provocaron el naufragio.
El equipo de salvamento marroquí localizó ayer 12 cadáveres que corresponden a
seis mujeres y seis bebés. Muchos de los menores fallecieron junto a sus madres.

Además, las autoridades marroquíes informaron de que otras 79
personas lograron alcanzar la costa y fueron trasladadas dependiendo de su
estado al hospital civil o a la comisaría. De estos supervivientes, 64 son
subsaharianos y los otros 15 son marroquíes. Una mujer senegalesa explicó que
una gran ola hizo volcar la lancha. Según ese relato, "las mujeres, muchas de
las cuales iban con sus hijos, fueron las que tuvieron más dificultades para
ganar la orilla y algunas no lo consiguieron".

De momento no hay una explicación oficial sobre la elevada cifra de
inmigrantes que se encontraban en la embarcación (esa zodiac tiene una capacidad
máxima de 50 personas) y tampoco se descarta que alguno de los detenidos pudiese
formar parte otra expedición.

La zona en la que se hundió la embarcación no es profunda, aunque sí
muy rocosa. Además de la sobrecarga, en la madrugada de ayer había un fuerte
viento.

La agencia Efe citó también fuentes extraoficiales en Tánger para
informar de que cuatro agentes de las Fuerzas Auxiliares marroquíes, el cuerpo
que se encarga de vigilar las costas del país para impedir este tipo de salidas,
fueron detenidos por haber percibido unos 9.000 euros a cambio de permitir a la
lancha zarpar de las costas marroquíes.

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía y la Asociación
Chabacka (federación de ONG del norte de Marruecos) denunciaron que con estas 12
víctimas son ya 134 los fallecidos en la zona del Estrecho este año, de ellos 81
en la costa norte de Marruecos y en la del Sahara, informa José Bejarano. Estas
asociaciones denuncian que el control migratorio del sur de Europa se ha
trasladado a Marruecos, por lo que los naufragios se producen ahora en sus
costas.

El pasado 30 de mayo, organizaciones de derechos humanos de Francia,
Bélgica, España y Holanda lanzaron un llamamiento de socorro, alertando de la
situación de los inmigrantes subsaharianos, muchos de ellos refugiados
políticos, en Marruecos. Durante las últimas dos semanas, las Fuerzas
Auxiliares, con el apoyo en las ciudades de la policía de proximidad y los
gendarmes (similar a la Guardia Civil en España), han acentuado el acoso y las
redadas en zonas donde los inmigrantes de África subsahariana esperan para
alcanzar las costas españolas. Cuando las fuerzas del orden marroquíes los
detienen, pasan por un juicio expeditivo en árabe y son dirigidos inmediatamente
a Uchda, la frontera entre Argelia y Marruecos, donde son expulsados
ilegalmente. La angustia con la que esperan ser aprehendidos en cualquier
momento y desplazados más lejos todavía de su objetivo está provocando que lo
arriesguen todo en travesías con tan poco futuro como la de la madrugada del
lunes.

LA VANGUARDIA DIGITAL
CARLA FIBLA - 14/06/2005
Servicio especial RABAT

Seis mujeres y seis niños mueren al naufragar una patera frente a las costas marroquíes

Doce inmigrantes clandestinos han muerto ahogados hoy al naufragar frente a las costas marroquíes la embarcación en la que trataban de llegar a España. Según el último balance de Rabat, las víctimas son seis mujeres y seis niños de corta edad. En la lancha neumática, de tipo zodiac y con capacidad para diez personas, viajaban 91.
La embarcación naufragó en las cercanías de la ciudad costera
de Tánger, a 300 kilómetros de la capital marroquí. Sus tripulantes eran 15
ciudadanos de este país y 76 subsaharianos, según fuentes de la Gendarmería
Real. La mayoría de ellos se salvó al alcanzar a nado la playa de Sidi Kenkouch,
a 15 kilómetros de Tánger, de donde habían partido poco antes. Ahora están
detenidos en el cuartel de la Gendarmería Real de Tánger. La lancha tenía siete
metros de eslora [la longitud de una embarcación], y según las autoridades se
hundió precisamente por el sobrepeso.

Fuentes extraoficiales de la ciudad de Tánger citadas por la
agencia de noticias Efe han informado también de que cuatro agentes de las
Fuerzas Auxiliares Marroquíes, cuerpo que se encarga de vigilar las costas del
país, pueden haber sido detenidos en relación con este naufragio. Al parecer,
estos individuos pueden haber percibido dirhams (unos 9.000 euros) por haber
consentido que la lancha zarpara de las costas marroquíes sin importunar a los
organizadores del viaje.

ELPAIS.es

El 'fontanero polaco' era un mito

El fontanero polaco se convirtió durante el referéndum de la Constitución europea en Francia en la bandera de los partidarios del no. En Polonia, ha sido interpretado como la expresión de un temor a la invasión de trabajadores procedentes de los países del Este que hace un año se incorporaron a la UE.

El mito, como algunos lo definen en Varsovia, indigna en las
altas esferas, pero no parece haber bajado a la calle. Uno busca entre la gente
agrupada en cualquier tenderete de los muchos que hay por el centro de la ciudad
vendiendo frutas, hortalizas y baratijas, a alguien que le diga algo del
fontanero polaco, la víctima propiciatoria de Jacques Chirac. "¿Busca usted un
fontanero?", preguntan interesados. "No, es que amenaza el bienestar de
Francia", responde este enviado. Unos se encogen de hombros, como si se hallasen
ante un extravagante extranjero que quiere reparar su cuarto de baño y ha venido
hasta Polonia a buscar fontanero. Otros ríen y piensan que es una broma
rebuscada, aunque creen haber oído algo por la radio. Un conocido colega polaco,
Adam Michnik, contaba irónico que el día del referéndum le llamó un amigo
francés que votó sí para pedirle la dirección de algún fontanero, porque, dijo:
"Los que tenemos aquí son horribles".

Gobierno, oposición, sindicatos y expertos, sin embargo, están
un poco revueltos y perplejos de que el no francés se atribuya al peligro de
invasión de trabajadores polacos. Es cierto que el índice de desempleo alcanza
al 19% de la población trabajadora y puede provocar emigración, pero como apunta
Andrzej Adamczyk, director de la sección internacional de Solidaridad, una de
las dos grandes centrales sindicales junto a Alianza Polaca de Sindicatos
(OPZZ), la huida al exterior hoy es bastante reducida. Incluso lo es la
movilidad dentro del país, porque "tan sólo desplazarse de un pueblo a otro
supone un problema". "Nos hemos puesto a buscar fontaneros polacos en Francia y
los casos son contadísimos", alega Adamczyk con cierta sorna.

Gobierno y sindicatos reconocen que los polacos que han
emigrado son menos de lo que esperaban antes de la adhesión de Polonia a la UE,
el 1 de mayo de 2004. Eso dicen las estadísticas, quizá porque hasta la fecha
sólo Reino Unido, Irlanda y Suecia han abierto sus fronteras (los otros países
no levantarán las barreras hasta 2010) y ofrecen a los polacos la posibilidad de
ir allí sin restricciones de forma legal, aunque bien es verdad que al menos a
Irlanda no van fontaneros, sino carniceros para cubrir la demanda de los
mataderos, donde los irlandeses no quieren trabajar.

El destino de los emigrantes, según el primer ministro, Marek
Belka, sigue siendo preferentemente Alemania, donde se ha incrementado el número
en un 22% desde la adhesión y hoy suman 324.000. A Reino Unido han emigrado
73.000; 37.000 a Italia; 32.000 a Irlanda; 20.000 a Holanda, y 17.000 a España.
No hay datos sobre Francia. La opinión generalizada es que Francia ha encontrado
el chivo expiatorio en el fontanero polaco ante unas amenazas vagas y anónimas,
cuando el peligro real al que se enfrenta es la globalización, que ahora ya no
ve como algo ajeno, sino que la tiene metida en casa. Por eso consideran al
trabajador polaco un invasor que va a quitar puestos de trabajo.

El miedo que se ha generado "es exagerado", dice Marek Jurek,
número dos del partido Ley y Justicia (centro-derecha) que, según los sondeos,
gobernará después de las elecciones del 25 de septiembre en coalición con
Plataforma Cívica. "La libertad de circulación de personas y mercancías no debe
acabar cuando a los más ricos deje de interesarles el asunto. Si se imponen los
egoísmos nacionales, la UE puede quedar hecha añicos", añade Jurek.

La profesora Lena Kolarska-Bobinska, del Instituto de Asuntos
Públicos, cree que el fontanero polaco es sólo una excusa, "la víctima
propiciatoria de Jacques Chirac, el símbolo del temor francés" a la
liberalización del mercado de trabajo y de servicios. Temor que Janusz Reiter,
del Centro de Relaciones Internacionales de Varsovia, considera que se extiende
también a Alemania, aunque "allí la élite política es más disciplinada y
responde a los desafíos, mientras que en Francia ha perdido su influencia en la
sociedad y tienen que explotar los sentimientos populares o desaparecen". A
Michnik, director de Gazeta Wyborcza, le parece "una completa idiotez, un
invento que se ha convertido en acontecimiento". "Nunca antes en la historia los
fontaneros polacos han sido tan importantes. Lo fue un electricista, pero sólo
uno [Lech Walesa]", dice.

Los efectos del no han sido políticos más que económicos. Los
expertos del Banco Nacional de Polonia creen que no afectará a la entrada del
país en la eurozona, y, contra todos los pronósticos pesimistas que se venían
barajando, no ha influido en la marcha de la economía, que crece a un 5% anual,
y el sector agrario experimenta una mejora espectacular.

Lo que sí ha supuesto el no francés es un palo psicológico
para los polacos, ahora que están empezando a sentir las bondades de un año
dentro de la UE, en el cual se han producido muchos cambios, y todos positivos.

Pero Polonia sigue siendo un país pobre, con niveles
salariales muy bajos. El sueldo medio es de 400 euros mensuales después de
impuestos. Los precios al consumo han experimentado un aumento notable, aunque
se han estabilizado, y algunos productos básicos como la patata, el tomate, la
cebolla, la leche, la carne de pollo y las frutas alcanzan casi el mismo precio
que en España. Todos tiemblan ante la llegada del euro a sus bolsillos, pero al
mismo tiempo lo esperan deslumbrados por el nivel de vida en la UE. La pobreza
se palpa. "Todos esperan un despegue con fuerza", comenta una fuente diplomática
occidental.

Hay voces influyentes en Polonia que aseguran que con el no a
la Constitución se ha producido un extraño cambio de posiciones. Se quejan de
que antes de la adhesión del Este, Francia presionaba a favor del mercado
abierto, y ahora que los polacos están dentro dicen que no quieren ni libre
competencia ni circulación de trabajadores. "O sea, que hay que decirles:
'ustedes no pueden exigirnos a nosotros que respetemos las reglas de la UE,
porque son los primeros que no las respetan", añade Kolarska-Bobinska. En
cualquier caso, esto no ha afectado a la actitud de los polacos hacia la
integración, aunque puede influirles respecto al voto en el referéndum, si es
que llega a celebrarse, sobre todo porque perciben una fuerte división entre las
fuerzas políticas polacas, que están posicionadas en tres bloques: una izquierda
gobernante desacreditada por los escándalos de corrupción y a favor de la
consulta; un centro-derecha ambiguo, que posiblemente gobernará a partir de
octubre, deseoso de que muera la Constitución, y una ultraderecha antieuropea.

ELPAIS.es
ÁNGEL ANTONIO HERNÁNDEZ (ENVIADO ESPECIAL) - Varsovia

El Senado de EE UU pide perdón a los negros víctimas de linchamientos

Entre 1890 y 1952, siete presidentes de EE UU pidieron al Congreso que ilegalizara los linchamientos, asesinatos concebidos como ejecuciones fuera de la ley y perpetrados en especial contra negros en el sur del país. Atendiendo a esas peticiones, el Congreso debatió decenas de proyectos; tres de ellos, aprobados en la Cámara de Representantes entre 1920 y 1940, naufragaron en el Senado debido a la obstrucción de los escaños sureños. El Senado se disponía a pedir perdón ayer por este "fracaso".
Los senadores que impulsaron el gesto, la demócrata Mary
Landrieu, de Luisiana, y el republicano George Allen, de Virginia, quisieron que
la Cámara se dirigiera a los descendientes de las 4.749 personas que se calcula
fueron linchadas entre 1882 y 1968. Fueron sobre todo negros del sur, pero no
sólo: hubo linchamientos, dice la resolución, "en todos los Estados excepto en
cuatro"; en palabras de Landrieu, "una forma americana de terrorismo" en la que
el 99% de sus responsables, señala la resolución, "escaparon del castigo".

Por la ausencia de cobertura legal que permitió esta
impunidad, el Senado expresó "su profunda simpatía y su más solemne pesar" a los
descendientes de "aquellos que fueron privados de la vida, de la dignidad humana
y de las garantías constitucionales" y recordar "la historia del linchamiento,
para asegurar que estas tragedias nunca se repetirán". El senador Allen aseguró:
"Fue una afrenta a los principios básicos sobre los que se fundó esta nación,
una mancha en la historia del Senado".

Entre los asistentes a la sesión estaba James Cameron, que
tiene 91 años y que se libró de la muerte -tenía la soga al cuello- cuando un
hombre fue capaz de detener a la turba que una noche de 1930, en Indiana, quería
colgarle acusándole de haber participado en un asesinato y una violación.
Cameron declaró a USA Today que, a pesar de que la petición de perdón "llega con
cien años de retraso", se alegra de la medida adoptada.

También estaba la bisnieta de un agricultor negro colgado en
1916 en Carolina del Sur por discutir con un blanco sobre el precio del algodón,
y un primo de Emmett Till, un chico negro asesinado en Misisipí hace medio siglo
acusado de silbar a una blanca. El FBI acaba de exhumar los restos de Till para
llevar a cabo la investigación que nunca se realizó.

El origen del término linchamiento se atribuye al capitán
William Lynch, que en 1780 puso en pie un comité para mantener el orden en la
revolución contra el dominio británico. La práctica se mantuvo después como la
ley de Lynch. Antes de la guerra civil, los asesinatos fueron indiscriminados e
incluían a delincuentes, pero, desde fines del XIX, los objetivos preferidos
fueron las minorías: judíos, hispanos, asiáticos, indios y, sobre todo, negros,
el 75% de las víctimas.

ELPAIS.es
JOSÉ MANUEL CALVO - Washington

Interior trasladó a 17.000 inmigrantes desde Canarias en 30 meses

Entre julio de 2002 y diciembre de 2004, el Ministerio del Interior trasladó a 16.981 inmigrantes en situación irregular desde Canarias a la Península. El 72,4% de ellos (12.303) ingresaron en los centros de internamiento de extranjeros (CIE) situados en Madrid, Málaga y Murcia. Los sin papeles habían llegado a las islas en pateras y no habían podido ser repatriados porque sus países de origen no los reconocieron como ciudadanos.
Los traslados se hicieron en virtud de los acuerdos adoptados
por el Parlamento de las islas el 12 de diciembre de 2001 y por el Congreso de
los Diputados el 16 de abril de 2002. En ellos se establecían medidas
específicas para aliviar la presión migratoria que soportaba el archipiélago,
cuyos centros de internamiento estaban saturados, y para evitar la concentración
de extranjeros sin posibilidad de desplazarse.

Los acuerdos, firmados por el Gobierno autónomo que entonces
formaban Coalición Canaria (CC) y el Partido Popular (PP) y por el Ejecutivo
central, que presidía José María Aznar, fueron ratificados con motivo de los
debates sobre el Estado de la Nación del 16 de julio de 2002 y del 1 de julio de
2003.

El 3 de julio de 2002 comenzaron a realizarse los traslados de
inmigrantes, la mayoría subsaharianos, que fueron puestos en libertad a las
pocas horas de su ingreso en los CIE de la Península, ya que habían cumplido el
máximo de 40 días de reclusión que establece la Ley de Extranjería sin que
hubiera podido llevarse a cabo su repatriación.

Según explicó el Gobierno en una respuesta parlamentaria al
diputado socialista Antonio Hernando, en los últimos seis meses de 2002, el
Gobierno del PP trasladó a 2.860 inmigrantes. La mitad (1.412) fueron llevados a
Madrid. Una cuarta parte (710) fueron trasladados a Málaga y un quinto más
(548), a Algeciras. A Barcelona sólo fueron llevados 59 inmigrantes; a Murcia,
74, y a Valencia, 57.

Cambio de distribución
Durante 2003 se produjeron 6.911 traslados. El Gobierno de
Aznar cambió su distribución, sobrecargando Málaga (1.843), que casi llegó a
igualar a Madrid (2.061), y rebajando a 25 los inmigrantes llevados a Algeciras,
cuyo CIE ya estaba saturado por las pateras llegadas a las costas de Cádiz.
También crecieron los internamientos en Murcia (1.230) y Valencia (1.215) y, en
mucha menor cuantía, en Barcelona (537). Los traslados a esta última ciudad
cesaron completamente el mes de agosto de aquel año.

A lo largo de 2004, los inmigrantes trasladados desde Canarias
a la Península crecieron hasta 7.210. La mayoría fueron llevados a Madrid
(2.343) y Murcia (2.163). Les siguieron Valencia (1.748) y Málaga (956). Fuentes
oficiales explicaron el descenso de traslados a esta última ciudad por el
desplazamiento de las pateras que antes arribaban en Cádiz hacia las costas
malagueñas y de la vecina Granada, lo que obligaba a disponer de plazas vacantes
en el CIE de Málaga.

El aumento de trasladados a los CIE de Murcia y Valencia
provocó hace unos meses la protesta de los Gobiernos autónomos de ambas
comunidades, en manos del PP. Pese a los dos años y medio transcurridos desde
que se aprobó el plan de traslados, éstos no fueron respaldados por una política
integral hasta el pasado 28 de enero, fecha en la que el Consejo de Ministros
aprobó un protocolo de actuación para atender y acoger a los sin papeles
llegados desde Canarias.

ELPAIS.es
TOMÁS BÁRBULO - Madrid

España, quinto país de la UE en la integración de inmigrantes

El país de la Unión Europea que más derechos garantiza a los
inmigrantes legales es Bélgica y el que cuenta con un marco más hostil es
Dinamarca. No es una mera opinión; lo dicen también los números. Un nuevo
índice, lanzado por entidades académicas de marcado acento anglosajón, convierte
por vez primera en datos objetivos las distintas políticas europeas sobre
inmigración. El informe refleja grandes diferencias dentro de la Unión y sitúa a
España en el quinto lugar, por encima de países con larga tradición de acogida a
extranjeros.
El índice no mide el éxito o fracaso de la integración, sino
hasta qué punto la legislación les trata como ciudadanos. Y se refiere sólo a
los inmigrantes que están legalmente instalados en el país. Los sin papeles
quedan, por tanto, fuera del estudio.

El motor del índice ha sido el British Council en Bruselas,
junto con el londinense Foreign Policy Centre -ambas instituciones, en la órbita
del primer ministro británico, Tony Blair- y el Migration Policy Group, con sede
en Bruselas. Pero han participado también universidades e investigadores de
todos los países de la UE de los 15. La intención de los promotores es que la
próxima edición incluya los datos de los países que se han incorporado tras la
ampliación. Personalidades como la ex comisaria Emma Bonino y la ex alta
comisionada de la ONU para los Derechos Humanos Mary Robinson están también
involucradas.

"El objetivo es aportar información clara y factual para
facilitar el análisis y combatir los prejuicios", explicó el presidente del
British Council, el ex comisario y ex líder de los laboristas Neil Kinnock,
cuando se presentó el estudio. Los expertos examinan la legislación de cada país
referente a casi 100 aspectos considerados esenciales para facilitar la
integración, y en cada caso otorgan una calificación que oscila entre el 1, si
el marco dificulta la integración, y el 3, si se considera que es el más
favorable para el inmigrante.

Cinco bloques
Los puntos analizados se agrupan después en cinco bloques:
mercado laboral, obtención de la residencia, de la nacionalidad, agrupación
familiar, y medidas antidiscriminación. En cada apartado los países obtienen una
calificación media que también va del 1 (mala) al 3 (buena). Bélgica es, con
diferencia, el país que ofrece un marco más favorable: logra 12,88 puntos sobre
un máximo de 15. Si a la media de los 15 países analizados se les otorga el
valor 100, Bélgica se sitúa holgadamente por encima, con el 117,25% respecto a
la media (ver infografía). Holanda, donde el no a la Constitución europea se
basó en parte en los recelos hacia la inmigración, ocupa el segundo lugar en la
nueva clasificación entre los que mejor trato dispensa. En el extremo contrario
se sitúa Dinamarca, que suma sólo 7,86 puntos sobre 15 y se queda en el 82,09%
de la media comunitaria.

El estudio deja a España en quinto lugar, con una puntuación
de 12,01, por encima de países con larga tradición en la acogida a inmigrantes
como Alemania, Francia y el Reino Unido. Es el único país, junto con Bélgica,
que en los cinco grandes bloques se sitúa por encima de la media, e incluso
encabeza la lista referente al mercado laboral, en el que logra 2,78 puntos
sobre un máximo de 3.

Este bloque del mercado laboral incluye aspectos muy diversos.
Entre otros, el reconocimiento de los títulos obtenidos en el extranjero, las
posibilidades de trabajar en el sector público, las facilidades para abrir un
negocio o para renovar el permiso de trabajo, el acceso a la seguridad social,
la igualdad de salario con los nacionales y los derechos sindicales.

El índice de 2005 no incluye la reciente regularización de
700.000 inmigrantes. El informe destaca precisamente que las altas estimaciones
de trabajadores sin papeles hacen que el dibujo en este apartado sea parcial y
que variaría si aflorase toda la economía invisible, parte de la cual está
emergiendo como consecuencia de la regularización. Por áreas, las leyes de la UE
en su conjunto son especialmente favorables a los inmigrantes en el mercado de
trabajo. Donde la UE registra una cifra más baja es en el acceso a la
nacionalidad. "Los Estados no han decidido si ven la inmigración como una
solución temporal para los déficit del mercado laboral o como un fenómeno
permanente con efectos positivos, por ejemplo sobre las pensiones", opinan los
autores del índice.

ELPAIS.es
PERE RUSIÑOL - Madrid

Detenidos dos nazis ligallos por agresion

Dos jóvenes de 21 años que al parecer son miembros del grupo ultra Los Ligallos del Real Zaragoza fueron detenidos esta semana como presuntos responsables de una agresión a un zaragozano y su hijo, ocurrida el pasado 20 de diciembre, que trataban de defender a varios aficionados del Athletic del Bilbao tras un partido de fútbol de la Liga Española celebrado en la capital aragonesa. Ambos implicados, que carecen de antecedentes penales, fueron puestos en libertad con cargos tras tomarles declaración en dependencias policiales.

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón señalaron
en un comunicado que la reyerta tuvo lugar al final del encuentro cuando las
víctimas, que denunciaron los hechos en la Comisaría de Centro de la capital
aragonesa, trataban de ayudar a dos jóvenes que vestían la camiseta del equipo
rival y que estaban siendo atacados por un grupo de varios jóvenes con clara
estética nazi.

Posteriormente, el Grupo de Tribus Urbanas del Cuerpo Nacional
de Policía, que se centra en investigar hechos delictivos relacionados con casos
de racismo y bandas juveniles, se encargó del esclarecimiento de lo sucedido y
pudo identificar a los presuntos y principales responsables del ataque,
integrantes de Los Ligallos y seguidores "radicales" del Real Zaragoza. Las
fuentes consultadas afirmaron que algunos miembros de esta peña "con frecuencia
protagonizan agresiones y peleas con aficionados de los equipos rivales".

El pasado 7 de mayo, un joven de 18 años también fue arrestado
en Zaragoza como principal artífice de una paliza cometida por un grupo de
neonazis contra una pareja de punks . La agresión se produjo en la plaza San
Francisco sin ningún tipo de provocación previa y una de las víctimas incluso
sufrió la rotura de una costilla. En el registro domiciliario efectuado en su
casa, la Policía encontró varios carteles con emblemas de Hitler, pistolas con
balines, panfletos neonazis, etc.

Noticia 14 Mayo
El Periódico de Aragón

Grupos neonazis se reorganizan en torno a la asociación Nibelungen en Zaragoza

La Policía Nacional investiga la posible reorganización de los grupos neonazis de la ciudad en torno a una asociación cultural denominada "Nibelungen", nombre de la épica germana y con el que se bautizó en 1945 a una división de las SS alemanas. El colectivo ha conseguido ser legalizado por el Gobierno aragonés, tras presentar como aval un documento del Consejo de la Juventud de Zaragoza que se comprometía a ofrecerles un local como sede. Sin embargo, y aunque "Nibelungen" ya figura en el registro oficial de asociaciones de la provincia, el Ayuntamiento ha decidido paralizar la cesión de un espacio municipal, al sospechar que el colectivo podría tener ideología neonazi.

Según ha podido saber este periódico, entre los miembros de
"Nibelungen" podrían encontrarse algunos de los integrantes de la extinta
asociación cultural "18 de noviembre", con sede en el número 20 de la calle de
Madre Sacramento de Zaragoza. El delegado del Gobierno, Javier Fernández,
decidió abrir un expediente de cierre a este local poco después de tomar
posesión, tras comprobar que servía de tapadera a un grupo de supuesta
orientación filonazi.

A finales del año pasado, el mencionado local cerró sus
puertas. Y desde entonces, no existía un lugar de encuentro habitual de los
grupos neonazis, aunque estos han seguido protagonizando actos violentos. Al
parecer, durante este tiempo han continuado reuniéndose en diferentes bares y
parques de la ciudad.

Cesión condicionada

El colectivo "Nibelungen" decidió en noviembre iniciar los
trámites para constituirse en asociación. Al no contar con un local propio,
solicitó la colaboración del Consejo de la Juventud de Zaragoza, que firmó un
documento en el que se comprometía a cederle un espacio público, una vez que
consiguieran su legalización. "Se trata de una práctica habitual", señalaban
ayer fuentes del Consejo. "La cesión está condicionada -añadían-, y sólo se hace
efectiva cuando llega el beneplácito de la DGA". Y con este aval en la mano, el
grupo acudió al Gobierno aragonés.

Según figura en el portal de internet de la DGA, "Nibelungen"
está inscrita desde el pasado 9 de marzo en el registro de asociaciones de la
Comunidad. Como domicilio social figura el facilitado por el Consejo de la
Juventud, en una céntrica calle de Zaragoza. En cuanto a los fines del
colectivo, simplemente se hace constar "jóvenes y niños".

Las asociaciones que comparten sede social con "Nibelungen",
en el edificio propiedad de la DGA y gestionado por el Consistorio, ya han
manifestado su preocupación. Alguna, incluso tiene intención de marcharse.

Sin noticias desde noviembre

El Consejo de la Juventud señaló ayer que no ha vuelto a saber
na da de los miembros de la asociación desde el día en que acudieron a solicitar
un local. Sin embargo, confirmó que el Ayuntamiento de Zaragoza ha solicitado un
informe a la Policía. "Si aparecen por aquí, tenemos orden de remitirles
directamente al Servicio de Juventud", manifestaron fuentes del Consejo. "Aunque
hace mes y medio que están legalizados, aquí no han recibido ninguna carta",
añadieron.

Según ha sabido este periódico, el logotipo de la asociación
es un casco vikingo alado. Al parecer, el emblema se imprimió en pegatinas que
se colocaron hace unos meses por las calles del barrio de Las Delicias. Sin
embargo, los adhesivos no incluían el nombre de la asociación, que no se
presentado aún públicamente.

Noticia del 27 Abril
HERALDO.ES
Zaragoza

Ecuatoriano sufre un accidente de trabajo y su empleador no reconoce que trabajaba para él

Jorge Muñoz salió de Ecuador para buscar trabajo y ganarse la vida, pensando que las cosas en España serían más fáciles que en su país. El 21 de agosto de 2004, su sueño -cuenta él- quedó atrapado en el remolque de un tractor en Torres de Berrellén. Jorge, de 52 años, explica que trabajaba junto con una veintena de inmigrantes sin papeles -él también está en situación irregular- recogiendo fruta. Al bajar del tractor que
les llevaba se enganchó el dedo meñique y se produjo lesiones graves, por lo que
tuvieron que amputárselo días después.

Jorge ha perdido mucho más que un dedo. Desesperado, cuenta su
historia: "Llegué a Zaragoza en enero de 2004, porque aquí tenía un amigo.

Noticia del 5 de Abril
HERALDO.ES
PAULA FIGOLS. Zaragoza

Es triste que al inmigrante sólo se lo vea como un problema

En todas las culturas se cuecen habas y no todo el inmigrante es tan
malo como lo pintan. Arsenio Pancho sabe perfectamente de lo que habla. Lo
comprueba cada día personalmente desde las puertas del hotel que custodia desde
hace trece años en pleno centro de Barcelona. Es un experto en psicología
turística y le entristece comprobar que en los dos últimos años ha crecido en
Catalunya la intolerancia hacia los inmigrantes.

Arsenio, que nació en Guinea Ecuatorial, se exilió a España después
de acabar sus estudios de Agronomía y Ciencias Empresariales en Cuba. Tras este
inusual periplo aquí montó su familia y su negocio, que abandonó cuando éste
dejó de funcionar. "A través de una amiga me enteré de que iban a abrir este
hotel y presenté mi currículo", cuenta, aunque los planes de la empresa eran
encontrar a una persona de carácter alegre capaz de cuadrar en la filosofía del
hotel. Así es como Arsenio se ha convertido en la primera impresión y la última
que los clientes del Claris tienen de este establecimiento. "Quería probar una
cosa nueva. Sacarme de encima la saturación que arrastraba de mi fallido
negocio, así que acepté y me fui a ver a los porteros del Ritz para que me
explicaran un poco los secretillos de la profesión", recuerda.

Desde entonces vende una de las sonrisas más famosas entre los
empresarios hoteleros de la ciudad. Sólo se le enturbia cuando algún cliente ha
sufrido un percance en la ciudad, generalmente un robo, mayoritariamente
perpetrado por un inmigrante. "Antes me lo explicaban directamente a mí, que era
a la primera persona que veían al entrar en el hotel. Ahora van a la recepción y
buscan a alguien del país. Eso nunca me había pasado y me entristece mucho",
reconoce. Y lamenta profundamente que a todos los inmigrantes los pongan en el
mismo saco, y casi nunca para bien.

Arsenio ha aprendido de la variedad de nacionalidades que hay en su
hotel principalmente respeto. Respeto y conocimientos. "Gracias a eso ahora soy
capaz de distinguir la nacionalidad de un cliente con sólo verlo entrar por la
puerta", se jacta.

LA VANGUARDIA DIGITAL
ARSENIO PANCHO
GUINEA ECUATORIAL
PORTERO DEL HOTEL CLARIS

Expulsados 2.500 rumanos este año al intentar entrar por la frontera

Los tres pasos fronterizos de la provincia de Huesca, especialmente el de Bielsa, se han convertido este año en puntos sensibles de entrada de inmigración ilegal. Así lo demuestra el hecho de que la Unidad de Extranjería de la Policía Nacional, a lo largo de 2005, ha expulsado a unos 2.500 rumanos que querían entrar ilegalmente en el país en autobús, especialmente durante los 3 meses que duró el proceso de normalización de extranjeros.

Según explicó Enrique Sánchez Mazas, inspector jefe y
responsable de esta unidad especializada compuesta por 22 efectivos, estos
inmigrantes rumanos solían utilizar cualquiera de los tres pasos como segundo
intento después de venir "rebotados" de la Junquera, en Cataluña. A lo largo de
esos tres meses hubo días de una auténtica avalancha -el 11 de marzo llegaron a
ser expulsados hasta 6 autobuses-, lo que obligó a la Policía Nacional a
establecer controles para cerrar la frontera.

La presión de la inmigración ilegal descendió una vez
concluido el proceso de normalización el 7 de mayo. "Desde entonces hay un goteo
mínimo que casi es inapreciable", dijo Sánchez Mazas.

El subdelegado del Gobierno en Huesca, Ramón Zapatero, aclaró
que el paso de Bielsa ha sido el más frecuentado por los inmigrantes rumanos ya
que durante los 4 meses que han durado las obras para reparar el socavón que
apareció en la vertiente francesa del Somport (cerrando el paso a vehículos
pesados y autobuses) su entrada fue más difícil "aunque nos consta que algún
autobús ha pasado incluso a pesar de la prohibición recibiendo una multa de
Francia".

En unos casos, los autobuses fueron interceptados en puntos
móviles de identificación por la propia Unidad de Extranjería y en otros por la
Guardia Civil, que luego daba aviso a los integrantes de este cuerpo
especializado. Tras comprobar que los ocupantes de estos autobuses no podían
demostrar documentalmente los motivos de su desplazamiento a España (oferta de
trabajo o turismo) ni disponían de medios económicos, eran rechazados a Francia
en virtud del acuerdo de readmisión entre ambos países.
Nuevo Centro de Cooperación

La Unidad de Extranjería trabaja desde el pasado 1 de junio en
el Centro de Coordinación Policial y Aduanera de Canfranc, compartiendo espacio
con agentes de la Guardia Civil y de Vigilancia Aduanera por parte de España, y
con la Policía de Fronteras, Policía Judicial, Seguridad Pública, Gendarmería y
Servicio de Aduanas por la parte francesa.

El edificio, cuyas obras se entregaron ya el pasado mes de
enero, está situado a 100 metros de la embocadura del túnel del Somport que une
Francia y España. Se divide en cuatro plantas equipadas con calabozos, una sala
operativas donde trabajan las 24 horas del día todos los cuerpos conjuntamente,
un laboratorio de Policía Científica, comedor, cocina, despachos, archivo... y
una moderna tecnología que lo convierten en el "mejor Centro de Cooperación de
Europa", subrayó Enrique Sánchez Mazas.

Balance delictivo de este año

Por otra parte, la Policía Nacional hizo ayer balance de la
actividad desarrollada durante los cinco primeros meses del año, período en el
que han contabilizado un total de 307 delitos (un 3% menos que el año anterior)
y 536 faltas (un 19% más), de los cuales han sido esclarecidos casi el 50%.
Destacan 56 delitos por robo con fuerza en locales, 52 robos de vehículos, 27
malos tratos y 13 robos con intimidación a jóvenes.

HERALDO.ES
RUBÉN DARÍO NÚÑEZ. Huesca

Schmitt narra la huida de un niño judío perseguido por los nazis

La madre del pequeño Joseph tiene miedo. La ciudad en la que
viven, Bruselas, era antaño un lugar tranquilo. En 1942, todo cambia. Los nazis
registran sin descanso sus rincones a la caza del judío. Para proteger al niño,
decide llevarlo a casa de una condesa. La mujer peca de credulidad al pensar que
la Gestapo se detiene ante títulos nobiliarios. Acosada por la policía, la
benefactora no puede seguir escondiendo al muchacho y se lo entrega a un cura
católico, el padre Pons, quien ya ampara a muchos otros. Así arranca El hijo de
Noé, de Eric-Emmanuel Schmitt (Lyón, 1960), autor de gran éxito en Francia por
sus novelas y obras teatrales. Joseph descubre pronto que su protector no sólo
actúa por caridad religiosa. El cura ha alzado en la cripta de la iglesia una
sinagoga. Allí estudia de noche la Torah, la Cábala y los textos de los rabinos.
Aunque los chavales que están a su cuidado deben aparentar ser cristianos para
sobrevivir, el sacerdote les va transmitiendo la cultura judía recién aprendida.
Por compromiso moral, no quiere que pierdan sus raíces hebreas.

"Me he inspirado en hechos reales, aunque al mismo tiempo es
una fábula sobre la tolerancia, el ecumenismo y la necesidad de la paz", explicó
el autor en la presentación del libro. "La persona que me inspiró el personaje
de Joseph existe, es amigo mío y ahora tiene 70 años. Vivió escondido durante la
guerra. De su historia utilicé sobre todo el encuentro con un cura católico, que
salvó de la muerte a 231 niños. Por eso le dedicaron un bosque en Israel con 231
árboles".

Aprendizaje iniciático
El aprendizaje de los niños, imprescindible para rehuir el
desarraigo, le permite al autor reflexionar sobre la construcción de la
identidad, motivo recurrente de su narrativa. "Mis novelas son siempre historias
iniciáticas. Explican cómo un personaje logra sobrevivir en un contexto que
podría destruirlo. En ellas, siempre hablo de la construcción de la identidad y
del paso del tiempo", afirmó el escritor. "Joseph se pregunta qué es ser judío.
Descubre que no se trata de algo religioso. Consiste en conservar la memoria de
una historia colectiva, de una filiación".

La cultura, la tolerancia y el entendimiento entre religiones
son algunos de los valores que Schmitt vocea en sus obras como instrumentos
imprescindibles en la lucha contra la barbarie. "La literatura no sirve para
nada. De lo contrario, el mundo sería distinto. Sin embargo, los libros pueden
promover la esperanza", apuntó el novelista, y añadió: "Lo que hice al escribir
este libro es meditar sobre la cuestión del respeto, noción filosófica que se la
debemos al judaísmo". Como ya sucedió con Ibrahim y las flores del Corán también
El hijo de Noé tendrá una versión cinematográfica.

ELPAIS.es

Jóvenes de Berga acusan a la consejera de Interior de mentir

Los organizadores del concierto antifascista donde se inició la pelea que acabó con la muerte de Josep Maria Isanta, el 28 de mayo en Berga, acusaron de mentirosa a la consellera de Interior, Montserrat Tura, por las declaraciones del miércoles en el Parlament, donde les acusó de falta de colaboración para evitar el asesinato.
Las entidades responsables del concierto se mostraron ayer
"indignadas" por las palabras de la consellera y la acusaron de confundir a la
opinión pública contado "medias verdades, imprecisiones y exageraciones". Entre
ellas destacaron que el concierto incumpliese medidas de seguridad y que tiraran
piedras a la primera patrulla de los mossos.
El concierto en el que se iniciaron los trágicos hechos que
acabaron con la muerte de Isanta fue organizado por cuatro de los colectivos más
activos de la ciudad: el Ateneu Llibertari del Berguedà, el Centre d'Estudis
Josep Esther Borràs, el Ateneu Columna, Terra i Llibertat y el Casal Panxo. 16
de sus miembros comparecieron para dar su versión. "Estamos muy dolidos y no
encontramos sentido a las críticas de la consellera. Se criminaliza a nuestros
colectivos por la forma de pensar y nosotros no somos los responsables de la
muerte de nuestro amigo", dijo un portavoz, David Cols.

MALA RELACIÓN
Tura hizo el miércoles un relato exhaustivo de los ataques que
han recibido los mossos desde que se desplegaron en el Berguedà. Aunque los
jóvenes reconocen esta mala relación, creen que Tura descontextualizó las
protestas "que obedecieron a unas situaciones muy concretas".
Los jóvenes exigieron que se aclare de una vez lo sucedido la
noche del 28 de mayo esa noche e insistieron en que en el lugar de la pelea
había policías de paisano. Y desmintieron que el concierto no cumpliera con los
requisitos de seguridad, como dijo Tura. "Nadie nos exigió vigilantes y cerca
había un puesto de Cruz Roja", afirmaron.

El Periódico
JOSEP MARIA SARRI
BERGA

A la caza del 'negrero' en Alcarràs

ElAyuntamiento de Alcarràs acaba de iniciar una auténtica caza
contra los agricultores que acuden a la población a buscar a temporeros sin
papeles y se los llevan a sus fincas para explotarlos. El paso dado por el
Consistorio es la prueba de la existencia de una importante bolsa de payeses sin
escrúpulos que actúan como auténticos negreros y que tenían en Alcarràs su
principal centro de operaciones.

Para acabar con esta práctica, el Ayuntamiento ha dado órdenes a la
policía local de que controle a todas las personas de fuera de la población que
recalen en las próximas semanas en Alcarràs y sean sospechosos de buscar esa
mano de obra ilegal. La caza de estos negreros ha empezado y los Mossos han
recibido ya las matrículas de algunos de estos vehículos sospechosos. El
Ayuntamiento de Alcarràs parece más decidido que nunca a evitar que esta
población vuelva a convertirse, durante la campaña de la fruta, en el principal
centro de concentración de los temporeros que recalan en el Baix Segre en busca
de trabajo y que no tienen ni papeles ni ofertas previas de mpleo.

La primera medida fue derribar la granja abandonada que había en las
afueras de Alcarràs y en la que llegaron a hacinarse el pasado verano cerca de
un millar de inmigrantes. Las condiciones de vida allí eran infrahumanas y este
año esa imagen no va a repetirse, al menos en el mismo sitio, ya que la finca ha
sido vallada y el suelo labrado.

Más tarde, el alcalde de Alcarràs, Gerard Serra, anunció que este
verano el Ayuntamiento iba a recortar las ayudas a estos extranjeros para evitar
que esta población se convierta, como otros años, en una especie de centro de
peregrinación de los inmigrantes ilegales que recalan en esta zona en busca de
esos servicios sociales que les ofrecían ropa, comida y todo tipo de ayuda.

El último paso dado por Gerard Serra para ahuyentar a estos
temporeros ha sido la decidida e inédita ofensiva, dirigida desde el propio
Consistorio, contra los payeses que buscan esa mano de obra ilegal. Estos
agricultores tienen buena parte de culpa de la llegada de esos centenares de
inmigrantes irregulares que, pese a ser plenamente conscientes de que van a ser
explotados, buscan a esos negreros porque cuando llegan apenas les queda ya
dinero para sobrevivir.

Gerard Serra apunta a las localidades vecinas cuando revela la
existencia de estos agricultores que operan al margen de la ley y les advierte
de que van a ser denunciados. Ese control ordenado a la policía local revela que
a partir de ahora ya no se va a mirar hacia otro lado cuando lleguen a Alcarràs
-como ocurre año tras año- esos vehículos que recogen, a punta de día, a
temporeros sin papeles para llevárselos a fincas de pueblos vecinos y después
regresan por la tarde para dejar a los temporeros en la misma población.

Gerard Serra no está solo es esta lucha. La directora general de
Inmigración, Marta Rodríguez, se ha reunido con los subdelegados de Almería,
Murcia y Málaga para evitar el efecto llamada que suele fomentarse en estas
provincias animando a los inmigrantes a que se desplacen a Lleida con la promesa
de que ahí hay trabajo para todos.

LA VANGUARDIA DIGITAL
JAVIER RICOU - 10/06/2005
Alcarràs

Los inmigrantes envían a sus países más dinero del que España dedica al desarrollo

Las remesas enviadas por los inmigrantes extranjeros en España a sus
familiares, que han quedado en los países de origen, han crecido
espectacularmente en los últimos años. De los 520 millones de euros de 1997 se
ha pasado a los 3.436 millones en el 2004. Esta cifra supera con holgura los
2.600 millones de euros que España dedica a la ayuda al desarrollo, tal como
recuerdan Miguel Ángel de Prada, Carlos Pereda y Walter Actis, miembros del
Colectivo IOÉ, en un artículo incluido en el primer número de la revista
Panorama Social, de la Fundación de las Cajas de Ahorros.

Este aumento del 560% en tan sólo siete años explica que el número
de agencias especializadas en el envío de remesas haya pasado también de 10 a 55
y que cuenten ya con 6.700 locales en todo el país. Aún así, el Banco de España
considera que las remesas reales pueden doblar esa cifra y alcanzar los 6.500
millones de euros, aunque entre un 10 y un 15% se quedaría en manos de las
entidades intermediadoras.

Son muchos los tópicos y equívocos que envuelven el fenómeno de la
inmigración, especialmente en referencia a su aportación económica. Pese a la
cuantía de esas remesas, actualmente los emigrantes españoles en el extranjero
-menos ya de dos millones- siguen aportando a la economía de aquí más dinero del
que extraen los inmigrantes (4.171 millones frente a 2.895, según datos del
2003). España gana también con los inmigrantes porque en su mayoría se trata de
una población joven y sana, que aporta -vía cotizaciones sociales y consumo-más
de lo que gasta -vía prestasociales o sanitarias-. Un 66,5% de los extranjeros
empadronados en España tienen entre 20 y 49 años, por lo que no gastan en
educación y poco en sanidad.

El estudio publicado es uno de los primeros análisis globales de la
inmigración con los datos más recientes. De los casi 44 millones de habitantes
empadronados a principios de este año, había 4.355.300 inmigrados (nacidos en
otro país), de los cuales debían considerarse extranjeros (nacidos en otro país
y no nacionalizados) 3.691.547. Del total de extranjeros, un 20,8% procede de
países de la Unión Europea y un 2% de América del Norte y Japón, pero casi el
80% es originario del mundo menos desarrollado. Si hace una década, las mayores
entradas procedían de la Europa comunitaria y de Marruecos, ahora son de
Latinoamérica y Europa del Este. Los mayores incrementos porcentuales en los
últimos cuatro años corresponden a bolivianos, rumanos y búlgaros, que son
también los colectivos con más irregulares.

Existe un relativo equilibrio de géneros, aunque predominan las
mujeres entre los colectivos de Colombia, Bolivia, Perú y Santo Domingo. Hay
516.500 menores de 15 años, con porcentajes altos entre marroquíes,
ecuatorianos, chinos y dominicanos. En el otro extremo de la pirámide, entre las
270.000 personas de 60 años o más, los colectivos más numerosos son los ingleses
y alemanes.

De momento la llegada de los hijos de los inmigrantes no ha servido
para frenar la caída demográfica del alumnado español. Los datos provisionales
del curso 2004-05 estiman en medio millón el número de alumnos en niveles no
universitarios, lo que significa el 7,2% de la matrícula total.

Actualmente el 9% de los nacimientos son de parejas extranjeras y el
5%de parejas mixtas. El porcentaje de alumbramientos más alto procede de las
mujeres marroquíes, que aportan el 26% de los nacimientos, y de las
ecuatorianas, con el 20%. La fecundidad de las mujeres marroquíes y de las
chinas duplica la media de las extranjeras.

Otro estudio de Inés Alberdi, incluido en Panorama social,explica
los cambios profundos en la estructura familiar (hogares más pequeños, cambio de
valores, nuevo reparto de funciones). En 1981, trabajaban un 28% de las mujeres
de 30 a 40 años, mientras que en el 2003 son un 70% las mujeres activas.

LA VANGUARDIA DIGITAL
JOSEP PLAYÀ MASET - 10/06/2005
BARCELONA

La asociación de vecinos Bermejales2000 en Sevilla sigue oponiendose a la construcción de una mezquita en su barrio

La Asociación de Vecinos Bermejales 2000 ha pedido
una "reunión urgente" con los portavoces de los cuatro grupos políticos con
representación en el Ayuntamiento de Sevilla -PSOE, IU, PP y PA- para que "se
quiten la careta" y se posicionen sobre la construcción de la mezquita
proyectada en el barrio por la comunidad islámica. La presidenta de esta
entidad, Concepción Rivas, informó de que ha remitido un escrito a cada uno de
los portavoces de los grupos municipales en el que les reclama una entrevista
para abordar este asunto y les invita a la próxima asamblea vecinal que se
celebrará el próximo martes.
Concepción Rivas demandó que "se definan y digan
si están de acuerdo o en contra de los vecinos" en esta materia e insistió en
que el solar de propiedad municipal sobre el que se edificará el templo islámico
debería destinarse a la instalación de servicios sociales.

Diario de Sevilla
REDACCIÓN

Quince años al nazi que intentó matar por racismo a un ciudadano marroquí en Peñiscola

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial ha condenado a José Santiago M. S., el joven natural de Valencia acusado de disparar con una escopeta contra un ciudadano marroquí, en Peñíscola, por motivos racistas, a 13 años de prisión por un delito intentado de asesinato, con la agravante de actuar por motivos racistas, y a dos años de prisión, por de tenencia de armas prohibidas.

El tribunal considera probado que el acusado, sobre las 23.40 horas
del 11 de abril del 2002, provisto con una escopeta con los cañones y la culata
recortados "para aumentar su eficacia", se dirigió al bar Sabrina, sito en la
avenida Papa Luna de Peñíscola. Allí se encontraba un primo del dueño, N. A., de
nacionalidad marroquí, que trabajaba allí como cocinero y desde hacía unos días
también realizaba funciones de vigilancia al haber sufrido el local un ataque en
el que se incendió el bar y colocaron carteles y pintadas donde podía leerse
"fuera moros" o "moros a la horca".

El procesado, aprovechando que en el exterior del establecimiento no
había luz, y de forma sorpresiva, "conociendo que víctima no tenía oportunidad
de defenderse" y que se dirigía hacia la puerta al apercibirse de la presencia
de alguna persona fuera, "le disparó con la intención de acabar con su vida",
efectuando varias detonaciones con la escopeta, algunas de las cuales impactaron
en N. A., que cuando comprobó que la persona que le había disparado se había
marchado, salió al exterior pidiendo auxilio y fue asistido por varias personas.

La víctima, presentaba tres orificios por arma de fuego a nivel de
tórax, tres en abdomen; uno en el hombro y otro en la cadena derecha, fue
trasladada a un hospital, donde recibió asistencia médica, "sin la cual hubiera
fallecido".

Asimismo, según recoge la sentencia, el procesado, que no conocía a
la víctima, "sentía desprecio por las personas de raza no europea, lo que motivó
que disparara con la escopeta en un bar que él sabía regentado por marroquíes".

TATUAJES NAZIS José Santiago M. S. presenta varios tatuajes en su
cuerpo, como águilas con la gruz gamada, la inscripción Europa Blanca o Heit
Hitler, y en su domicilio hallaron recortes de prensa sobre noticias sobre nazis
y sobre un procedimiento contra el mismo por haber dispararo contra niños de
raza gitana, así como panfletos de simbología nazi, donde se podían leer frases
tales como "disparar a gitanos y yonquis es un simple entretenimiento de feria;
J. S. M. S. procesado por la gitanería", "inmigrantes, judios y gitanos,
destructores de la raza blanca, invasores de naciones y ladrones de culturas,
lenguas, idiomas y tradiciones".

Horas después de producirse los hechos, los agentes encargados de la
investigación le solicitaron autorizaciones para registra la vivienda, a lo que
él accedió, y hallaron varios cartuchos y debajo de un sofá-cama la escopeta de
cañones recortados, y le detuvieron.

Noticia del 30 de abril 2005
El Periódico Mediterraneo